REFLEXIONES  II

La oportunidad de tu vida

Tú puedes vivir tu Sueño

Clic en imagen para ver video

En la mayoría de las ocasiones las reflexiones nos sirven como meditación ante aquella situación que parecía un problema insalvable, nos hacen más conscientes de que las cosas además de ser como son también dependen de cómo las vivimos.

Mi consejo es leer las reflexiones muy poco a poco, incluso sólo una cada vez, para poder saborearlas y asimilar así mejor su enseñanza.

 

"Juntos cambiaremos el mundo"

Clic en imagen para ver video

 

 

¿CUÁNTOS AÑOS TENGO?

 

 

 

¿Cuántos años tengo?

¡Qué importa eso!

¡Tengo la edad que quiero y siento!

 

La edad en que puedo: Gritar sin miedo lo que pienso...

Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o a lo desconocido...

Pues tengo la experiencia de los años vividos,

y la fuerza de la convicción de mis deseos.

 

¡Qué importa cuantos años tengo!

¡No quiero pensar en ello!

Pues unos dicen que ya soy viejo,

"y otros que estoy en el apogeo".

 

Pero no es la edad que tengo,

ni lo que la gente dice,

sino lo que mi corazón siente

y mi cerebro dicte.

 

Tengo los años necesarios

para gritar lo que pienso,

para hacer lo que quiero,

para reconocer yerros viejos,

rectificar caminos y atesorar éxitos.

 

Ahora no tienen porque decir:

¡Está muy joven, no lo logrará!

¡Esta muy viejo, ya no podrá!

 

Tengo la edad en que las cosas

se miran con mas calma,

reconociendo el valor de cada una de ellas,

pero con el interés de seguir creciendo,

con el respeto que se merecen,

y con la mesura correspondiente

 

Tengo los años en que los sueños

se empiezan a acariciar con los dedos,

y las ilusiones se convierten en esperanza,

la edad en la que uno piensa o sueña

un mundo mejor que heredarle a nuestros hijos,

y nos preocupamos por eso.

 

Tengo los años en que el amor,

a veces es una loca llamarada,

ansiosa de consumirse en el fuego

de una pasión deseada.

Y otras es un remanso de paz,

como el atardecer en la playa.

 

¿Qué cuántos años tengo?

No necesito con un número marcarlos,

pues mis anhelos alcanzados,

mis triunfos obtenidos,

y las lágrimas que por el camino derramé

al ver mis ilusiones truncadas

o al momento en que los demás

reconocieron cada uno de mis éxitos...

esas lagrimas...¡Valen mucho más que eso!

 

¡Qué importa si cumplo cincuenta,

sesenta, setenta o más!

Pues lo que importa,

¡Es la edad que siento!

 

Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.

Para seguir sin temor por el sendero,

pues llevo conmigo la experiencia adquirida

y la fuerza de mis anhelos.

 

¿Qué cuántos años tengo?

¡Eso a quién le importa!

¡Tengo los años necesarios para perder el miedo

y hacer lo que quiero y creo conveniente en mi vida

hago lo que siento!

 

No importa si estoy joven o viejo

pero una cosa si te puedo asegurar

que independientemente de que yo esté como esté,

tengo la edad suficiente

para agradecer a la vida por permitirme ser

y estar aquí en este momento contigo.

 

¿Que cuantos años tengo?

no lo sé, ni me interesa

mientras tu existas en mi vida

yo viviré.

 

 

 

HA FALLECIDO EL SENTIDO COMÚN

 

 

Hoy lloramos la muerte de un querido amigo, 'Sentido Común', que ha estado entre nosotros durante muchos años.

 

Nadie sabe a ciencia cierta cuántos años tenía, puesto que los datos sobre su nacimiento hace mucho que se han perdido en los vericuetos de la burocracia.

 

Será recordado por haber sabido cultivar lecciones tan valiosas como que hay que trabajar para poder tener un techo propio sobre la cabeza; que se necesita leer todos los días un poco; saber por qué los pájaros que madrugan consiguen lombrices, y también por reconocer la validez de frases tales como 'la vida no siempre es justa' y 'tal vez haya sido yo el culpable'.

