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Yo soy Archimillonario, yo soy próspero y rico.
El dinero fluye a mi vida de manera libre, abundante,
copiosa y sin ningún esfuerzo.
El dinero crece en mis manos como crecen los árboles en el bosque.
Todo lo que yo gasto regresa a mi multiplicado,
por que yo soy la fuente de toda riqueza.
Yo soy archimillonario, yo soy próspero y rico, por la gracia de Dios.

 

 

ASPECTO GEOGRÁFICO

(Algunos datos son de 1962)

 

Situación.- La comunidad de Zirahúen se encuentra situada al suroeste de Villa Escalante, Cabecera municipal, con quien se comunica por una carretera revestida  de Balastro a una distancia de 12 kilómetros; esta enmarcada en la orilla norte de la hermosa laguna cristalina que lleva su nombre, la cual cuenta con 4.4 Km2 aproximadamente.  

 

Clima.- Por encontrarse en la postrimería de la sierra, a una altura de 2,478 mts. sobre el nivel del mar,  su clima es frío en todas las épocas del año. El período de lluvias se inicia en el mes de mayo y termina en Octubre, siendo estas torrenciales.

 

División.- Políticamente Zirahúen es una tenencia.

 

Extensión.-  Cuenta con 460 Km2 aproximadamente.

 

Población.- En la actualidad cuenta con 1,246 habitantes, entre mestizos e indígenas, predominando los primeros.

                  

 

DESCRIPCIÓN DEL POBLADO

 

“Zirahuén fue fundada en 1,503 por el rey tarasco Siguangua quién mandó construir deliciosas casas de recreo en las playas del apacible lago, situado en el centro de obscuras selvas de elevados pinos y frondosas encinas. Cuenta la tradición que elegantes y hermosas damas se paseaban por aquellas pintorescas florestas llevadas en ricos palanquines.”

 

En lengua tarasca Zirahuén significa lugar de humo o vapor.

 

En éste lago fue bautizada la princesa Eréndira por el fraile Martín de Jesús en el año de 1,525.

 

Algunos datos proporcionados por el Prof. Macedonio Huanosta (3-09-1885 a  ) descendiente de abuelos de origen Tarasco, son el siguiente relato:  El primer indígena llamado Iritecatami, después de andar errante durante mucho tiempo, se estableció en el cerro de Zacapu, y bajaba al poblado Naranján (ahora extinto) cercano a la Laguna de Zacapu, donde existía un pozo de agua al cual iban las muchachas del poblado y donde se robó a una doncella por lo cual fue perseguido por los hermanos durante mucho tiempo.

 

Huyendo al monte de Comachuén, de esa unión nació un hijo al cual le pusieron por nombre Zetaco. Tiempo después los hermanos encontraron a Iritecatami y le dieron muerte.  La esposa y Zetaco se fueron a establecer en Comanja.  Al paso del tiempo la descendencia de Zetaco dio origen a los primeros reyes de Michoacán establecidos en Tzintzuntzan.

 

Uno de los reyes llamado Cuaracuri se estableció en la laguna de Zirahuén, por lo que se le conoce como el primer rey de Zirahuén.  Entre su descendencia tuvo varias hijas, entre las que destacaba la doncella Itimba quien diariamente a las seis de la mañana se bañaba por el rumbo de Copandaro y  a quien se le conoce como la Sirena de la Laguna.

 

La casa del rey estaba situada donde actualmente se encuentra asentado el templo, todo esto a fines del año 1400.

 

En la actualidad su organización urbana está perfectamente delineada con nomenclatura incompleta,  lo forman treinta y dos manzanas (ocho cuarteles). Solo una de sus calles se encuentra empedrada y el resto es de tierra suelta y no cuentan con el embanquetado correspondiente.

 

En el centro del poblado se encuentra una pequeña plaza con su jardín,  una fuente y un monumento a la bandera en la parte céntrica, circulados con tela de alambre para protegerlos de los daños que puedan ocasionarle los animales sueltos, en las calles norte, oriente y poniente de dicha plaza, se encuentran frondosos fresnos en donde se instalan los comerciantes en las fechas de celebraciones patrióticas y religiosas, también es aprovechada como lugar de recreación de los habitantes en donde se reúnen a platicas sobre distintos tópicos.

