REFLEXIONES I
La oportunidad de tu vida
Estoy aquí, reportándome
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En la mayoría de las ocasiones las reflexiones nos sirven como meditación ante aquella situación que parecía un problema insalvable, nos hacen más conscientes de que las cosas además de ser como son también dependen de cómo las vivimos.
Mi consejo es leer las reflexiones muy poco a poco, incluso sólo una cada vez, para poder saborearlas y asimilar así mejor su enseñanza.
"Juntos cambiaremos el mundo"
LA PREOCUPACIÓN
La marcha iba llegando a Bellas Artes cuando un contingente de policías la “encapsuló”. De inmediato los granaderos levantaron los escudos y cerraron las filas. Los maestros se detuvieron y empezaron a corear consignas.
Aprovechando que la marcha se detenía una reportera se acercó a un maestro asoleado que tomaba un poco de agua de una botella.
—¿Le puedo hacer una pregunta? —le dijo.
—Claro que sí —respondió el maestro quitándose el sombrero y secándose el sudor de la frente con un paliacate rojo.
— ¿Acaso no le preocupa que los niños se queden sin clases? Ellos no tienen la culpa de nada.
El maestro tomó otro traguito de agua de la botella y le respondió.
—Sí, señorita. Me preocupa mucho que se queden sin clases.
—Pero es que con tantas marchas y paros los niños se quedan sin clases.
—Claro que me preocupa que se queden sin clases. Pero también me preocupa que se queden sin escuelas, sin educación, sin cupo en las universidades, sin empleo y sin futuro.
Me preocupa ver a mis alumnos, jóvenes y fuertes, vendiendo discos piratas en las calles sin que nadie les pregunte si ya comieron.
Me preocupa verlos en el desempleo como millones de mexicanos, me preocupo mucho cuando atraviesan el desierto de Arizona a 50 grados con una triste botellita de agua para buscar el trabajo que aquí se les niega.
Me preocupa que mis alumnas se embaracen a los 16 años porque no tienen más perspectivas en la vida que emplearse de cajeras en el Wallmart por el salario mínimo.
Me preocupa mucho ver a mis alumnos asaltando los micros o poniendo una narcotiendita o en las garras de los vicios porque el gobierno invierte más en operativos contra los maestros que en educación.
Me preocupa ver a mis alumnas vendiendo sopes y productos de belleza mientras el presidente vive en una casa de 7 millones de dólares y viaja en un avión de 7200 millones de pesos.
Me preocupa que cuando mis alumnos se enferman tienen que formarse para sacar ficha en la madrugada, que no hay medicinas, que les dan cita tres meses después, que seis meses después pueden ver a un especialista y que les cambian cinco veces la fecha de la operación, hasta que se mueren porque solo tienen para una consulta con el doctor Simi.
Me preocupa que cuando quieren formar pareja vivan de arrimados con sus padres, y que solo puedan aspirar a tener un pantalón pirata, un vestido pirata, una vida pirata.
Me preocupa y mucho, que López Dóriga, Adela Micha, Ciro Gómez Leyva les digan a quien deben odiar y a quien deben querer y que, en lugar de leer “Cien años de Soledad” crean a pie juntillas lo que dice la Rosa de Guadalupe o lo que Callamos las mujeres.
Me preocupa que en tiempos de elecciones vendan su voto por una miserable despensa o por unos pesos que les quitan el hambre un día pero que los condenan a ser pobres toda la vida.
Me preocupa que cuando lleguen a funcionarios o diputados, en lugar de defender a su pueblo, vendan su conciencia y voten a favor de entregar las riquezas nacionales a los extranjeros o que voten la Reforma Educativa o la reforma laboral que acabó con la jornada de 8 horas, el aguinaldo, el reparto de utilidades y convirtió en esclavos de los patrones a los trabajadores.
Me preocupa que me quieran evaluar con un examen de opción múltiple vigilado por el ejército y no sepan que trabajo en una escuela sin agua en los baños, sin pupitres, con alumnos que van sin desayunar o con las mochilas atiborradas de productos chatarra.
Me preocupa que nunca uno de mis alumnos haya llegado a secretario de educación porque ese puesto está reservado para los amigos del presidente y para tecnócratas que en su vida han pisado la escuela Nicolás Bravo del Valle de Toluca donde las calles son de tierra y cuando llueve son de lodo.
Me preocupa que con las modificaciones a la ley que aprobaron priístas, panrredistas, verdes, ecologistas cuando tengan 70 años solo puedan aspirar a una pensión de 1500 pesos mensuales.
Me preocupa que lloren cuando la selección de futbol pierde 7-0 pero que les valga madre cuando el gobierno asesina a los estudiantes, a los maestros, a los luchadores sociales.
Me preocupa cuando los veo dormidos en los camiones o en el metro porque tardan dos horas en llegar al trabajo o a su casa.
Me preocupa que día a día coman peor porque día a día la comida sube de precio y el kilo de tortillas cueste 12 pesos y los políticos, que gana cien mil pesos mensuales, digan que el país crece y que tenemos la mejor infraestructura y que los inversionistas extranjeros están contentísimos.
Y tanto me preocupa que no tengan clases mis alumnos que lucho porque tengan otra clase de vida, otra clase de servicio médico, otra clase de justicia, otra clase de política, otra clase de salario, otra clase de país… Y otra clase de futuro…
Como verá, señorita. Me preocupan mucho, muchísimo mis alumnos. Por eso lucho.
EL HIJO ES PADRE DE LA MUERTE DE SUS PADRES
CARLOS FUENTES
“Hay una ruptura en la historia de la familia, donde las edades se acumulan y se superponen y el orden natural no tiene sentido: es cuando el hijo se convierte en el padre de su padre”.
Es cuando el padre se hace mayor y comienza a trotar como si estuviera dentro de la niebla. Lento, lento, impreciso. Es cuando uno de los padres que te tomó con fuerza de la mano cuando eras pequeño ya no quiere estar solo.
Es cuando el padre, una vez firme e insuperable, se debilita y toma aliento dos veces antes de levantarse de su lugar. Es cuando el padre, que en otro tiempo había mandado y ordenado, hoy solo suspira, solo gime, y busca dónde está la puerta y la ventana - todo corredor ahora está lejos.
Es cuando uno de los padres antes dispuesto y trabajador fracasa en ponerse su propia ropa y no recuerda tomar sus medicamentos. Y nosotros, como hijos, no haremos otra cosa sino aceptar que somos responsables de esa vida.
Aquella vida que nos engendró depende de nuestra vida para morir en paz. Todo hijo es el padre de la muerte de su padre. Tal vez la vejez del padre y de la madre es curiosamente el último embarazo. Nuestra última enseñanza. Una oportunidad para devolver los cuidados y el amor que nos han dado por décadas.
Y así como adaptamos nuestra casa para cuidar de nuestros bebés, bloqueando tomas de luz y poniendo corralitos, ahora vamos a cambiar la distribución de los muebles para nuestros padres. La primera transformación ocurre en el cuarto de baño. Seremos los padres de nuestros padres los que ahora pondremos una barra en la regadera. La barra es emblemática. La barra es simbólica. La barra es inaugurar el “destemplamiento de las aguas”. Porque la ducha, simple y refrescante, ahora es una tempestad para los viejos pies de nuestros protectores. No podemos dejarlos ningún momento. La casa de quien cuida de sus padres tendrá abrazaderas por las paredes. Y nuestros brazos se extenderán en forma de barandillas.
Envejecer es caminar sosteniéndose de los objetos, envejecer es incluso subir escaleras sin escalones. Seremos extraños en nuestra propia casa. Observaremos cada detalle con miedo y desconocimiento, con duda y preocupación. Seremos arquitectos, diseñadores, ingenieros frustrados. ¿Cómo no previmos que nuestros padres se enfermarían y necesitarían de nosotros? Nos lamentaremos de los sofás, las estatuas y la escalera de caracol. Lamentaremos todos los obstáculos y la alfombra. Feliz el hijo que es el padre de su padre antes de su muerte, y pobre del hijo que aparece sólo en el funeral y no se despide un poco cada día.
Mi amigo Joseph Klein acompañó a su padre hasta sus últimos minutos. En el hospital, la enfermera hacía la maniobra para moverlo de la cama a la camilla, tratando de cambiar las sábanas cuando Joe gritó desde su asiento: Deja que te ayude. Reunió fuerzas y tomó por primera vez a su padre en su regazo. Colocó la cara de su padre contra su pecho. Acomodó en sus hombros a su padre consumido por el cáncer: pequeño, arrugado, frágil, tembloroso. Se quedó abrazándolo por un buen tiempo, el tiempo equivalente a su infancia, el tiempo equivalente a su adolescencia, un buen tiempo, un tiempo interminable. Meciendo a su padre de un lado al otro. Acariciando a su padre. Calmando él a su padre. Y decía en voz baja:
- ¡Estoy aquí, estoy aquí, papá! “Lo que un padre quiere oír al final de su vida es que su hijo está ahí”.
Largo... hondo... reflexivo.
Ojala puedan compartirlo a sus familias. Una necesaria reflexión!
CARTA A UN ZAPATERO
[Cuento. Texto completo.] Juan José Arreola
Estimable señor:
Como he pagado a usted tranquilamente el dinero que me cobró por reparar mis zapatos, le va a extrañar sin duda la carta que me veo precisado a dirigirle.
En un principio no me di cuenta del desastre ocurrido. Recibí mis zapatos muy contento, augurándoles una larga vida, satisfecho por la economía que acababa de realizar: por unos cuantos pesos, un nuevo par de calzado. (Éstas fueron precisamente sus palabras y puedo repetirlas.)
Pero mi entusiasmo se acabó muy pronto. Llegado a casa examiné detenidamente mis zapatos. Los encontré un poco deformes, un tanto duros y resecos. No quise conceder mayor importancia a esta metamorfosis. Soy razonable. Unos zapatos remontados tienen algo de extraño, ofrecen una nueva fisonomía, casi siempre deprimente.
Aquí es preciso recordar que mis zapatos no se hallaban completamente arruinados. Usted mismo les dedicó frases elogiosas por la calidad de sus materiales y por su perfecta hechura. Hasta puso muy alto su marca de fábrica. Me prometió, en suma, un calzado flamante.
Pues bien: no pude esperar hasta el día siguiente y me descalcé para comprobar sus promesas. Y aquí estoy, con los pies doloridos, dirigiendo a usted una carta, en lugar de transferirle las palabras violentas que suscitaron mis esfuerzos infructuosos.
Mis pies no pudieron entrar en los zapatos. Como los de todas las personas, mis pies están hechos de una materia blanda y sensible. Me encontré ante unos zapatos de hierro. No sé cómo ni con qué artes se las arregló usted para dejar mis zapatos inservibles. Allí están, en un rincón, guiñándome burlonamente con sus puntas torcidas.
Cuando todos mis esfuerzos fallaron, me puse a considerar cuidadosamente el trabajo que usted había realizado. Debo advertir a usted que carezco de toda instrucción en materia de calzado. Lo único que sé es que hay zapatos que me han hecho sufrir, y otros, en cambio, que recuerdo con ternura: así de suaves y flexibles eran.
Los que le di a componer eran unos zapatos admirables que me habían servido fielmente durante muchos meses. Mis pies se hallaban en ellos como pez en el agua. Más que zapatos, parecían ser parte de mi propio cuerpo, una especie de envoltura protectora que daba a mi paso firmeza y seguridad. Su piel era en realidad una piel mía, saludable y resistente. Sólo que daban ya muestras de fatiga. Las suelas sobre todo: unos amplios y profundos adelgazamientos me hicieron ver que los zapatos se iban haciendo extraños a mi persona, que se acababan. Cuando se los llevé a usted, iban ya a dejar ver los calcetines.
También habría que decir algo acerca de los tacones: piso defectuosamente, y los tacones mostraban huellas demasiado claras de este antiguo vicio que no he podido corregir.
Quise, con espíritu ambicioso, prolongar la vida de mis zapatos. Esta ambición no me parece censurable: al contrario, es señal de modestia y entraña una cierta humildad.
En vez de tirar mis zapatos, estuve dispuesto a usarlos durante una segunda época, menos brillante y lujosa que la primera. Además, esta costumbre que tenemos las personas modestas de renovar el calzado es, si no me equivoco, el modus vivendi de las personas como usted.
Debo decir que del examen que practiqué a su trabajo de reparación he sacado muy feas conclusiones. Por ejemplo, la de que usted no ama su oficio. Si usted, dejando aparte todo resentimiento, viene a mi casa y se pone a contemplar mis zapatos, ha de darme toda la razón. Mire usted qué costuras: ni un ciego podía haberlas hecho tan mal. La piel está cortada con inexplicable descuido: los bordes de las suelas son irregulares y ofrecen peligrosas aristas. Con toda seguridad, usted carece de hormas en su taller, pues mis zapatos ofrecen un aspecto indefinible. Recuerde usted, gastados y todo, conservaban ciertas líneas estéticas. Y ahora...
Pero introduzca usted su mano dentro de ellos. Palpará usted una caverna siniestra. El pie tendrá que transformarse en reptil para entrar. Y de pronto un tope; algo así como un quicio de cemento poco antes de llegar a la punta. ¿Es posible? Mis pies, señor zapatero, tienen forma de pies, son como los suyos, si es que acaso usted tiene extremidades humanas.
Pero basta ya. Le decía que usted no le tiene amor a su oficio y es cierto. Es también muy triste para usted y peligroso para sus clientes, que por cierto no tienen dinero para derrochar.
A propósito: no hablo movido por el interés. Soy pobre pero no soy mezquino. Esta carta no intenta abonarse la cantidad que yo le pagué por su obra de destrucción.
Nada de eso. Le escribo sencillamente para exhortarle a amar su propio trabajo. Le cuento la tragedia de mis zapatos para infundirle respeto por ese oficio que la vida ha puesto en sus manos; por ese oficio que usted aprendió con alegría en un día de juventud... Perdón; usted es todavía joven. Cuando menos, tiene tiempo para volver a comenzar, si es que ya olvidó cómo se repara un par de calzado.
Nos hacen falta buenos artesanos, que vuelvan a ser los de antes, que no trabajen solamente para obtener el dinero de los clientes, sino para poner en práctica las sagradas leyes del trabajo. Esas leyes que han quedado irremisiblemente burladas en mis zapatos.
Quisiera hablarle del artesano de mi pueblo, que remendó con dedicación y esmero mis zapatos infantiles. Pero esta carta no debe catequizar a usted con ejemplos.
Sólo quiero decirle una cosa: si usted, en vez de irritarse, siente que algo nace en su corazón y llega como un reproche hasta sus manos, venga a mi casa y recoja mis zapatos, intente en ellos una segunda operación, y todas las cosas quedarán en su sitio.
Yo le prometo que si mis pies logran entrar en los zapatos, le escribiré una hermosa carta de gratitud, presentándolo en ella como hombre cumplido y modelo de artesanos.
Soy sinceramente su servidor.
AHORA QUE YA MORÍ
Que sucede? no entiendo, solo sentí un dolor fuerte en la cabeza, mareos y ahora estoy tan confundido. Que pasa? Por qué mi esposa corre y llora.
Dicen que morí, pero no, estoy aquí pero ellos no me ven y no puedo abrazarlos. Oh ya veo, están trasladando a alguien en una carroza fúnebre, soy yo mismo, que extraño.
Veo a mi familia con gran dolor, todos lloran, pero yo solo veo, ya no siento dolor ni tristeza, es como ser un espectador. Pasan los días, mi familia regresa a casa sin mí, les dejo un gran vacío.
Ya alguien ocupa mi puesto de trabajo, todo vuelve a ser como antes, corren, atienden llamadas, hacen pagos, envían documentos, firman planillas, en fin es como si nunca hubiese faltado yo, que bien, algunos compañeros se acuerdan de mi a ratos y lamentan que ya no este.
Sin embargo en mi familia, el vacío persiste, mi esposa llora, esta confundida, no sabe cómo hacer sin mí, mi hijo pequeño pregunta: - Donde esta papá? y mi esposa le dice que en el Cielo, mi hija mayor acaba de comprender dolorosamente lo que es la muerte, no deja de llorar, no quiere ir a clases, no se puede concentrar, tampoco come. Mi perro se paró en la puerta y de ahí no hay quien lo saque, come, bebe agua y regresa a su puesto de espera.
Pasa el tiempo, mi hijo cumple cuatro años y yo no estoy, el se aferra a su mamá, se ha vuelto tímido y retraído, no hay una figura paterna para él, ya papá no está...
Mi hija ya de 11 años casi no habla, a veces su mama la encuentra llorando, bajo mucho las notas y no muestra interés por nada.
Mi querida esposa, con toda la carga sobre sus hombros, la responsabilidad de dos hijos pequeños, tiene que sonreír a los niños para darles fortaleza.
Ya pasaron siete años y todo sigue igual, en casa el vacío, la tristeza, en la empresa donde trabajaba ya nadie me nombra y todo sigue igual sobre la marcha.
Sabes que dijo el forense? Que morí por stress, en mi cerebro se reventó una vena por una subida de tensión que me dio, cuando me llamaron de mi trabajo y me dijeron que de los 10 camiones que solicite solo llegaron 7. Y todo acabo...
Ahora me doy cuenta que para la empresa que trabajaba siempre era uno más, completamente reemplazable en cualquier momento, pero que para mi familia era único e irreemplazable.
Por favor dedícate a lo que verdad es importante, todos necesitamos un trabajo que nos permita cubrir nuestras necesidades básicas, pero no te entregues a una empresa, entrégate a tus seres queridos... abraza a tus hijos, besa a tu esposa, llama a tus amigos, es a estos seres a quienes de verdad les harás falta cuando ya no estés y demuéstrales tu amor no con dinero sino con detalles de amor.
RECUERDA QUE ERES MUY IMPORTANTE... CUIDA A TUS HIJOS SI LOS TIENES Y RECUERDA EN CASA SIEMPRE HAY ALGUIEN ESPERÁNDOTE.
GANDHI Y SU SABIDURÍA
Cuando Mahatma Gandhi estudiaba Derecho en Londres, un profesor de apellido Peters le tenía mala voluntad... pero, el alumno Gandhi nunca le bajó la cabeza y eran muy comunes sus encuentros:
Un día Peters estaba almorzando en el comedor de la Universidad y el venía con su bandeja y se sentó a su lado... El profesor muy altanero, le dice: "Estudiante Gandhi, Ud. no entiende!!! Un puerco y un pájaro, no se sientan a comer juntos".... Y Gandhi le contesta: Esté Ud. tranquilo profesor, yo me voy volando" y, se cambió de mesa...
El profesor Peters verde de rabia, porque entendió que el estudiante le había llamado Puerco, decidió vengarse con el próximo examen...
Pero el alumno respondió con brillantez a todas las preguntas del examen... Entonces el profesor le hace la siguiente interpelación:
"Gandhi, si Ud. va caminando por la calle y se encuentra con una bolsa y dentro de ella está la sabiduría y mucho dinero, ¿cuál de los dos se lleva? "...
Gandhi responde sin titubear: "¡Claro que el dinero, profesor!" El profesor sonriendo le dice "Yo, en su lugar, hubiera agarrado la sabiduría, ¿no le parece?"...
Gandhi responde: "Cada uno toma lo que no tiene profesor"...
El profesor Peters, histérico ya, escribe en la hoja del examen: "IDIOTA" y se la devuelve al joven Gandhi... Gandhi toma la hoja y se sienta... Al cabo de unos minutos se dirige al profesor y le dice:
"Profesor Peters, Ud. me ha firmado la hoja, pero no me puso la nota...”
A veces la gente intenta dañarnos con ofensas que ni siquiera nos hemos ganado... Pero solo nos daña el que puede y no el que quiere…
Si permites que una ofensa te dañe... Te dañará... Pero si no lo permites, la ofensa volverá al lugar de donde salió... Seamos fuertes y astutos.
5 CÁTEDRAS DE GESTIÓN ESTRATÉGICA
1ª cátedra
Un cuervo está sentado en un árbol el día entero sin hacer nada. Un pequeño conejo ve el cuervo y pregunta:
- ¿Puedo sentarme como tú y no hacer nada todo el día?
El cuervo responde:
- Claro, ¿por qué no?
El conejo se sienta en el suelo debajo del árbol y se relaja. De repente una zorra aparece y come al conejo.
Conclusión: para estar sentado sin hacer nada, Usted debe estar en la cima.
2ª cátedra
En África todas las mañanas el venado despierta sabiendo que debe llegar a correr más rápido que el león si quiere seguir vivo.
Todas las mañanas el león despierta sabiendo que debe correr más que el venado si no quiere morir de hambre.
Conclusión: no hace diferencia si Usted es venado o león; cuando el sol salga usted tiene que empezar a correr para sobrevivir.
3ª cátedra
Dos funcionarios y el gerente de una empresa salen a almorzar y, en la calle, encuentran una antigua lámpara mágica.
Ellos frotan la lámpara y dentro de ella sale un genio.
El genio le dice:
- Yo sólo puedo conceder tres deseos, así que daré uno a cada uno de ustedes…
- Yo primero, yo primero, grita uno de los funcionarios! Yo quiero estar en las Bahamas dirigiendo un barco, sin tener ninguna preocupación en la vida... Puff y se fue...
El otro funcionario se apresura a hacer su solicitud:
- ¡Yo quiero estar en Hawai, con el amor de mi vida y tomar interminables piñas coladas! Puff, y él se fue...
Ahora Usted, dice el genio al gerente.
- Yo quiero a esos dos tontos de vuelta a la oficina después del almuerzo para una reunión.
Conclusión: Deja siempre que su jefe hable primero.
4ª cátedra
Un cura va conduciendo por una carretera cuando ve a una monja en pie en el arcén. Él para y ofrece un aventón que la monja acepta. Ella entra en el coche, cruza las piernas mostrando su belleza... El sacerdote se descontrola y casi choca con el auto.
Después de lograr controlar el coche y evitar un accidente, no se resiste y pone la mano en la pierna de la monja. La monja lo mira y dice:
- Padre, recuerde el salmo 129…
El Padre muy apenado dice:
- Disculpe, hermana, la carne es débil... y saca la mano de la pierna de la monja.
Llegando a su destino la monja agradece y, con una sonrisa enigmática baja del auto y entra en el convento. Así que llega a la iglesia el padre y corre hacia las Escrituras para leer el Salmo 129, que dice: "adelante, persista, más arriba encontrará la gloria del paraíso".
Conclusión: si Usted no está bien informado sobre su trabajo, puede perder excelentes oportunidades.
5ª cátedra
Un granjero resuelve juntar algunas frutas en su propiedad. Toma una cubeta vacía y sigue rumbo a los árboles frutales. En el camino, al pasar por una laguna, escucha voces femeninas y cree que probablemente algunas mujeres invadieron sus tierras. Al acercarse lentamente, encuentra bellas chicas desnudas bañándose en la laguna. Cuando se dan cuenta de su presencia, nadan hasta la parte más profunda de la laguna y gritan:
- ¡Nosotras no vamos a salir de aquí mientras Usted no deja de espiarnos y se vaya!.
El granjero responde:
- Yo no vine aquí para espiarlas a ustedes. Yo sólo vine a alimentar a los cocodrilos!
Conclusión: la creatividad es lo que hace la diferencia en la hora de alcanzar nuestros objetivos más rápidamente.
Por lo tanto,
Antes de hablar, escucha...
Antes de escribir, piensa...
Antes de gastar, gana...
Antes de juzgar, espera...
Antes de renunciar, intenta...
"En el mundo siempre habrá personas que te van a amar por lo que eres, y otras, que te van a odiar por la misma razón."
EL HOMBRE SABIO
Un hombre soberbio visitó a un maestro y le pidió que le enseñara lo que sabía. Le dijo que aunque ya había aprendido todo lo necesario de diversos maestros, igual quería escucharlo.
El maestro le ofreció una taza de té. Al servirlo, no reparó que había llegado al borde de la taza y el té se derramó sobre la ropa de su visitante.
El hombre molesto, le dijo: ¿Qué puedes enseñarme tú, si ni siquiera sabes servir el té?
El maestro respondió: ”Como esta taza, tu mente está llena de ideas. Si te doy más conocimientos, se derramará como el té. Regresa cuando la taza de tu mente esté vacía y quieras verdaderamente escuchar”.
LOS TRES TAMICES
En la antigua Grecia Sócrates tenía una gran reputación de sabiduría. Un día vino alguien a encontrar el gran filósofo, y le dijo:
- ¿sabes lo que acabo de oír sobre tu amigo?
- un momento-respondió Sócrates. - antes de que me lo cuente, me gustaría hacerte un test, de los tres tamices.
- ¿los tres tamices?
- Sí,-continuó Sócrates. - antes de contar cualquier cosa sobre los otros, es bueno tomar el tiempo de filtrar lo que se quiere decir. Lo llamo el test de los tres tamices.
1. El primer tamiz es la Verdad. ¿Has comprobado si lo que me dices es verdad?
- No. Solo he oído.
- Muy bien. Así que no sabes si es la Verdad.
2. El segundo tamiz, el de la Bondad. Lo que quieres decirme sobre mi amigo, ¿es algo bueno?
- ¡Ah no! Por el contrario.
- Entonces,-continuó Sócrates,-quieres contarme cosas malas acerca de él y no estás seguro que son verdaderas.
3. Tal vez aún puedes pasar la prueba, sigue el tercer tamiz, el de la Utilidad. ¿Es útil que yo sepa qué me habría hecho este amigo?
- No, en serio.
- Entonces,-conclusión de Sócrates, -lo que querías contarme no es ni Cierto, ni Bueno, ni Útil; ¿porque querías decírmelo?
CARTA DE ABRAHAM LINCOLN HACIA EL PROFESOR DE SU HIJO
ABRAHAM LINCOLN, 1830
Querido Profesor, mi hijo tiene que aprender que no todos los hombres son justos ni todos son veraces, enséñele que por cada villano hay un héroe, y que por cada político egoísta hay un líder dedicado.
También enséñele que por cada enemigo hay un amigo y que más vale moneda ganada que moneda encontrada.
Quiero que aprenda a perder y también a gozar correctamente de las victorias. Aléjelo de la envidia y que conozca la alegría profunda del contentamiento.
Haga que aprecie la lectura de buenos libros, sin que deje de entretenerse con los pájaros, las flores del campo y las maravillosas vistas de lagos y montañas.
Que aprenda a jugar sin violencia con sus amigos. Explíquele que vale más una derrota honrosa que una victoria vergonzosa. Que crea en sí mismo y sus capacidades aunque quede solito, y tenga que lidiar contra todos.
Enséñele a ser bueno y gentil con los buenos y duro con los perversos. Instrúyalo a que no haga las cosas porque simplemente otros lo hacen, que sea amante de los valores.
Que aprenda a oír a todos, pero que a la hora de la verdad, decida por sí mismo. Enséñele a sonreír y mantener el humor cuando esté triste y explíquele que a veces los hombres también lloran.
Enséñele a ignorar los gritos de las multitudes que solo reclaman derechos sin pagar el costo de sus obligaciones.
Trátelo bien pero no lo mime ni lo adule, déjelo que se haga fuerte solito. Incúlquele valor y coraje pero también paciencia, constancia y sobriedad.
Transmítale una fe firme y sólida en el Creador. Teniendo fe en Dios también la tendrá en los hombres. Entiendo que le estoy pidiendo mucho pero haga todo aquello que pueda.
PENSAMIENTO DEL HIJO DE UNA DOCENTE
"Hoy estuve pensando en esto de ser hijo de docente, en realidad nunca le había prestado atención, bueno, a mí me encanta, me parece asombroso. Presta atención a lo que te voy a contar y te darás cuenta por qué te lo digo...
Empecemos, Los hijos de docentes sabemos mucho del léxico docente, sabemos de «adaptación curricular» así se denomina a la media hora en la cual tu mamá no te habla, luego de haber llegado del colegio, no intentes hablarle una palabra… porque la contestación termina en: ¡déjame concentrarme! Es como un «estado de crisis»...
Los hijos de docentes, sabemos lo que es ir a guardería desde los 45 días de vida, o que nos cuide algún familiar cercano. Las maestras son nuestras primeras y segundas madres, el 90% sabemos cocinar con: «lo que hay en la heladera» y lo aprendimos a la fuerza, si no te haces algo estás frito y muerto de hambre, ya que por lo general no la ves a mamá antes de ir al colegio (a tu colegio); los hijos de docentes sabemos hacer la tarea sin la ayuda de mamá, sabemos plancharnos la ropa, cosernos las medias y, sobre todo, movernos solos. Para nosotros la palabra «aguinaldo» significa: «zapatillas nuevas» y una esperanza a cualquier otro tipo de gasto «cuando cobre el aguinaldo, vemos»...
En los actos escolares, reconoces un hijo de docente porque la mama nunca puede ir, y el día de la madre menos pues está cumpliendo con las mamas de otros niños, pero de esa manera aprendimos a tener madres sustitutas y pedirle a la mamá de tu amigo que te acompañe, obviamente que en la primera fila, papá (si es que no trabaja).