 

Sentido Común vivió bajo simples y eficaces consignas (no gastes más de lo que ganas), y estrategias parentales confiables (los adultos están a cargo, no los niños)

 

Su salud comenzó a deteriorarse rápidamente cuando se aplicaron reglas bien intencionadas pero ineficaces: informes respecto a un niño de seis años acusado de abuso sexual por haber dado un beso a una compañera de clase; adolescentes que debieron irse a otro colegio por haber denunciado a un compañero distribuidor de droga, y una maestra despedida por reprender a un alumno indisciplinado, sólo hicieron que empeorara su condición.

 

Sentido Común perdió terreno cuando los padres atacaron a los maestros, sólo por hacer el trabajo en el que ellos fracasaron: disciplinar a sus ingobernables hijos.

 

Declinó aún más cuando las escuelas debieron requerir un permiso de los padres para administrar una aspirina, poner protector solar, o colocar una tirita a un alumno.

Aunque eso sí, no podían informar a los padres si una alumna estaba embarazada y quería abortar.

 

Sentido Común perdió el deseo de vivir cuando los Diez Mandamientos se convirtieron en material risible, algunas iglesias en negocios, y los criminales empezaron a recibir mejor trato que sus víctimas.

 

Para Sentido Común fue un duro golpe que uno ya no pueda defenderse de un ladrón en su propia casa, pero que el ladrón pueda demandarnos por agresión; y que si un policía mata a un ladrón, incluso si éste estaba armado, sea inmediatamente investigado por exceso de defensa, cuando no acusado de gatillo fácil.

 

Y así, muchísimos casos más de nuestra vida terrenal.

 

La muerte de Sentido Común fue precedida por la de sus padres, Verdad y Confianza; la de su esposa, Discreción; la de su hija, Responsabilidad, y la de su hijo, Raciocinio.

 

Le sobreviven sus tres hermanastros:

'Conozco Mis Derechos', 'Otro Tiene la Culpa' y 'Soy Una Víctima de la Sociedad'.

 

No hubo mucha gente en su funeral porque muy pocos se enteraron de que se había ido.

 

 

 

CONTRA EL RACISMO

 

 Clic en imagen para ver video

 

En un avión, iniciado el vuelo, una "señora" oprime insistentemente el timbre para llamar a la azafata.

 

-¿Cuál es el problema, Sra.? - Pregunta la azafata

 

-¿Es que no lo ve? - Responde la dama

 

- Me colocaron junto a un sucio INDÍGENA. No soporto estar al lado de uno de estos seres repugnantes. ¿¡No tiene otro asiento!?

 

-Por favor, cálmese… -dice la azafata- Casi todos los asientos están ocupados. Pero, voy a ver si hay un lugar disponible.

 

La azafata se aleja y vuelve de nuevo algunos minutos más tarde:

 

-Sra., como yo pensaba, ya no hay ningún lugar libre en la clase económica. Hablé con el Comandante y me confirmó que no hay más sitios disponibles en la clase económica. No obstante, tenemos aún un lugar en primera clase.

 

-Antes de que la dama pudiera hacer el menor comentario, la azafata sigue:

 

-Es del todo inusual permitir a una persona de la clase económica sentarse en primera clase. Pero, dadas las circunstancias, el Comandante encuentra que sería escandaloso obligar a alguien a sentarse junto a una persona tan repugnante.

 

Todos los pasajeros alrededor, observaban la escena, indignados.

 

Entonces, la azafata, dirigiéndose al indígena, le dice:

 

-Si el Sr. lo desea, tome su equipaje de mano, ya que un asiento en primera clase le espera.

 

Y los pasajeros, que sorprendidos, presenciaban la escena, se levantaron y aplaudieron.

 

 

LA MADRE

 

Clic en imagen para ver video

 

Cuando viniste a este mundo,

Ella te sostuvo en sus brazos.

Sin embargo… tú se lo agradeciste gritando.

 

Cuando tenías un 1 año,

Ella te alimentaba y te bañaba.

Sin embargo, tú se lo agradeciste llorando la noche entera.

 

Cuando tenías 2 años,

Ella te enseñó a caminar.

Sin embargo, tú se lo agradeciste huyendo de ella cuando te llamaba.

 

Cuando tenías 3 años,

Ella te hacía todas las comidas con amor.