 

Frente a ésta plaza al lado norte, se encuentra ubicada la escuela rural Melchor Ocampo, contando con 4 aulas, salón de actos, casa para el maestro, sanitarios rústicos, pequeño jardín, patio de recreo en donde están instaladas las canchas de basquetbol y voleibol, deportes practicados por los niños y los jóvenes del lugar; la construcción de los muros es de adobe con techos de teja, toda la finca está enjarrada y blanqueada en su interior y exterior.

 

Al oriente de dicha plaza se encuentra situada la iglesia,  construida de adobe y cantera, enjarrada  totalmente, de arquitectura colonial que data del año de 1,756 época de la colonia. Se edificó en el esfuerzo de los antepasados (indígenas) por iniciativa del obispo de Michoacán don Vasco de Quiroga. En ella se venera al Señor del Perdón patrono del lugar a quién se le festeja el 3 de mayo de cada año con fervorosa fe, organizándose en su honor una gran fiesta en la que participan todo el pueblo y los visitantes de distintos lugares del país.

 

El sacerdote Juan Maldonado en el año de 1883 quitó la costumbre de sepultar a los muertos en el atrio del templo y mando construir bardas de adobe del actual cementerio.

 

El sacerdote Tomás Lemus reconstruyo el templo en su interior.

En el año de 1911 existía un ferrocarril maderero que bordeaba la laguna e iba de Ajuno a Pátzcuaro.

 

En el año de 1928 se estableció  en lo que era la antigua capilla la primera escuela primaria, actualmente jardín de niños.

 

En 1974 se instaló la red de agua potable y se remodeló la plaza cívica.  En 1975 se construyó la nueva escuela primaria.

 

Las casas de la población están ordenadas formando manzanas, construidas con muros de adobes, enjarradas y blanqueadas, techos de teja, pisos de cemento y tierra, letrinas rústicas, jardín, huerto, fogones en alto, con insuficiente mobiliario de cocina y dormitorio, aseados en su interior y patios.

 

Aprovechan por lo general las aguas del lago para el lavado de sus ropas, haciéndose notar  que el poblado cuenta con suficiente y eficiente servicio de agua potable, más, por comodidad o por costumbre, las amas de casa acuden a las orillas de la laguna para este menester.

 

Atraviesan  el poblado dos profundas barrancas, por lo que en cada cruzamiento con las calles se ha puesto un puente a base de troncos de madera que facilitan el paso de peatones y son resistentes para soportar el peso de los autobuses y vehículos que transitan en el pueblo.

 

Los habitantes viven esencialmente de la pesca, pues en la laguna se encuentra el famoso pescado blanco, la carpa y el bagre. En las colinas cercanas se trabaja la agricultura de temporada con medios rudimentarios, y la elaboración de artesanías y el comercio.

 

Cucharas de madera y muñecas de trapo, representan las artesanías de la región, que también es muy famosa por sus bandas de música.

 

 

ASPECTO SOCIAL

 

Algunas de las familias más antiguas asentadas en el poblado son la de don Benjamín Cervantes Úrtiz, Sara Mendoza, Macedonio Huanosta, Macedonio Sanabria, Jesús Rosales, Agustín Navarro, Gabriel Moncada, Benito Moncada, Victorino Alcantar, Tiburcio Saucedo, Carmen Negrete, María Moya, Roberto García, Eliodoro García, Epifanio García, Casías, Cuiris, Chalacha, entre otras.

 

Entre los miembros de la comunidad se notó que existen relaciones, aunque muy limitadas.

 

Las autoridades entre sí no coordinan sus actividades por lo que en ocasiones desperdician tiempo y energías. Esto obedece a que en la comunidad está dividida en indígenas y mestizos. En cada división existen líderes potenciales quienes rechazan en todo sentido la deseada unificación.

 

Las relaciones entre la escuela y la comunidad no son del todo buenas.

 

Se observó que existe unidad en las familias, así como estrechas relaciones entre sus miembros. En varias ocasiones el equipo se reunió con miembros de la comunidad y de instituciones oficiales y particulares para hacerles ver la necesidad de coordinar todas sus actividades a fin de que se obtengan mayores beneficios con el mínimo de tiempo y esfuerzo.

 

En la comunidad no existen grupos sociales organizados con excepción de los que integran la banda de música local.