La mamá docente, no sólo da clases a la mañana sino que por lo general a la tarde corrige, planifica... señoras y señores, el ser docente no es un trabajo de medio día, es un trabajo de vida completa. Si trabaja medio día, en la tarde planifica y hace trabajos en cartulina...
Releo lo que escribo y pienso que esto puede sonar como una queja, lejos de eso está; las docentes son las mejores madres del mundo, nos enseñan la palabra «independencia», nos hablan de arreglárnosla solos, pero cuando las necesitamos, aparte de docentes son mamás, y las mejores que conocí, ¿cómo no van a ser las mejores? si tenemos mínimo 30 hermanos por año.
Mi mamá docente me enseñó a vivir, y cuando me preguntan ¿a qué se dedica tu mamá?
Digo: es docente, es psicóloga, es maga, es psicopedagoga, es esposa, es mi mamá (y la de un montón más)...
CARTA DE GEORGE CARLIN
La paradoja de nuestro tiempo en la historia es que hemos construido edificios más altos pero temperamentos más cortos, autopistas más anchas, pero puntos de vista más estrechos.
Gastamos más pero tenemos menos, compramos más, pero disfrutamos menos. Tenemos casas más grandes y hogares más pequeños, más comodidades, pero menos tiempo.
Tenemos más grados pero menos sentido, más conocimiento, pero menos juicio, más expertos, sin embargo más problemas, más medicina, pero menos bienestar.
Bebemos demasiado, fumamos demasiado, gastamos muy imprudentemente, reímos muy poco, manejamos demasiado rápido, nos ponemos demasiado irritados, nos estamos hasta muy tarde en la noche, nos levantamos demasiado cansados, leemos muy poco, miramos demasiada TV, y rezamos muy rara vez.
Hemos multiplicado nuestras posesiones, pero reducido nuestros valores. Hablamos demasiado, amamos muy rara vez, y odiamos muy a menudo.
Hemos aprendido cómo ganarnos la vida, pero no a vivirla.
Hemos adicionado años a la vida pero no vida a los años.
Hemos ido todo el camino a la luna y de regreso, pero tenemos problema para cruzar la calle para conocer a un nuevo vecino.
Hemos conquistado el espacio exterior pero no nuestro espacio interior. Hemos hecho grandes cosas, pero no mejores cosas.
Hemos limpiado el aire, pero hemos contaminado nuestras almas. Hemos conquistado el átomo, pero no nuestros prejuicios.
Escribimos más, pero aprendemos menos. Planeamos más, pero logramos menos. Hemos aprendido a ir de prisa, pero no a esperar.
Hemos construido más computadores para tener información, para producir más copias que siempre, pero comunicamos menos y menos.
Hay los tiempos de comidas rápidas y de baja digestión, de hombres y mujeres muy grandes pero de carácter pequeño, de ganancias empinadas y relaciones superficiales.
Éstos son los días de los doble ingresos pero más divorcios, casas más extravagantes, pero hogares rotos. Éstos son los días de viajes rápidos, pañales desechables, moralidad desechable, encuentros amorosos de una sola noche, cuerpos con sobrepeso, y de las pastillas que hacen de todo, desde animar, calmar hasta matar.
Es un tiempo cuando hay mucho en la vidriera del mostrador y poco en las bodegas y almacenes. Un tiempo cuando la tecnología puede traer esta carta a ustedes, y un tiempo cuando usted puede escoger ya sea compartir este entendimiento, o sólo pulsar borrar de suprimir.
Recuerden, gasten algún tiempo con sus seres queridos, porque ellos no van a estar ahí por siempre.
Recuerden decir una palabra amable a quienes los admira, porque esa personita crecerá y dejará su lado.
Recuerden dar un caluroso abrazo a alguien cercano a ustedes porque es ése el único tesoro que pueden dar con el corazón y eso no cuesta un centavo.
Recuerden decir “te amo” a su pareja y a sus seres queridos, pero principalmente, háganlo con intención. Un beso y un abrazo repararán heridas y curar cualquier dolor cuando viene de muy adentro de ustedes.
Recuerden cogerse de las manos y compartan el momento porque algún día esa persona no estará allí de nuevo.
¡Dense tiempo para amar, dense tiempo para hablar! Y dense tiempo para compartir los preciosos pensamientos de su mente.
Y SIEMPRE RECUERDEN: “La vida no es medida por el número de respiros que tomamos, sino por los momentos que nos quitan el aliento".
CUANDO YO YA NO PUEDA
El día que esté viejo y ya no sea el mismo, ten paciencia y compréndeme. Cuando derrame comida sobre mi camisa y olvide como atarme los zapatos, recuerda las horas que pasé enseñándote a hacer las mismas cosas.
Si cuando converses conmigo repito y repito la misma historia que tú conoces de sobra, no me interrumpas y escúchame. Cuando eras pequeño, para que te durmieras tuve que contarte miles de veces el mismo cuento hasta que cerraras tus ojitos.
Cuando haga mis necesidades frente a otros no me avergüences no tengo culpa de ello, no puedo controlarlo. Piensa cuantas veces te ayude de niño pacientemente.
No me reproches porque no quiera bañarme; ni me regañes por ello. Recuerda cuando te perseguía y los mil pretextos que inventaba para hacerte más agradable tu aseo.
Acéptame y perdóname ya que el niño ahora soy yo…
Cuando me veas inútil e ignorante frente a todas las cosas que tú sabes y que ya no podré entender, te suplico que me des todo el tiempo que sea necesario para no lastimarme con una sonrisa burlona o tu indiferencia.
Siempre participe en la educación que hoy tienes para enfrentar la vida tan bien como lo haces, y si fallan las piernas por estar cansadas, dame una mano tierna para apoyarme como lo hice yo cuando empezaste a caminar con tus débiles piernitas, no te sientas triste o impotente por cómo me ves dame tu corazón, compréndeme.
De la misma manera como te he acompañado en tu sendero, acompáñame a terminar el mío, dame amor y paciencia que yo te volveré gratitud y sonrisas con el inmenso amor que tengo por ti; piensa que con el paso que me adelanto a dar estaré construyendo para ti otra ruta de amor en otro tiempo.
LA ÚLTIMA GOTA
Aquella mañana parecía ser como cualquier otra, la ciudad despertaba lentamente, las luces de neón desaparecían y las marquesinas se iban apagando como velas que se consumen, los trasnochadores huían de los primeros rayos del sol y el sonido de la gran ciudad iba creciendo a cada momento como un palpitante corazón que activa su ritmo ante el esfuerzo físico.
Sin embargo no sería como cualquier otra, cerca de las once de la mañana las amas de casa que lavaban trastos y ropa notaron que el chorro de agua que fluía incesante por el grifo decrecía y se apagaba; algunas maldijeron, otras se lamentaron gimoteando, no falto la que golpeara los tubos y las llaves y las mas, se encogieron de hombros… ya volverá.
La comida estuvo tarde, los trastos no pudieron lavarse, en la calle no se vendió comida y los puestos de aguas frescas agotaron sus existencias, los sanitarios se empezaron a convertir en un problema pero a pesar de todo aquello existía la esperanza, volverá, pensaban.
El tercer día todos asistieron al trabajo sin bañarse, los transportes y las oficinas olían mal y muchos restaurantes tuvieron que cerrar y los enfriadores así como los equipos de aire acondicionado no trabajaron.
En los supermercados las latas de jugo, de conservas y los refrescos se agotaron en las primeras horas de la mañana, por supuesto escaseo la leche hasta desaparecer; en las calles empezaron a quedarse detenidos algunos automóviles por falta de líquido, el tránsito para las primeras horas de la tarde se detuvo por completo, el agua no volvía, la gente pensó en todo para conseguir el vital líquido, secaron los tinacos con esponja, sacaron el agua de los radiadores de los vehículos, rompieron tuberías para chupar hasta las últimas gotas y por ultimo recurrieron a las alcantarillas y las coladeras a los charcos y a las zanjas.
Al quinto día la asistencia a los trabajos fue nula, aquello se había convertido en un problema tan grande que nadie se podía dar el lujo de pensar en otra cosa que no fuese el agua; la ciudad apestaba, el olor que despedían las casas y las calles era nauseabundo por todas partes se encontraban desperdicios, excremento, basura.
Muchas personas empezaron a emigrar a otras partes en busca del agua, siempre en busca del agua, la ciudad empezaba a morir rápidamente, se encontraba totalmente paralizada los caminos obstruidos por cientos de vehículos inservibles.
Para el séptimo día la ciudad era solo podredumbre y devastación, el éxodo comenzó a generalizarse, y por las carreteras se veían miles de personas emigrando a otras ciudades con la esperanza de encontrar agua, no había luz ni servicio en los teléfonos; las comunicaciones estaban interrumpidas por el personal que abandonaba sus puestos, no había vida posible.
En el noveno día no quedaba habitante alguno en la ciudad, todos la habían abandonado, la peste lo inundaba todo, el aire era irrespirable, la era del agua había terminado por fin, ya no habría personas que lavaran día tras día sin necesidad ni quien se exprimiera los barros frente al espejo mientras el agua se consumía en el lavabo, ya no más duchas tranquilas de veinte y treinta minutos con agua caliente mientras casi se dormían en la regadera o en la tina, ya no más lavadas de trastos con grandes cantidades de agua, ya no más mangueras abiertas serpenteando sobre la acera olvidadas mientras el líquido corre, ya no más fugas de agua de las que nadie hace caso, ya no más.
Pasados doce días un hombre sudoroso y con la ropa hecha girones se acercó a la ciudad, tras él una mujer con un niño en brazo trastabillaban, llevaban los labios partidos por la sed sus ojos se hundían los huesos de sus caras sobresalían desmesuradamente, el hombre primero en llegar se cubrió la nariz con una mano, el olor daba nauseas, cayó de rodillas a mitad de la calle, la mujer llego hasta el sollozando desesperada -No es posible- grito ella aferrándose a los hombros de su esposo –Si- contesto el resignado el agua se ha terminado en todo el mundo para siempre alcanzo a decir al tiempo que veían a su pequeño hijo morir deshidratado en sus brazos.
En nuestras manos está el destino del mundo…
GRACIAS A DIOS POR LO QUE TENGO
Aunque me tapo los oídos con la almohada y grito de rabia cuando suena el despertador... Gracias a Dios que puedo oír. Hay muchos que son sordos.
Aunque cierro los ojos cuando, al despertar, el sol se mete en mi habitación...
Gracias a Dios que puedo ver. Hay muchos ciegos.
Aunque me pesa levantarme y salir de la cama...
Gracias a Dios que tengo fuerzas para hacerlo. Hay muchos postrados que no pueden.
Aunque me enojo cuando no encuentro mis cosas en su lugar
porque los niños hicieron un desorden...
Gracias a Dios que tengo familia. Hay muchos solitarios.
Aunque la comida no estuvo buena y el desayuno fue peor...
Gracias a Dios que tengo alimentos. Hay muchos con hambre.
Aunque mi trabajo en ocasiones sea monótono rutinario...
Gracias a Dios que tengo ocupación. Hay muchos desempleados.
Aunque no estoy conforme con la vida, peleo conmigo mismo y tengo muchos motivos para quejarme... Gracias a Dios por la vida.
Aunque el dinero no me alcance para zapatos nuevos...
Gracias padre celestial, pues tengo pies... Hay quienes no los tienen.
Cuando veo mis manos maltratadas, por el trabajo, y mi bajo salario…
Gracias Señor, pues tengo manos... Algunos no tienen manos.
Cuando me quejo del pago de servicios y veo que no me alcanza...
Gracias padre de los cielos, hay muchos que carecen de todo.
Gracias padre celestial por el aire que respiro...
Porque sigo respirando... cuando muchos han dejado de hacerlo hoy.
Son tantas las cosas que tengo que agradecerte...
Por cada día que me permites despertar a la vida...
Gracias Dios mío.
CONSUELOS PARA DEPRIMIDOS
Hay consuelo para aquellos que están deprimidos, hay esperanza y un mejor camino.
Ese camino es Dios, ábrele tu corazón y dile todas tus penas y todos tus pesares, que él te escuchará y te comprenderá lo que tu alma y tu espíritu hoy siente.
Dios es mayor que nuestro corazón y conoce todas las cosas, sabe tus circunstancias y tus preocupaciones.
Cuando crees que solo estás, no sabes que El contigo está.
Nuestro amoroso Padre Celestial, no solo ve nuestros pecados y errores, sabe que hay circunstancias atenuantes, está enterado de nuestro curso de vida y nuestros motivos e intenciones.
También sabe que hemos heredado el pecado, la enfermedad, y la muerte y por eso tenemos grandes limitaciones.
Dios se conduele de todo los que nos pasa, de nuestras situaciones deplorables y en despliegue de compasión toma en cuenta que somos débiles.
Dios es misericordioso y benévolo, tan lejos como está el naciente del poniente, así de lejos ha puesto de nosotros nuestras transgresiones.
Pues El conoce bien la forma de nuestro espíritu y de nuestra alma y se acuerda que somos polvo.
Verdaderamente nuestro Dios es un Dios misericordioso y nos extiende una invitación, de arrojar nuestras cargas y nuestros pesares sobre Él.
Sin duda Él puede revivificar el corazón de los que sufren, por eso debemos pedirle a Dios en forma de oración.
Por medio de la oración, le podemos pedir por nuestras penas y pesares, darle todas nuestras inquietudes, porque Él se interesa por nosotros como sus hijos.
Si, mediante la oración las personas pueden acercarse a Dios y disfrutar de la paz que solo Él sabe dar, y que supera todos los pensamientos y sentimientos.
No obstante el deprimido puede hallar consuelo y esperanza en la lectura de la palabra de Dios, que nos dará esperanza segura de que se eliminará permanentemente todas las enfermedades humanas del alma y del corazón.
Dios nos promete limpiar todas las lágrimas de nuestros ojos, solo hay que abrirle nuestro corazón y dejarlo entrar, para así encontrar su amor y su paz.
COMO ECHAR A PERDER A UN HIJO
Comience por dar a su hijo durante la infancia todo lo que él quiera; así crecerá con la falsa idea de que todo mundo tiene que servirle.
Cuando aprenda malas palabras, celébrele "el chiste"; así creerá que es "muy gracioso" y lo estimulará a aprender otras GROSERÍAS que le sacarán a usted de quicio en unos años más.
Nunca le dé educación espiritual; espere a que su "niño" cumpla 21 años para que "decida por sí mismo".
Evite usted el uso de la palabra "malo" o "pecado"; podría crearle un complejo de "culpabilidad".
Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, para que "aprenda bien" a dejar toda responsabilidad a los demás.
Déjele leer historietas, noveluchas, pornografía y cuanta cosa caiga en sus manos; así su cerebro, lleno de inmundicia, se desarrollará sin "prejuicios".
Tenga demasiadas "juntas" por las noches y riña con su cónyuge en presencia de sus hijos; así éstos no sentirán el "terrible choque" cuando sobrevenga el divorcio o separación.
Dele todo el dinero que le pida y cúmplale sus caprichos; al negárselos podría crearle un complejo de "frustración".
Póngase siempre de su parte contra los vecinos, profesores y cuando venga el caso, contra la policía; todas estas personas le tienen "mala idea" a su hijo.
Nunca se preocupe por darle buen ejemplo y cuando alguien le busque a usted y no quiera ser interrumpido, ordénele que diga que "no está" para que desde pequeño aprenda a "salir de apuros".
Luego de seguir estas instrucciones, prepárese para una vida "de tranquilidad". Usted se la merece. Y cuando "su niño" sea un delincuente, apresúrese a exclamar: "¿Qué pecado habré cometido, Dios mío, para merecer esto?".
¡BIENVENIDO AÑO NUEVO!
El tiempo pasa volando casi sin darnos cuenta.
Hace nada era otro año, y aunque todo parece ser prácticamente igual, ahora estamos viviendo un nuevo año.
¿Y qué tiene de diferente este año?
Nada, la verdad es que todo sigue igual: el mismo sol, los días iguales, el mismo aire, el mismo ambiente, la misma semana… sólo el número del año es diferente.
Pero... Tú puedes hacer que este año sea diferente.
En tus manos está la capacidad de lograr que todo sea diferente este año: lograr cambios en tu vida, en tu familia, en tus amistades, comunidad, pueblo, país y mundo. Por insignificante que te sientas, si tú personalmente aportas tu propio granito de arena, lograrás realizar valiosos cambios.
Lo importante de llegar a enero comenzando un nuevo año no es que ayer fuese un año y hoy otro… lo importante es llegar al día de hoy haciendo una diferencia.
¿Cómo?
Buscando la paz, amor, teniendo fe, esperanzas, modificando actitudes, ayudando y sirviendo a los demás, acercándonos a Dios y caminando de su mano…
Si tú pones de tu parte en hacer que las cosas sean mejores, no tengo duda de que lo lograrás.
NAVIDAD SIN TI
En Navidad es cuando más recordamos a los fallecidos.
En Navidad recordamos mucho a los seres queridos con quien en el pasado compartimos días alegres y festivos.
Les extrañaremos siempre, que en paz descansen.
¿Cómo no recordarles y añorarles en Navidad? ¿Cómo no extrañarles cuando vemos su asiento vacío? Nos han dejado un vacío que nunca podremos llenar.
Nunca llega el olvido de un ser amado que ha fallecido, pues siempre estarán en nuestros corazones, en cada cosa que hacemos o dejamos de hacer…
Tratamos de superar el dolor de su pérdida, pero la muerte no se supera nunca, sólo se puede aprender a vivir sin ellos a nuestro lado.
En Navidad recordamos más a quien el día de ayer estuvo a nuestro lado y que ya nunca más podrá estar, ni tan siquiera para darnos un abrazo o una sonrisa. Nos resignamos, recordando los momentos vividos con ellos, las Navidades pasadas a su lado… unas Navidades que nunca más serán lo mismo, porque nunca más estarán.
Cerramos los ojos y por un sólo instante quisiéramos volver hablar, o tocar sus manos o abrazarlos… pero ya no están.
Y alzamos la mirada al cielo, con la esperanza de que quizás nos estén mirando desde lo alto, escuchando nuestro corazón… y al hacerlo, lágrimas se forman en nuestros ojos.
Ojalá hubiese una escalera hasta el cielo para poder abrazarlos y decirles que les extrañamos, que nada ha sido igual desde su último aliento.
Más la vida continúa, no queda más que confiar que Dios nos dé un bálsamo para aliviar el dolor. Así es la vida, nacemos y morimos: los que se van primero lo hacen dejando un largo camino de tristeza para los que quedamos atrás.
Sí, ojalá hubiese una escalera hasta el cielo para abrazarlos por Navidad y decir “te quiero tanto que hasta duele respirar”…
Un padre muerto, una madre fallecida, un hijo fallecido, un hermano que se ha ido, un papá que murió, una mamá que nunca volverá pues pasó a mejor vida... un amigo, amiga, familiar, abuelo, abuela... qué triste es cuando han muerto, fallecido, te extraño, te echo de menos, quisiera que aun vivieses.
LA DOCENCIA ES COMO UN VIAJE EN TREN
La docencia es como un viaje en tren…
Observen que en la escuela o Universidad, las aulas son como sus vagones…
Y a nosotros se nos hace responsables de uno de ellos.
Todos los años suben al tren nuestros alumnos y empiezan o continúan un viaje fascinante…
A nuestro vagón sube ese alumno rebelde, el estudioso, el cariñoso y el creativo…
Y con TODOS ellos, comenzamos a recorrer el Camino…
¿Nuestra responsabilidad?
¡GUIARLOS A BUEN DESTINO!…
En otros vagones, están nuestros compañeros, docentes que eligieron este mismo tren con los que compartimos momentos inolvidables y que no debemos dejar de ver para alimentar nuestra amistad porque si no los vemos, es posible que el día que lo intentemos… Ya no estén…
Y pensaremos que no hemos sido buenos compañeros de viaje…
¿SABEN CUÁL ES EL MAYOR INTERROGANTE?
SI NUESTROS ALUMNOS VAN A VALORAR LO QUE ELEGIMOS HACER
SI LOGRAMOS DEJAR HUELLA EN ELLOS, O NO…
La verdad es que no siempre lo sabemos…
Algunos terminan su viaje con nosotros, Y JAMÁS volvemos a verlos…
Pero otros… Y ESO ES LO MÁS GRATIFICANTE DE NUESTRA PROFESIÓN…
VISITAN EL TREN PARA MOSTRARNOS QUIENES LLEGARON A SER
CUANTO HEMOS AYUDADO A QUE LO SEAN
Y CUANTO VALORAN HABER VIAJADO CON NOSOTROS…
ES CUANDO SENTIMOS QUE EL TREN VA MÁS RÁPIDO
Es cuando confirmamos que este ES UN HERMOSO VIAJE
Pero como todo viaje, también tendrá una estación final para nosotros…
Y en ese momento nos preguntamos: si ayudamos a construir la vida de todos aquellos que viajaron con nosotras en nuestro vagón…
Pero sobre todo… Si fuimos felices por haber elegido el mejor trabajo del mundo…
El de ayudar a los padres a modelar hombres y mujeres de bien…
El de transmitir valores y principios legados por nuestros abuelos, y…
¿Saben qué?…
Cuando me toque a mí responderme este interrogante, me animaré a recordarme que no desaproveché esta hermosa oportunidad…
Les deseo que tengan un FELÍZ VIAJE!
CARTA DE UNA MADRE
Querido(a) hijo(a), el día que me veas viejita, te pido por favor que me tengas paciencia. Entiende que la vida es un ciclo y todos volvemos a ser niños.
Sí cuando hablo contigo, repito lo mismo mil veces, no me interrumpas para decirme: ¡eso ya me lo contaste!, sólo escúchame por favor…
Cuando quiera comer algo que no deba por mi salud, no me grites, explícame con cariño así como yo te explicaba muchas veces el daño que te hacían los dulces.
Cuando veas mi ignorancia ante la nueva tecnología, dame el tiempo necesario para aprender, y por favor no hagas esos gestos mal humorados, reflejados en tu mirada, que me hacen sentir mal.
Recuerda que yo te enseñe a hacer muchas cosas como: comer, vestirte, peinarte y cómo afrontar la vida…
El día que notes que me estoy volviendo vieja, ten paciencia conmigo y sobre todo trata de entenderme…
Sí ocasionalmente pierdo la memoria o el hilo de la conversación, dame el tiempo necesario para recordad y si no puedo, no te pongas nervioso(a) o arrogante. Ten presente en tu corazón que lo más importante para mí es estar contigo, que me pidas consejos y me tomes en cuenta.
Y cuando mis cansadas y viejas piernas, no me dejen caminar como antes, dame tu mano, de la misma manera que yo te la ofrecí cuando diste tus primeros pasos.
Cuando estos días vengan, no te sientas triste ni me hagas sentir incompetente ayúdame mientras llega al final de mi vida, pero con amor y cariño.
Regálame flores “ahora” que puedo oler su aroma, dime que me amas “ahora” que aun puedo escucharte, demuéstrame tu amor “ahora” que puedo verte. Aunque no tenga el suficiente dinero para premiarte con un regalo, yo te lo agradeceré con una gran sonrisa, TE AMO
Atte. Tu viejita
.... Y... ¿A poco no es así?
A los 3 años: ¡Mamita te amo!
A los 10 años: ¡Mamá te quiero!
A los 15 años: ¡Ah, sí mamá!
A los 18 años: ¡Como fastidias mamá!
A los 20 años: ¡Quiero irme de la casa!
A los 35 años: ¡Quiero vivir con mi madre!
A los 50 años: ¡No te vayas mi viejita linda!
A los 70 años: ¡Cuánto daría por estar cinco minutos con mi mamá!
Y después de todo, comienzas a valorar que tu hermosa madre:
- Cambio su figura por una barriga.
- Que cambio un delineador de ojos por ojeras.
- Que cambio las noches de rumba por constantes trasnoches.
- Que cambio su bolso de mano por una pañalera
Y sólo para recibir amor a cambio.
Así que apapacha a tu madre no sólo una vez al año, sino cada segundo que puedas...
50 PREGUNTAS PARA DOCENTES
¿Por qué ejerzo de docente?
¿Me veo ejerciendo de docente durante toda mi vida laboral?
¿De qué ejercería si no lo hiciera como docente?
¿Qué siento minutos antes de entrar en un aula?
¿Cómo quiero que me recuerden mis alumnos el día de mañana?
¿Me siento libre cuando enseño?
¿Me siento feliz cuando enseño?
¿Qué porcentaje del libro de texto no utilizo durante el curso?
¿Cuántas fotocopias de material extra doy a mis alumnos teniendo un libro de texto?
¿Existe mucha distancia entre el registro que uso en clase y el de mis alumnos?
¿Tengo clara la diferencia entre disciplina y castigo?
¿Sería capaz de entender lo que voy a explicar hoy si tuviera la edad de mis alumnos?
¿Cuántos minutos han hablado mis alumnos hoy en clase?
¿Cuántos alumnos creo que serán capaces de entender lo que hoy les voy a explicar?
¿Por qué llevan mis alumnos varios minutos sin escucharme?
¿Qué aplicación tiene para la vida real lo que estoy enseñando a mis alumnos?
¿Por qué hoy la clase pasa tan lenta?
¿Qué beneficios me aporta llegar puntual a clase?
¿Cuántos cursos llevo explicando lo mismo de la misma forma?
¿Cómo enseño aquello que no me gusta enseñar de mi asignatura?
¿Qué grado de pasión y entusiasmo soy capaz de transmitir mientras enseño?
¿Qué he aprendido hoy de mis alumnos?
¿Qué posición ocupo en el aula para captar la atención de mis alumnos?
¿Cuánto tiempo hablo de forma ininterrumpida?
¿Cuánto tiempo tardo en aprenderme el nombre de mis alumnos?
¿Cómo gestiono el error que cometen mis alumnos?
¿Cuándo ha sido la última vez que me he reído con mis alumnos en clase?
¿Soy la misma persona fuera que dentro del aula?
¿Miro constantemente el reloj durante una sesión lectiva?
¿Suelo mirar a los ojos y atender exclusivamente a mis alumnos cuando estos se dirigen a mí?
¿Me considero un docente empático?
¿Qué persigo en mis clases, la perfección o la excelencia?
¿Qué tipo de preguntas predominan en mis clases, las cerradas o las abiertas?
¿Por qué enseño aquello que mis alumnos podrían aprender por sí solos?
¿Cuánto tiempo dedico a pensar cómo será una sesión lectiva?
¿Me he aburrido hoy en clase?
¿Qué suelo valorar más de mis clases, el proceso o el resultado?
¿Enseño de la misma manera en todos los grupos?
¿Paso más tiempo explicando que enseñando?
¿Soy mejor docente gracias a las Nuevas Tecnologías?
¿Fomento la imaginación y la creatividad en el aula?
¿Cómo me imagino dentro de cinco o diez años?
¿Qué entiendo por ser productivo en mi trabajo?
¿Qué entiendo por tener autoridad?
¿Qué grado de elección tienen mis alumnos sobre aquello que enseño?
¿Qué enseño cuando no estoy enseñando?
¿Suelo dejar para el próximo curso académico aquello que podría realizar en este?
¿Cuán importante es para mí la educación inclusiva dentro del aula?
¿Cumplo las promesas que les hago a mis alumnos?
¿Amo ser docente?
EL LADRÓN DE SUEÑOS
Cuentan que, ante un grupo de niños, un hombre contaba la siguiente historia…
Había una vez un muchacho hijo de un humilde entrenador de caballos. El padre del muchacho era pobre y, aunque con algunos sacrificios, consiguió que su hijo pudiera ir a la escuela. Una mañana, mientras estaban en clase, el profesor pidió a los alumnos que pusieron por escrito las metas que pretendían alcanzar cuando fueran mayores.
El joven, ilusionado por el proyecto, pasó gran parte de la noche escribiendo varios folios en los que explicaba con detalle sus sueños y anhelos. Incluso, hizo varios dibujos para completar su descripción. El chico se imaginó aquella noche dueño de su propio rancho, cuidando de su propia ganadería y con un extenso terreno en cuyo centro se levantaba su casa. Visiblemente emocionado, a la mañana siguiente, el muchacho entregó su trabajo al profesor.
Sin embargo, dos días más tarde, el joven recibió la puntuación de su trabajo, un suspenso, junto con una nota que le decía que se quedara a hablar con el profesor al terminar las clases. El chico acudió a ver a su profesor y lo primero que hizo fue preguntar por qué lo había suspendido. El profesor le explicó: “Este es un sueño poco realista para un chico como tú. Tú no tienes recursos, tu familia es humilde. Para conseguir todo lo que describes en tu trabajo hace falta mucho dinero y muchos contactos. Tienes que comprar el terreno, pagar por las crías originales y después tendrás muchos más gastos de mantenimiento. Tu proyecto no es realista, no podrías hacerlo de ninguna manera.”