Sin embargo, tú se lo agradeciste tirando el plato al piso.

 

Cuando tenías 4 años,

Ella te dio unos lápices de colores.

Sin embargo, tú se lo agradeciste pintando todas las paredes del comedor.

 

Cuando tenías 5 años,

Ella te vestía para las ocasiones especiales.

Sin embargo, tú se lo agradeciste tirándote enlodándote a más no poder.

 

Cuando tenías 6 años,

Ella te llevaba a la escuela.

Sin embargo, tú se lo agradeciste gritándole: ¡NO VOY A IR!

 

Cuando tenías 7 años,

Ella te regaló una pelota.

Sin embargo, tú se lo agradeciste arrojándola contra la ventana del vecino.

 

Cuando tenías 8 años,

Ella te trajo un helado.

Sin embargo, tú se lo agradeciste derramándoselo sobre su falda.

 

Cuando tenías 9 años,

Ella té pago unas clases de piano.

Sin embargo, tú se lo agradeciste nunca practicando.

 

Cuando tenías 10 años,

 

Ella te llevaba con el auto a todas partes de gimnasio al partido de fútbol,

de fiestas de cumpleaños, a otras fiestas.

Sin embargo, tú se lo agradeciste cuando salías del coche

y nunca mirabas atrás.

 

Cuando tenías 11 años,

Ella te llevó a ti y a tus amigos a ver una película.

Sin embargo, tú se lo agradeciste diciéndole que se sentara en otra fila.

 

Cuando tenías 12 años,

Ella te aconsejó que no miraras ciertos programas.

Sin embargo, tú se lo agradeciste esperando que ella se fuera de la casa.

 

Cuando tenías 13 años,

Ella te sugirió un corte de pelo que estaba de moda.

Sin embargo, tú se lo agradeciste diciéndole que Ella no tenía gusto.

 

Cuando tenías 14,

Ella té pagó un mes de vacaciones en el campamento de verano.

Sin embargo, tú se lo agradeciste olvidándote de escribirle una carta.

 

Cuando tenías 15,

Ella venía de trabajar y quería darte un abrazo.

Sin embargo, tú se lo agradeciste cerrando con llave la puerta

de tu habitación.

 

Cuando tenías 16,

Ella te enseñó cómo manejar su coche.

Sin embargo, tú se lo agradeciste usándoselo todas las veces que podías.

 

Cuando tenías 17 años,

Ella esperaba una llamada importante..

Sin embargo, tú se lo agradeciste, hablando por teléfono toda la noche.

 

Cuando tenías 18,

Ella lloró en la fiesta de tu graduación de la escuela.

Sin embargo, tú se lo agradeciste estando de fiestas hasta el amanecer.

 

Cuando tenías 19 años,

Ella té pagó la cuota de la universidad,

te llevó en coche hasta el campus y cargó tus maletas.

Sin embargo, tú se lo agradeciste diciéndole adiós

desde fuera del dormitorio,

así no te sentirías avergonzado ante tus amigos.

 

Cuando tenías 20 años,

Ella te preguntó si estabas saliendo con alguien.

Sin embargo, tú se lo agradeciste diciéndole:

'A Ti no te importa eso'

 

Cuando tenías 21 años,

Ella te sugirió algunas carreras para tu futuro.

Sin embargo, tú se lo agradeciste diciéndole:

'No quiero ser como Tú.'

 

Cuando tenías 22,

Ella te abrazó en la fiesta de graduación de la Universidad.

Sin embargo, tú se lo agradeciste diciéndole si te podía pagar

un viaje a Europa.

 

Cuando tenías 23,

Ella te dio algunos muebles para tu primer departamento.

Sin embargo, tú se lo agradeciste diciéndoles a tus amigos

que los muebles eran feos.

 

Cuando tenías 24,

Ella conoció a tu futura esposa (o) y le preguntó sus planes para el futuro.

Sin embargo, tú se lo agradeciste con una mirada feroz

y le gritaste '¡Cállate!'.

 

Cuando tenías 27,

Ella te ayudó a pagar los gastos de tu boda y llorando te dijo que te amaba muchísimo.

Sin embargo, tú se lo agradeciste mudándote por la mitad del país.