 

Las mujeres se dedican casi exclusivamente a sus actividades hogareñas mientras que hombres emplean sus horas libres a consumir  bebidas alcohólicas en los comercios.

 

Cuenta la comunidad como ya se ha dicho, con una excelente banda de música,  la cual ha grabado varios discos. La banda ameniza los actos cívicos y religiosos así como otros acontecimientos de carácter social.

 

Últimamente se teme a la desintegración  de dicha banda, por carecer de un director que los oriente y estimule.

 

En la comunidad existe un cine improvisado en donde se exhiben dos películas por semana, a las que la gente concurre frecuentemente.

 

No existen en la comunidad un centro social en donde se desarrollen actividades socio-culturales. El equipo trató de hacerles ver a las gentes la necesidad de que se disponga de un modesto local en donde se concentren  dichas actividades.

 

La juventud de ambos sexos es aficionada a los deportes, entre los que figuran el voleibol para las jóvenes y el básquetbol para los varones. Existe en la escuela una cancha improvisada en donde se practican los citados  deportes.

 

Se trató de organizar el equipo de basquetbol para que participara en el torneo inter-comunal auspiciado por el CREFAL,  lo cual no fue posible en vista de que la mayoría de los integrantes del equipo no se coordinaron.

 

 

LEYENDA

 

Cuenta la leyenda que a la llegada de los españoles a Michoacán, luego de la caída de Tenochtitlan, uno de los conquistadores se enamoró de Eréndira, la bella hija de Tangaxoán, Rey de los Purépechas; la raptó y la escondió en un hermoso valle rodeado de montañas; ahí, sentada sobre una enorme roca, la princesa lloró desconsolada y sus lágrimas formaron una gran laguna.

 

Desesperada y para escapar de su raptor, se arrojó a la laguna, en la cual, por un extraño hechizo se convirtió en sirena. Desde entonces, por su bellesa, a la laguna se le llamó Zirahuén, que en purépecha significa espejo de los dioses.


Dicen los lugareños que la sirena aún vaga por la laguna y no falta quien asegure haberla visto. Dicen que en las primeras horas de la madrugada surge del fondo para encantar a los hombres y ahogarlos; y la culpan de la muerte de muchos pescadores, cuyos cuerpos sólo es posible localizar después de varios días de haberse ahogado. Hasta hace poco tiempo existía al borde de la laguna una gran piedra con forma de asiento en la que, se dice, lloró Eréndira.

 

La leyenda está tan arraigada en el ánimo de los lugareños, que hasta hay una pequeña miscelánea llamada "La Sirena de Zirahuén", y es, por supuesto, la más famosa del pueblo.


Ciertamente todo esto es sólo una romántica historia nacida de la imaginación, pero al contemplar la hermosa laguna de Zirahuén, es fácil entender que ante espectáculos tan magníficos el alma humana se llene de fantasías. Zirahuén es considerado como uno de los secretos mejor guardados de Michoacán, pues rodeado de lugares turísticos tan famosos como Pátzcuaro, Uruapan o Santa Clara del Cobre, se le considera un destino turístico secundario. Sin embargo, su extraordinaria belleza hace de él un sitio único, equiparable con los mejores del país.

 

 

DESCRIPCIÓN

 

Situado en la parte central de Michoacán, la laguna de Zirahuén, junto con Pátzcuaro y Cuitzéo, forman parte del sistema lacustre de este estado. Hay dos caminos para llegar a Zirahuén, el principal, pavimentado, sale de Pátzcuaro hacia Uruapan y en el Km. 17 se desvía hacia el sur 5 Km. hasta llegar al pueblo. El otro camino, menos transitado, es un empedrado de 12 Km. que sale de Santa Clara del Cobre, y que fue construido por los ejidatarios del lugar, quienes, para recuperar la inversión, cobran una módica cuota por transitarlo. Una señal inconfundible para localizar la entrada al camino en las afueras de Santa Clara, es un pintoresco busto de cobre del general Lázaro Cárdenas, profusamente decorado.

De forma cuadrangular, la laguna tiene poco más de 4 Km. por lado, y una profundidad de unos 40 m en su parte central. Está situado en una pequeña cuenca cerrada, rodeada de altas montañas, por lo que sus riberas son muy escarpadas. Sólo en la parte norte se encuentra una pequeña planicie donde se ha establecido el pueblo de Zirahuén, que a su vez está rodeado de abruptos cerros.