A continuación, el profesor agregó:” A pesar de ello, y en consideración por todo el esfuerzo realizado, si vuelves a redactar tu proyecto de forma más apropiada, con objetivos más realistas, te prometo reconsiderar tu nota.”
El chico regresó a su casa y pensó mucho lo que su profesor le había explicado. También le preguntó a su padre que debía hacer, ante lo cual, este le contestó: “Mira hijo, creo que esa es una decisión importante, por lo que te recomiendo que te tomes tiempo para tomarla. Creo que es algo que debes decidir por ti mismo. Lo que tú decidas estará bien.”
Finalmente después de reflexionar durante un par de días, el chico volvió a presentarse ante su maestro entregándole el mismo trabajo, sin hacer cambio alguno. Ante la cara de asombro de su profesor, el chico le dijo: “Profesor, puede usted mantener mi mala nota, pero yo prefiero conservar mi sueño.”
Al concluir esto, el hombre que hablaba miró a los niños y les dijo: “Y esta es mi historia. Y aquí enfrente está la casa de mis sueños. En el centro del rancho que me propuse conseguir, porque esta es la meta de mi vida. Aún conservo aquel trabajo, con sus grandes números rojos en una esquina, enmarcado sobre la chimenea.”
Luego agregó: “Pero lo mejor de la historia es que, hace dos años, aquel mismo profesor, me visitó con un grupo de treinta chicos. Vinieron a visitar mi rancho. Y al irse me confesó: -Mira, ahora puedo decírtelo. Cuando era profesor, era una especie de ladrón de sueños. Durante aquellos años, les robé un montón de sueños a los niños. Pero por suerte, tú tuviste la fortaleza de no abandonar el tuyo. Y tu ilusión, y tu persistencia me hicieron ver lo equivocado que estaba, y lo cruel que fui con aquellos niños. Ahora, ya jubilado, intento reparar el daño causado contagiando la ilusión a cuantos quieren oírme.”
Ser maestro implica una gran responsabilidad (todo gran poder…). Manejamos ilusiones y sueños ajenos, y de nosotros depende regarlos y que puedan florecer o que se marchiten. ¡Nadie dijo que fuera fácil! Aunque por otra parte… ¿alguien conoce algo tan apasionante?
¿CÓMO GANARSE EL RESPETO DE LOS ALUMNOS?
1. Dar ejemplo.- El docente no tiene la misma posición que el alumno en el aula. En muchas ocasiones tendemos a distanciarnos mucho de nuestros estudiantes y ello conlleva un cierto peligro. A mayor distanciamiento con tus alumnos, más difícil se hace ganarse su respeto, ya que te ven más como una autoridad que como un docente con ganas de transmitir valores y conocimientos. Dar ejemplo a tus alumnos es algo tan sencillo como respetar las normas del centro y echar a un lado lo que entenderíamos como privilegios. Para dar ejemplo debemos evitar:
• La falta de puntualidad al inicio y al final de la sesión lectiva.
• El uso del móvil en el aula sin una finalidad estrictamente educativa.
• Ausentarse del aula con regularidad demuestra falta de previsión y de planificación.
• El retraso en la corrección de pruebas, exámenes y trabajos.
• Faltar al respeto a nuestros alumnos.
• El trato desigual a tus alumnos.
• Ser coherentes entre lo que se dice y lo que se hace, respetando en todo momento las reglas del centro.
2. Tono de voz.- El tono de voz es un aspecto determinante para ganarse el respeto de tus alumnos. En muchas ocasiones nuestro tono de voz determina el quehacer de una sesión lectiva. Hay que evitar un tono monótono y cansado porque provoca que el alumno deje de escucharnos.
En muchas ocasiones nuestro tono de voz no es el adecuado y refleja con demasiada claridad nuestro estado de ánimo. No es mejor profesor aquel que tiene un mayor tono de voz.
Es importante que nuestra voz refleje decisión y pasión, que nos creamos aquello que estamos transmitiendo, que seamos verosímiles en nuestras explicaciones, que evitemos vacilaciones y anacolutos (no finalizar una oración y empezar con otra). De lo que se trata es de sacar partido a nuestra voz y para ello es recomendable tener unos hábitos saludables como:
• Hidratarse durante toda la jornada laboral.
• Evitar gritar.
• Evitar hablar en el momento en que varios alumnos lo estén haciendo al mismo tiempo.
• Tener una conducta postural adecuada.
• No hablar mientras borramos la pizarra.
• Aprender a respirar con el diafragma.
• Expulsar el aire por la nariz.
3. Actitud corporal.- Otro factor para ganarse el respeto de tus alumnos es la actitud corporal con la que afrontamos una clase. Es fundamental que noten nuestra presencia en el aula en todo momento. Nuestra actitud corporal debe ser decidida y enérgica porque en muchas ocasiones transmite mucho más que nuestra voz.
Debemos ser capaces de utilizar todo nuestro cuerpo para captar la atención de nuestros alumnos. El lenguaje no verbal es un tipo de lenguaje que complementa nuestras enseñanzas y es una herramienta muy útil para reforzar los contenidos. Para ello es recomendable:
• Gesticular con las manos cuando pretendamos destacar un aspecto que nos parece importante.
• Movernos continuamente por toda la clase.
• Ser expresivos con nuestro rostro a la hora de manifestar sentimientos, deseos, órdenes…
• Caminar erguidos y con paso decidido y firme.
• Mirar al alumno que nos está hablando en ese momento.
• Estar callados y utilizar nuestro cuerpo cuando en el aula se producen conductas disruptivas. Hay veces que un gesto es mucho más eficaz que dar una orden de forma oral.
4. Preparación y coherencia.- Otro factor muy a tener en cuenta de cara a ganarse el respeto de tus alumnos es preparar a conciencia las sesiones lectivas de cada uno de tus grupos, y que estas sesiones sean coherentes con los contenidos previstos en la programación. Los alumnos valoran enormemente a los profesores que saben en todo momento qué hacer en sus clases.
Es muy importante que no vacilemos durante la clase sobre lo que se va a trabajar.
Es el docente el que decide en todo momento qué hacer en el aula. De no ser así el respeto de vuestros alumnos se verá afectado porque perderéis capacidad de decisión y de control del aula.
Vosotros sois los que os encargáis de los contenidos de la programación y de llevarlos a la práctica. Otro factor relacionado con este punto es la importancia de ser coherentes durante vuestras sesiones lectivas y con la programación. Debéis evitar preguntar a vuestros alumnos en qué punto del tema os habías quedado o corregir ejercicios que ya se habían corregido el día anterior.
Los alumnos notan en seguida que no tenemos nuestras sesiones lectivas preparadas y eso hace que aumente la disrupción en el aula, provoque la queja de los alumnos y sea más difícil que os respeten.
5. Empatía.- La empatía es para mí el aspecto determinante en el proceso educativo. Ya en otro artículo me referí a la importancia de la empatía como un factor clave en la relación entre alumno y docente.
En esta entrada hago referencia a la importancia de sabernos poner en la piel de nuestros alumnos mediante la escucha activa. Escuchar con atención a nuestros alumnos y asentir la cabeza ayuda ganarnos su respeto.
Los estudiantes valoran enormemente que conectemos con ellos, que nos hagamos partícipes tanto de sus logros como de sus fracasos, tanto de sus alegrías como de sus preocupaciones. Ser docente sin ser empático es algo que no concibo en la Educación.
Aquellos docentes que carecen de empatía son, por lo general, aquellos que tienen más problemas de relación con un grupo.
El respeto de un profesor viene determinado por sus actuaciones en el aula. No tiene nada que ver con el hecho de ser hombre o mujer, de ser un profesor recién llegado o un veterano.
Ganarse el respeto de los alumnos viene determinado por nuestro trabajo, por nuestra profesionalidad, por nuestra dedicación y preparación y por la pasión con que llevemos a cabo nuestras sesiones lectivas.
Así y sólo así conseguiremos una de las máximas satisfacciones para un docente, el respeto y la admiración de nuestros alumnos. Porque…
TODO SE PUEDE APRENDER. TODO SE DEBE ENSEÑAR.
LO QUE SIEMBRAS, COSECHAS
Nunca un naranjo dará rosas ni aguacates o plátanos. Simplemente, se recoge lo que se siembra.
Si con respeto, bondad, sonrisas, amor, andas por el mundo, eso retornará a tí sin duda. Entonces hay que preguntarse…
¿Qué he sembrado a lo largo de mi vida? ¿Es alegría, esfuerzo y ejemplo? Mis hijos….
¿qué semillas crecerán en ellos? ¿Me oyen decir mentiras y groserías? ¿Me escuchan hablar mal de otros, quejarme, criticar y maldecir? ¿Tengo tiempo para dialogar con ellos, guiarlos con los valores humanos? O ¿estoy muy ocupado trabajando para darles TODO, dando a entender que las cosas pueden sustituir el cariño y la atención que ellos necesitan?
Es tiempo de sembrar en todos, pero especialmente en tus hijos…. lo que siembres hoy, eso recogerás mañana. No dejes pasar ni un día sin que te vean dialogar, ser generoso, servicial, trabajador y buen ejemplo.
En la escuela y en el salón, el trato que tienen tus hijos con sus compañeros se observa si el niño sabe sobre la colaboración, higiene, orden y respeto.
Siembra bondad, comprensión y cosecharás ternura y perdón. El que siembra entusiasmo y alegría con pequeños detalles, encontrará la felicidad. Pero, no acostumbres a darle premios o regalos por hacer lo debido, pues la recompensa no es inmediata. ¿Cuándo viste crecer un árbol en un día? Basta con unas palabras de aprobación, una sonrisa y algún gesto de cariño sino, después tendrás un pequeño tirano que sólo con sobornos o chantajes hará lo correcto. Y le darás problemas al maestro que no sólo atiende al tuyo, sino a 3 decenas más de alumnos.
Hoy es tiempo de sembrar. No dejemos de hacerlo ni un sólo momento. ¡Qué bello es sembrar con el buen ejemplo! Es mejor que cualquier sermón dictado por cualquier gran orador. Pero, ¡qué difícil es la congruencia entre lo que decimos y lo que vivimos!
Nunca justifiques la mala conducta de tu hijo, echando la culpa a otros. Se debe detener, señalar la falta, corregir y reparar el daño, porque dentro de 10 años lo estarás lamentando. Aún estás a tiempo de sembrar.
Sembrar es lo importante y cierto es que, cosechamos lo que sembramos.
¡¡¡¡SIEMBRA PUES, BUENOS HÁBITOS!!!!
¿EL POR QUÉ HOY LOS NIÑOS PUEDEN MÁS QUE LOS PADRES?
POR QUÉ TUS HIJOS HACEN LO QUE HACEN?
Te contestaré con 6 razones:
1.- PORQUE TÚ LOS DEJAS.
Hacen lo que hacen porque tú se los permites, los hijos se convierten en lo que son, porque sus padres lo permiten, así de sencillo. Si tu hijo está haciendo un desastre de su vida, esta respuesta no te va a gustar, tu vendrás a mí y me darás un millón de excusas, le vas a echar la culpa a la música que escucha, a las películas que ve, a los libros que lee (si es que lee), a la violencia que transmite la TV, al sistema educativo, o a la presión que ejerce la sociedad (o sus amigos), créeme, lo he escuchado miles de veces así es que has a un lado la indignación y piensa en esta verdad: Tus hijos son producto de tu paternidad (de tu manera de educarlo).
2.- NO HAY CONSECUENCIAS DEL MAL COMPORTAMIENTO.
Los padres dejan hacer a sus hijos lo que quieran, con muy poca información de lo que es aceptable y lo que no lo es. Si ellos hacen algo mal, no hay consecuencias por el inaceptable comportamiento. Algunas veces decimos: "si haces esto te va a pasar aquello", y si no haces aquello te va a pasar esto", después ellos no hacen lo que tienen que hacer y no pasa nada, no cumplimos la promesa de las consecuencias advertidas. Sabes en que se convierte un padre que no cumple con las consecuencias advertidas?, en un MENTIROSO; y eso justamente aprenden nuestros hijos, a mentir.
3.- TÚ LES DICES A TUS HIJOS QUE SON ESPECIALES.
Quizás no vas a estar de acuerdo conmigo en esto, créeme que a mí también me resultó difícil entenderlo y aceptarlo, pero es una realidad. Si tú eres de los que actualmente cree que su pequeño ángel es especial, lamento decirte que no lo es; si tú les dices a tus hijos que son especiales muy constantemente, los perjudicas más que ayudarlos, Tu hijo es especial para ti y solo para ti, no lo es para nadie más. Tu hijo nació con todo tu amor y verlo crecer es toda una maravilla, sin embargo cuando crece y cruza tu puerta para ir a la escuela, él, solo es un niño más en la lista de la escuela, y no hay nada de especial acerca de él. En el mundo real, tu hija no es una princesa, ni tu hijo un príncipe, solo es un niño más. Los hijos deben entender y aprender a crecer sabiendo que al instante que dejen tus amorosos brazos y entren al mundo real, nadie los amará por la única razón de que ellos existen, como lo haces tú.
4.- TÚ HACES QUE TUS HIJOS SEAN LA COSA MAS IMPORTANTE EN TU VIDA.
Ellos no lo son. Yo sé que tú piensas que lo son pero no es así; cuando tú dejas a tus hijos pensar que son la persona más importante en tu vida, ellos aprenden a manipularte y tu terminarás haciendo lo que ellos digan.
Tus hijos son importantes, no me mal entiendas, tus hijos deberían ser amados incondicionalmente; pero los padres que ponen por encima de todo, la felicidad de sus hijos y sacrifican su propia vida y algunas veces su matrimonio también, entonces cuando acabe la labor como padre, tus hijos crecerán y te dejarán, e irán en busca de su propia felicidad y tú te quedarás únicamente con tu esposo (a). Si todo tu tiempo y energía lo gastas únicamente en tus hijos, cuando ellos se vayan tu no tendrás la certeza de que tu compañero(a) estará contigo; esa es una de las razones porque hay divorcios luego de que los hijos se van, pues la única cosa en común que tenían eran los hijos, y nunca trataron de alimentar el amor marital como lazo de unión que no fueran los hijos.
Esto mismo pasa con las madres y padres solteros, ellos gastan tiempo y energía en sus hijos, sacrifican su propia vida, pensando que lo mejor es servir a sus hijos y poner su vida "en espera" mientras los ayudan a madurar, pero después los hijos se van y ellos se quedan solos sin compañero(a) con quien envejecer juntos, por lo general terminan tratando y viendo a su hijo de 50 como si fuera de 4 años.
5.-
Los hijos tienen entre otros los siguientes derechos: a la vida, a jugar, a la libertad de opinar, a una familia, a la protección contra el trato negligente, a la alimentación, etc.
Los privilegios son concesiones ganadas por una acción determinada; a nuestros hijos les compramos cosas, lo más actual en vídeo juegos, por ejemplo, o ropa o zapatos de marca, o una mascota, e incluso los llevamos al cine o a vacacionar, les compramos celulares, etc, etc. y todo gratis, a cambio de nada, hoy te digo que aunque te sobre el dinero para complacer a tu hijo, tienes que enseñarle a ganárselo; él tiene que saber que las cosas que le gustan cuestan y hay que pagar un precio por ellas, incluso estas cosas te ayudarán en la negociación de actitudes y comportamientos.
6.- TRABAJAS EN EL AUTOESTIMA DE TU HIJO.
La palabra autoestima es una palabra compuesta de auto: uno mismo, y estima: amor, o sea, amarse a uno mismo. Tu no le puedes proporcionar una valoración positiva de él mismo, confundimos el animarlos y apoyarlos con aumentar su autoestima y cambiamos la regla de "si tiene alta autoestima tendrá éxito en todo", pero en realidad es al revés "si tiene éxito en todo, aumentará su autoestima".
Así que si quieres que tengan autoestima alta, enséñale a alcanzar sus éxitos.
Espero que estos consejitos te ayuden a entender el por qué a veces le pedimos peras al olmo, cuando en realidad cosechamos lo que sembramos.
UN HOMBRE EXCEPCIONAL
¿Mi padre?
¿No lo conocen?
Se los presento: ¡¡¡Es un hombre excepcional!!!
Nunca fue un hombre cariñoso como muchos desean que fuera su papá, pero en su mirada veía todo el amor del mundo, aunque nunca me lo dijera a través de sus palabras.
Gracias a su trabajo nunca faltó nada en casa, siempre tuve algo que llevar a mi boca, un techo donde vivir, una prenda que aun agujerada cubría mi desnudes, nunca me falto el medicamento que sanara mi enfermedad ni el estudio que hoy me diera tantas satisfacciones, profesionalmente hablando, aunque todo esto costara en ocasiones no verlo en todo el día.
Me educó de una manera recia y estricta, pero hizo de mí un hombre respetuoso de los demás, de las situaciones y de todas las cosas que hay a mi alrededor para mi beneficio y de todos los demás.
Me exigió mucho al hacer las cosas, pero con eso hizo de mi un hombre responsable.
Me enseñó que estas dos manos que tengo no son de adorno, que son para trabajar.
Inculcó en mí el respeto a lo que los demás hacen, piensan o dicen... aunque en ocasiones eso no me agrade.
Hizo de mi un hombre que sabe y entiende que todos pisamos el mismo suelo y que nadie está por encima de los demás.
Trabajador incansable, respetuoso y correcto en sus acciones, ¿cómo no lo he de querer y de respetar?
Sé que no es el padre que muchos quisieran: cariñoso, detallista, que te hable cosas bonitas, que te haga caricias, que te de regalos cuando logras algo, que te aliente a seguir adelante, que te de palmadas o te felicite por un logro obtenido...
¿Pero saben qué?
Ese señor de cabeza cana y silueta encorvada junto con mi madre me dio a vida, Ese señor que tiene grabada cada batalla vivida en sus manos, en sus callos, en sus heridas, Ese hombre que cuidó siempre de mi cuando niño...y lo sigue haciendo.
Ese señor que en cada arruga tiene marcada una experiencia de vida y daría su vida por sus hijos.
Ese hombre que cada mancha en su piel, le representa un mal momento vivido en beneficio de sus hijos.
Ese hombre que con su ejemplo muestra lo que ha llegado a ser, lo que hoy en día es y lo que ha logrado con su familia.
Ese hombre que en cada palabra que dios le permite emitir de sus labios, nos hace ver la gran sabiduría y experiencia que tiene.
Ese hombre que a pesar de haber sufrido tanto durante toda su vida siempre ha visto por el bienestar de sus padres, de sus hermanos y de su familia, sin importarle dolores, cansancios o enfermedades, por todo eso ese hombre ha logrado que yo lo respete y adore, tanto que le digo:
Papá, gracias por todo lo que me has dado y lo que has logrado hacer de mi.
Gracias por mostrarme el camino a seguir, espero nunca haberte defraudado, así como espero nunca llegar a defraudarte ya que has dejado en mi muy buenos cimientos por lo que seguramente he de seguir tus pasos...
DOY GRACIAS A DIOS POR HABERME DADO UN PADRE COMO TU Y POR HABERTE PUESTO EN MI CAMINO.
"PAPÁ, TE QUIERO MUCHO."
ENCUESTA A NIÑOS DE PRIMARIA
Encuesta realizada a niños de segundo y tercer grado de primaria…
Estas fueron algunas de las respuestas más graciosas.
¿Quién es el jefe en tu casa?
1. Mi mamá no quiere ser jefe pero tiene que serlo porque mi papá es chistoso.
2. Mi mamá. Lo sabes por la inspección de mi cuarto. Ella ve hasta lo que hay debajo de mi cama.
3. Creo que mi mamá, pero solo porque ella tiene más cosas que hacer que mi papá.
¿Por qué hizo Dios a las Madres?
1. Porque son las únicas que saben dónde están las cosas en la casa.
2. Principalmente para limpiar la casa.
3. Para ayudarnos cuando estábamos naciendo.
4. Para que nos quisieran.
¿Cómo hizo Dios a las Madres?
1. Usó tierra, como lo hizo para todos los demás.
2. Con magia además de súper poderes y mezclar todo muy bien.
3. Dios hizo a mi mamá así como me hizo a mí, solo que usó partes más grandes.
4. Yo creo que tardó mucho en hacerlas, pues mi papá dice que a veces las mujeres son muy complicadas.
¿Qué ingredientes usó?
1. Dios hizo a las madres de nubes y pelo de ángel y todo lo bueno en este mundo y una pizca de malo.
2. Tuvo que empezar con huesos de hombres y después creo que usó cuerda, principalmente.
3. Yo creo que con muchas flores...
¿Por qué Dios te dio a tu mamá en vez de otra mamá?
1. Porque somos parientes.
2. Porque Dios sabía que ella me quería más a mí que otras mamás que me quisieran.
3. Porque nos parecemos mucho.
¿Qué clase de niña era tu mamá?
1. Mi mamá siempre ha sido mi mamá y nada de esas cosas.
2. No sé por qué no estaba yo allí, pero creo que ha de haber sido muy mandona.
3. Dicen que antes era muy linda.
¿Qué necesitaba saber tu mamá de tu papá antes de casarse con él?
1. Su apellido.
2. Si quería casarse con ella.
3. Pues... si tiene trabajo y si le gusta ir de compras.
¿Por qué se casó tu mamá con tu papá?
1. Porque mi papá hace el mejor spaghetti en el mundo y mi mamá come mucho.
2. Porque ya se estaba haciendo vieja.
3. Mi abuela dice que porque no se puso su gorra para pensar.
4. Para poder ser la mamá de la casa.
¿Cuál es la diferencia entre las mamás y los papás?
1. Las mamás trabajan en el trabajo y en la casa y los papás solo van al trabajo.
2. Las mamás saben hablar con las maestras sin asustarlas.
3. Los papás son más altos y fuertes, pero las mamás tienen el verdadero poder porque a ellas les tienes que pedir permiso cuando quieres quedarte a dormir en casa de un amigo.
4. Las mamás tienen magia porque ellas te hacen sentir bien sin medicina.
¿Qué hace tu mamá en su tiempo libre?
1. Las mamás no tienen tiempo libre.
2. Si lo oyes de ella, paga cuentas TODO el día...
3. Creo que... trabajar.
¿Qué haría a tu mamá perfecta?
1. Por adentro ya es perfecta, pero afuera creo que un poco de cirugía plástica.
2. Que no me regañara tanto y que me dejara ver más tele.
3. Si supiera jugar fútbol...
¿Si pudieras cambiar algo de tu mamá, que sería?
1. Tiene esa cosa rara de pedirme que siempre limpie mi cuarto. Eso le quitaría.
2. Haría a mi mamá más inteligente, así sabría que mi hermano me pegó primero y no yo.
3. Me gustaría que desaparecieran esos ojos invisibles que tiene atrás de su cabeza.
¿QUÉ ES LO QUE HACEN LOS BUENOS PROFESORES?
Profr. Raúl Hurtado Pérez
1. No se trata de nosotros, sino de ellos.
Los verdaderos profesores deben considerarse a sí mismos como guías que llevan a los estudiantes en una excursión en donde el punto focal no es el profesor, sino los estudiantes.
No es bueno llegar a la clase pensando “¿Qué voy a hacer hoy?” sino “¿Qué van a hacer mis estudiantes hoy?”
2. Estudiemos a nuestros estudiantes
No basta con conocer nuestros materiales. Debemos conocer a las personas a las que vamos a enseñar, sus talentos, su experiencia previa y sus necesidades. De otra manera, ¿cómo podemos estar seguros de lo que ellos ya conocen y de lo que necesitan saber?
Una analogía muy simple es imaginarse que alguien nos pregunta “¿Cómo llego a…?” Lo primero que debemos preguntar es “¿En dónde está usted?” Debemos saber el punto de partida de un alumno para ayudarlo a llegar a su destino. Puede sonar obvio, pero como profesores, a veces empezamos el viaje y nos olvidamos de preguntar de dónde vienen nuestros estudiantes.
3. Creemos un ambiente seguro para tomar riesgos.
Recuerdo cuando estaba enseñando a una de mis hijas a cruzar la calle cuando tenía cinco años. Siempre le decía: “Tú me dices cuándo podemos cruzar”. Le daba la mano y esperaba a que ella tomara la decisión y me llevara. Si su decisión era equivocada, le preguntaba: “¿Estás segura? Mira otra vez”.
Aprender es un acto de vulnerabilidad. Los estudiantes tienen que reconocer que ellos no saben, tomar riesgos y repensar lo que creían que sabían. Eso puede ser incómodo e incluso aterrador para algunos y nuestro trabajo como profesores debe ser el de crear un entorno favorable para que puedan lanzarse al vacío con la certeza de que la red que pusimos estará allí esperándolos.
Las maestras de preescolar muchas veces colocan cojines en el suelo y se sientan a la misma “altura” de sus estudiantes, o llenan las paredes del salón con sus trabajos para hacer que el espacio sea de ellos. El resultado es un ambiente de aprendizaje seguro para ellos emocional, intelectual y psicológicamente.
Los estudiantes tienen que saber que pueden confiar en su profesor. Por eso es importante que sepan que en nuestra aula de clase no existe el sarcasmo y que nosotros no los vamos a hacer quedar mal ante los demás.
4. Los grandes maestros emanan pasión
La diferencia entre un buen profesor y un gran profesor no es su experiencia o sus conocimientos. Tiene que ver con su pasión. Pasión por el tema, pasión por enseñar, pasión por lo que hace. El deseo es contagioso, si el profesor lo tiene, lo más seguro es que los estudiantes también lo obtendrán.
Lo más importante es tener pasión por lo que se hace y esta debe ser genuina. Es algo que no se puede simular. Los estudiantes descubren inmediatamente cuando ponemos un interés sincero y cuando no.
5. Volvámoslo claro, así no podamos volverlo simple
Uno de los principales atributos de un gran maestro es su habilidad para desmenuzar ideas complejas y hacerlas entendibles. La esencia de enseñar y de aprender está en la comunicación. Como profesores debemos estar permanentemente mejorando nuestras habilidades de comunicación tanto escrita como oral.
Nuestra labor consiste en ser constantes traductores de conceptos difíciles a un idioma simple. Somos clarificadores, iluminadores, desempacadores. Buscamos ejemplos, creamos metáforas, hacemos diagramas: todo lo que sea necesario para que nuestros estudiantes reciban en forma clara el mensaje. Pero no debemos sobrepasarnos y querer trivializar todo. Muchas veces el estudiante necesita bocadillos de conocimiento que le exijan un esfuerzo adicional.
6. Somos líderes y tutores
Los buenos maestros son guías que acompañan y orientan , son firmes, pero no son rígidos ni autoritarios
7. No temamos ser vulnerables
Para algunos, ser un profesor significa presentarse como la persona que tiene todas las respuestas. Cualquier signo de vulnerabilidad o de ignorancia puede significar debilidad. Ese tipo de persona es un pésimo profesor
A veces la mejor respuesta que un profesor puede dar es, “No lo sé”. En vez de perder credibilidad, se gana la confianza de los estudiantes y esa confianza es la base de una relación productiva. Todos sabemos que la perfección es una máscara. Por eso desconfiamos de las personas que se ocultan detrás de la máscara del sabelotodo. No son honestos con nosotros. Las personas con las que desarrollamos las más profundas conexiones son aquellas que reconocen sus limitaciones frente a nosotros.
Reconocer lo que usted no sabe muestra que todavía está aprendiendo, que el profesor es, en realidad, todavía un estudiante.
8. Enseñemos con el corazón
La mejor enseñanza no sale de fórmulas; es personal. Diferentes personas enseñan literatura de múltiples maneras porque lo hacen de acuerdo a cómo ellos son y cómo ven el mundo. Enseñamos lo que somos. El acto de enseñar requiere el coraje de explorar nuestro propio sentido de identidad.
Si no sabemos quiénes somos, no podemos conocer completamente a nuestros estudiantes y no podremos conectarnos con ellos. La gente recurre a técnicas para lograrlo hasta que descubren su propia forma de ser profesor. El músico de Jazz Charlie Parker lo expresaba muy fácil: “Si no lo vives, no va a salir de tu trompeta”.
9. Repitamos los puntos importantes
Si usted quiere que sus estudiantes recuerden algo importante, es necesario que se los diga más de una vez. La primera vez que algo se dice, se escucha. La segunda vez, se reconoce. Y la tercera vez, se aprende.
El reto está entonces en ser consistente sin volverse predecible o aburrido. Los mejores maestros mantienen su mensaje fresco utilizando nuevas formas de expresar los mismos puntos. Hay que ser ingenioso y disfrazar un poco los temas de manera que la gente piense, “esto no lo había escuchado antes”.
10. Los buenos maestros hacen buenas preguntas
Un profesor efectivo entiende que aprender es explorar lo desconocido y que tal exploración empieza con formularse las preguntas adecuadas. No se trata de preguntas disfrazadas de conferencias. No se trata de preguntas de falso o verdadero que no encienden discusiones acaloradas. Se trata de preguntas que abren las puertas a más profundos cuestionamientos. “¿Cómo funciona esto?”, “¿Qué significa esto?” y la pregunta favorita: “¿Por qué?”