 

Cuando tenías 30,

Ella te dio algunos consejos para cuidar al bebé.

Sin embargo, tú se lo agradeciste, diciéndole que las cosas

son diferentes ahora.

 

Cuando tenías 40,

Ella te llamó para recordarte el cumpleaños de tu Papá.

Sin embargo, tú se lo agradeciste diciéndole que estabas muy ocupado.

 

Cuando tenías 50,

Ella se enfermó y necesitó que la cuidaras.

Sin embargo, tú se lo agradeciste leyendo sobre la carga

que representan los padres hacia los hijos.

 

De repente, un día..., ella silenciosamente MURIÓ... !.

Y todas las cosas que nunca hiciste cayeron como un trueno.

 

Tomémonos un momento para rendir honor y tributo a la persona que llamamos MAMÁ, aunque algunos no la pueden llamar así de ese modo abiertamente.

 

No hay sustituto para Ella. Alegra cada momento, aunque a veces, ella no parezca la mejor de las amigas, quizás no concuerde con tu forma de pensar, pero aún así, ¡Es tú Madre!

 

Ella estará allí para ayudarte con tus dolores, tus penas, tus frustraciones.

 

Pregúntate a ti mismo:

¿Has LIMITADO tu tiempo para estar con Ella, para escuchar sus quejas sobre el trabajo en la cocina, su cansancio?

 

Sé prudente, generoso y muéstrale el debido respeto, aunque tú pienses diferente de ella.

 

Una vez que se vaya de este mundo, solamente los recuerdos cariñosos del ser que llamamos Mamá.

 

Solo eso nos queda… a algunos desgraciadamente.

 

 

 

LA DIFÍCIL DECISIÓN DE SER MAESTRO

Profr. Martín A. Alcocer González. Mérida, Yucatán.

 

 

Platicaba un día un padre con su hijo y decíale éste emocionado:

 

- Padre, llegado ha el momento de decidir qué quiero ser en la vida; mucho he pensado al respecto, pero es tanto el saber humano que mi decisión difícil se ha vuelto.

 

El padre al fin, sabio por experiencia, cuestionó entonces a su vástago de la siguiente manera:

 

- ¿Qué tanto has pensado que te hace dudar?

 

- Mira padre -respondió el hijo-, médico he pensado ser, para curar cuerpos o mentes y cuando al fin he aceptado, cuenta me doy que mucha falta hace quien ayude a impartir justicia al débil y desprotegido, entonces prefiero ser abogado. Luego, siento la necesidad de aprender el secreto del arte de la construcción; de sacar de la piedra bruta un hogar confortable para mis semejantes, es cuando decido ser arquitecto o ingeniero; más es tanto el desarrollo científico que prefiero ser investigador o químico o matemático, o me decido por la contaduría o administración, por la física, por el campo, por los animales, por el espacio exterior...

 

El padre atento, esbozó una sonrisa y dijo con ese tono que tienen los padres cuando amorosamente pueden aconsejar a sus hijos con la sapiencia que dan los años vividos:

 

- Hijo: doctor, abogado, arquitecto, ingeniero, contador, astrofísico... todo ello puedes ser; y lo lograrás en la profesión que tú no has mencionado. Para alcanzarlo deberás conocer y saber mucho; tu mente deberá convertirse en un transporte de la cultura universal; aún así, deberás poner todo tu empeño en el trabajo a realizar en tu campo de acción.

 

Serás un moldeador de mentes; tú forjarás al médico, al astronauta, al campesino, al constructor, al comerciante, al abogado, al músico; podrás con esta profesión incubar en los corazones de los individuos los sentimientos de amor, bondad, ilusión, tolerancia, libertad, igualdad y fraternidad. Pero mucho cuidado hijo mío, en ésta no puedes cometer errores ya que podrías crear deformidades que se volvieran en contra de sus propios hermanos, por la generación de una ambición desmedida, tan sólo satisfecha por la material sensación del poder. Tendrás por seguidores a los llamados discípulos, ante ellos te presentarás como figura fiel y como imagen del ejemplo mismo. Te volverás todas y cada una de las profesiones existentes.