La laguna y el pueblo están enmarcados por densos bosques de pinos, encinos y madroños, los cuales están mejor preservados en las márgenes del ángulo suroeste, ya que es el más alejado de las poblaciones ribereñas. Esa parte es una de las más hermosas de la laguna, que aquí se adentra entre las altas e inclinadas laderas de las montañas circundantes, cubiertas de exuberante vegetación de aspecto selvático y forma una especie de cañón. El lugar es conocido como Rincón de Agua Verde, por el color que toman las aguas cristalinas de la laguna al reflejarse en ellas el espeso follaje de las riberas, y por los pigmentos vegetales disueltos en el agua debido a la descomposición de las hojas.

 

En esta aislada zona se han construido varias cabañas que se rentan, y son un sitio ideal para un retiro espiritual, y para entregarse a la contemplación y a la reflexión en medio de un paradisíaco entorno natural, donde sólo se escuchan el murmullo del viento entre los árboles y los suaves trinos de los pájaros.

Existen muchas veredas que atraviesan los bosques o bordean la laguna, por lo que pueden hacer largos recorridos bajo la fragancia de los árboles, y observar la multitud de plantas que los parasitan, como las bromelias, que los lugareños llaman "gallitos", o las orquídeas de vivos colores, de cuyos néctares se alimentan los colibríes, y que son muy apreciadas para las festividades del Día de Muertos. Por las mañanas, una densa neblina se levanta de la laguna invadiendo el bosque, y la luz se filtra en haces a través de la bóveda vegetal, creando un juego de sombras y destellos de colores, mientras las hojas muertas caen balanceándose suavemente.

 

El pueblo de Zirahuén se extiende a lo largo de la ribera norte de la laguna; dos muelles principales dan acceso a ella: uno, muy corto, situado hacia su parte central, es el muelle popular, donde se abordan las lanchas particulares que traen los visitantes o un pequeño yate de propiedad comunal.

 

La entrada está rodeada por pequeños puestos de artesanías locales y varios restaurantes rústicos, algunos de ellos soportados por pilotes a la orilla de la laguna, propiedad de los pescadores y sus familias, donde se vende comida a precios módicos, incluyendo el caldo de pescado blanco, típico de la laguna de Zirahuén, que por cierto, es más sabroso que el de Pátzcuaro.

 

El otro muelle, hacia el extremo oriental del pueblo, es propiedad privada, y está formado por un largo espigón techado, que permite abordar los yates que hacen los recorridos turísticos por la laguna. Hay además varias cabañas de madera y las oficinas desde donde se controla todo el complejo turístico de Zirahuén.

 

Este complejo consta de las cabañas del Rincón de Agua Verde y el restaurante de la margen occidental, además un servicio que proporciona los implementos para practicar deportes acuáticos, como el esquí. Extrañamente, gran parte de las riberas de la laguna pertenecen a un solo dueño, Don Guillermo Arreola, quien   construyó un sitio de descanso sobre la ribera sur, conocido como la "Casa Grande". 

 

Se trata de una enorme cabaña de madera, de dos pisos, que incluye salas donde se atesoran antiguas artesanías regionales, como lacas de Pátzcuaro elaboradas con las técnicas originales, y que actualmente se han descontinuado. En algunos recorridos turísticos se incluye una visita a este lugar.  Esta cabaña el día último de Septiembre de 2006 fue consumida por un incendio donde desgraciadamente muere parte de la familia Arreola.

 

El rincón de Agua Verde es un lugar ideal para un retiro espiritual y para disfrutar de un paradisíaco entorno natural entre el murmullo del viento y los trinos de las aves.

 

Entre los dos muelles principales hay varios "muelles" pequeños, donde los pescadores amarran sus canoas, pero la mayoría prefiere encallarlas en las orillas. Resulta muy agradable pasearse por ahí y contemplar esas embarcaciones talladas de una sola pieza, ahuecando troncos de pino, que se impulsan con largos remos de palas redondeadas, y es muy emocionante navegar en ellas pues por su precario equilibrio es fácil que se vuelquen al menor movimiento de sus ocupantes.