Si queremos llegar a lo más profundo de un tema, preguntemos ¿por qué?, cinco veces, como acostumbran los orientales.
11. No se trata simplemente de transferir información
Se trata de enseñar a la gente a pensar. Lo último que desearíamos hacer es pararnos a decirles lo que tienen que hacer, o darles las respuestas que queremos oír. Los mejores profesores están menos interesados en las respuestas que en las reflexiones que llevan a ellas.
Lo que los maestros deben ofrecer es un punto de vista enseñable. Lo importante es cómo ellos miran al mundo, cómo interpretan la información y cómo resuelven los problemas. Los mejores ayudan a la gente a aprender cómo pensar por su propia cuenta en vez de indicarles lo que tienen que pensar.
Queremos trabajar un grupo de alumnos que sepan lo que queremos que sepan, pero al mismo tiempo que se sientan libres de hacer por sí mismos los juicios y decisiones que la vida les exige. También tenemos que saber cuándo ser libres, todos, riendas para que la gente no se vuelva dependiente de nosotros.
12. Dejemos de hablar... y empecemos a escuchar
Cuando se trata de enseñar, lo que hacemos es casi tan importante como lo que decimos. Después de todo, nuestros estudiantes están todo el tiempo mirándonos. La mejor forma de mostrar que nos interesamos y nos preocupamos por ellos es escuchándolos. El aprendizaje efectivo es una calle de doble vía: es un diálogo, no un monólogo.
Después de lanzar una pregunta, los malos profesores llenan el silencio con su propia voz en vez de esperar una respuesta. En vez de eso, esperemos diez segundos. Si queremos ser buenos profesores, tenemos que aprender a no sentirnos incómodos con el silencio. Es en esos momentos de quietud, casi eternos, en los que tienen lugar las mejores reflexiones. No los interrumpamos.
13. Dejemos que se enseñen mutuamente
Los estudiantes no solamente aprenden de su profesor. También aprenden de sí mismos y de sus compañeros. Así es como funciona el triángulo del aprendizaje. Es posible que un estudiante tenga una idea que ninguno había pensado. Tal vez es algo sobre lo que pueden ampliar la discusión. Es muy excitante ver a los estudiantes interactuar.
14. Evitemos usar la misma técnica para todos
Los buenos maestros creen que todos los estudiantes pueden aprender, pero entienden que cada uno lo hace en forma diferente. Algunos son visuales, otros captan rápidamente lo abstracto, algunos prefieren leer. Así que tenemos que adoptar una técnica multidimensional durante las clases.
15. Nunca paremos de enseñar
La enseñanza efectiva se deriva de la calidad de la relación entre el maestro y el estudiante. No termina cuando suena la campana o cuando se acaba el día de clase.
…con todo mi cariño y aprecio a todos mis compañeros profesores.
“Un maestro no es el que muestra el camino a seguir a sus alumnos, sino el que lo recorre día a día con ellos”
MAL DE AMORES
Si sientes que se te ha “partido el corazón”, no estás solo. Casi todo el mundo experimenta el tipo de aflicción que denominamos “mal de amores” en algún momento de su vida -y algunas personas parecen pasar por este tipo de experiencias muchas veces en la vida. ¡A veces parece como si todas esas canciones sobre corazones rotos se hubieran escrito precisamente para ti y la situación que estás viviendo!
Hay muchas cosas que te pueden provocar “mal de amores” o que pueden partirte el corazón. Algunas personas experimentan una profunda tristeza cuando una relación romántica llega a su fin antes de que ellas estén preparadas. Otras se enamoran de alguien que no siente lo mismo por ellas. O una persona puede sentir que se le “parte el corazón” cuando un buen amigo desaparece de su vida.
Aunque las causas pueden ser diferentes, la sensación de pérdida es la misma -independientemente de que se trate de la pérdida de algo real o de algo con lo que sólo se había soñado. La gente describe este tipo de experiencias como un sentimiento de profunda amargura, vacío, y tristeza.
A Cristina, de 17 años, se le partió el corazón cuando ella y su novio decidieron poner fin a su relación antes de iniciar sus estudios universitarios en dos universidades que estaban alejadas geográficamente. Ambos consideraron que una relación a distancia probablemente no funcionaría con ellos y sabían en lo más hondo de sus corazones que, si estaban hechos el uno para el otro, encontrarían la forma de volver a estar juntos cuando completaran sus estudios.
Pero seguía siendo muy duro y sumamente triste tener que poner fin a una relación de dos años y medio. Aunque los poetas llevan miles de años escribiendo sobre el mal de amores, cuando te ocurre a ti, lo sientes como si ninguna otra persona en el mundo se hubiera sentido jamás del mismo modo. Si te estás recuperando de una experiencia de este tipo, hay cosas que puedes hacer para aliviar el sufrimiento.
Aquí tienes algunos consejos que te pueden ayudar: Comparte tus sentimientos. Algunas personas encuentran que el hecho de compartir sus sentimientos con alguien de confianza -alguien que se haga eco de lo que están pasando- les ayuda a sentirse mejor. Esto puede implicar expresar todo lo que sientes, e incluso llorar en el hombro de un buen amigo o familiar y dejar que éste te consuele.
A otros les ayuda más salir de casa y hacer aquellas cosas que normalmente disfrutan haciendo, como ir al cine o a un concierto, para desconectar del sufrimiento. Es posible que la gente, con sus mejores intenciones, no entienda la profundidad de tus sentimientos e intente animarte con afirmaciones como “lo superarás” o “ya conocerás a otra persona”.
Probablemente esas personas están intentando ayudarte de la única forma que saben. Pero, si tienes la sensación de que determinada persona es incapaz de entender por lo que estás pasando o intenta minimizar tus sentimientos, habla con alguien que te entienda mejor. Cuídate. Tener partido el corazón puede ser muy estresante, de modo que no permitas que interfiera con tu ritmo de sueño: tu cuerpo necesita descansar para reponerse. Duerme mucho, come alimentos saludables y haz ejercicio regularmente para reducir el estrés y los sentimientos depresivos, e intente elevar tu autoestima.
Recuerda todas las cosas buenas que tienes. A veces las personas que tienen partido el corazón se echan las culpas por lo ocurrido. Pueden ser muy duras consigo mismas, exagerando sus faltas como si hubieran hecho algo para merecer el sufrimiento que están experimentando. Si te das cuenta de que te está ocurriendo esto, ¡corta de raíz!
Recuérdate las cualidades que tienes y, si no se te ocurre ninguna porque el dolor te ofusca la mente, pide a tus amigos que te ayuden a recordar todas las buenas cualidades que tienes.
Mantente ocupado.
Puede costarte bastante cuando estés sumido en la tristeza y dominado por el sentimiento de pérdida, pero ayuda mucho. Es un buen momento para redecorar tu habitación o probar una nueva afición (hobby). Esto no significa que no debas pensar en lo ocurrido -reflexionar sobre lo que nos ha sucedido forma parte del proceso de curación – sino que también debes centrar tu atención en otras cosas.
Date tiempo. Para superar la tristeza hace falta tiempo. Casi todo el mundo cree que nunca se repondrá completamente, pero el espíritu humano es sorprendente -y los males de amores casi siempre se curan al cabo de un tiempo. Pero, ¿cuánto tardarás en superarlo? Eso dependerá de qué fue lo que te partió el corazón, cómo afrontaste la pérdida y con qué rapidez tiendes a recuperarte de las experiencias. Recomponer un corazón roto puede costar sólo unos días o muchas semanas – y a veces incluso meses.
Algunas personas sienten que nunca volverán a ser felices y se refugian en el alcohol o las drogas. Otros se enfadan muchísimo e intentan hacerse daño o hacer daño a otras personas. Las personas que empiezan a beber, a consumir drogas, o a autolesionarse para evadirse de la realidad de la pérdida pueden creer que están mitigando el dolor, pero se tratará de un alivio meramente temporal. Esas personas no están afrontando realmente su dolor, sino tan sólo enmascarándolo, lo que hará que sus sentimientos crezcan en su interior y, a la larga, prolongará su sufrimiento.
A veces la tristeza es tan profunda -o dura tanto tiempo- que la persona necesita ayuda profesional para reponerse. Para aquellas personas que al cabo de unas semanas no se empiezan a encontrar mejor o siguen estando deprimidas, puede ser de gran ayuda hablar con un profesional de la salud mental o psicoterapeuta. O sea que ten paciencia contigo mismo y deja que empiece el proceso de curación.
RENUNCIO A SER ADULTO
Autor Desconocido
Con la presente, presento mi renuncia a ser adulto.
He decidido aceptar la responsabilidad de tener seis años nuevamente.
• Quiero navegar barquitos de papel en un estanque y hacer anillos tirando piedras al agua.
• Quiero pensar que los dulces son mejor que el dinero, pues se pueden comer.
• Quiero tener un receso y pintar con acuarelas.
• Quiero salir cómodamente de mi casa sin preocuparme cómo luce mi cabello.
• Quiero regresar a mi casa, a una comida casera y que alguien corte mi carne.
• Quiero recostarme a la sombra de un viejo roble, y vender limonada con mis amigos en un día caluroso de verano.
• Quiero abrazar a mis padres todos los días y enjugar mis lágrimas en sus hombros.
• Quiero regresar a los tiempos donde la vida era simple...
Cuando todo lo que sabía eran colores, tablas de sumar y cuentos de hadas; y eso no me molestaba, porque no sabía que no sabía y no me preocupaba por no saber.
Cuando todo lo que sabía era ser feliz porque no sabía las cosas que preocupan y molestan.
Quiero pensar que el mundo es justo. Que todo el mundo es honesto y bueno.
Quiero pensar que todo es posible.
En algún lugar de mi juventud maduré y aprendí demasiado.
• Aprendí de armas nucleares, guerras, prejuicio, hambre y de niños abusados.
• Aprendí sobre las mentiras, matrimonios infelices, del sufrimiento, la enfermedad, el dolor y la muerte.
• Aprendí de un mundo donde saben cómo matar y lo hacen.
¿Qué pasó con el tiempo en que pensaba que todo el mundo viviría para siempre, porque no entendía el concepto de la muerte, excepto cuando perdí a mi mascota?
Cuando pensaba que lo peor que pasaba era que alguien me quitara mi pelota de jugar o me escogiera de último para ser su compañero de equipo.
Cuando no necesitaba lentes para leer.
Quiero alejarme de las complejidades de la vida y excitarme nuevamente con las pequeñas cosas una vez más.
Recuerdo cuando era inocente y pensaba que todo el mundo era feliz porque yo lo era.
• Caminaría de nuevo en la playa pensando solo en la arena entre los dedos de mis pies y la caracola más bonita que pudiera encontrar sin preocuparme por la erosión y la contaminación.
• Pasaría mis tardes subiendo árboles y montando mi bicicleta hasta llegar al parque, sin la preocupación de que me secuestren.
• No me preocupaba el tiempo, las deudas, o de dónde iba a sacar el dinero para arreglar el carro.
• Sólo pensaría en qué iba a ser cuando grande, sin la preocupación de lograrlo o no.
Quiero vivir simple, nuevamente.
• No quiero que mis días sean de computadoras que se inhiben, de la montaña de papeles en mi escritorio, de noticias deprimentes, ni de cómo sobrevivir unos días más al mes cuando ya no queda dinero en la chequera.
• No quiero que mis días sean de facturas de médicos o medicinas.
• No quiero que mis días sean de chismes, enfermedades y la pérdida de seres queridos.
Quiero creer en el poder de la sonrisa, del abrazo, del apretón de manos, de la palabra dulce, de la verdad, de la justicia, de la paz, los sueños, de la imaginación.
Quiero creer en la raza humana y quiero volver a dibujar muñecos en la arena...
¡Oh, siii! Quiero volver a mis seis años nuevamente... y ya está decidido.
ENVEJECER ES OBLIGATORIO, CRECER ES OPCIONAL
Fuente: Universidad de Antioquia Medellín. Col.
Cualquiera consigue quedar más viejo. Eso no exige talento ni habilidad.
Una historia real que sucedió en la Universidad de Antioquia – Medellín, Colombia
El primer día de clases en la Universidad, nuestro profesor se presentó a los alumnos y nos animó a que nos presentásemos a alguien que no conociésemos todavía. Me quedé de pie para mirar alrededor cuando una mano suave tocó mi hombro. Miré para atrás y vi una pequeña señora, viejita y arrugada, sonriéndome radiante, con una sonrisa que iluminaba todo su ser.
Dijo: - "Eh, muchacho... Mi nombre es Rosa. Tengo ochenta y siete años de edad. ¿Puedo darte un abrazo?"... Me reí y respondí: - ¡Claro que puede!". Y ella me dio un gigantesco apretón.
"¿Por qué está Ud. en la facultad a su edad?", pregunté.
Respondió juguetona: - "Estoy aquí para encontrar un marido rico, casarme, tener un montón de hijos y entonces jubilarme y viajar".
"Está bromeando", le dije. Yo estaba curioso por saber qué la había motivado a entrar en este desafío con su edad; y ella dijo: "Siempre soñé con tener estudios universitarios, y ahora estoy teniendo uno!".
Después de clase caminamos hasta el edificio de la cafetería y compartimos una limonada. Nos hicimos amigos instantáneamente. Todos los días en los siguientes tres meses teníamos clase juntos y hablábamos sin parar. Yo quedaba siempre extasiado oyendo a aquella "máquina del tiempo" compartir su experiencia y sabiduría conmigo.
En el curso de un año, Rosa se volvió un icono en el campus universitario y hacía amigos fácilmente dondequiera que iba. Adoraba vestirse bien, y se reflejaba en la atención que le daban los otros estudiantes. Estaba disfrutando la vida...
Al fin del semestre invitamos a Rosa a hablar en nuestro banquete del equipo de fútbol. Fue presentada y se aproximó al pódium. Cuando comenzó a leer su charla preparada, dejó caer tres de las cinco hojas al suelo. Frustrada, tomó el micrófono y dijo simplemente: “Discúlpenme, ¡estoy tan nerviosa! ...Nunca conseguiré colocar mis papeles en orden de nuevo, así que déjenme hablarles sobre aquello que sé". “
Mientras reíamos, ella despejó su garganta y comenzó: "No dejamos de jugar porque envejecemos; envejecemos porque dejamos de jugar".
Existen solamente tres secretos para que continuemos jóvenes, felices y obteniendo éxito:
Se necesita reír y encontrar humor en cada día.
Se necesita tener un sueño, pues cuando éstos se pierden, uno muere... ¡Hay tantas personas caminando por ahí que están muertas y ni siquiera lo sospechan!
Se necesita conocer la diferencia entre envejecer y crecer...
Si usted tiene diecinueve años de edad y se queda tirado en la cama por un año entero sin hacer nada productivo, terminará con veinte años... Si yo tengo ochenta y siete años y me quedo en la cama por un año y no hago cosa alguna, quedaré con ochenta y ocho años...
Cualquiera consigue quedar más viejo. Eso no exige talento ni habilidad. La idea es crecer a través de la vida y encontrar siempre oportunidad en la novedad.
Los viejos generalmente no se arrepienten por aquello que hicieron, sino por aquellas cosas que dejaron de hacer.
Las únicas personas que tienen miedo de la muerte son aquellas que tienen remordimientos.
Al fin de ese año, Rosa terminó el último año de la facultad que comenzó tantos años atrás. Una semana después de recibirse, Rosa murió tranquilamente durante el sueño. Más de dos mil alumnos de la facultad fuimos a su funeral en tributo a la maravillosa mujer que enseñó, a través del ejemplo, que "nunca es demasiado tarde para ser todo aquello que uno puede probablemente ser".
"ENVEJECER ES OBLIGATORIO, CRECER ES OPCIONAL"
Si alguna vez no te dan la sonrisa esperada, sé generoso y da la tuya, porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como aquel que no sabe sonreír a los demás.
LA VIEJITA MALHUMORADA
¿Qué ven hermanas? ¿Qué ven? ¿Qué piensan cuando me miran?
Una vieja malhumorada, no demasiado inteligente, de costumbres inciertas, con sus ojos soñadores fijos en la lejanía.
La vieja que escupe la comida y no contesta cuando tratan de convencerla “Dele, haga un pequeño esfuerzo”
La viejita, quien ustedes creen que no se da cuenta de las cosas que ustedes hacen y que continuamente pierde el guante o el zapato. La viejita, quien contra su voluntad, pero mansamente les permite que hagan lo que quieran, que la bañen y alimenten, sólo para que así pase el largo día.
¿Es eso lo que piensan? ¿Es eso lo que ven? Si es así, abran los ojos, hermanas, porque esto que ustedes ven ¡no soy yo!
Les voy a contar quién soy, cuando aquí estoy sentada tan tranquila, tal como me ordenan, cuando como por orden de ustedes. Soy una niñita de diez años que tiene padre y madre, hermanos y hermanas, que se aman.
Soy una jovencita de dieciséis años, con alas en los pies, que sueña que pronto encontrará a su amado. Soy una novia a los veinte, mi corazón da brincos, cuando hago la promesa que me ata hasta el fin de mi vida. Ahora tengo veinticinco, tengo mis hijos, quienes necesitan que los guíe, tengo un hogar seguro y feliz.
Soy mujer a los treinta, los hijos crecen rápido, estamos unidos con lazos que deberían durar para siempre. Cuando cumplo cuarenta mis hijos ya crecieron y no están en casa, pero a mi lado está mi esposo que se ocupa de que yo no esté triste.
A los cincuenta, otra vez, sobre mis rodillas juegan los bebés, de nuevo conozco a los niños, a mis seres amados y a mí. Sobre mí se ciernen nubes oscuras, mi esposo ha muerto, cuando veo el futuro me erizo toda de terror.
Mis hijos se alejan, tienen a sus propios hijos, pienso en todos los años que pasaron y en el amor que conocí. Ahora soy una vieja. Qué cruel es la naturaleza! La vejez es una burla que convierte al ser humano en un alienado. El cuerpo se marchita, el atractivo y la fuerza desaparecen, allí, donde una vez tuve el corazón ahora hay una piedra.
Sin embargo, dentro de estas viejas ruinas todavía vive la jovencita. Mi fatigado corazón, de vez en cuando, todavía sabe rebosar de sentimientos.
Recuerdo los días felices y los tristes. En mi pensamiento vuelvo a amar y vuelvo a vivir mi pasado. Pienso en todos esos años que fueron demasiado pocos y pasaron demasiado rápido, y acepto el hecho inevitable que nada puede durar para siempre.
Por eso, gente, abran sus ojos, abran sus ojos y vean! Ante ustedes no está una vieja malhumorada ante ustedes ¡¡Estoy YO!!
Recuerden este poema la próxima vez que se encuentren con una persona mayor y a quien tal vez esquiven, sin mirar primero su alma joven.
Todos vamos a estar algún día en su lugar
Nunca se olviden de los viejos malhumorados
SER ADOLESCENTE
Aracely Sarahy Orozco Aranda
3° A t/m Generación 2010-2013
Escuela Secundaria Técnica 85 Tonalá, Jalisco
Recuerdo que de pequeña quería crecer, ser adolescente, sentirme bonita, lucir los mejores vestidos y tacones, hoy que lo soy nada me haría más feliz que volver a ser una niña pequeña.
Es que en realidad son demasiados cambios en poco tiempo; es ver a tus padres como personas que te privan de la “diversión” cuando antes los veías como unos héroes.
Es ver a la persona que te gusta y sentir que se te sale el corazón o peor aun ¡las hormonas! Cuando antes te parecía asqueroso ver a personas besarse.
O sentir que nadie te entiende y pensar “Si supieran lo difícil que es mi vida”
O bien estar tan frustrado que ni tu mismo te logras entender; ¿Qué me pasa? Te preguntas, descubres cosas muy nuevas y surge la pregunta del “¿Qué van a pensar de mi?”
Querido adolescente…
¡VIVE! Eres joven más no adulto. Aun eres casi un niño, cuídate como tal.
¡DISFRUTA! Si te la vives pensando en el querer tener a todo el mundo contento debes entender que eso JAMÁS lo lograras ¡se tu mismo!
¡PIENSA! Si ya lo sé, lo único que quieres es “divertirte” pero no seas tonto, hay errores que no se arreglan, si tan adulto te crees piensa como tal; ¡con madurez!
¡VALORA! A tus padres y a los pocos verdaderos amigos.
¡NO TE PASES! Te apuesto que tienes menos de 18 años, ósea una hermosa y larga vida por delante, no la quieras echar a perder enredándote en la droga o en cualquier otra cosa estúpida que solo terminara por destruirte.
Pero sobre todo ¡CUÍDATE! Por favor no te quieras sentir el “Niño grande” ¡NO LO ERES! Entiende no vas a crecer ni mucho menos a madurar por beber hasta ponerte borracho, ni por fumar, ni por drogarte, mucho menos te harás mas mujer o mas hombre teniendo sexo; la madurez se mide desde otro punto muy diferente…
¡Niño! ¡Niña! Disfruta esta etapa que es maravillosa, no la eches a perder de un día para otro; recuerda que todo a su tiempo…
LA TACITA
Anónimo
Se cuenta que una vez en Inglaterra, existía una pareja que gustaba de visitar las pequeñas tiendas del centro de Londres. Una de esas tiendas era una en donde vendían vajillas antiguas.
En una de sus visitas a la tienda vieron una hermosa tacita.
- “¿Me permite ver esa taza?” Preguntó la señora, “¡nunca he visto nada tan fino!".
En cuanto tuvo en sus manos la taza, escuchó que la tacita comenzó a hablar.
- Usted no entiende. – Yo no siempre he sido esta taza que usted esta sosteniendo.
Hace mucho tiempo yo era solo un montón de barro. Mi creador me tomo entre sus manos y me golpeó y me amoldó cariñosamente.
Luego llegó el momento en que me desesperé y le grité:
“Por favor”. ¡Déjame ya en paz!.
Pero mi amo sólo me sonrió y me dijo: ..
- ”Aguanta un poco más, todavía no es tiempo.”
Después me puso en un horno. Yo nunca había sentido tanto calor… Me pregunté por qué mi amo querría quemarme, así que toqué la puerta del horno.
A través de la ventana del horno pude leer los labios de mi amo que me decían:
- “Aguanta un poco más, todavía no es tiempo.”
Finalmente se abrió la puerta, mi amo me tomó y me puso en una repisa para que me enfriara.
- “Así está mucho mejor”, me dije a mi misma; pero apenas me había refrescado, cuando mi creador ya me estaba cepillando y pintando. El olor a la pintura era horrible, ¡sentía que me ahogaría!.
- ”Por favor detente”, le gritaba yo a mi amo.
Pero él solo movía la cabeza haciendo un gesto negativo y decía:
Al fin mi amo dejó de pintarme; pero, esta vez me tomó y me metió nuevamente en otro horno. No era un horno como el primero; sino que era mucho más caliente.
Ahora sí estaba segura que me sofocaría. Le rogué, y le imploré a mi amo que me sacara. Grité, lloré; pero mi creador sólo me miraba diciendo:
- “Aguanta un poco más, todavía no es tiempo”.
En ese momento me di cuenta que no había esperanza. Nunca lograría sobrevivir a ese horno. Justo cuando estaba a punto de darme por vencida se abrió la puerta y mi amo me tomó cariñosamente y me puso en una repisa que era aun más alta que la primera. Allí me dejó un momento para que me refrescara.
Después de una hora de haber salido del segundo horno, mi amo me dio un espejo y me dijo:
- “Mírate” “¡Esta eres tú!”
¡Yo no podía creerlo! ¡Esa no podía ser yo! Lo que veía era hermoso.
Mi amo nuevamente me dijo:
- “Yo sé que te dolió haber sido golpeada y amoldada por mis manos; pero si te hubiera dejado como estabas, te hubieras secado. Sé que te causó mucho calor y dolor estar en el primer horno, pero de no haberte puesto allí, seguramente te hubieras estrellado.
También sé que los gases de la pintura te provocaron muchas molestias, pero de no haberte pintado tu vida no tendría color. Y si no te hubiera puesto en el segundo horno, no hubieras sobrevivido mucho tiempo, porque tu dureza no habría sido la suficiente para que subsistieras.
“¡Ahora tú eres un producto terminado!” “¡Eres lo que imaginé cuando te comencé a formar!”.
LOS IRRESPONSABLES
Hoy les quiero comentar sobre un tema que me ha impactado bastante, desde que llegue a Costa Rica, porque esta situación está expandida a todos los niveles, están haciendo de las suyas los irresponsables, porque ya es una práctica muy habitual, que los patrones, al final de la semana, con un rostro mas fresco que una lechuga a las 6 de la mañana, le comuniquen a sus trabajadores que no tienen "plata", para pagarles el salario, y luego les exponen las excusas mas absurdas que se puedan imaginar.
Esta situación me resulto traumática desde el principio y todavía hoy no entiendo como es posible que sucedan estas cosas, porque siempre tuve claro que esa acción era el resultado de una ecuación muy simple yo trabajo = tu pagas, así de sencillo, quizás me cuesta mas trabajo asimilarlo porque vengo de un país donde me acostumbraron a recibir puntualmente lo que me correspondía, porque allí el salario de los trabajadores es sagrado, como debe ser, porque ese derecho elemental de cobrar el salario por cada jornada laboral trabajada pienso que debe ser respetado.
Es realmente muy incomodo, tener que convivir con personas tan irresponsables, porque son las encargadas, entre otras, de complicarnos la vida. Pienso que los padres debemos jugar un papel mas activo en ese sentido, porque es nuestro deber enseñarles a nuestros hijos desde pequeños, los hábitos y costumbres que los lleven a adquirir una formación adecuada.
Si por ejemplo, cada vez que los muchachos dejan la ropa tirada, la mamita viene detrás para ponerla en su lugar, lejos de ayudarlos, les están haciendo daño, porque si los acostumbramos a no tener obligaciones, solo se convertirán en unos irresponsables, como es el caso de una señora que conozco que ya rebasa los 50 años y aun su esposo debe despertarla cada mañana para que vaya al trabajo, porque de otra manera la señora se queda dormida; o como aquel compañero que no logra llegar temprano a ninguna cita y siempre tiene un pretexto para justificarse, o como aquellos y/o aquellas, que hacen el amor con cualquiera, sin utilizar ningún tipo de protección.
Bueno, ejemplos de irresponsables creo que hay muchísimos para enumerar y que son bien conocidos por todos, pero insisto en que lo mas importante esta', en la formación que otorguemos a nuestros hijos, porque después que se conviertan en unos informales, ya queda poco por hacer y la tarea se complica mas, porque como cualquier tendencia negativa, para evitar que prospere, hay que tomar medidas a tiempo, es decir, desde que los niños son pequeños, pero en este aspecto creo que lo fundamental, es tratar de no imponerles por la fuerza un tipo de conducta, sino que debemos educarlos dándoles buenos ejemplos, porque como dice el refrán: "el niño hace mas lo que ve hacer, que lo que le dicen que haga"
LA ONDA VERDE
En la fila del supermercado, el cajero le dijo a una señora mayor que debería traer su propia bolsa de compras ya que las bolsas plásticas no eran buenas para el medio ambiente.
La señora pidió disculpas y explicó: “Es que no había esta onda verde en mis tiempos”.
El empleado le contestó: “Ese es nuestro problema ahora. Su generación no tuvo suficiente cuidado para preservar nuestro medio ambiente.”
Tenía razón, nuestra generación no vivía la onda verde en esos tiempos. En aquel entonces, las botellas de leche, las botellas de gaseosas y las de cerveza se devolvían a la tienda. La tienda las enviaba de nuevo a la planta para ser lavadas y esterilizadas antes de llenarlas de nuevo, de manera que podían usar las mismas botellas una y otra vez. Así, realmente las “reciclaban”. Pero no teníamos onda verde en nuestros tiempos.
Subíamos las gradas, porque no había escaleras mecánicas en cada comercio y oficina. Caminábamos al almacén en lugar de montar en nuestro vehículo de 300 caballos de fuerza cada vez que necesitábamos recorrer dos cuadras. Pero tenía razón, no teníamos la onda verde en nuestros días.
Por entonces, lavábamos los pañales de los bebés porque no había desechables. Secábamos la ropa en tendederos, no en esas máquinas consumidoras de energía sacudiéndose a 220 voltios, la energía solar y eólica secaban verdaderamente nuestra ropa. Los chicos usaban la ropa de sus hermanos mayores, no siempre modelitos nuevos. Pero esa señora está en lo cierto: no teníamos una onda verde en nuestros días.
En ese entonces teníamos una televisión, o radio, en la casa, no un televisor en cada habitación. Y la TV tenía una pantallita del tamaño de un pañuelo (¿se acuerdan?), no una pantallota del tamaño de un estadio.