 

Con el tiempo verás tu reflejo en cada una de las figuras que tú formaste; entonces hijo, con toda tu entrega a esta fascinante y noble profesión, podrás con la mente en alto, otear el horizonte en donde mirarás tus obras, sintiendo en ese instante que has cumplido con los pensamientos que hoy enredan tus ideas y te darás cuenta que con tus palabras y actos has fertilizado las semillas que sembraste en tierra fértil y que se han convertido, o lo harán después, en grandes, fuertes y frondosos árboles que acudirán a darte sombra protectora cuando estés a punto de cumplir con el mandato de la Madre Tierra que exige a su descendencia regresar a ella.

 

Sentirás que tu paso por esta vida no ha sido en vano.

 

Escucha bien hijo mío, si aceptas esta responsabilidad tan grande sobre tus hombros, decídete por la profesión que llevo con orgullo y que en estas palabras venero tanto. Conviértete en Maestro, hijo mío, y sabrás entonces cuánto has ganado.

 

El hijo comprendió cuál camino debía seguir; y con el corazón latiendo fuertemente y embargado de gran emoción, se acercó a su padre, Maestro de muchas generaciones y secó las lágrimas de honor que de sus ojos habían brotado. Le besó en la frente y decidió al fin en lo que se convertiría: un Maestro que con su trabajo, rinda reconocimiento a la labor de los grandes Maestros que hubiera tenido. Maestros que a él, lo hubieron forjado.

 

Con mucho cariño y respeto para la labor de todos mis colegas maestros.

 

 

 

NUNCA TE DETENGAS

Madre Teresa de Calcuta

 

 

Siempre ten presente que la piel se arruga,

el pelo se vuelve blanco,

los días se convierten en años...

 

Pero lo importante no cambia;

tu fuerza y tu convicción no tienen edad.

 

Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.

 

Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.

 

Detrás de cada logro, hay otro desafío.

 

Mientras estés viva, siéntete viva.

 

Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.

 

No vivas de fotos amarillas...

 

Sigue aunque todos esperen que abandones.

 

No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.

 

Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.

 

Cuando por los años no puedas correr, trota.

 

Cuando no puedas trotar, camina.

 

Cuando no puedas caminar, usa el bastón.

 

¡Pero nunca te detengas!!

 

 

 

AMA SIN CONDICIÓN

 

 

Una historia que fue contada por un soldado que pudo regresar a casa después de haber peleado en la guerra de Vietnam. Le hablo a sus padres desde San Francisco.

 

- "Mama, Papa. Voy de regreso a casa, pero les tengo que pedir un favor: Traigo a un amigo que me gustaría que se quedara con nosotros."

 

-"Claro," le contestaron, "Nos encantaría conocerlo."

 

-"Hay algo que deben de saber", el hijo sigo diciendo: "el fue herido en la guerra. Piso en una mina de tierra y perdió un brazo y una pierna. El no tiene a donde ir, y quiero que el se venga a vivir con nosotros a casa."

 

- "Siento mucho el escuchar eso hijo. A lo mejor podemos encontrar un lugar en donde el se pueda quedar."

 

-"No, Mamá y Papá, yo quiero que el viva con nosotros."

 

- "Hijo," le dijo el padre, "tu no sabes lo que estas pidiendo.

 

Alguien que este tan limitado físicamente puede ser un gran peso para nosotros. Nosotros tenemos nuestras propias vidas que vivir, y no podemos dejar que algo como esto interfiera con nuestras vidas. Yo pienso que tu deberías de regresar a casa y olvidarte de esta persona. El encontrará una manera en la que pueda vivir el solo."

 

En ese momento el hijo colgó la bocina del teléfono. Los padres ya NO volvieron a escuchar de él. Unos cuantos días después, los padres recibieron una llamada telefónica de la policía de San Francisco. Su hijo había muerto después de que se había caído de un edificio, fue lo que les dijeron. La policía creía que era un suicidio.

 

Los padres destrozados de la noticia volaron a San Francisco y fueron llevados a la morgue de la ciudad a que identificaran a su hijo. Ellos lo reconocieron, para su horror ellos descubrieron algo que no sabían, su hijo tan solo tenia un brazo y una pierna.