 

Es asombrosa la habilidad de los pescadores, sobre todo de los niños, para conducirlas remando de pie. Muchos pescadores viven en pequeñas chozas de madera a orillas de la laguna, enmarcadas por hileras de altas garrochas de madera, sobre las que se cuelgan a secar las largas redes de pesca.

 

El pueblo está formado principalmente por casas bajas de adobe, enjarradas con charanda, la tierra rojiza característica de la región y que aquí es muy abundante en el Cerro Colorado que limita al pueblo hacia el este. La mayoría tiene techos de teja anaranjada, de dos aguas, y amplios patios interiores con portales adornados con floridos macetones.

 

Alrededor y dentro de la población hay grandes huertas de aguacate, tejocote, manzano, higuera y membrillo, con cuyos frutos las familias elaboran conservas y golosinas. Al centro del pueblo se encuentra la parroquia, dedicada al Señor del Perdón, que conserva el estilo arquitectónico que prevalece en toda la región desde la llegada de los primeros misioneros.

 

Tiene una amplia nave techada con una especie de bóveda de cañón con arcos de nervadura, hecha totalmente de madera, que demuestra una sorprendente y minuciosa técnica de ensamblaje. Sobre el vestíbulo hay un pequeño coro, al que se sube por una estrecha escalera de caracol.

 

El techo exterior es de teja anaranjada, a dos aguas, y a la derecha del edificio hay una antigua torre de piedra, rematada con un campanario al que se sube por una escalera interior.

 

El atrio es amplio y su barda tiene tres entradas; por su apropiada situación los lugareños lo atraviesan a modo de atajo. Es, pues, frecuente ver pasar a las señoras ataviadas con los clásicos rebozos azules con rayas negras, estilo Pátzcuaro, muy usados en toda la región.

 

Frente a la iglesia hay una pequeña plaza con un kiosco de cemento y una fuente de cantera. Algunas de las casas que la rodean tienen portales rústicos de teja, sostenidos por pilares de madera. Muchas calles están empedradas, y aún persiste la costumbre colonial de llamar "Calle Real" a la calle principal.

 

Es común encontrar burros y vacas vagando tranquilamente por las calles, y por las tardes, las manadas de vacas atraviesan el pueblo rumbo a sus corrales, apresuradas por los vaqueros, que frecuentemente son niños. Es costumbre local bañar a los caballos y que las mujeres laven la ropa a orillas de la laguna.

 

Desgraciadamente, el uso de detergentes y jabones con productos químicos muy tóxicos, están provocando una gran contaminación, a lo que se suma la acumulación de desperdicios no biodegradables que son arrojados en las orillas por los visitantes y los lugareños. La ignorancia o negligencia para atender el problema, acabarán por destruir la laguna y nadie parece tener interés en tomar medidas para evitarlo.

 

 

ANTECEDENTES

 

En el año de 1979 una brigada de servicio social del Instituto Politécnico Nacional, coordinada por Salvador Cervantes Ponce, realizaron varios estudios orientados a la preservación de tan valiosa joya natural.  Se sabe que la laguna tuvo una profundidad de unos 90 metros, pero debido a la deforestación, tala inmoderada del pino, los incendios forestales y el deficiente cultivo de la tierra, ocasionó una fuerte erosión que fue azolvando la laguna y en un estudio de batimetría (estudio de profundidad y condiciones del agua) realizado por la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos, se detecto como profundidad máxima 41 metros.

 

En los trabajos de esta brigada se hicieron 10 propuestas orientadas hacia la preservación de la laguna y mejorar el bienestar de los habitantes del pueblo, pero que por falta de voluntad política no se les dio importancia, aunque en la actualidad algunos de estos puntos se han aplicado.

 

A continuación se enuncian brevemente estas propuestas:

 

1.- Expropiar todas las riveras de la laguna en una franja suficiente para que sea libre el tránsito de cualquier persona y del turismo, que funcione como un área protegida y un parque nacional.  Que en esta franja se levante un bordo que evite que el lodo siga azolvando la laguna y se planten una cantidad extraordinaria de árboles que ayuden también a este fin.

 

2.- Que no se permita la entrada de lanchas motorizadas en la laguna, ya que son una gran fuente de contaminación.  Se puede en cambio contar con flotillas de lanchas de fibra de vidrio con remos que se pueden rentar al turismo para disfrutar de la laguna con seguridad.  Los ingresos por este concepto pueden aplicarse para el beneficio de la comunidad.