En la cocina, molíamos y batíamos a mano, porque no había máquinas eléctricas que lo hagan todo por nosotros. Cuando empacábamos algo frágil para enviarlo por correo, usábamos periódicos arrugados para protegerlo, no plastoformos o bolitas plásticas.
En esos tiempos no encendíamos un motor y quemábamos gasolina sólo para cortar el pasto. Usábamos una podadora que funcionaba a músculo. Hacíamos ejercicio trabajando, así que no necesitábamos ir a un gimnasio para correr sobre pistas mecánicas que funcionan con electricidad. Pero ella está en lo cierto: no había en esos tiempos una onda verde.
Bebíamos de una fuente cuando teníamos sed, en lugar de usar vasitos o botellas de plástico cada vez que teníamos que tomar agua. Recargábamos las plumas con tinta, en lugar de comprar una nueva y cambiábamos las hojillas de afeitar en vez de echar a la basura toda la afeitadora sólo porque la hoja perdió su filo. Pero no teníamos una onda verde por entonces.
En aquellos tiempos, la gente tomaba el tranvía o un ómnibus y los chicos iban en sus bicicletas a la escuela o caminaban, en lugar de usar a la mamá como un servicio de taxi de 24 horas. Teníamos un enchufe en cada habitación, no un banco de enchufes para alimentar una docena de artefactos. Y no necesitábamos un aparato electrónico para recibir señales de satélites a kilómetros de distancia en el espacio para encontrar la pizzería más próxima.
Así que ¿no les parece lamentable que la actual generación esté lamentándose cuán botarates éramos los viejos por no tener esta onda verde en nuestros tiempos?
EL ABUELO
Había una vez, en un pequeño pueblo de algún lugar de Oriente vivía un señor con cuatro hijos, el menor de los cuales tenía, en el momento de esta historia, alrededor de 30 años, Para ese entonces sus hermanos tenían 35, 37 y 40 años. El padre tenía algo más de sesenta pero como en esa época el promedio de vida rondaba por los 40 años, era prácticamente un anciano y por lo tanto tenía todos los problemas propios de la senectud. Su cabeza, su cuerpo, sus esfínteres, su capacidad para valerse por sí mismo, nada de esto funcionaba bien en el viejo.
Un día el hijo más joven se caso y se fue de la casa. Se generó entonces un gran problema: el padre se quedaría solo. La madre había muerto a causa del último parto y los otros hermanos ya estaban casados. En consecuencia, no había nadie que pudiera hacerse cargo de este viejo, con el agravante que no eran épocas en las que hubiera asilos ni dinero para pagarle a alguien que se ocupara de cuidarlo.
Los hijos empezaron a sentir que, pese al amor que le tenían, el padre era una complicación. No era posible que ninguno de ellos se llevara al padre a vivir con a su casa para hacerse cargo de él.
Así es que los hijos tenían verdaderamente un serio problema. El cuento comienza con los hijos reunidos conversando acerca de cuál será el futuro del padre. En un momento dado, se les ocurre que podrían turnarse. Pero pronto advierten que esa situación no será suficiente y, además que significa un gran costo para sus vidas. Y entonces, casi sin darse cuenta empiezan a pensar que la lo mejor que les puede pasar es que el padre muera. Pese al dolor que implicaba para ellos ese reconocimiento, pronto advirtieron que no podían sólo esperar que esto sucediera, porque el padre podría vivir muchos años más en aquella situación. Pensaron también, que ninguno de ellos podría soportar la demora.
Y entonces misteriosamente, a uno de ellos se le ocurrió que, quizá lo único que habría que hacer era esperar que llegara el invierno. Quizá el invierno terminaría con él. Y fue así como imaginaron que si entraban e el bosque con su padre y el padre se perdía, el frío y los lobos harían el resto...
Lloraron por esto, pero asumieron que tenían que hacer algo por el resto de sus vidas y se organizaron para cuidar al padre hasta llegar el invierno.
Después de la primera nevada, que fue especialmente intensa, los cuatro hermanos se reunieron en la casa.
Le dijeron al padre:
-Ven papá, vístete que vamos a salir.
-¿Salir, con la nieve? -pregunto el padre sin comprender. Pero los hijos dijeron:
-Sí, si, sí vamos.
El padre sabía que su cabeza no estaba funcionando bien últimamente, así que decidió acatar con sumisión lo que sus hijos le decían. Lo vistieron, casi irónicamente lo abrigaron mucho y se fueron rumbo al bosque.
Una vez allí, comenzaron a buscar un lugar para abandonarlo y desaparecer rápidamente. Se introdujeron en el bosque, cada vez más profundo hasta que en un momento dado, llegaron a un claro. De pronto el padre dijo:
-Es acá.
-¿Qué? -preguntaron asombrados los hijos.
-Es acá. repitió el anciano.
Supuestamente, el padre no tenía la lucidez suficiente para darse cuenta de lo que estaba ocurriendo. Por otro lado, ellos se habían cuidado muy bien de no decirlo. ¿A qué se refería el padre?
-Acá, acá, éste es el lugar -insistió.
Entonces los hijos le preguntaron:
-Qué lugar? Papá.... ¿qué lugar?
Y el padre respondió.
-Este es el lugar donde, hace veinticinco años, abandoné a mi papá.
ESTA ES LA HISTORIA DE LA EDUCACIÓN, PARA BIEN O PARA MAL. PORQUE VAMOS A HACER CON NUESTROS PADRES LO QUE ELLOS NOS ENSEÑARON QUE SE HACE CON LOS PADRES. DEL MISMO MODO, NUESTROS HIJOS VAN A HACER CON NOSOTROS LO QUE NOSOTROS HICIMOS CON NUESTROS PADRES.
... si vivo diciendo de mí: ...que trabajo en lo que no me gusta, que la vida es desastrosa, que no valgo nada, que estoy enojado, si vivo faltándome al respeto a mí mismo, no sintiéndome orgulloso, sintiéndome esclavo de la vida que llevo y tengo una AUTOESTIMA muy baja ¿cómo puedo pretender que mi hijo se sienta valioso, si es el hijo de uno que no vale?
En suma la mejor manera de ayudar a mi hijo a que tenga su autoestima preservada es, primero dándole ese valor... SOLO SI UNO SE SIENTE VALIOSO PUEDE TRANSMITIRLE A UN HIJO LO QUE SIGNIFICA SENTIRSE VALIOSO "
¿POR QUE LOS PERROS SE MUEREN PRONTO?
Te has preguntado por qué los perros viven menos que las personas???
Aquí la respuesta (por un niño de 6 años).
Siendo un Veterinario, fui llamado para examinar a un Sabueso Irlandés de 10 años de edad llamado Belker.
Los dueños del perro, Ron, su esposa Lisa y su pequeño Shane, estaban muy apegados a Belker, y estaban esperando un milagro.
Examine a Belker y descubrí que estaba muriendo de Cáncer.
Le dije a su familia que no podíamos hacer ya nada por Belker, y me ofrecí para llevar cabo el procedimiento de eutanasia en su casa.
Hicimos los arreglos necesarios, Ron y Lisa dijeron que sería buena idea que el niño de 6 años, Shane observara el suceso.
Ellos sintieron que Shane podría aprender algo de la experiencia.
Al día siguiente, sentí la familiar sensación en mi garganta cuando Belker fue rodeado por la familia.
Shane se veía tranquilo, acariciaba al perro por última vez, y yo me preguntaba si él comprendía lo que estaba pasando.
En unos cuantos minutos Belker se quedó dormido pacíficamente para ya no despertar.
El pequeño niño pareció aceptar la transición de Belker sin ninguna dificultad o confusión.
Nos sentamos todos por un momento preguntándonos el porqué del lamentable hecho de que la vida de las mascotas sea más corta que la de los humanos.
Shane, que había estado escuchando atentamente, dijo: ''Yo sé por qué.''
Sorprendidos, todos volteamos a mirarlo.
Lo que dijo a continuación me maravilló, nunca he escuchado una explicación más reconfortante que ésta.
Este momento cambio mi forma de ver la vida.
Él dijo: ''La gente viene al mundo para poder aprender cómo vivir una buena vida, como amar a los demás todo el tiempo y ser buenas personas, verdad?... Bueno, como los perros ya saben cómo hacer todo eso, pues no tienen que quedarse por tanto tiempo como nosotros.''
La moraleja es :
Si un perro fuera tu maestro, aprenderías:
- Cuando tus seres queridos llegan a casa, siempre corre a saludarlos.
- Nunca dejes pasar una oportunidad para ir a pasear.
- Deja que la experiencia del aire fresco y del viento en tu cara sea de puro Éxtasis.
- Toma siestas.
- Estírate antes de levantarte.
- Corre, brinca y juega a diario.
- Mejora tu atención y deja que la gente te toque.
- Evita morder cuando un simple gruñido sería suficiente.
- En días cálidos, recuéstate sobre tu espalda en el pasto, patas abiertas.
- Cuando haga mucho calor, toma mucha agua y recuéstate bajo la sombra de un árbol.
- Cuando estés feliz, baila alrededor, y mueve todo tu cuerpo.
- Deléitate en la alegría simple de una larga caminata.
- Sé leal.
- Nunca pretendas ser algo que no eres.
- Si lo que quieres está enterrado, escarba hasta que lo encuentres.
- Cuando alguien tenga un mal día, quédate en silencio, siéntate cerca y suavemente hazles sentir que estás ahí.
"La felicidad no es una meta sino un camino... disfrútala mientras la recorres"
"Mas vale perder el tiempo con los amigos....
Que perder amigos con el tiempo....
Por éste BUEN motivo, pierdo el tiempo contigo....
Porque NO quiero perderte con el tiempo".... guau!!!
PARA UN AMIGO
Borges
No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida, ni tengo respuestas para tus dudas o temores, pero puedo escucharte y buscarlas junto a ti.
No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro.
Pero cuando me necesites, estaré allí.
No puedo evitar que tropieces.
Solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas.
Tus alegrías, tu triunfo y tus éxitos no son míos.
Pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.
No juzgo las decisiones que tomas en la vida.
Me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte si me lo pides.
No puedo impedir que te alejes de mí.
Pero si puedo desearte lo mejor y esperar a que vuelvas.
No puedo trazarte límites dentro de los cuales debas actuar, pero sí te ofrezco el espacio necesario para crecer.
No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te parte el corazón, pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlo de nuevo.
No puedo decirte quién eres ni quién deberías ser.
Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo.
En estos días ore por ti...
En estos días me puse a recordar a mis amistades más preciosas.
Soy una persona feliz: tengo más amigos de lo que imaginaba.
Eso es lo que ellos me dicen, me lo demuestran.
Es lo que siento por todos ellos.
y la alegría que sienten al verme.
Y yo también siento paz y alegría cuando los veo y cuando hablamos, sea en la alegría o sea en la serenidad, en estos días pensé en mis amigos y amigas y, entre ellos, apareciste tú.
No estabas arriba, ni abajo ni en medio.
No encabezabas ni concluías la lista.
No eras el número uno ni el número final.
Lo que sé es que te destacabas por alguna cualidad que transmitías y con la cual desde hace tiempo se ennoblece mi vida.
Y tampoco tengo la pretensión de ser el primero, el segundo o el tercero de tu lista.
Basta que me quieras como amigo.
Y le agradecí a Dios que me haya dado la oportunidad de tener un amigo como tú.
Era una oración de gratitud: Tú has dado valor a mi vida... y le agradecí a Dios que me haya dado la oportunidad de tener un amigo como tú.
Era una oración de gratitud: Tú has dado valor a mi vida...
PADRES, HIJOS, AFECTO
Manuel Gómez S
A veces, no sé ni qué pensar. Durante estos días ha habido problemas en diferentes colegios. Peleas entre jóvenes y más grave, entre niñas y en muchos casos, por problemas sencillos, simples, solucionables. Estudiantes con armas en sus mochilas.
En estos días, tuve charla con un padre de familia quien me dijo que quería a su hija, pero que ella, a su edad, debía hacer lo que él le indicaba. Que soñaba que su hija trabajara y no que pensara en viajar al exterior.
Dos niñas de 13 años cada una, huyeron de su hogar porque una de las madres había amenazado con pegarle a una de ellas, si llegaba tarde a casa.
Por miedo, se fueron. Un amigo me llamó a pedirme que colaborara en este caso. Fuimos a casa de una de las familias, hablé con la madre y me dijo que nada había pasado. Que se le hacía extraño que su hija hubiera huido de la casa. No se explicaba. Le pregunté que si ella abrazaba a su hija, me dijo que no. Que casi nunca lo hacía. Que si le daba mucho afecto y me dijo que muy poco. Que le era muy difícil. Allí estaba la abuela de la niña y le pregunté que si ella la había abrazado alguna vez. La señora empezó a llorar y me dijo que su madre nunca le había dado un abrazo.
Ahí, comprendí muchas cosas.
Le dije que, por favor, no castigara a su hija. La íbamos a encontrar, pero que el compromiso debería ser de abrazos y mucho afecto. Que mirara por el panorámico y no por el retrovisor. Me dijo que quería internar a su hija y le pedí que no hiciera eso, porque era peor. Que como era hija única, debería tenerla cerca, hablar con ella, sentirla.
Luego, hablé con la Policía de infancia y adolescencia, quienes estuvieron dispuestos a colaborar. Periodistas amigos, también se dispusieron a informar. Decidí acompañar a mi amigo, porque me pidió que fuésemos a buscarlas. Con base en algunos datos, localizamos lugares en los cuales podrían estar.
Al finalizar la tarde, logramos ubicarlas. La lluvia no impidió que las siguiéramos por el barrio al cual llegamos, incluyendo una patrulla de la policía de infancia y adolescencia.
Cuando nos acercamos, una de ellas empezó a llorar intensamente. “No quiero ir a mi casa”, “no quiero que mi mamá me vuelva a pegar”. Yo la abracé y me comprometí con ella.
Nada le iba a pasar.
Como a las nueve de la noche, nos reunimos con las dos familias. Conversamos. Les hablé acerca del afecto. Que esa palabra debía convertirse en realidad. Que entre padres e hijos, el afecto era muy importante.
Cada madre le habló a su hija. Cada hija respondió. Hubo lágrimas y abrazos. Hubo perdón y se mostró el amor entre ellas.
Regresé a casa, convencido de que había hecho algo por dos familias.
Seguiré insistiendo en los abrazos, caricias y afecto entre padres e hijos.
Mientras haya mucho afecto, habrá una relación más cercana, más diálogo y más alegría entre padres e hijos.
LA HISTORIA DEL NIÑO HERBERT
Don Luis Castellanos
En una cena de beneficencia para una escuela de niños con capacidades especiales, el padre de un ex-alumno tomo la palabra y después de felicitar y exaltar a la escuela y a todos los que trabajan en ella, el hombre, continúo diciendo:
'Cuando no hay agentes externos que interfieran con la naturaleza, el orden natural de las cosas alcanza la perfección'.
Pero mi pequeño... mi hijo Beto, no puede aprender como otros niños lo hacen... No puede entender las cosas como otros niños...
¿Donde está el orden natural de las cosas en mi hijo?
La audiencia quedó impactada por la pregunta.
El padre del niño Continuó diciendo:
'He visto que cuando un niño como él, física y mentalmente discapacitado viene al mundo...
Una oportunidad de ver la naturaleza humana se presenta, y se manifiesta en la forma en la que otras personas tratan a ese niño'.
Entonces contó que un día caminaba con su hijo Beto cerca de un parque donde algunos niños jugaban baseball. El pequeño le preguntó a su padre:
'¿Crees que me dejen jugar?'
Su padre sabia que a la mayoría de los niños no les gustaría que alguien como Beto jugara en su equipo...
Pero el padre también entendió que si le permitían jugar a su hijo, le darían un sentido de pertenencia muy necesario y la confianza de ser aceptado por otros a pesar de sus habilidades especiales.
El padre se acercó a uno de los niños que estaban jugando y le preguntó (sin esperar mucho) si Beto podría jugar.
El niño miró alrededor por alguien que lo aconsejara y le dijo: Estamos perdiendo por seis carreras y el juego esta en la octava entrada. Supongo que puede unirse a nuestro equipo y trataremos de ponerlo al bate en la novena entrada'.
Beto se desplazó con dificultad hasta la banca y con una amplia sonrisa, se puso la camisa del equipo mientras su padre lo contemplaba con lágrimas en los ojos por la emoción.
Los otros niños vieron la felicidad del padre cuando su hijo era aceptado.
Al final de la octava entrada 'su equipo' logró anotar algunas carreras pero aún estaban detrás en el marcador por tres.
Al inicio de la novena entrada, Beto se puso un guante y jugó en el jardín derecho.
Aunque ninguna pelota llegó a él, estaba extasiado solo por estar en el juego y en el campo, sonriendo de oreja a oreja mientras su padre lo animaba desde las graderías.
Al final de la novena entrada, 'su equipo' anotó de nuevo. Ahora con dos 'outs' y las bases llenas la carrera para obtener el triunfo era una posibilidad y Beto era el siguiente en batear.
Con esta oportunidad, ¿Lo dejarían batear y renunciar a la posibilidad de ganar el juego? ¡Sorprendentemente, Beto estaba al bate!
Todos sabían que aunque fuera solo un solo 'hit' era imposible, no sabia ni como agarrar el bate correctamente, mucho menos pegarle a la bola.
Sin embargo, mientras Beto se paraba sobre la base, el 'pitcher', reconoció que el otro equipo estaba dispuesto a sacrificarse perdiendo para permitirle a Beto un gran momento en su vida...
Se movió unos pasos al frente y tiro la bola muy suavemente...! El primer tiro llegó, Beto abanicó torpemente y falló...!
El 'pitcher' de nuevo se adelantó unos pasos para tirar la bola suavemente hacia el bateador.
Cuando el tiro se realizó Beto abanicó y golpeó la bola suavemente justo enfrente del 'pitcher'...!
El juego podría haber terminado... El 'pitcher' podría haber recogido la bola y tocarlo...
Beto hubiera quedado fuera y habría sido el final del juego...
Pero, ¡El 'pitcher' tiró la bola sobre la cabeza del niño en primera base...!
¡Fuera del alcance del resto de sus compañeros de equipo!
¡Todos desde las graderías y los jugadores de ambos equipos empezaron a gritar...!
Beto corre a primera base, como nunca en su vida había corrido esa distancia y lo logra!... Corrió justo sobre la línea, con los ojos muy abiertos y sobresaltado.
Todos gritaban, '¡Corre a segunda!' recobrando el aliento, Beto con dificultad corrió hacia la segunda base.
Para el momento en que Beto llegó a segunda base el niño del jardín derecho tenia la bola... el niño mas pequeño en el equipo y que sabia que tenia la oportunidad de ser el héroe del día.
El podía haber tirado la bola a segunda base, pero entendió las intenciones del 'pitcher' y tiro la bola alto, sobre la cabeza del niño en tercera base.
Beto corrió a tercera base mientras que los corredores delante de él hicieron un círculo alrededor de la base.
Cuando Beto llegó a tercera, los niños de ambos equipos, y los espectadores, estaban de pie gritando '¡corre a 'home'! corre'.
Beto corrió al 'home'... Agotado, llegó y se paró en la base... Todos lo aplaudieron y fue vitoreado como el héroe que bateó el 'grand slam' y ganó el juego para su equipo...!
'Ese día', dijo el padre con lágrimas bajando por su rostro, 'los niños de ambos equipos ayudaron dándole a este mundo un trozo de verdadero amor y humanismo'.
El pequeño Beto, el héroe de aquel día, no sobrevivió otro verano. Murió ese invierno...
¡Nunca olvidaré su esfuerzo...! ¡Verlo tan feliz...! ¡Haber llegado casa y ver a su madre llorando de felicidad y abrazando a su hijo, el ídolo de aquel juego!
SOY UN MAESTRO
John W. Schlatter
Nací en el instante en que surgió una pregunta de la boca de un niño.
He sido muchas personas en muchos lugares:
Soy Sócrates animando a los jóvenes de Atenas a descubrir nuevas ideas a través de las preguntas.
Soy Anne Sullivan horadando los secretos del universo para ponerlos en la mano extendida de Helen Keller.
Soy Aesop y Hans Christian Andersen revelando la verdad por medio de innumerables narraciones.
Soy Marva Collins peleando por el derecho de todos los niños a la educación.
Soy Mary McCleod Bethune edificando una gran universidad para mi pueblo, usando cajones vacíos de naranjas como pupitres.
Soy Bel Kaufman luchando para ir en contra de la corriente.
Los nombres de quienes practicaron mi profesión han ganado el reconocimiento de la humanidad… Booker T. Washington, Buda, Confusio, Ralph Waldo Emerson, Leo Buscaglia, Moisés y Jesús.
Soy también aquellos cuyos nombres y rostros se han olvidado hace mucho tiempo, pero cuyas lecciones y carácter se recordarán siempre en los logros de sus alumnos.
He llorado de alegría en las bodas de los antiguos alumnos, he reído con regocijo en el nacimiento de sus hijos, y he permanecido con la cabeza inclinada por el dolor y la confusión en las tumbas cavadas demasiado pronto para cuerpos demasiado jóvenes.
En el transcurso de un día se me ha pedido ser actor, amigo, enfermero y médico, entrenador, hallador de objetos perdidos, prestamista, chofer de taxi, psicólogo, padre sustituto, vendedor, político y defensor de la fe.
Dejando a un lado los mapas, planos, fórmulas, verbos, historias y libros, no he tenido en realidad nada qué enseñar porque mis estudiantes han aprendido por sí mismos, y sé que se necesita el mundo entero para decirte quién eres.
Soy una paradoja. Hablo más alto cuando escucho más. Mis más grandes regalos son lo que quiero recibir, agradecidamente, de mis alumnos.
La riqueza material no es una de mis metas, pero soy un buscador de tesoros de tiempo completo, en mi búsqueda de nuevas oportunidades para que mis estudiantes puedan usar sus talentos, en mi constante búsqueda de esos talentos que a veces yacen enterrados en la autoderrota.
Soy el más afortunado de todos quienes trabajan.
A un médico se le permite traer una vida en un momento mágico. A mí se me permite que esa vida renazca día a a día con nuevas preguntas, ideas y amistades.
Un arquitecto sabe que si construye con cuidado, su estructura puede permanecer por siglos. Un maestro sabe que si construye con amor y verdad, lo que construya durará para siempre.
Soy un guerrero que batalla diariamente contra la presión de los amigos, de la negatividad, del temor, de la conformidad, de los prejuicios, de la ignorancia y de la apatía. Pero tengo grandes aliados: la inteligencia, la curiosidad, el apoyo de los padres, la individualidad, la creatividad, la fe, el amor y la risa, todos ellos me ayudan a levantar mi bandera con su apoyo insuperable.
¿Y a quién tengo que agradecer esta maravillosa vida que tengo la suerte de experimentar, sino a ustedes el público, los padres?
Porque me han concedido el gran honor de confiarme su mayor contribución a la eternidad: sus hijos.
Y de esa manera tengo un pasado rico en recuerdos. Tengo un presente desafiante lleno de aventuras y entretenimiento, porque se me permite emplear mis días en el futuro.
Soy un maestro… y doy gracias a Dios por eso todos los días.
SALVEMOS A LAS MUJERES
Luis Fernando Veríssimo es un escritor brasileño que nació en Porto Alegre, el 26 de septiembre de 1936. Es hijo del escritor Érico Veríssimo. Durante su niñez vivió en Estados Unidos. Muchos de sus trabajos tienen un tono humorístico. Disfruta de la cultura de Río de Janeiro y es un gran crítico de la política de derecha.
El irrespeto por la naturaleza ha afectado la supervivencia de varios seres, y entre los más amenazados está la hembra de la especie humana.
Tengo apenas un ejemplar en casa, que mantengo con mucho celo y dedicación, pero en verdad creo que es ella la que me mantiene. Por lo tanto, por una cuestión de auto-supervivencia, lanzo la campaña “Salvemos a las mujeres”.
Tomen de acá mis pocos conocimientos sobre la fisiología de la feminidad, con el fin de que preservemos los raros y preciosos ejemplares que todavía quedan:
1. Hábitat:
La mujer no puede vivir en cautiverio. Si está enjaulada, huirá o morirá por dentro. No hay cadenas que las aten y las que se someten a la jaula pierden su DNA. Usted jamás tendrá la posesión sobre una mujer; lo que la va a atar a usted es una línea frágil que necesita ser reforzada diariamente.
2. Alimentación correcta:
Nadie vive de la brisa. Mujer vive de cariño. Déle en abundancia. Es cosa de hombre, y si ella no lo recibe de usted, lo buscará en otro. Besos matinales y un “yo te amo” al desayuno las mantienen bellas y perfumadas durante todo el día. Un abrazo diario es como el agua para los helechos. No la deje deshidratarse. Por lo menos una vez al mes es necesario, si no obligatorio, servirle un plato especial.
3. Flores:
También hacen parte del menú. Mujer que no recibe flores se marchita rápidamente y adquiere rasgos masculinos como la brusquedad y el trato áspero.
4. Respete la naturaleza:
¿No soporta la TPM (tensión pre-menstrual)? Cásese con un hombre. Las mujeres menstrúan, lloran por cualquier cosa, les gusta hablar de cómo les fue en el día, de discutir sobre la relación. Si quiere vivir con una mujer, prepárese para eso.
5. No restrinja su vanidad:
Es propio de la mujer hidratar las mechas, pintarse las uñas, echarse labial, estar todo un día en el salón de belleza, coleccionar aretes, comprarse muchos zapatos, pasar horas escogiendo ropas en un centro comercial. Comprenda todo esto y apóyela.
6. El cerebro femenino no es un mito:
Por inseguridad, la mayoría de los hombres prefiere no creer en la existencia del cerebro femenino. Por ello, buscan aquellas que fingen no tenerlo (y algunas realmente lo jubilaron). Entonces, aguante: mujer sin cerebro no es mujer, sino un simple objeto decorativo. Si usted está cansado de coleccionar estatuillas, intente relacionarse con una mujer.
Algunas le mostrarán que tienen más materia gris que usted. No les huya, aprenda con ellas y crezca. Y no se preocupe; al contrario de lo que ocurre con los hombres, la inteligencia no funciona como repelente para las mujeres.
7. No haga sombra sobre ella...
Si usted quiere ser un gran hombre tenga una mujer a su lado, nunca atrás. De esa forma, cuando ella brille, usted se bronceará. Sin embargo, si ella está atrás, usted llevará una patada en el trasero.
8. Acepte:
Mujeres también tienen luz propia y no dependen de nosotros para brillar. El hombre sabio alimenta los potenciales de su compañera y los utiliza para motivar los propios. Él sabe que, preservando y cultivando la mujer, él estará salvándose a sí mismo.
Mi amigo, si usted piensa que la mujer es demasiado costosa, vuélvase GAY.
¡Sólo tiene mujer quien puede!
DIFERENCIAS ENTRE PADRE, PAPÁ Y PAPI
Hasta hace cosa de un siglo, los hijos acataban el cuarto mandamiento como un verdadero dictamen de Dios. Imperaban normas estrictas de educación: Nadie se sentaba a la mesa antes que el padre, nadie hablaba sin permiso del padre, nadie se levantaba de la mesa si Padre no se había levantado antes; por algo era el padre. La madre fue siempre el eje sentimental de la casa, el padre siempre la autoridad suprema.
Todo empezó a cambiar hace unas siete décadas, cuando el padre dejó de ser el padre y se convirtió en papá. El mero sustantivo era ya una derrota. Padre es una palabra sólida, rocosa, imponente; papá es un apelativo para oso de felpa o para perro faldero; da demasiada confianza. Además, con el uso de papá el hijo se sintió autorizado para protestar, cosa que nunca había ocurrido cuando el papá era el padre.
A diferencia del padre, el papá era tolerante. Permitía al hijo que fumara en su presencia, en vez de arrancarle los dientes con una trompada, como hacía el padre en circunstancias parecidas. Los hijos empezaron a llevar amigos a la casa y a organizar bailes y bebidas, mientras papá y mamá se desvelaban y comentaban en voz baja: Bueno, por lo menos tranquiliza saber que están tomándose unos tragos en casa y no en quién sabe dónde.
El papá marcó un acercamiento generacional muy importante, algo que el padre desaconsejaba por completo. Los hijos empezaron a comer en la sala mirando la tele, mientras papá y mamá lo hacían solos en la mesa. Papá seguía siendo la autoridad de la casa, pero una autoridad bastante maltrecha. Era, en fin, un tipo querido; lavaba, planchaba, cocinaba y, además, se le podía pedir un consejo o también dinero prestado.
Y entonces vino papi. Papi es un invento reciente de los últimos 20 ó 30 años. Descendiente menguado y raquítico de padre y de papá, ya ni siquiera se le consulta ni se le pregunta nada. Simplemente se le notifica. Papi, me llevo el coche, dame para gasolina. Le ordenan que se vaya al cine con mami mientras los hijos están de fiesta. Lo tutean y hasta le indican cómo dirigirse a ellos: ¡Papi, no me vuelvas a llamar "chiquita" delante de Jonathan!