 

Los padres de esta historia son como muchos de nosotros. Encontramos muy fácil el amar esas personas que son hermosas por afuera o que son entretenedoras, pero no nos gusta la gente que nos hace sentir alguna inconveniencia o que nos hace sentir incómodos. Preferimos estar alejados de personas que no son muy saludables, hermosas o inteligentes como lo somos nosotros.

 

Afortunadamente, hay una persona que no nos trata de esa manera.

 

Alguien que nos ama con un gran amor, que siempre nos recibirá en su familia, no importa que tan destrozados estemos, física o mentalmente.

 

 

 

CUANDO SEA VIEJO

 

 

El día que este viejo y ya no sea el mismo, ten paciencia y compréndeme.

 

Cuando derrame comida sobre mi camisa y olvide como atarme mis zapatos, recuerda las horas que pase enseñándote a hacer las mismas cosas.

 

Si cuando conversas conmigo, repito y repito las mismas palabras que sabes de sobra como termina, no me interrumpas y escúchame. Cuando eras pequeño(a) para que te durmieras tuve que contarte miles de veces el mismo cuento hasta que cerrabas los ojitos.

 

Cuando estemos reunidos y sin querer haga mis necesidades, no te avergüences y compréndeme que no tengo la culpa de ello, pues ya no puedo controlarlas.

 

Piensa cuantas veces cuando niño(a) te ayude y estuve paciente a tu lado esperando a que terminaras lo que estabas haciendo.

 

No me reproches porque no quiera bañarme; no me regañes por ello.

 

Recuerda los momentos que te perseguí y los mil pretextos que te inventaba para hacerte mas agradable tu aseo. Acéptame y perdóname. Ya que soy el niño ahora.

 

Cuando me veas inútil e ignorante frente a todas las cosas tecnológicas que ya no podré entender, te suplico que me des todo el tiempo que sea necesario para no lastimarme con tu sonrisa burlona.

 

Acuérdate que yo fui quien te enseñó tantas cosas.

 

Comer, vestirte y tu educación para enfrentar la vida tan bien como lo haces, son producto de mi esfuerzo y perseverancia por ti.

 

Cuando en algún tiempo mientras conversamos me llegue a olvidar de que estamos hablando, dame todo el tiempo que sea necesario hasta que yo recuerde, y si no puedo hacerlo no te burles de mi; tal vez no era importante lo que hablaba y me conforme con que me escuches en ese momento.

 

Si alguna vez ya no quiero comer, no me insistas.

 

Se cuanto puedo y cuanto no debo. También comprende que con el tiempo ya no tengo dientes para morder ni gusto para sentir.

 

Cuando me fallen mis piernas por estar cansadas para andar, dame tu mano tierna para apoyarme como lo hice yo cuando comenzaste a caminar con tus débiles piernas.

 

Por ultimo, cuando algún día me oigas decir que ya no quiero vivir y solo quiero morir, no te enfades. Algún día entenderás que esto no tiene que ver con tu cariño o cuanto te ame.

 

Trata de comprender que ya no vivo sino que sobrevivo, y eso no es vivir.

 

Siempre quise lo mejor para ti y he preparado los caminos que has debido recorrer.

 

Piensa entonces que con el paso que me adelanto a dar estaré construyendo para ti otra ruta en otro tiempo, pero siempre contigo.

 

No te sientas triste o impotente por verme como me ves. Dame tu corazón, compréndeme y apóyame como lo hice cuando empezaste a vivir.

 

De la misma manera como te he acompañado en tu sendero, te ruego me acompañes a terminar el mío dame amor y paciencia, que te devolveré gratitud y sonrisas con el inmenso amor que tengo por ti.

 

 

 

PREFERIBLE HOY Y NO MAÑANA

 

 

Prefiero que compartas conmigo unos pocos minutos ahora que estoy vivo y no una noche entera cuando yo muera.

 

Prefiero que estreches suavemente mi mano ahora que estoy vivo, y no apoyes tu cuerpo sobre mi cuando yo muera.

 

Prefiero que hagas una sola llamada ahora que estoy vivo y no emprendas un inesperado viaje cuando yo muera.

 

Prefiero que me regales una sola flor ahora que estoy vivo y no me envíes un hermoso ramo cuando yo muera.

 

Prefiero que elevemos al cielo una oración ahora que estoy vivo y no una misa cantada y celebrada cuando yo muera.