 

3.- Hacer represas en las barrancas para contener la erosión y evitar que esta sea arrastrada al fondo de la laguna.  Esta recomendación se ha aplicado aunque no se le ha dado seguimiento y continuidad.

 

4.- Evitar que la laguna se use como desfogadero de aguas negras, obligando a quienes tengan cabañas y hoteles a instalar sistemas de tratamiento de agua.  Y la población en general utilice el sistema de fosas sépticas que consisten en la retención de sólidos, áreas de oxidación y fosa de absorción, todo construido con materiales de construcción y cemento.

 

5.- Hacer más eficiente el suministro de agua potable y hacer más conciencia en el uso adecuado del agua.  Esto puede ser con una planta tratadora que sustraiga el agua y la suministre por gravedad.

 

6.- Mejorar las calles y la remodelación general del pueblo. En este punto se dio un avance en el año de 1995.  El Ing. Salvador Cervantes Ponce en coordinación con el presbítero Rafael Barajas Sandoval, organizaron una comisión para el mejoramiento del pueblo, lográndose un apoyo por parte de la SEDUE (Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología) quien asignó un presupuesto para la compra de materiales y una buena parte del trabajo se realizó con el trabajo voluntario del pueblo.  Los trabajos consistieron en mejoramiento de techumbres de los portales, fachadas, banquetas y empedrado de calles, se construyó la pérgola y explanada y se remodeló la plaza y las oficinas de la Tenencia. Cabe destacar el trabajo voluntario de mi hermana Ing. Ma. Norma Cervantes Ponce, quien por parte del pueblo se encargó de la supervisión de estos trabajos.

 

Hace falta mucho por hacer, esperamos que nuestros políticos hagan conciencia y destinen recursos para la conservación y preservación, para que el turismo pueda disfrutar más de esta riqueza natural.

 

7.- Organizar a todos los artesanos y apoyarlos para que puedan tener un mercado de artesanías, donde puedan comercializar directamente sus artesanías con el turismo.

 

8.- Organizar a todos los pescadores para que tecnifiquen más la pesca y respeten temporadas de veda para permitir que los peces puedan crecer y dar mayor rendimiento.  Se propuso el desarrollo de corrales de pesca lo cual permitiría mayor eficiencia y mejores resultados.

 

9.- Mejorar las actividades agropecuarias con el uso de ollas de agua (fosas donde se puede estancar el agua de lluvias) para usarla para riego y abrevadero del ganado; hornos forrajeros para almacenar y conservar la pastura para el ganado; Utilización de estercoleros para en compostas producir fertilizante orgánico que puede regresarse a la tierra de cultivo.  Todo esto permitiría un ciclo productivo que haría más rentable el trabajo del campo, ya que al tener al ganado encerrado permitiría mayor producción de carne, todo el estiércol se aplicaría para producir fertilizante orgánico y este ayudaría a  lograr una mayor cosecha.

 

10.- Crear una comisión de mejora continua, que de manera permanente esté supervisando y dando seguimiento a todas las acciones orientadas hacia estos proyectos.

 

 

ANTECEDENTES DE LA FUNDACIÓN ZIRAHUÉN, A.C.

 

VISIÓN:

Contribuir a la preservación de santuarios naturales en contra de la depredación humana, a fin de que la naturaleza sea respetada y protegida para mantener ecosistemas de vida vegetal y animal en armonía con los seres humanos.

 

MISIÓN:

 

Participar en el entorno nacional y mundial con personas que amen la naturaleza y sus santuarios ecológicos, creando y apoyando organizaciones cuyos objetivos sean la conservación y preservación de los sistemas ecológicos y sus bellezas naturales.


INTRODUCCIÓN:

 

“Salvemos la laguna de Zirahuén” plantea la necesidad de preservar este hermosa laguna como una de las joyas de la naturaleza, que no solamente pertenece a México, si no que es una joya natural para el mundo.

 

En este sentido el idealismo del Ing. Salvador Cervantes Ponce, se orienta para crear conciencia y coordinar acciones orientadas a la preservación de bosques, lagunas y santuarios naturales en los que se respete su flora y su fauna y se designen como áreas protegidas de la naturaleza.