No sé qué seguirá después de papi. Supongo que la esclavitud o el destierro definitivo. Yo estoy aterrado, después de haber sido nieto de padre, hijo de papá y papi de mis hijos, mis nietas han empezado a llamarme "pa"...!!!
CREO QUE QUIEREN DECIR, ¡¡¿¿PA'QUÉ SIRVES??!!
LLEGANDO A LA MEDIANA EDAD
Tú sabes que estás llegando a la mediana edad cuando todo duele… o lo que no duele no funciona.
Mediana edad es cuando tus años empiezan a aparecer en la cintura...y la cintura desaparece.
Mediana edad es cuando todavía tienes ganas pero ya no te acuerdas de qué.
Mediana edad es cuando deseas hacer gimnasia y te duermes esperando que se te pase el deseo.
Mediana edad es cuando tu médico te recomienda ejercicios al aire libre y tú te subes al auto y vas conduciendo con la ventanilla abierta.
Mediana edad es cuando comienzas a apagar las luces por economía y no para propiciar un acercamiento romántico ...
En la mediana edad, las cenas a luz de las velas dejan de ser románticas, ya que no consigues leer el menú.
Mediana edad es cuando en lugar de peinarte empiezas a "acomodar" los pelos que te quedan.
Infancia: época de la vida en que hacemos muecas en el espejo.
Mediana edad: la época de la vida en la que el espejo se venga.
Tú sabes que estás en la mediana edad cuando todo aquello que la Madre Naturaleza te dio, el Padre Tiempo empieza a llevárselo.
Mediana edad es cuando dejamos de criticar a la generación más vieja y empezamos a criticar a la generación más joven.
Mediana edad es cuando ya no tenemos edad para dar malos ejemplos, entonces... pasamos a dar buenos consejos, (y todos se cagan de la risa de ellos).
Mediana edad es cuando sabemos todas las respuestas pero nadie nos pregunta nada.
Mediana edad es cuando... si alguien se te viene encima en el cine es porque está buscando el pasamanos.
No hay remedio para el nacer o el morir; lo único que nos queda es saborear el “intervalo”.
Hay tres períodos en la vida:
Infancia, juventud y “se te ve espléndido".
Estás en la mediana edad?
¡Ánimo!
Lo peor, ¡todavía está por llegar!
¿QUÉ ES UN BIÓLOGO?
Un Biólogo no...
Un Biólogo no come, degusta.
Un Biólogo no huele, olfatea.
Un Biólogo no toca, palpa.
Un Biólogo no respira, rompe carbohidratos.
Un Biólogo no se deprime, sufre disfunción del hipotálamo
Un Biólogo no admira la naturaleza, analiza el ecosistema.
Un Biólogo no hace elogios, describe procesos.
Un Biólogo no tiene reflejos, tiene un mensaje de neurotransmisión involuntaria.
Un Biólogo no tiene una función en la sociedad, tiene un nicho ecológico.
Un Biólogo no hace limpieza, hace mejoramiento del hábitat.
Un Biólogo no va de compras, va a aprovechar el recurso.
Un Biólogo no tiene conocidos, tiene conespecíficos.
Un Biólogo no tiene socios, tiene conespecíficos simbiontes.
Un Biólogo no tiene enemigos, tiene conespecíficos competidores por el recurso.
Un Biólogo no tiene pareja, tiene complemento génico
Un Biólogo no facilita discusiones, cataliza substratos.
Un Biólogo no coquetea, elabora un "display" reproductivo
Un Biólogo no hace el amor, copula.
Un Biólogo no admite errores, argumenta que sus actos dependen de caracteres hereditarios sumados al aprendizaje adquirido en la infancia.
Un Biólogo no habla, coordina vibraciones de las cuerdas vocales.
Un Biólogo no piensa, realiza sinapsis.
Un Biólogo no se asusta, recibe una respuesta galvánica incoherente.
Un Biólogo no se emociona, tiene picos de niveles de adrenalina.
Un Biólogo macho no compite, reafirma sus niveles de testosterona.
Un Biólogo hembra no es sensible, tiene ciclos hormonales periódicos.
Un Biólogo no llora, produce secreciones lacrimales.
Un Biólogo no espera retorno de llamadas, espera feed backs.
Un Biólogo no se enamora, sufre reacciones químicas y psicosomáticas.
Un Biólogo no pierde energía, gasta ATP.
Un Biólogo no divide, hace meiosis.
Un Biólogo no hace cambios, procesa evoluciones.
Un Biólogo no fallece, sufre muerte histológica.
Un Biólogo no se desprende del espíritu, transforma su energía.
Un Biólogo no deja hijos, alcanza éxito reproductivo y mejora su fitness.
Un Biólogo no deja herencia, deja pool génico.
EDUCACIÓN POR COMPETENCIAS
La semana pasada compré un producto que costó $158. Le di a la cajera $200 y busqué en el bolsillo $8 para evitar recibir más monedas. La cajera tomó el dinero y se quedó mirando la máquina registradora, aparentemente sin saber qué hacer. Intenté explicarle que ella tenía que darme $50 de cambio, pero ella no se convenció y llamó al gerente para que la ayudara. Tenía lágrimas en sus ojos mientras que el gerente intentaba explicarle y ella aparentemente continuaba sin entender
¿Por qué les estoy contando esto?
Porque me di cuenta de la evolución de la enseñanza desde 1950 y de las condiciones actuales que se manejan en muchas escuelas públicas y peor en las privadas, tanto en el ámbito académico como en el trato a los alumnos, (ahora los jóvenes, aparte de inoperantes e "intocables" no tienen valor alguno, aportando las instituciones educativas generaciones déspotas y nefastas a la sociedad)
Vean cómo fue el cambio en el área matemática, los ejemplos eran así:
1.- Enseñanza de matemáticas en 1950:
Un cortador de leña vende un carro de leña por $ 100.00. El costo de producción de ese carro de leña es igual a 4/5 del precio de la venta.
¿Cuál es la ganancia?
2. Enseñanza de matemáticas en 1970:
Un cortador de leña vende un carro de leña por $ 100.00.. El costo de producción de ese carro de leña es igual al 80% del precio de la venta.
3. Enseñanza de matemáticas en 1980:
Un cortador de leña vende un carro de leña por $ 100.00. El costo de producción de ese carro de leña es de $ 80.00.
4. Enseñanza de matemáticas en 1990:
Un cortador de leña vende un carro de leña por $ 100.00. El costo de producción de ese carro de leña es de $ 80.00. Escoja la respuesta correcta que indica la ganancia:
( ) $ 20.00 ( ) $40.00 ( ) $60.00 ( ) $80.00 ( ) $100.00
5. Enseñanza de matemáticas en 2000:
Un cortador de leña vende un carro de leña por $ 100.00. El costo de producción de ese carro de leña es de $ 80.00. La ganancia es de $ 20.00.
¿Es correcto?
( ) Si ( ) No
6. Enseñanza de matemáticas en 2010:
Un cortador de leña vende un carro de leña por $ 100.00. El costo de producción de ese carro de leña es de $ 80.00. Si Ud. sabe leer coloque una X en los $ 20.00 que representan la ganancia.
7. Educación por competencias: (ya de mi cosecha jajaajajaj)
Un cortador de leña vende un carro de leña por $ 100.00. El costo de producción de ese carro de leña es de $ 80.00. . Reúnanse en equipos de 4 para decidir
a- El nombre del cortador de leña (Español)
b. Dibujen al hombre cortando la leña (Artísticas)
c. haga la siguiente operación 100-80=veint_
d. hagan una representación del hombre cortando la leña
8. Evaluación final
Si el alumno o alumna no pudo o no quiso realizar las actividades del punto anterior, considerar:
Asistencia, zapatos, peinado, uniforme, carpeta (no importa si solo trae la carpeta, sin apuntes), No se te ocurra reprobarlo porque ahora si vas a conocer a su papá y/o a su mamá, a derechos humanos y hasta al periodista que te retratará por ser un maestro injusto.
JAJAJAJAJA EN SERIO VAMOS DE MAL EN PEOR.
SI ERES DE AQUELLOS ESCUINCLES A QUIENES LA MAESTRA LES AVENTÓ BORRADORES, GISES, O LES JALÓ LAS OREJAS, LAS PATILLAS Y RECIBISTE UNOS 100 REGLAZOS EN NALGAS Y MANOS, PUES NADA TE PASÓ NI TE QUEDASTE TRAUMADO, NO TE LLEVARON AL PSICÓLOGO... SEGURAMENTE ERES UNA PERSONA PREPARADA, EDUCADA, RESPETUOSA...
1960 vs 2012
Escenario 1:
Albertico no se queda quieto en clase. Interrumpe y molesta a los compañeros.
Año 1969: Va a la dirección, se queda parado 1 hora, sale el director lo regaña y vuelve "tranquilito" a su clase.
Año 2009: Lo derivan al departamento de psicología, lo diagnostican como hiperactivo, el psiquiatra le receta Ritalyn. Se transforma en un zombi. Los padres tramitan un subsidio gubernamental por tener un hijo discapacitado.
Escenario 2:
Daniel rompe el cristal de un carro en el barrio.
Año 1969: Su padre se saca el cinto y le da tres cuerazos . A Daniel ni se le cruza por la cabeza hacer otra nueva travesura, crece normalmente, va a la universidad y se convierte en un profesional sano y responsable.
Año 2009: Fue amenazado con correa por su padre. Arrestan al padre de Danielito por maltrato. Lo condenan a 2 años de cárcel y por 5 años debe abstenerse de ver a su hijo. Sin la guía de una figura paterna, Daniel se vuelca a la droga, delinque y termina sus días en la cárcel.
Escenario 3:
Josesito se cae mientras corría una carrera en el patio del colegio, se raspa la rodilla. Su maestra, María, lo encuentra llorando y lo abraza para reconfortarlo.
Año 1969: Al poco rato, Gracias a la señorita María, Juan se siente mejor y sigue jugando. Los papás de Josesito le agradecen a la maestra su apoyo.
Año 2009: María es acusada de abuso sexual, se enfrenta a tres años de cárcel. Josesito se pasa cinco años de terapia en terapia. Sus padres demandan al colegio por negligencia y a la maestra por daños psicológicos, ganando ambos juicios. María es obligada a renunciar a la docencia, entra en severa depresión y se suicida.
Escenario 4:
Disciplina escolar:
Año 1969 : Hacías un gran lío en clase... El profesor te metía dos buenos gritos y el respectivo reglazo. Al llegar a casa tu viejo te propinaba unos dos manazos en el trasero y te prometía más, si volvías a molestar.
Año 2009: Haces lío en clase.. El profesor te llama la atención y al día siguiente es amenazado por tus padres y llevado ante la directora. El inspector le informa al maestro que en Youtube aparece un video tomado con celular como la evidencia del maltrato. Tu viejo aparece en un documental para denunciar al docente, y para consolarte te compra un nuevo celular. Te dan las herramientas para hacer lo que te de la gana y terminas siendo un desadaptado e irresponsable.
Escenario 5:
El fin de las vacaciones.
Año 1969: Después de estar en una caravana interminable de autos con toda la familia metida en un carrito asiático tras 15 días soleados en la costa, se terminan las vacaciones. Al día siguiente se trabaja y no pasa nada.
Año 2009: Después de volver de Cancún, en un viaje 'all inclusive', donde los papás ya no saben que hacer con sus hijos, se terminan las vacaciones y los niños sufren del síndrome del abandono, pánico y gripe porcina... El maestro debe tolerar cualquier reacción de los niños, que están pasando por un período de duelo.
¿CUÁNDO FUE QUE NOS VOLVIERON TAN INFELICES ...?
LAS RANITAS.
Una tarde, un grupo de ranas viajaba saltando por el bosque y, de repente, 2 de ellas cayeron en un hoyo muy profundo. Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo ya al ver que era muy hondo, empezaron a lamentarse y a decir a las 2 pobres ranas que debían darse por muertas ya que era imposible salir de allí.
Ellas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y comenzaron a saltar constantemente con todas sus fuerzas tratando de salir fuera del hoyo.
Las ranas que estaban arriba seguían insistiendo que sus esfuerzos serian inútiles.
Finalmente, una de las ranas se rindió después de oír tantas veces, que no había solución. Se desplomo y murió.
Sin embargo la otra rana continuo saltando tan fuerte como le era posible, sin desanimarse.
Una vez mas, el grupo de ranas le gritaba desde arriba y le hacia señas para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir como la otra rana, ya que no tenia sentido seguir luchando.
Pero aquella rana saltaba cada vez con mas ímpetu, hasta que finalmente dio un salto enorme y logro salir del hoyo, ante la sorpresa de todas.
*Sentimos mucho todo lo que te dijimos, realmente te admiramos, lograste salir, a pesar de todo lo que te gritamos"
La rana, cansadísima, pero muy feliz, no entendía por que se disculpaban, les contó que estaba un poco sorda, y que en todo momento pensó que le estaban dando animo para esforzarse cada vez mas para salir del pozo.
Conclusión:
UNA PALABRA DESTRUCTIVA A ALGUIEN QUE SE ENCUENTRA DESANIMADO PUEDE CAUSARLE MUCHO DAÑO. TENGAMOS CUIDADO CON LO QUE DECIMOS, SEAMOS POSITIVOS Y SIEMPRE TENGAMOS PALABRAS DE AYUDA, ALIENTO Y AMOR PARA AQUELLOS QUE SE CRUCEN EN NUESTRO CAMINO.
UNA PALABRA DE ANIMO PUEDE HACER MUCHO BIEN Y PODEMOS CAMBIARLE LA VIDA A ALGUIEN.
ESOS LOCOS MAESTROS
Esos locos que enseñan. Yo los conozco. Los he visto muchas veces. Son raros. Algunos salen temprano por la mañana y están en el colegio una hora antes, otros salen del colegio una hora más tarde porque tienen entrevistas con los padres que trabajan y no pueden acudir a otra hora, otros recorren todos los días más de 50Km de ida y otros tantos de vuelta. Llueva o truene llegan al trabajo. Están locos.
En verano les dan vacaciones, pero no se desconectan del todo, piensan en sus clases, preparan tareas para el semestre siguiente. En invierno hablan mucho, siempre llevan caramelos de miel y limón en los bolsillos, otros con una botella de agua a su lado. Su garganta siempre está dolorida, pero siguen enseñando, siempre fuerzan su voz, pero siguen transmitiendo sus conocimientos con cariño e ilusión.
Yo los he visto, no están bien de la cabeza. Salen de excursión con sus alumnos y se encargan de gestionar autorizaciones, recoger el dinero, en otras palabras, asumir responsabilidades extra.
Qué será de ellos y ellas. Por la noche sueñan con el colegio, se les aparecen planetas, ecosistemas y personajes históricos. He escuchado que llegan cargados con cuadernillos y exámenes, que han corregido la tarde anterior en su casa.
Son mujeres y hombres, casados, solteros,...de diferentes edades, pero a todos les apasiona su trabajo, ver crecer a sus alumnos, ayudarlos y conseguir de ellos ciudadanos competentes; se esfuerzan creyendo que son factores de cambio para mejorar nuestro país.
Los he visto muchas veces. Están mal de la cabeza. Algunos dicen de ellos que viven muy bien, pero les han recortado el sueldo y siguen trabajando incluso más que antes, algunos no miran ni su nómina porque su pasión por la enseñanza los hace ciegos a pensar en el cobro. Disfrutan con lo que hacen, aunque haya padres que no los valoren, les critiquen e incluso les quiten autoridad, (a veces hasta les agreden), pero ellos siguen hacia adelante.
Están mal; por las tardes se quedan para hacer cursos de formación y no les importa perder tiempo de su ocio para reciclarse.
Dicen que son autocríticos y que hacen balance de sus experiencias educativas, que se frustran cuando no salen las cosas como esperaban, que se alegran cuando sus alumnos avanzan.
Están mal de la cabeza, yo los he visto.
Dicen de algunos que fueron muy importantes, que siempre tienen palabras de aliento; dicen sólo que son MAESTROS y que se sienten MUY ORGULLOSOS DE SERLO.
LA CREATIVIDAD DOCENTE
Un Supervisor visitó una escuela primaria. En su recorrido, algo le llamó la atención: una maestra estaba escondida en su escritorio, los alumnos tenían un desorden; el cuadro era caótico.
Decidió presentarse: “Con permiso, soy el Supervisor... ¿Algún problema?"
"Estoy abrumada señor, no sé qué hacer con estos chicos... No tengo láminas, no tengo libros, la secretaría no me manda material didáctico, no tengo recursos electrónicos, no tengo nada nuevo que mostrarles ni qué decirles..."
El inspector, vio un corcho en el escritorio, lo tomó y con aplomo se dirigió a los chicos:
¿Qué es esto? “Un corcho señor "... gritaron los alumnos sorprendidos.
"Bien, ¿De dónde sale el corcho?".
"De la botella señor. Se lo pone una máquina...".
"Del alcornoque... de un árbol"...
"De la madera...", respondían animosos los niños.
"¿Y qué se puede hacer con madera?", continuaba el docente. "Sillas...", "una mesa...", "un barco! ".
Bien, tenemos un barco. ¿Quién lo dibuja?... Yo!
¿Quién hace un mapa en el pizarrón y coloca el puerto más cercano para nuestro barquito?... Yo!
Escriban a qué Estado del país pertenece. ¿Y cuál es el otro puerto más cercano? ¿A qué país corresponde? ¿Qué poeta conocen que allí nació? ¿Qué produce esta región? ¿Alguien recuerda una canción de este lugar?
Y comenzó una tarea de geografía, de historia, de música, economía, literatura, religión, etc.
La maestra quedó impresionada. Al terminar la clase le dijo conmovida:
"Señor nunca olvidaré lo que me enseñó hoy. Muchas Gracias."
Pasó el tiempo. El inspector volvió a la escuela y buscó a la maestra... Estaba acurrucada atrás de su escritorio, los alumnos otra vez en total desorden...
"Señorita... ¿Qué pasó? ¿No se acuerda de mí?
Sí señor, ¡Cómo olvidarme! Qué suerte que regresó. No encuentro el corcho.
¿Se lo llevó?".
Cuando el maestro no tiene vocación o alma de maestro, nunca encuentra el corcho!!!
(¿Tienes idea de cuántos docentes de éstos tenemos en las escuelas?) ...
Y TU... TIENES EL CORCHO? O TAMBIÉN SE TE PERDIÓ?
Con mucho cariño y respeto lo comparto con todo aquel dedicado a la bella profesión de la docencia, un abrazo para todos.
EL MAESTRO Y EL 5%
Teníamos una clase de Fisiología en la Facultad después de la semana santa. Como la mayoría de los alumnos había viajado, todos estaban ansiosos por contar las novedades a los compañeros y la excitación era general.
Un viejo profesor entró en el salón e inmediatamente percibió que tendría dificultad para conseguir silencio. Con gran dosis de paciencia intentó comenzar la clase; ¿Tu crees que nos callamos?
Nada!
Con cierto respeto, el profesor volvió a pedir silencio educadamente. No resultó, ignoramos la solicitud y continuamos firmes con la conversación. Ahí fue cuando el viejo profesor perdió la paciencia y nos retó, como nunca vi antes. Mira lo que dijo:
“Presten atención porque voy a decir esto una sola vez”, dijo, levantando la voz.
Un silencio de culpa se instaló en todo el salón. El profesor continuó:
“Desde que comencé a enseñar, hace ya muchos años, descubrí que nosotros los profesores trabajamos con el 5% de los alumnos de una clase. En todos estos años observé que de cada cien alumnos, apenas cinco son realmente aquellos que hacen alguna diferencia en el futuro, apenas cinco se vuelven profesionales brillantes y contribuyen de forma significativa a mejorar la calidad de vida de las personas.”
“EL otro 95% sirve solo para hacer volumen. Son mediocres y pasan por la vida sin dejar nada útil.”
“Lo interesante es que este porcentaje vale para todo el mundo. Si ustedes prestan atención notarán que de cien profesores, apenas cinco son aquellos que hacen la diferencia; de cien médicos, apenas cinco son excelentes; de cien abogados, apenas cinco son verdaderos profesionales; y podría generalizar más: de cien personas, apenas cinco son verdaderamente especiales.”
“Es una pena muy grande no tener como separar este 5% del resto, pues si eso fuera posible, dejaría apenas los alumnos especiales en este salón y mandaría a los demás afuera; entonces tendría el silencio necesario para dar una buena clase y dormiría tranquilo sabiendo que he invertido en los mejores.”
“Pero desgraciadamente no hay cómo saber cuáles de ustedes son esos alumnos. Solo el tiempo es capaz de mostrar eso. Por lo tanto, tendré que conformarme e intentar dar una buena clase para los alumnos especiales, a pesar del desorden hecho por el resto.”
“Claro que cada uno de ustedes siempre puede elegir a cuál grupo quiere pertenecer. Gracias por la atención y vamos a la clase de hoy.”
No sería preciso decir el silencio que hubo en la clase y el nivel de atención que el profesor consiguió después de aquel discurso. El reto nos tocó a todos, pues el curso tuvo un comportamiento ejemplar en todas las clases de Fisiología durante todo el semestre. A fin de cuentas, ¿a quién le gustaría ser clasificado como “parte del montón”?
Hoy no recuerdo muchas cosas de las clases de Fisiología, pero del reto del profesor nunca más me olvidé. Para mí aquel profesor fue uno del 5% que hicieron la diferencia en mi vida. De hecho, percibí que el tenía razón y, desde entonces, he hecho todo para estar en el grupo del 5%, pero, como dijo él, no hay cómo saber si vamos por buen camino o no, solo el tiempo dirá a qué grupo pertenecemos.
Sin embargo, una cosa es cierta: si no intentamos ser especiales en todo lo que hacemos, si no intentamos hacer todo lo mejor posible, seguramente seremos uno más del montón.
BIENAVENTURANZAS DEL PROFESOR
Bienaventurado el profesor que, aún a riesgo de no ser entendido, insiste en su tarea: el tiempo dará su fruto.
Bienaventurado el profesor que, aún sabiendo, pone su sabiduría en las manos de Dios: llegará al fondo de muchas cuestiones.
Bienaventurado el profesor que entiende su trabajo como una vocación: será una fuente inagotable.
Bienaventurado el profesor que, además de promover la cultura, llena de valores las mentes de sus alumnos: será forjador de la futura sociedad.
Bienaventurado el profesor que, en sus ratos libres, acude a la contemplación y a la oración: se llenará de paz y de serenidad.
Bienaventurado el profesor que confía en las posibilidades de sus alumnos: se realizará vaciándose en ellos.
Bienaventurado el profesor que se actualiza y no se queda desfasado: comprobará que las materias son las mismas pero, las formas, es bueno ajustarlas.
Bienaventurado el profesor que comparte lo bueno y lo malo con sus compañeros: no se sentirá sólo en la difícil tarea de educar.
Bienaventurado el profesor que, más allá de sus calificaciones, mira a sus alumnos con una sonrisa y comprensión: la empatía será una consecuencia.
Bienaventurado el profesor que disfruta dando lo que tiene: será rico por lo que supo dar y cómo lo dio.
Bienaventurado el profesor que vive y disfruta sembrando: otros recogerán lo que él sembró.
Bienaventurado el profesor que se vacía de sí mismo para llenar el alma, la mente y el corazón de sus alumnos: su esencia permanecerá en las futuras generaciones.
EL PICADOR DE PIEDRA
Cuenta la leyenda que un humilde picador de piedra vivía resignado en su pobreza, aunque siempre anhelaba con deseo convertirse en un hombre rico y poderoso. Un buen día expresó en voz alta su deseo y cuál fue su sorpresa cuando vio que éste se había hecho realidad: se había convertido en un rico mercader.
Esto le hizo muy feliz hasta el día que conoció a un hombre aún más rico y poderoso que él. Entonces pidió de nuevo ser así y su deseo le fue también concedido. Al poco tiempo se cercioró de que debido a su condición se había creado muchos enemigos y sintió miedo.
Cuando vio cómo un feroz samurai resolvía las divergencias con sus enemigos, pensó que el manejo magistral de un arte de combate le garantizaría la paz y la indestructibilidad. Así que quiso convertirse en un respetado samurai y así fue.
Sin embargo, aún siendo un temido guerrero, sus enemigos habían aumentado en número y peligrosidad. Un día se sorprendió mirando al sol desde la seguridad de la ventana de su casa y pensó: "él si que es superior, ya que nadie puede hacerle daño y siempre está por encima de todas las cosas. ¡ Quiero ser el sol !".
Cuando logró su propósito, tuvo la mala suerte de que una nube se interpuso en su camino entorpeciendo su visión y pensó que la nube era realmente poderosa y así era como realmente le gustaría ser.
Así, se convirtió en nube, pero al ver cómo el viento le arrastraba con su fuerza, la desilusión fue insoportable. Entonces decidió que quería ser viento. Cuando fue viento, observó que aunque soplaba con gran fuerza a una roca, ésta no se movía y pensó: ¡ ella sí que es realmente fuerte: quiero ser una roca ! Al convertirse en roca se sintió invencible porque creía que no existía nada más fuerte que él en todo el universo.
Pero cuál fue su sorpresa al ver que apareció un picador de piedra que tallaba la roca y empezaba a darle la forma que quería pese a su contraria voluntad. Esto le hizo reflexionar y le llevó a pensar que, en definitiva, su condición inicial no era tan mala y que deseaba de nuevo volver a ser el picador de piedra que era en un principio.
LA VIDA ES HERMOSA
Quizá Dios quiere que conozcamos unas pocas personas equivocadas antes de conocer a la correcta, para que cuando finalmente conozcamos a la persona correcta, sepamos como estar agradecidos por ese regalo.
(También es valido para las situaciones de la vida en general)
Generalmente nos acordamos de la bendición de tener energía eléctrica el día en que se interrumpe el servicio. Nos damos cuenta de lo importante que es tener agua corriente y potable, el día que la perdemos, y así con todo.
Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra se abre, pero muchas veces miramos tanto la puerta cerrada que no vemos la que ha sido abierta para nosotros.
(Lamentablemente cierto. Mira alrededor de ti, - por no decir Adentro - y lo podrás ver con gran claridad.)
El mejor tipo de amigo es aquel con quien te puedes sentar en el patio y columpiarte con él, sin decir una palabra, y después irte sintiendo como si hubiera sido la mejor conversación que jamás tuviste.
Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, pero también es cierto que no sabemos qué nos está faltando hasta que llega.
¡Darle a alguien todo tu amor nunca es una garantía de que te amará de vuelta! No esperes amor a cambio, sólo espera a que crezca en su corazón, pero si no lo hace, alégrate de que creció en el tuyo.
No te fijes en la pinta; te puede decepcionar. No te fijes en la riqueza; incluso eso se desvanece. Fíjate en alguien que te haga sonreír porque se necesita sólo una sonrisa para hacer que un día oscuro parezca claro.
Encuentra al que hace sonreír a tu corazón. Hay momentos en la vida que extrañas tanto a alguien que tan sólo quieres tomarlo de tus sueños y !abrazarlo de verdad!
Sueña lo que tú quieres soñar; anda donde tú quieras ir; sé lo que tú quieres ser, porque sólo tienes una vida y una oportunidad para hacer todas las cosas que quieres hacer.
Que tengas suficiente felicidad que te haga dulce, suficientes pruebas que te hagan fuerte, suficiente esperanza que te haga feliz.
Ponte siempre en los zapatos del otro. Si sientes que te duele probablemente también le duele a la otra persona.
La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo; ellos tan sólo saben sacar lo mejor de todo lo que se les presenta en el camino.
La felicidad está con aquéllos que lloran, aquéllos que están dolidos, aquéllos que han buscado, y aquéllos que han intentado, porque sólo ellos pueden apreciar la importancia de aquella gente que ha tocado sus vidas.
El amor comienza con una sonrisa, crece con un beso y termina con una lágrima.
No puedes ir bien en la vida hasta que dejas ir tus fracasos y tus penas del corazón pasadas.
Cuando naciste, estabas llorando y todos alrededor de ti sonreían.
Vive tu vida, para que cuando mueras, tú seas el que esté sonriendo y todos alrededor de ti estén llorando.
"EL CUERPO GRITA... LO QUE LA BOCA CALLA "
"La enfermedad es un conflicto entre la personalidad y el alma". Bach.
Muchas veces... El resfrío "chorrea" cuando el cuerpo no llora. El dolor de garganta "tapona" cuando no es posible comunicar las aflicciones. El estómago arde cuando las rabias no consiguen salir. La diabetes invade cuando la soledad duele. El cuerpo engorda cuando la insatisfacción aprieta. El dolor de cabeza deprime cuando las dudas aumentan. El corazón afloja cuando el sentido de la vida parece terminar. La alergia aparece cuando el perfeccionismo está intolerable. Las uñas se quiebran cuando las defensas están amenazadas. El pecho aprieta cuando el orgullo esclaviza. La presión sube cuando el miedo aprisiona. Las neurosis paralizan cuando el niño interior tiraniza. La fiebre calienta cuando las defensas explotan las fronteras de la inmunidad. Las rodillas duelen cuando tu orgullo no se doblega. El cáncer mata cuando te cansas de "vivir". Y tus dolores callados? Cómo hablan en tu cuerpo? La Enfermedad no es mala, te avisa que te estas equivocando de camino.