 

Prefiero que me digas unas palabras de aliento ahora que estoy vivo y no un desgarrador poema cuando yo muera.

 

Prefiero escuchar un solo acorde de guitarra ahora que estoy vivo, y no una conmovedora serenata cuando yo muera.

 

Prefiero me dediques una leve plegaria ahora que estoy vivo y no un poético epitafio sobre mi tumba cuando yo muera.

 

Prefiero disfrutar de los más mínimos detalles ahora que estoy vivo y no de grandes manifestaciones cuando yo muera.

 

Prefiero escucharte un poco nervioso diciendo lo que sientes por mí ahora que estoy vivo y no un gran lamento porque no lo dijiste a tiempo.

 

Aprovechemos a nuestros seres queridos, ahora que están entre nosotros...

 

Valora a las personas que están a tu alrededor. Así que hazlo personalmente o ya sea con un mail, una llamada o con lo que sea pero hazlo.

 

 

 

PRINCESAS EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

 

 

Me gustan las mujeres que aun quieren ser princesas y se niegan a convertirse en sapos, porque mientras existan mujeres que todavía guarden modales de doncella, existiremos hombres que aun veremos importante el comportarnos como caballeros.

 

Amo a la mujer que no compite con los hombres, porque sabe que el hombre jamás será su rival sino un complemento de ella misma. Respeto a las mujeres que luchan por ser cada día más mujeres y en ningún sentido buscan parecerse a los hombres, pues muchas mujeres en su búsqueda de la llamada "liberación femenina", han cometido el error de imitar al varón, pero en los aspectos más deprimentes de éste. Es quizá por esta equivocada conquista que se fajaron pantalones, se dieron el gusto o permiso de vivir aventuras sexuales de una noche, comenzaron a llevarse el cigarrillo a los labios, empezaron a maldecir en público, se desinhibieron en bares y ahora las vemos dando penoso espectáculo, devolviendo el estómago en los baños o embrutecidas y semidesnudas sobre las mesas.

 

Cometieron el error de querer ser como nosotros los hombres y ahora se dicen "weyes" de manera amistosa y permiten que sus amigos varones las llamen "wey" sin darse cuenta que en lugar de mostrarles confianza o camaradería con esa palabra, lo que verdaderamente hacen es rebajarles a nivel de bestias; pero muchas ríen, pues ni siquiera se dan cuenta. Las generaciones de madres abnegadas, reprimidas y violentadas, enseñaron a sus hijas que la mejor manera de acabar con el yugo masculino era convertirse en el enemigo y así crecieron confundiendo su identidad de mujeres, con la intención de seguir nuestros pasos, muchos de los cuales nos han convertido en seres torcidos y han llevado a nuestro mundo a la debacle moral de la que hoy somos víctimas.

 

Las niñas de la nueva generación decidieron que el sueño de ser princesas era muy aburrido y esclavizante, así que cambiaron la corona por un pasamontañas y son ahora también delincuentes de alto impacto, servidores públicos podridos, conductoras irresponsables, reinas de belleza involucradas con el narco y hasta líderes sindicales vendidas con algún partido. Me encantan las mujeres que no quieren convertirse en hombres y llegan a la universidad con la firme intención de terminar con honores su carrera.

 

Las que en lugar de demostrarnos que son capaces de beber media botella de tequila, nos demuestran que pueden dirigir un laboratorio o centro de investigación. Las que no buscan un buen partido para casarse sino que buscan ser un buen partido para que un buen hombre las merezca.. Las que saben decir no, cuando "NO" es la única respuesta digna de una dama, aunque todo el mundo las tache de anticuadas y de ñoñas. Las que se ríen de los chistes machistas y entienden que en lugar de ofenderse, deben sentir pena por el hombre que se atreve a contarlos y mucho más si piensa que esas bromas son un verdadero compendio de sabiduría popular.

 

 

 

 

LOS 3 CONSEJOS

 

 

Una pareja de recién casados era muy pobre y vivía de los favores de un pueblito del interior. Un día el marido le hizo la siguiente propuesta a su esposa:

 

-“Querida yo voy a salir de la casa, voy a viajar bien lejos, buscar un empleo y trabajar hasta tener condiciones para regresar y darte una vida más cómoda y digna. No sé cuánto tiempo voy a estar lejos, solo te pido una cosa, que me esperes y mientras yo esté lejos, seas fiel a mí, pues yo te seré fiel a ti.”