 

El Ing. Salvador Cervantes Ponce nació el 26 de marzo de 1957 en Zirahuén, Michoacán, donde vive sus primeros años. Estudia la secundaria en la Cd. de Pátzcuaro,  y los estudios de vocacional y profesional en el Instituto Politécnico Nacional, graduándose como Ingeniero Mecánico en la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica. En la ciudad de Torreón,  Coahuila estudió la maestría en Administración de Empresas en la División de Estudios de Postgrado de la Universidad Autónoma de Coahuila.

 

En los años de 1979 y 1980 organizó una brigada de servicio social multidisciplinaria con pasantes del Instituto Politécnico Nacional y realizan estudios y trabajos de concientización con la comunidad de Zirahuén, quienes participaron de manera voluntaria y con mucho entusiasmo en diez proyectos que se plantearon y desarrollaron.

 

Hasta 1986 trabajo en empresas privadas, y de 1984 a la fecha dirige una empresa de servicios orientada al desarrollo humano en las áreas técnicas, administrativas, seguridad e higiene y calidad humana.

 

La fundación buscará la contribución de personas con conciencia ecológica que quieran apoyar difundiendo y concientizando en la necesidad de salvar los santuarios naturales y evitar se sigan dañando estos lugares que deben preservarse para la humanidad.

 

Para apoyar este fin el Ing. Salvador Cervantes Ponce está escribiendo el libro "ZIRAHUÉN, UNA HISTORIA DE AMOR" para motivar al turismo y a las autoridades de gobierno a tomar acciones de protección y preservación de estos santuarios de la naturaleza.

 

Tu participación será muy valiosa, ya que así como la laguna de Zirahuén está siendo violada por la inconsciencia humana, también hay muchos santuarios naturales que se deben de proteger.

 

 

RESEÑA DEL LIBRO

 

Así empieza:

 

La naturaleza se mostraba en todo su esplendor, el sol brillaba en una atmósfera de aire limpio y transparente, los paisajes eran difíciles de describir porque al admirarlos el espíritu humano se transportaba a una dimensión desconocida de ensueño y tranquilidad. Aquellas enormes montañas se mostraban imponentes al paso de los años, tal pareciera que al llegar a lo alto la tierra se conectaba con el cielo.  Era un contraste de un verde oscuro de altos árboles de coníferas,  encinos y arbustos propios de un clima templado, dando la sensación de una alfombra natural de increíbles dimensiones y un cielo azul y transparente bellamente adornado por un sol dorado, poderoso y lleno de energía.

 

Al bajar a las praderas, éstas no se quedaban atrás con sus encantos, tal pareciera que un artista inspirado las hubiera adornado con plantas que floreando de mil colores embellecían hasta el éxtasis aquellos llanos. Al final nuestra mirada terminaría en un hermoso lago, donde el cielo se reflejaba en un espejo natural del que sobresalían pequeñas islas simulando los siete días de la semana.  En este tiempo era un hermoso lago que en las noches de luna llena pareciera de plata, aguas cristalinas y puras que denotaban la grandeza de un sistema de vida  en su máxima expresión.

 

 

Así termina:

 

En esta hermosa laguna de Zirahuén en las noches de luna llena, cuando contemplando el cielo tapizado de estrellas y el reflejo plateado en aguas tranquilas, en un momento de embeleso podrás descubrir sobre el agua a una hermosa mujer, una bella princesa, una encantadora Sirena, con un vestido de algodón de un color blanco brillante, cabellera que cae por su espalda hasta sus rodillas, una expresión en su cara de mucha tristeza y sus ojos cansados de llorar, como si estuviera esperando todavía a su príncipe que tanto amó y al que seguirá esperando por toda la eternidad. 

 

Al penetrar en su mirada encontrarás una promesa de amor,  una invitación para ir hacia ella,  unos brazos abiertos, un corazón palpitante en espera de su amado. 

 

Cuando visites esta hermosa laguna seguramente te veras envuelto en una dimensión de romance y te llevarás recuerdos maravillosos e inolvidables, será un encuentro con el amor, con el amor de la naturaleza y con el amor de una princesa que te espera con los brazos abiertos, que te suplica solamente respeto, para que tus hijos y las nuevas generaciones puedan al igual que tú encontrarse con el amor de su princesa Zirahuén.

 

Es una voz encantadora y tierna, que te susurra al oído “Salvemos la laguna  Zirahuén”

 

 

 

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