El camino a la felicidad no es recto. Existen curvas llamadas EQUIVOCACIONES, existen semáforos llamados AMIGOS, luces de precaución llamadas FAMILIA, y todo se logra si tienes: Una llanta de repuesto llamada DECISIÓN, un potente motor llamado AMOR, un buen seguro llamado FE, abundante combustible llamado PACIENCIA, pero sobre todo un experto conductor llamado DIOS
REFLEXIONES SOBRE EDUCAR
Como un elemento de reflexión se transcriben las palabras usadas por un pedagogo, Bayardo Giraldo U en la clausura de un evento educativo:
"Les presento con la cara sucia, fiel reflejo del alma que envenenó la suya, un niño que rechazó la escuela por su ineptitud para recitar el algoritmo de la división, por su incapacidad para entender que la ganancia es igual al precio de venta menos el precio de compra, por su inutilidad para relacionar espacio, velocidad y tiempo, por su inhabilidad para comprender las relaciones entre conjuntos y por su brutalidad para identificar las relaciones en diagrama sagital. Los invito a que escuchemos de él, entre otras cosas, como aprendió las matemáticas que le negó la escuela.
"Escuche profe, nunca entendí porque en algunas restas, las decenas le prestan a las unidades y estas nunca le pagan. Tampoco entendí porque si las matemáticas no son honestas ni usted tampoco, me hablaba de honradez de la una y del otro.
Creo que no lo entendí porque usted no me lo explicó.
Hoy, profesor, liberado de usted y de su cárcel, se que para repartir el producto en un robo se necesita el billete y no el lápiz y papel. También aprendí, sin que usted me lo enseñara, que hay otra manera de repartir con más "justicia" de acuerdo con la participación en el atraco.
También sé, querido profesor, que los problemas de compra, venta y ganancia no son tan complicados como usted los hizo aparecer. Con la gallada aprendí, sin que usted me lo enseñara, que al vender "una bola" de marihuana debo tener en cuenta el precio de compra, de tal manera que la ganancia garantice el consumo de mi dosis.
Lo de velocidad, espacio y tiempo no es tan fácil como en el tablero. Hay que ver como se complican las cosas cuando la carrera es en el monte y con un fusil en bandolera.
No protesto profesor, por lo de las matemáticas. Al fin y al cabo la vida me enseñó lo que necesitaba para no morirme de hambre.
Tampoco protesto por lo de mi cancelación de matrícula. De todas maneras, a pesar de la tristeza que es mi compañera en las aceras, soy mas feliz que en esas cuatro paredes que usted vigila. Protesto si, profesor, contra esa escuela que me enseñó conjuntos en abstracto, pero ignoró mis relaciones en ese, que si es concreto y se llama familia.
Protesto contra esa escuela cuyos profesores renegaban de la opresión pero me oprimían, que protestaban por la represión del sistema, pero me reprimían sin mi protesta.
Protesto, en fin, contra esa escuela que me exigió con palabras lo que no fue capaz de darme con amor".
MONÓLOGO DEL ESTUDIANTE FLOJO
No, no soy aplicado en la escuela. Estoy perdiendo el quinto año de primaria y soy más grande y desarrollado que los demás muchachos del curso.
A pesar de que no respondo mucho en clase, todos me aprecian porque después de clases yo les enseño a hacer muchas cosas.
No sé porqué, pero mis maestros no gustan de mi. Parece que ellos no creen que uno sepa algo si no se puede citar el libro o el cuaderno donde lo ha leído. Yo tengo muchos libros en mi cuarto: ciencia popular, enciclopedia mecánica, catálogos diccionarios, etc; pero no me pongo a leerlos muy seguido como nos mandan a hacerlo en la escuela. Uso mis libros cuando necesito averiguar algo: por ejemplo cuando mamá compra algo de segunda mano, yo busco los precios y la calidad en un catálogo comercial para que no la engañen.
En la escuela tenemos que aprender todo lo que está en el libro y yo, simplemente, no tengo buena memoria. El año pasado tuve que quedarme todas las tardes, después de clases, tratando de aprender los nombres de los presidentes. Claro está que sabía algunos como Bolívar, Santander, Mosquera; pero no me pesa mucho no haberlos aprendido porque los niños que los aprendieron tuvieron que empezar otra vez, de nuevo, y aprender los nombres de los vicepresidentes y de las juntas de gobierno. Como yo desaprobé el año, ahora estoy repitiendo el quinto curso y en este año a nuestro maestro no le interesan mucho los presidentes y nos hace aprender los nombres de los grandes inventores.
Me figuro que simple y llanamente no puedo recordar nombres en historia. De todos modos, este año estoy tratando de aprender algo sobre camiones porqué mi tío tiene tres y dice que me dejará manejar uno cuando yo tenga 16 años. Ya sé cuantos caballos de fuerza, cuantos cilindros y cuantas velocidades tiene cada uno de los diversos tipos de camiones, algunos de los cuales son Diesel. Puedo identificar esos modelos de camiones a la vista desde bastante lejos. Es curioso como funcionan esos motores.
El otro día empecé a contarle esas cosas a mi maestro de ciencias cuando la bomba que estábamos utilizando para hacer el vacío se calentó mucho e hizo ¡pum!; pero el maestro no veía que tenía que ver el motor Diesel con nuestro experimento, así que me quedé callado no más. A pesar de esto, mis compañeros se interesaron por lo que estuve diciendo; después de clases llevé a cuatro de ellos al garaje de mi tío y allí vimos como Gustavo, el mecánico, desarmaba un camión Diesel. ¡Ah, Gustavo: ese si sabe lo que hace!
Tampoco soy muy bueno en geografía. Este año la llaman geografía económica. Toda la semana hemos estudiado las importaciones y exportaciones de América, aunque ahora no podría decirles cuales son, porque desafortunadamente ayer falté a clases.
Mi tío me llevó en un enorme camión hacia el sur a unos 100 kilómetros de esta escuela. Trajimos 10 toneladas de carga al mercado. Mi tío me dijo dónde iríamos y nada más. Yo tuve que decir los caminos y las distancias; el no hacía más que "timonear" por donde yo le indicaba. ¡Esto si que fue un viaje divertido! Yo, sentado con un mapa sobre las rodillas le decía a mi tío: "doble a la derecha", "doble a la izquierda" ¡cuidado! y luego nos comimos unos emparedados riquísimos. Paramos 7 veces y recorrimos casi 280 kilómetros. Ahora estoy calculando el gasto del aceite y también el desgaste del camión que mi tío llama "depreciación", para saber cuanto hemos ganado exactamente en el viaje.
Yo también preparo las facturas y envío cartas a los agricultores y dueños de las granjas sobre negocios de cerdos y vacas y papa para el mercado. La última vez me equivoqué solo 3 veces en 6 cartas que escribí. Mi tía me corrige las cartas que yo escribo. Como quisiera escribir en esta forma las redacciones de la escuela. El último tema sobre el que escribimos era: "¿Qué piensan los elefantes sobre la música?" Yo no pude ni empezar cuando el maestro dijo: "¡Entreguen ya!".
¡Tampoco lo hago muy bien con la aritmética de la escuela; me parece que no puedo concentrar mi cabeza en los problemas que nos ponen. El otro día nos pusieron a resolver uno que decía: "Si un poste de telégrafo de 23 metros de altura cae a través de una carretera de tal manera que 5.5 metros de él sobresalen a un lado y 4.50 al otro, ¿Cuál es el ancho de la carretera? Me pareció un modo muy tonto de averiguar el ancho de la carretera y yo no traté de hacer operaciones porque no sabía si el poste cayó de lado o en diagonal sobre el camino.
Ni siquiera en manualidades he obtenido buenas notas. Todos los muchachos en este año hicimos mangos para escobas y soporta libros. Los trabajos míos ciertamente no eran bonitos pero me entusiasmó la idea de hacerlos. Mamá ya no usa escoba desde que compró la aspiradora eléctrica y todos nuestros libros están en estantes con puertas de vidrio en la salita. De todas formas, yo quise hacer una puerta para la carrocería del camión de mi tío, pero el profesor me dijo que para esto tenía que usar metal y este año corresponde a madera solamente. No se porqué, pero me quedé calladito e hice un colgador de corbatas para mi papá; la puerta la hice después de clases en el garaje de mi tío: él me dijo que con ello le había ahorrado unos buenos pesos.
La educación cívica también me resulta medio difícil. He tenido que aprender de memoria algunos artículos de la constitución porque el maestro dice que no se puede ser un buen ciudadano si no se conoce la constitución. Como yo quiero ser un buen ciudadano me esforcé bastante, pero no me gustó tener que quedarme después de clases para estudiar las lecciones porqué con un grupo de muchachos estábamos limpiando un lote de terreno baldío que queda frente al taller de mecánica de González, para hacer una cancha de fútbol para los niños del barrio. Yo hice barras y paralelas y otras cosas más con tuberías usadas. Los muchachos me nombraron "jefe" del grupo. Ya hemos reunido suficiente dinero recolectando y vendiendo hierro viejo para construir una verja alrededor del terreno de la cancha. Papá dice que puedo dejar la escuela cuando cumpla 15 años y yo estoy un tanto ansioso de hacerlo porque hay muchas cosas que aprender y como dice mi tío, la escuela no me está sirviendo mucho que digamos...
FILOSOFÍA PURA
Le preguntaron a Mahatma Gandhi cuáles son los factores que destruyen al ser humano. Él respondió así:
La Política sin principios, el Placer sin compromiso, la Riqueza sin trabajo, la Sabiduría sin carácter, los Negocios sin moral, la Ciencia sin humanidad y la Oración sin caridad.
La vida me ha enseñado que la gente es amable, si yo soy amable; que las personas están tristes, si estoy triste; que todos me quieren, si yo los quiero; que todos son malos, si yo los odio; que hay caras sonrientes, si les sonrío; que hay caras amargas, si estoy amargado; que el mundo está feliz, si yo soy feliz; que la gente es enojona, si yo soy enojón; que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido.
La vida es como un espejo: Si sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa. La actitud que tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante mí.
"El que quiera ser amado, que ame".
GRACIAS QUINO POR DARNOS ESTA HERMOSA REFLEXIÓN
La genialidad del artista produce una de las mejores criticas sobre la educación de los hijos en los tiempos actuales.
Los padres actuales que sobreprotegen a sus hijos, llevándolos hasta la puerta de sus escuelas, les compran sus coches, estos niños son probables que tengan sobrepeso.
La juventud de hoy, se han aficionado tanto a las computadoras, que ya no leen, porque los padres están orgullosos de sus hijos computarizados.
Caray, hasta los niños de jardín de niños traen sus teléfonos celulares, ya que para los padres es imprescindible hablar y "comunicarse " con ellos. Los alumnos ya de prepas y no se diga de profesional, traen los celulares más avanzados o sofisticados y siguen igual, sin tener comunicación con su familia, comunicación que se da en el seno del hogar.
La cultura de México es la televisión ya de televisa o tv azteca, la que ellos nos impongan, no leen ni un libro entre todos los miembros de una familia, se basan en lo que dice la televisión, los periódicos y sobre todo lo buscan en internet, esa es su cultura y/o sus mejores investigaciones, ya que para sus trabajos de escuela, son "copia y pega" de internet, esa es la cultura que prevalece.
Una sociedad que no convive, que no saluda, que no tiene sentimientos, que vive con el temor del terror encerrados en su propio hogar, no puede tener buenos sentimientos para con su prójimo. Los padres nos hemos olvidado de heredarles buenos modales y sentimientos.
Los actuales niños, jóvenes, no creen en sus padres, no creen en la sociedad, son entes sin creencia, sin fe, sin metas, sin objetivos, por causa de nosotros los padres que les hemos sobreprotegido allanado los caminos, ya que no queremos tengan problemas y le tratamos evitar se caigan y cuando lo hacen, no saben qué hacer.
Por favor, tratemos de enseñar con el ejemplo: si nos levantamos y sonreímos, aprenderá a ser feliz, si respetamos, aprenderá a ser tolerante, plural y honesto.
Comencemos a ser legales, es decir nosotros los mexicanos siempre estamos pensando en quebrantar las leyes, ya sean sociales o jurídicas siempre, ya que es más fácil dar sobornos que obtener la licencia de conducir, trae sus vehículos al día en sus documentos, pagar predial, impuestos, caray nos falta mucho para ser un pueblo honesto.
Llevas a tus hijos a la iglesia?, les enseñas a orar?, les comentas que hay un ser todopoderoso que construyó el mundo?, es necesario tener en qué creer, para poder sacar desde el fondo de nuestra alma fuerzas para seguir viviendo y sobretodo tener metas en la vida, tener buenos objetivos, ganas de hacer y tener una bonita famila que es la base fundamental de nuestro país.
GRACIAS QUINO POR DARNOS ESTA HERMOSA REFLEXIÓN.
CUANDO DIOS CREO A LOS PADRES...
Cuando Dios creó a los padres, comenzó con una talla grande. Un ángel se le acercó y le dijo: "¿Qué clase de Padre es ese? ¿Si estás haciendo niños tan cerca del suelo, por qué pones al Padre tan arriba? No podrá jugar canicas sin arrodillarse, arropar a un niño en cama sin torcerse la espalda, o besar a un niño sin encorvarse."
Dios sonrió y dijo: "Sí, pero si le hago del tamaño de un niño, ¿Cómo quién tendrían que crecer los niños?"
Y cuando Dios hizo las manos del Padre, éstas eran grandes. El ángel agitó su cabeza y dijo: "Las manos grandes no pueden sujetar un pañal, abrochar botones pequeños, poner un curita, o quitar astillas a causa de jugar con un bate de béisbol."
De nuevo Dios sonrió y dijo: "Lo sé, pero son lo suficientemente grandes para sostener todo lo que un muchacho pequeño vacía de sus bolsillos, y todavía bastante pequeñas para acariciar la cara de una niño con una sola de ellas."
Entonces Dios amoldó piernas largas delgadas y hombros anchos. "¿Te has dado cuenta que hiciste un padre sin regazo?" El ángel lo dijo susurrando.
Dios dijo: "Una madre requiere un regazo. Un padre necesita hombros fuertes para tirar un trineo, balancear a un muchacho en una bicicleta, o sostener una cabeza soñolienta de un pequeño como un gran malabarista."
Cuando Dios estaba en el medio de la creación se mostraron los pies más grandes vistos hasta entonces, el ángel no pudo contenerse más: "Esto no es confiable. ¿Honestamente crees que esos pies van a llegar rápido a la cama del bebé cuando llore en las mañanas, o andar a través de una fiesta de cumpleaños sin pisar a los huéspedes?"
Y Dios dijo: "Trabajarán. Ya lo verás. Soportarán y tendrán la fuerza para pedalear con un niño pequeño un paseo en bicicleta por la montaña o asustarán ratones en una cabaña de verano, y mostrarán al pequeño el desafío de llenar esos zapatos."
Dios trabajó todo la noche, dio al padre pocas palabras, pero una voz firme para mostrar autoridad; ojos que ven todo, pero con calma y tolerancia. Lo dotó también de una gran sabiduría para educar a sus hijos y tomar las decisiones correctas.
Finalmente, agregó lágrimas. Entonces volvió al ángel y le dijo: "¿Ahora estás satisfecho? ¡Puede amar intensamente como lo hace una madre!"
El ángel no dijo más.
LA MUERTE DE UN MAESTRO
Murió un Profesor y se fue a las puertas del Cielo.
Sabido es que los Maestros por su ser y hacer siempre van al cielo. San Pedro buscó en su archivo, pero últimamente andaba un poco desorganizado y no lo encontró en el montón de papeles, así que le dijo: 'Lo lamento, no estás en listas...'. De modo que el Profesor se fue a la puerta del infierno, rápidamente le dieron albergue y alojamiento.
Poco tiempo pasó y el Profe se cansó de padecer las miserias del infierno,
así que se puso a diseñar un proyecto y un PROYECTO ANUAL DE TRABAJO, organizó un Órgano Colegiado, una ASOCIACIÓN DE PADRES DE FAMILIA, el COMITÉ ESCOLAR DE PARTICIPACIÓN SOCIAL y manos a la obra: a realizar mejoras.
Con el paso del tiempo, ya tenían Certificaciones en varias áreas:
infierno libre de humo, aire acondicionado, inodoros automáticos, escaleras eléctricas, centro de computo, techado en el patio, recuperación de cuotas atrasadas, círculos de lectura, grupos de alfabetización, TODO tipo de becas, festivales, etc etc etc etc.
Y así aquel Profe se convirtió en la adquisición más rentable en millones de años para el infierno...
Un día Dios llamó al Diablo por teléfono y con tono de sospecha le preguntó:
'¿Y que..... cómo están por allá en el infierno?'
¡¡Estamos a toda madre!! contestó el diablo...
Estamos certificados como libres de humo, aire acondicionado, inodoros con drenaje mediante sensor infrarrojo, escaleras eléctricas con control automático de carga, equipos electrónicos para controlar el ahorro de energía, Internet inalámbrico, festivales y desfiles, etc. ¡¡¡Hasta recuperé cuotas atrasadas!!!
Apunta por favor mi dirección de email : eldiablofeliz@infierno.com ... por si algo se te ofrece.
Dios preguntó entonces:
¿Qué acaso TIENEN un Maestro allí?
El diablo contestó... ...si ¡¡¡
DIOS DIJO:
Esto es un ENORME y GARRAFAL error, !nunca debió haber llegado ahí un Maestro¡.
Los Profesores siempre van al cielo, eso está escrito y resuelto para todos los casos.
¡Me lo mandas inmediatamente! '.
¡Ni loco!. Dijo el diablo...
Me gusta tener un Maestro de planta en esta organización. .. Y me voy a quedar con él eternamente' .
'Mándamelo o... ¡¡TE DEMANDARÉ!!.. .'.
Y el Diablo, con la vista nublada por la tremenda carcajada que soltó
Le contestó a Dios: ¿Ah Sí?? ...y por curiosidad.. .
¡¡¡¿DE DÓNDE VAS A SACAR UN ABOGADO?' si todos están aquí!!!
Moraleja...
HAY QUE ENTENDER A LOS PROFES; AMARLOS, BENDECIRLOS Y DARLE GRACIAS A DIOS POR HABERLOS CREADO!!!
Un Maestro no ve el mundo, lo transforma.
Atentamente
OTRO MAESTRO.
EL TREN DE LA VIDA
La vida se asemeja a un viaje en tren. Con sus estaciones y cambios de vía, algunos accidentes, sorpresas agradables en algunos casos, y profundas tristezas en otros…
Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos con nuestros padres, creemos que siempre viajarán a nuestro lado… Pero en alguna estación ellos se bajarán dejándonos seguir el viaje, de pronto nos encontraremos sin su compañía y su amor irreemplazable...
No obstante, muchas otras personas que nos serán muy especiales y significativas, se irán subiendo al tren de nuestra vida... Nuestros hermanos, amigos y en algún momento, el amor de nuestra vida...
Algunos tomarán el tren, para realizar un simple paseo… Otros durante su viaje pasarán por momentos de oscuridad y tristeza… Y siempre encontraremos quienes estén dispuestos ayudar a los más necesitados…
Muchos al bajar, dejan un vacío permanente… otros pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon sus asientos...
Es curioso ver como algunos pasajeros, aún los seres queridos, se acomodan en coches distintos al nuestro… Durante todo el trayecto están separados, sin que exista ninguna comunicación…
Pero en realidad, nada nos impide que nos acerquemos a ellos si existe buena voluntad de nuestra parte… De lo contrario, puede ser tarde y encontraremos a otra persona en su lugar…
El viaje continúa, lleno de desafíos, sueños, fantasías, alegrías, tristezas, esperas y despedidas...
Tratemos de tener una buena relación con todos los pasajeros, buscando en cada uno, lo mejor que tengan para ofrecer. En algún momento del trayecto, ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos… pero recordemos que nosotros también, muchas veces, titubeamos y necesitamos a alguien que nos comprenda.
El gran misterio para todos, es que no sabremos jamás en qué estación nos toca bajar. Como tampoco dónde bajarán nuestros compañeros de viaje, ni siquiera el que está sentado a nuestro lado.
A veces pienso en el momento en el que me toque bajar del tren. ¿Sentiré nostalgia, temor, alegría, angustia...? Separarme de los amigos que hice en el viaje, será doloroso y dejar que mis hijos sigan solos, será muy triste. Pero me aferro a la esperanza de que en algún momento, tendré la gran emoción de verlos llegar a la estación principal con un equipaje que no tenían cuando iniciaron su viaje.
Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré para que ellos crecieran y permanecieran en este tren hasta la estación final.
Amigos… hagamos que nuestro viaje en este tren tenga significado, que haya valido la pena.
“Vivamos de manera que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío, deje lindos recuerdos a los que continúan viajando en el Tren de la Vida”
FELIZ VIAJE!!!
SOY HIJO DE MAESTRA…
Hoy estuve pensando en esto de ser hijo de docente, en realidad nunca le había prestado atención, hasta que por casualidad encontré el significado de la palabra docente : «que enseña // relativo a la enseñanza».
Dadas las circunstancias de vida rodeado de maestras y sobre todo con una madre maestra, puedo ayudarles a que realicemos el análisis de «el docente y su entorno, o el docente en familia, como quieran».
Empecemos, el 80% de las docentes de entre 40 y 50 años fuma; de ellos, el 90% fuma malboro light, cigarrillo que comparten con las señoras adictas al bingo, viajes por la república o a bailes con Beto Díaz cuando este vivía!
Las maestras son excelentes abuelas, aunque cuando uno les encarga a los hijos suelen decir cosas como: «cuidé hijos ajenos toda la vida, a los tuyos cuídalos tú, yo quiero hacer yoga o natación!».
Los hijos de maestras sabemos mucho del léxico docente, sabemos de «adaptación curricular» así se denomina a la media hora (si bien le va a la pobre) en la cual tu mamá no te habla, luego de haber llegado de la escuela, no intentes hablarle una palabra… porque la contestación termina en pelea, es como un «estado de crisis».
Los hijos de maestras, sabemos lo que es ir a guardería desde los 45 días de vida, las maestras son nuestras primeras y segundas madres, el 90% sabemos cocinar con: «lo que hay en el refri» y lo aprendimos a la fuerza, si no te haces algo estás frito o muerto de hambre, ya que por lo general no ves a mamá antes de ir al colegio (a tu colegio); a menos de que ella te lleve, los hijos de maestras sabemos hacer la tarea generalmente sin la ayuda , sabemos plancharnos la ropa, llevarla a la lavandería, pero, sobre todo, movernos solos.
Para nosotros la palabra «aguinaldo» significa: «zapatos nuevos» y una esperanza a cualquier otro tipo de gasto porque nos dice: «cuando cobre el aguinaldo, vemos». Los hijos de maestras esperamos el Día del Maestro como cumpleaños, seguro comemos chocolates y algún que otro regalo pegamos.
No quiero olvidarme de algo esencial, los hijos de maestras pocas veces vemos a nuestra madre estar en los actos escolares, porque ella tiene que estar al frente de los suyos... casi siempre reconoces un hijo de maestra porque a menos que su papá no sea profe también es el que va a tus eventos..., obviamente que en la primera fila, papá (si es que no trabaja), ni hablar si te toca hacer de Cristobal Colón el 12 de Octubre porque a mamá también le toca hacer el «Acto del Día de la Raza» y entre tú disfraz y su trabajo de exhibición termina a las 3 de la mañana y esa semana ella baja 4 kilos porque lo que menos importa en casa es: «la comida».
Mamá maestra, no sólo da clases por la mañana sino que por lo general a la tarde corrige, planifica...revisa, prepara exámenes... etc...
Señoras y señores, el ser maestra no es un trabajo de medio día, es un trabajo de vida completa.
Releo lo que escribo y pienso que esto puede sonar como una queja, lejos de eso está, las maestras son las mejores madres del mundo, nos enseñan la palabra «independencia» , nos hablan de arreglárnosla solos, pero cuando las necesitamos, aparte de maestras son mamás, y las mejores que conocí, ¿cómo no van a ser las mejores? si tenemos mínimo 300 hermanos por año. Mi mamá maestra me enseñó a vivir, y cuando me preguntan ¿a qué se dedica tu mamá? Digo: es maestra, es psicóloga, es maga, es psicopedagoga, es esposa, es mi mamá.
La mejor maestra!!.........en mi vida!! (y la de un montón más).
BISQUETS QUEMADOS
Cuando yo era niño, a mi mamá le gustaba hacer la comida del desayuno para la cena de vez en cuando.
Recuerdo una noche en particular, cuando ella había hecho el desayuno, después de un largo y duro día en el trabajo.
Esa noche hace mucho tiempo, mi mamá puso un plato de huevos, salchichas y bisquets muy quemados frente a mi padre.
Recuerdo estar esperando ver si alguien lo notaba!
Sin embargo, aunque mi padre lo notó, alcanzó un bisquet, sonrió a mi madre y me preguntó cómo me había ido en la escuela.
No recuerdo lo que le conteste, pero si recuerdo verlo untándole mantequilla y mermelada al bisquet y comérselo todo.
Cuando me levanté de la mesa esa noche, recuerdo haber oído a mi madre pedir disculpas a mi padre por los bisquets quemados.
Nunca voy a olvidar lo que dijo: "Cariño, me encantan los bisquets quemados."
Más tarde esa noche, fui a dar el beso de las buenas noches a mi padre y le pregunté si a él le gustaban los bisquets quemados. Él me abrazo y dijo: "Tu mamá tuvo un día muy duro en el trabajo, está muy cansada y además - un bisquet un poco quemado no le hace daño a nadie”
La vida está llena de cosas imperfectas y gente imperfecta. Yo no soy el mejor en casi nada, me olvido de los cumpleaños y aniversarios como todo el mundo.
Pero lo que he aprendido con los años, es que aprender a aceptar los defectos de cada uno de nosotros - y decidir celebrar cada una de las diferencias de los demás - es una de las cosas más importantes para crear una relación sana y duradera... donde un bisquet quemado no va a romper un corazón.
Podríamos extender esto a cualquier tipo de relación. De hecho, la comprensión es la base de cualquier relación o cualquier tipo de amistad.
"Así que por favor me pasas un bisquet? y sí, el quemado está bien"
Sé más amable de lo necesario, porque toda la gente que conocemos, en este momento están librando algún tipo de batalla.
...Todo lo que el hombre sembrare eso también cosechará....Sembremos cosas buenas, para recibir cosechas buenas...
DOS HOMBRES EN LA VENTANA
Dos hombres, ambos muy enfermos, ocupaban la misma habitación de un hospital.
A uno se le permitía sentarse en su cama cada tarde, durante una hora, para ayudarle a drenar el líquido de sus pulmones.
Su cama daba a la única ventana de la habitación.
El otro hombre tenia que estar todo el tiempo boca arriba.
Los dos charlaban durante horas.
Hablaban de sus mujeres y sus familias, sus hogares, sus trabajos, su estancia en el servicio militar, donde habían estado de vacaciones.
Y cada tarde, cuando el hombre de la cama junto a la ventana podía sentarse, pasaba el tiempo describiendo a su vecino todas las cosas que podía ver desde la ventana.
El hombre de la otra cama empezó a desear que llegaran esas horas, en que su mundo se ensanchaba y cobraba vida con todas las actividades, colores del mundo exterior.
La ventana daba a un parque con un precioso lago.
Patos y cisnes jugaban en el agua, mientras los niños lo hacían con sus cometas.
Los jóvenes enamorados paseaban de la mano, entre flores de todos los colores del arco iris.
Grandes árboles adornaban el paisaje, y se podía ver en la distancia una bella vista de la línea de la ciudad.
El hombre de la ventana describía todo esto con un detalle exquisito, el del otro lado de la habitación cerraba los ojos e imaginaba la idílica escena.
Una tarde calurosa, el hombre de la ventana describió un desfile que estaba pasando.
Aunque el otro hombre no podía oír a la banda, podía verlo, con los ojos de su mente, exactamente como lo describía el hombre de la ventana con sus mágicas palabras.
Pasaron días y semanas.
Una mañana, la enfermera de día entró con el agua para bañarles, encontrándose el cuerpo sin vida del hombre de la ventana, que había muerto plácidamente mientras dormía.
Se llenó de pesar y llamó a los ayudantes del hospital, para llevarse el cuerpo.
Tan pronto como lo consideró apropiado, el otro hombre pidió ser trasladado a la cama al lado de la ventana.
La enfermera le cambió encantada y, tras asegurarse de que estaba cómodo, salió de la habitación.
Lentamente, y con dificultad, el hombre se irguió sobre el codo, para lanzar su primera mirada al mundo exterior; por fin tendría la alegría de verlo el mismo.
Se esforzó para girarse despacio y mirar por la ventana al lado de la cama... y se encontró con una pared blanca.
El hombre preguntó a la enfermera que podría haber motivado a su compañero muerto para describir cosas tan maravillosas a través de la ventana.
La enfermera le dijo que el hombre era ciego y que no habría podido ver ni la pared, y le indico:
"Quizás sólo quería animarle a usted"
Epilogo:
Es una tremenda felicidad el hacer feliz a los demás, sea cual sea la propia situación.
El dolor compartido es la mitad de pena, pero la felicidad, cuando se comparte, es doble.
Si quiere sentirse rico, solo cuente todas las cosas que tiene y que el dinero no puede comprar.
"Hoy es un regalo, por eso se le llama el presente"
¿CÓMO BAILAR BAJO LA LLUVIA?
Era una mañana agitada, eran las 8:30, cuando un señor mayor de unos 80 años, llegó al hospital para que le sacaran los puntos de su pulgar. El señor dijo que estaba apurado y que tenía una cita a las 9:00 AM.
Comprobé sus señales vitales y le pedí que tomara asiento, sabiendo que quizás pasaría más de una hora antes de que alguien pudiera atenderlo. Lo vi mirando su reloj y decidí, que ya que no estaba ocupado con otro paciente, podría examinar su herida. Durante el examen, comprobé que estaba curado, entonces le pedí a uno de los doctores, algunos elementos para quitarle las suturas y curar su herida.
Mientras le realizaba las curaciones, le pregunté si tenía una cita con otro médico esa mañana, ya que lo veía tan apurado.
El señor me dijo que no, que necesitaba ir al geriátrico para desayunar con su esposa.
Le pregunté sobre la salud de ella.
El me respondió que ella hacía tiempo que estaba allí ya que padecía de Alzheimer.
Le pregunté si ella se enfadaría si llegaba un poco tarde.
Me respondió que hacia tiempo que ella no sabía quien era él, que hacía cinco años que ella no podía ya reconocerlo.
Me sorprendió, y entonces le pregunté, 'Y usted sigue yendo cada mañana, aun cuando ella no sabe quien es usted?'
El sonrió y me acarició la mano: 'Ella no sabe quien soy, pero yo aún se quien es ella.'
Se me erizó la piel, y tuve que contener las lágrimas mientras él se iba, y pensé, 'Ese es el tipo de Amor que quiero en mi Vida.'
El Amor Verdadero no es físico, ni romántico. El Amor Verdadero es la aceptación de todo lo que es, ha sido, será y no será. La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo; ellos sólo hacen todo, lo mejor que pueden.
'La vida no se trata de cómo sobrevivir a una tempestad, sino cómo bailar bajo la lluvia'
EL ELEFANTE DEL CIRCO
Cuando yo era chico me encantaba los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, me llamaba la atención el elefante. Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de peso, tamaño y fuerza descomunal... pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.
Sin embargo, la estaca era solo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir. El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por qué no huye?
Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia: -¿Si está amaestrado, por qué lo encadenan?
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca... y solo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.
Hace algunos años descubrí que por suerte para mi alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta:
"El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy pequeño".
Cerré los ojos y me traté de imaginar al pequeño recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo.
La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que seguía... Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.
Este elefante, enorme y poderoso no escapa porque cree que no puede. El tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro de memoria. Jamás... jamás... intentó poner a prueba su fuerza otra vez...
Muchos de nosotros al igual como ese elefante: vamos por el mundo atados a muchas estacas que nos restan libertad.
Vivimos creyendo que hay muchas cosas que "no podemos" hacer, simplemente porque alguna vez probamos y no pudimos.
Grabamos en nuestro recuerdo: No puedo... No puedo y nunca podré.
Crecimos portando ese mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y nunca más lo volvimos a intentar.
¿Cual es la estaca en tu vida que te ata e impide lograr tus sueños, metas y anhelos?. Recuerda, la única manera de lograr algo, es intentándolo otra vez poniendo en el intento todo tu corazón.
Y nunca olvides que cuando la marcha se pone tenaz, solo los tenaces se ponen en marcha.
EL BÚFALO CAFRE
Félix Rodríguez de la Fuente
Hay animales, como los antílopes y gacelas, que se han hecho célebres por su belleza. Otros, como el león, llaman la atención por su bravura y orgulloso porte. Finalmente, los gigantes, como los elefantes y jirafas, impresionan por sus colosales proporciones.
Pero existe una criatura africana que, al margen de su tamaño, su porte y su apariencia física, es famosa entre todos los cazadores y zoólogos, precisamente por su peligrosidad. Me refiero al búfalo cafre, el gran bóvino de las sabanas. Porque se sabe que este herbívoro ha causado más víctimas entre sus enemigos naturales incluido el hombre, que cualquier fiera, aparentemente más agresiva e incontrolable.
Para los cazadores europeos y americanos que buscan en África emociones fuertes, el búfalo ha constituido siempre una pieza codiciada. Porque si el tirador no acierta a derribarlo del primer disparo, su obligado rastreo resulta sumamente peligroso. El búfalo herido se retira hacia los más impenetrables matorrales y trata siempre de dar un rodeo para atacar por la espalda al hombre que lo busca, en un paraje que dificulta la visibilidad y los movimientos.
En la carga, el sólido rumiante, que puede alcanzar la tonelada de peso, avanza en línea recta, quebrando el matorral a su paso. Contrariamente a los toros, lleva siempre la cabeza levantada y el hocico al viento, para no perder el contacto olfativo con la víctima. Su fino oído y su aguda vista completan el dispositivo agresor, conjugándose con una agilidad inesperada en el volumen del rumiante. Sus cuernos, extraordinariamente macizos, forman como un casco sobre la frente, para curvarse luego hacia abajo y emerger en dos afiladas puntas laterales. Basta el simple testarazo del escudo central para matar a un hombre. Pero el búfalo acostumbra a ensañarse con sus enemigos, a los que pisotea después de derribarlos. Y aún se dice que con su lengua, áspera como papel de lija, puede lacerar la piel y los músculos.
¿Tendríamos que pensar tras esta comprometida descripción que el búfalo es un ser odioso, merecedor de la más despiadada persecución? En absoluto, porque este apacible torazo sólo ataca cuando es acosado, comportándose, en condiciones normales, como una criatura inofensiva y tímida. Una abrasadora mañana de la gran Fosa del Rift, estábamos filmando pelícanos blancos en las riberas del lago de Mañara, cuando sorprendimos a media docena de grandes búfalos machos, revolcándose en un lodazal.
CARTA A UN HIJO
QUERIDO HIJO:
Mientras vivas en esta casa obedecerás las reglas. Cuando tengas tu casa obedecerás tus propias reglas. Aquí no gobierna la democracia, no hice campaña electoral para ser tu padre: tú no votaste por mí. Somos padre e hijo por la gracia de Dios, y yo acepto respetuosamente el privilegio y la responsabilidad aterradora. Al aceptarla adquiero la obligación de desempeñar el papel del padre.
No soy tu cuate, nuestras edades son muy diferentes. Podemos compartir muchas cosas pero no somos compañeros. Soy tu padre ¡Y eso es cien veces más que un amigo!
También soy tu amigo, pero estamos en niveles completamente distintos. En esta casa harás lo que yo diga y no debes cuestionarme porque todo lo que yo ordene estará motivado por el amor. Te será difícil comprenderlo hasta que tengas un hijo, mientras tanto confía en mí...
Tu Padre
GRAN PARTE DEL PROBLEMA QUE ESTAMOS VIVIENDO ES GRACIAS A TANTO PAPÁ BUENA ONDA.
Para tomarse en cuenta...
Responsabilidad, Honor, Vergüenza, Respeto, Principios Elementales.
Bueno, pero... ¿Qué nos pasa? Qué es lo que nos hace suponer, que alguien más tiene la responsabilidad de cuidar de nuestros hijos, si nosotros, que se supone que somos los que más los amamos, no queremos tomar esa responsabilidad?
Es ridículo ver esas mesas redondas, en las cuales funcionarios públicos, dueños de bares y discotecas, miembros de comités ciudadanos y medios de comunicación se culpan unos a otros por algo que no es más que falta de responsabilidad de nosotros los padres.
Que si en los bares le venden alcohol a menores; que si los agentes de tránsito reciben sobornos, que si no cierran estos lugares a la hora señalada, que los jóvenes salen de éstos lugares "totalmente borrachos"
Pero en dónde están los padres de éste menor que tomó más de la cuenta? ¿Quién lo recibe en su casa a esas horas y en ese estado? ¿Quién le dio el dinero para entrar en el bar, para el alcohol y para el soborno? ¿Dónde están los padres que le dieron el carro a un menor que no es capaz de hacerse responsable y maneja aunque esté tomado?
¡Por favor! En qué piensan los padres de esos jóvenes que salen de su casa a las 11 de la noche, habiendo empezado a tomar desde la tarde, durante el partido de Tigres o de Rayados?
¿Y qué están pensando los padres de la jovencita de 16 ó 17 años, que va a conseguir rait de regreso con la mamá de fulanita, sin querer enterarse de que esa mamá ni siquiera está en la ciudad?
Por qué queremos pasarles la responsabilidad de decidir en manos de quién ponen su vida si todavía no son capaces de decidir de qué color pintarse el pelo, hoy con rayitos, mañana mejor negro.
Porqué les damos permiso a nuestras hijas de irse a dormir después de la disco a casa de una amiga y les cargamos la responsabilidad de llevarlas a los novios de 19 ó 20 años, quién sabe a qué hora y no sabemos ni cómo, pues puede ser que tome de más.
¿Porqué queremos creer que son maduros y responsables si nosotros mismos no lo estamos siendo? Nos volvemos ciegos a los peligros por comodidad, nos hacemos los "buena onda", "es que yo sí le tengo confianza a mi hija".
Lo que tenemos es miedo y flojera, no queremos actuar como padres.
Nuestros hijos no necesitan que seamos sus amigos... Ellos ya tienen un montón de amigos, de su edad.
Nuestros hijos necesitan padres valientes y responsables, que fundamenten principios básicos, que pongan reglas y luego estén ahí para ver que se cumplan.
¿Cómo va a depender la seguridad de mi hijo del barman de un antro? o del agente de tránsito, o si dueño de la disco no cumple la ley y cierra a las 6:00 AM en lugar de a las 3:00 AM?
Yo creo que sí debería de haber un horario, "pero el que los padres pongan en su casa" independientemente de la hora que cierren los antros.
¿De qué tenemos miedo, Papás?
¿Porqué no podemos poner reglas?
¿Porqué no podemos exigir que se cumplan?
¿Porqué abandonamos a nuestros hijos en busca de nuestras propias comodidades?
Si los jóvenes no necesitaran guía, si no necesitaran límites, ni autoridad a quién respetar... no existiríamos los padres.
Se nos encomendó una misión muy especial, la más grande: colaborar con Dios en la Creación y es a nosotros a quien se nos pedirá cuentas por nuestros hijos; no al dueño del bar, ni al amigo de nuestro hijo que iba conduciendo borracho cuando chocaron, ni al novio que se está luciendo de lo rápido que maneja y lo bien que "controla" el auto aún estando borracho, ni al policía, ni al maestro... ¡a nadie más!
Nunca, nadie podrá hacer que nuestros hijos regresen a casa a tiempo y a salvo, si nosotros no podemos hacerlo. No existe ley, ni horario, ni funcionario capaz de hacer por nuestros hijos, lo que nosotros no queremos hacer.
ACTUAR COMO PADRES es muy difícil, y claro, oír de ellos "es que todos te tienen miedo, papá", pues no importa!
No estamos en campaña de elecciones para ser el papá más popular del año, pues ya cada quién tiene el padre que le tocó y sería estúpido poner en peligro la seguridad de nuestros hijos por quedar bien y caerles bien a sus amigos y aún más estúpido utilizar a nuestros hijos como instrumentos de venganza hacia nuestras fallidas relaciones en esta época de tantos padres divorciados.
Es horrible oír de muertes de muchachos así, que han tenido la desgracia de toparse con esos otros jóvenes, hijos de padres "buena onda". Incluso oír de muertes de niños por accidentes o asesinatos que no han estado al cuidado de su papá y/o mamá. Es increíble ver a los niños(as) jugando SOLOS en la calle sin ningún cuidado y es increíble ver a nuestros jóvenes metidos en los antros durante todo el fin de semana tomando y en muchas ocasiones drogándose ya sea por voluntad propia y/o propiciados por tanta gente sin moral y sin escrúpulos.
No estaría mal ganarnos el respeto de nuestros hijos, tomando las riendas de su vida, haciéndonos responsables de su hora de llegada, de lo que toman, de sus calificaciones, haciéndoles saber lo que esperamos de ellos y creando los medios para ayudarles en su lucha para conseguirlo.
Pongamos los pies sobre la tierra, seamos conscientes...
Los jóvenes y niños, lo único que necesitan, es que ACTUEMOS COMO PADRES !!!
"SOCIEDAD MEXICANA DE PADRES MALOS"
PERO QUE QUEREMOS A NUESTROS HIJOS.
ÚNETE A LA CAMPAÑA CONMIGO.
IMPOSIBLE SER BUEN PROFESOR
Si el profesor es simpático, para muchos es un confianzudo.
Si el profesor es serio, muchos lo consideran un amargado.
Si es joven, es un profesor inexperto.
Si es viejo, es un profesor pasado de moda.
Si ocasionalmente bebe, es un borracho.
Si no lo hace, es un puritano aburrido.
Si concede permisos, el profesor tiene preferencias.
Si no los concede, es un profesor insensible e inhumano.
Si el profesor es estricto, pensamos que nunca le satisface nada.
Si no lo hace, entonces es un mediocre.
Si exige cumplimiento de una actividad, es un mandón.
Si no lo hace, es un profesor incapaz.
Si el profesor defiende la moral, es moralista.
Si no lo hace, consideran que es un alcahuete.
Si busca mejoras en su trabajo, no le gusta nada de lo que hay.
Si no lo hace, es anquilosado e indiferente.
Si nombra sus títulos obtenidos, es presumido.
Si no lo hace, entonces es un analfabeto favorecido.
OJO: si el estudiante sobresale, es virtud del estudiante; sin embargo, si a éste le va mal es culpa del profesor.
Si frecuentemente fomenta la investigación, acosa a los estudiantes.
Si no lo hace, le da miedo profundizar en los temas.
Si se expresa con propiedad, es un sabelotodo.
Si no lo hace, no es idóneo en su materia.
CONCLUSIÓN:
Ser Rector, Coordinador, Profesor, se requiere:
La Sabiduría de SALOMÓN
La Paciencia de JOB
La Sordera de BEETHOVEN
La Sonrisa de GIOCONDA
La Mansedumbre de SAN FRANCISCO
La Astucia del ZORRO
La Actividad de una ABEJA
El Valor de un LEÓN.
UN TRIUNFADOR
Cuando un triunfador comete un error, dice: "Yo me equivoque" y aprende la lección.
Cuando un perdedor comete un error, dice: "No fue mi culpa" y se la hecha a otros.
Un triunfador sabe que la adversidad es el mejor de los maestros.
Un perdedor se siente una víctima ante la adversidad.
Un triunfador sabe que el resultado de las cosas depende de él.
Un perdedor cree que la mala suerte sí existe.
Un triunfador trabaja muy fuerte y se genera mas tiempo para sí mismo.
Un perdedor esta siempre "muy ocupado" y no tiene tiempo ni para los suyos.
Un triunfador enfrenta los retos uno a uno.
Un perdedor le da vueltas y no se atreve a intentarlo.
Un triunfador se compromete, da su palabra y la cumple.
Un perdedor hace promesas, no asegura nada y cuando falla solo se justifica.
Un triunfador dice: "Yo soy bueno, pero voy a ser mejor".
Un perdedor dice: "Yo no soy tan malo como lo es mucha otra gente".
Un triunfador escucha, comprende y responde.
Un perdedor solo espera hasta que le toque su turno para hablar.
Un triunfador respeta a aquellos que saben más que él y trata de aprender algo de ellos.
Un perdedor se resiste con aquellos que saben mas que él y solo se fija en sus defectos.
Un triunfador se siente responsable por algo más que su trabajo solamente.
Un perdedor no se compromete y siempre dice, "Yo sólo hago mi trabajo"
Un triunfador dice, "Debe haber una mejor forma de hacerlo..."
Un perdedor dice, "Esta es la manera en que siempre lo hemos hecho".
Un triunfador es parte de la solución.
Un perdedor es parte del problema.
Un triunfador se fija en "cómo se ve la pared en su totalidad".
Un perdedor se fija "en el ladrillo que le toca colocar".
Saludos, TRIUNFADOR!!!
LOS 10 MANDAMIENTOS DEL PROFESOR
(Según George Polya. Matématico 1887-1985)
1.- Demuestre interés por su materia. Si el profesor se aburre, toda la clase se aburrirá.
2.- Domine su materia. Si un tema no le interesa personalmente, no lo enseñe, porque no será Vd. capaz de enseñarlo adecuadamente. El interés es una condición necesaria, pero no suficiente. Cualesquiera que sean los métodos pedagógicos utilizados, no conseguiréis explicar algo claramente a vuestros estudiantes si antes no lo habéis comprendido perfectamente. De ahí este segundo mandamiento. El interés es el primero, porque, con algunos conocimientos junto con una falta de interés, se puede uno convertir en un profesor excepcionalmente malo.
3.- Sea instruido en las vías del conocimiento: el mejor medio para aprender algo es descubrirlo por sí mismo. Se puede obtener gran provecho de la lectura de un buen libro o de la audición de una buena conferencia sobre la psicología del acto de aprender. Pero leer y escuchar no son absolutamente necesarios y en todo caso no son suficientes: hay que conocer las vías del conocimiento, estar familiarizados con el proceso que conduce de la experiencia al saber, gracias a la experiencia de vuestros propios estudios y a la observación de vuestros estudiantes.
4.- Trate de leer en el rostro de sus estudiantes, intente adivinar sus esperanzas y sus dificultades; póngase en su lugar. Aunque uno se interese por el tema, lo conozca bien, se comprendan los procesos de adquisición de los conocimientos, se puede ser un mal profesor. Es raro, pero muchos hemos conocido profesores que, siendo perfectamente competentes, no eran capaces de establecer contacto con su clase. Ya que la enseñanza del uno debe acompañarse por el aprendizaje del otro, tiene que existir un contacto entre el Profesor y el estudiante. La reacción del estudiante a vuestra enseñanza depende de su pasado, de sus perspectivas y de sus intereses. Por lo tanto, téngase en consideración lo que saben y lo que no saben; lo que les gustaría saber y lo que no les importa; lo que deben conocer y lo que no importa que no sepan.
5.- No les deis únicamente “saber”, sino “saber hacer”, actitudes intelectuales, el hábito de un trabajo metódico. El conocimiento consiste, parte en “información” y parte en “saber hacer”. El saber hacer es el talento, es la habilidad en hacer uso de la información para un fin determinado; se puede describir como un conjunto de actitudes intelectuales; es la capacidad para trabajar metódicamente. En Matemáticas, el “saber hacer” se traduce en una aptitud para resolver problemas, construir demostraciones, examinar con espíritu crítico soluciones y pruebas. Por eso, en Matemáticas, la manera cómo se enseña es tan importante como lo que se enseña.
6.- Enseñadles a conjeturar. Primero imaginar, después probar. Así es como procede el descubrimiento, en la mayor parte de los casos. El profesor de Matemáticas tiene excelentes ocasiones para mostrar el papel de la conjetura en el campo del descubrimiento y hacer así que los estudiantes adquieran una actitud intelectual fundamental. La conjetura razonable debe estar fundada en la utilización juiciosa de la evidencia inductiva y de la analogía, y encierra todos los conocimientos plausibles que pueden intervenir en el método científico.
7.- Enseñadles a demostrar. “Las matemáticas son una buena escuela de razonamiento demostrativo”. De hecho, la verdad va más allá: las matemáticas pueden extenderse al razonamiento demostrativo, que se infiltra en todas las ciencias desde que alcanzan un nivel matemático y lógico suficientemente abstracto y definido.
8.- En el problema que estéis tratando, distinguid lo que puede servir, más tarde, a resolver otros problemas – intentad revelar el modelo general que subyace en el fondo de la situación concreta que afrontáis. Cuando presentéis la solución de un problema, subrayad sus rasgos instructivos. Una particularidad de un problema es instructiva si merece ser imitada. Un aspecto bien señalado, en un problema, y vuestra solución puede transformarse en un modelo de resolución, en un esquema tal que, imitándole, el estudiante pueda resolver otros problemas.
9.- No reveléis de pronto toda la solución; dejad que los estudiantes hagan suposiciones, dejadles descubrir por sí mismos siempre que sea posible. He aquí una pequeña astucia fácil de aprender: cuando se empieza a discutir la solución de un problema, dejad que los estudiantes adivinen su solución. Quien tiene una idea o la ha formulado, se ha comprometido: debe seguir el desarrollo de la solución para ver si lo que ha conjeturado es exacto o no, con lo que no puede despistarse. Voltaire decía: “El secreto para ser aburrido es decirlo todo”.
10.- No inculquéis por la fuerza, sugerid. Se trata de dejar a los estudiantes tanta libertad e iniciativa como sea posible, teniendo en cuenta las condiciones existentes de la enseñanza. Dejad que los estudiantes hagan preguntas; o bien planteadles cuestiones que ellos mismos sean capaces de plantear. Dejad que los estudiantes den respuestas; o bien da respuestas que ellos mismos sean capaces de dar.
LO QUE SE SIEMBRA... SE COSECHA
Una mañana una mujer bien vestida se paró frente a un hombre desamparado, quien lentamente levantó la vista... y miro claramente a la mujer que parecía acostumbrada a las cosas buenas de la vida. Su abrigo era nuevo. Parecía que nunca se había perdido de una comida en su vida. Su primer pensamiento fue: “Solo se quiere burlar de mi, como tantos otros lo habían hecho ...
"Por Favor Déjeme en paz !!! gruñó el Indigente... Para su sorpresa, la mujer siguió enfrente de el. Ella sonreía, sus dientes blancos mostraban destellos deslumbrantes.
"¿Tienes hambre?" preguntó ella. "No", contestó sarcásticamente. "Acabo de llegar de cenar con el presidente ... Ahora vete."
La sonrisa de la mujer se hizo aún más Grande.
De pronto el hombre sintió una mano suave bajo el brazo. "¿Qué hace usted, señora?" -preguntó el hombre enojado. “Le digo que me deje en paz” !!!
Justo en ese momento un policía se acercó. "¿Hay algún problema, señora?" -le preguntó el oficial ...
"No hay problema aquí, oficial, contestó la mujer .. "Sólo estoy tratando de ayudarle para que se ponga de pie... Me ayudaría?
El oficial se rascó la cabeza. "Si, el Viejo Juan, Ha sido un estorbo por aquí por los últimos años.
¿Qué quiere usted con él?" Pregunto el oficial...
"Ve la cafetería de allí?" -preguntó ella. "Yo voy a darle algo de comer y sacarlo del frío por un ratito."
"¿Está loca, señora?" el pobre desamparado se resistió. "Yo no quiero ir ahí!
Entonces sintió dos fuertes manos amarrándolo de los brazos y lo levantaron.
"Déjame ir oficial, Yo no hice nada..."
"Vamos Viejo, esta es una Buena oportunidad para ti," el oficial le susurro al oído."
Finalmente, y con cierta dificultad, la mujer y el agente de policía llevaron al Viejo Juan a la cafetería y lo sentaron en una mesa en un Rincón de la cafetería. Era casi mediodía , la mayoría de la gente ya había almorzado y el grupo para la comida aún no había llegado...
El gerente de la cafetería se acercó y les pregunto. "¿Qué está pasando aquí, oficial?" "¿Qué es todo esto? ¿Y este hombre esta en problemas?"
"Esta señora lo trajo aquí para que coma algo," respondió el policía.
"Oh no, Aquí no!" el gerente respondió airadamente. "Tener una persona como este aquí es malo para mi negocio!!!
El Viejo Juan esbozó una sonrisa con sus pocos dientes. "Señora, se lo dije. Ahora, si van a dejarme ir ?. Yo no quería venir aquí desde un principio."
La mujer se dirigió al gerente de la cafetería y sonrió... "Señor, ¿está usted familiarizado con Hernández y Asociados???, la firma bancaria que esta a dos calles?"
"Por supuesto que los conozco", respondió el administrador con impaciencia. "Ellos tienen sus reuniones semanales en una de mis salas de banquetes."
"¿Y se gana una buena cantidad de dinero con el suministro de alimentos en estas reuniones semanales?" PREGUNTO La Señora...
"¿Y eso que le importa a usted?
"Yo, señor, soy Penélope Hernández, presidente y dueña de la compañía".
“Oh Perdón!!!" dijo el gerente...
La mujer sonrió de nuevo... "Pensé que esto podría hacer una diferencia en su trato."
Le dijo al policía, que fuertemente trataba de contener una carcajada.
"¿Le gustaría tomar con nosotros una taza de café o tal vez una comida, oficial?"
"No, gracias, señora", replicó el oficial. "Estoy en servicio".
"Entonces, quizá, una taza de café para llevar ?"
"Sí, señora. Eso estaría mejor".
El gerente de la cafetería giró sobre sus talones como recibiendo una orden.
– “Voy a traer el café para usted de inmediato señor oficial "
El oficial lo vio alejarse. Y opino :"Ciertamente lo ha puesto en su lugar", dijo.
"Esa no fue mi intención “ dijo la señora... Lo crea o no, tengo una buena razón para todo esto".
Se sentó a la mesa frente a su invitado a cenar. Ella lo miró fijamente...
"Juan ¿te acuerdas de mí?"
El viejo Juan miro su rostro, el rostro de ella, con los ojos lagañosos "Creo que sí - Digo , se me hace familiar".
"Mira Juan, quizá estoy un poco más grande, pero mírame bien", dijo la Señora... "Tal vez me veo mas llenita ahora... pero cuando tu trabajabas aquí hace muchos años, vine aquí una vez, y por esa misma puerta, muerta de hambre y frío."
Algunas lágrimas posaron sobre sus mejillas ..
"¿Señora?" dijo el Oficial, No podía creer lo que estaba presenciando, ni siquiera pensar que la mujer podría llegar a tener hambre.
"Yo acababa de graduarme de la Universidad en mi pueblo", la mujer comentó. "Yo había llegado a la ciudad en busca de un trabajo, pero no pude encontrar nada. Con la voz quebrantada la mujer continuaba: Pero cuando me quedaban mis últimos centavos y me habían corrido de mi apartamento. Caminaba por las calles, y era en febrero y Hacía frío y casi muerta de hambre vi este lugar y entre con una poca posibilidad de que podría conseguir algo de comer." Con lágrimas en sus ojos la mujer siguió platicando...
Juan me recibió con una sonrisa. "Ahora me acuerdo", dijo Juan. "Yo estaba detrás del mostrador de servicio. Se acercó y me preguntó si podría trabajar por algo de comer”.
“Me dijiste que estaba en contra de la política de la empresa". Continuó la mujer...
- Entonces, tu me hiciste el sándwich de carne mas grande que había visto nunca... me diste una taza de café, y me fui a un rincón a disfrutar de mi comida. Tenía miedo de que te metieras en problemas. Luego, cuando miré y te vi poner el precio de la comida en la caja registradora, supe entonces que todo iba a estar bien".
"Así que usted comenzó su propio negocio?" El viejo Juan dijo.
"Si, encontré un trabajo esa misma tarde. Trabajé muy duro, y me fui hacia arriba con la ayuda de Mi Padre Dios. Eventualmente empecé mi propio negocio que, con la ayuda de Dios, prosperó..."
Ella abrió su bolso y sacó una tarjeta. "Cuando termines aquí, quiero que vayas a hacer una visita al señor Martínez. Él es el director de personal de mi empresa. Iré a hablar con él y estoy segura que te encontrará algo que puedas hacer en la oficina".
Ella sonrió. "Creo que incluso podría darte un Adelanto, lo suficiente para que puedas comprar algo de ropa y conseguir un lugar para vivir hasta que te recuperes. Si alguna vez necesitas algo, mi puerta está siempre abierta para ti Juan."
Hubo lágrimas en los ojos del anciano. "¿Cómo voy a agradecer?, preguntó.
"No me des las gracias", respondió la mujer. "A Dios dale la gloria. El me trajo a ti."
Fuera de la cafetería, el oficial y la mujer se detuvieron y antes de irse por su lado... "Gracias por toda su ayuda, oficial." Dijo La Sra. Hernández.”
“Al contrario, dijo el oficial,", "Gracias. Vi un milagro hoy, algo que nunca voy a olvidar. Y... Y gracias por el café."...
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