 

Así, siendo joven aún. Camino muchos días a pie, hasta encontrar un hacendado que estaba necesitando de alguien para ayudarlo en su hacienda. El joven llego y se ofreció para trabajar y fue aceptado.

 

Pidió hacer un trato con su jefe, el cual fue aceptado también. El pacto fue el siguiente:

 

“Déjeme trabajar por el tiempo que yo quiera y cuando yo encuentre que debo irme, el señor me libera de mis obligaciones: Yo no quiero recibir mi salario. Le pido al señor que lo coloque en una cuenta de ahorro hasta el día en que me vaya. El día que yo salga usted me dará el dinero que yo haya ganado”.

 

Estando ambos de acuerdo. Aquel joven trabajo durante 20 años, sin vacaciones y sin descanso. Después de veinte años se acerco a su patrón y le dijo:

 

“Patrón, yo quiero mi dinero, pues quiero regresar a mi casa".

 

El patrón le respondió: “Muy bien, hicimos un pacto y voy a cumplirlo, solo que antes quiero hacerte una opuesta, ¿está bien? Yo te doy tu dinero y tú te vas, o te doy tres consejos y no te doy el dinero y te vas. Si yo te doy el dinero, no te doy los consejos y viceversa. Vete a tu cuarto, piénsalo y después me das la respuesta”.

 

El pensó durante dos días, busco al patrón y le dijo: “QUIERO LOS TRES CONSEJOS”

 

El patrón le recordó: “Si te doy los consejos, no te doy el dinero”.

 

Y el empleado respondió: “Quiero los consejos”

 

EL patrón entonces le aconsejo:

 

1.- 'NUNCA TOMES ATAJOS EN TU VIDA. Caminos más cortos y desconocidos te pueden costar la vida.

 

2.- NUNCA SEAS CURIOSO DE AQUELLO QUE REPRESENTE EL MAL, pues la curiosidad por el mal puede ser fatal.

 

3.- NUNCA TOMES DECISIONES EN MOMENTOS DE ODIO Y DOLOR, pues puedes arrepentirte demasiado tarde.

 

Después de darle los consejos, el patrón le dijo al joven, que ya no era tan joven, así: “AQUÍ TIENES TRES PANES, dos para comer durante el viaje y el tercero es para comer con tu esposa cuando llegues a tu casa.'

 

El hombre entonces, siguió su camino de vuelta, de veinte años lejos de su casa y de su esposa que el tanto amaba.

 

Después del primer día de viaje, encontró una persona que lo saludo y le pregunto: “¿Para dónde vas?”

 

Él le respondió: “Voy para un camino muy distante que queda a más de veinte días de caminata por esta carretera.'

 

La persona le dijo entonces: “Joven, este camino es muy largo, yo conozco un atajo con el cual llegaras en pocos días”.

 

El joven contento, comenzó a caminar por el atajo, cuando se acordó del primer consejo, “NUNCA TOMES ATAJOS EN TU VIDA. CAMINOS MAS CORTOS Y DESCONOCIDOS TE PUEDEN COSTAR LA VIDA”, entonces se alejó de aquel atajo y volvió a seguir por el camino normal.

 

Dos días después se enteró de otro viajero que había tomado el atajo, y lo asaltaron, lo golpearon, y le robaron toda su ropa. ¡Ese atajo llevaba a una emboscada!

 

Después de algunos días de viaje, y cansado al extremo, encontró una pensión a la vera de la carretera. Era muy tarde en la noche y parecía que todos dormían, pero una mujer mal encarada le abrió la puerta y lo atendió.

 

Como estaba tan cansado, tan solo le pagó la tarifa del día sin preguntar nada, y después de tomar un baño se acostó a dormir. De madrugada se levantó asustado al escuchar un grito aterrador. Se puso de pié de un salto y se dirigió hasta la puerta para ir hacia donde escuchó el grito. Cuando estaba abriendo la puerta, se acordó del segundo consejo. “NUNCA SEAS CURIOSO DE AQUELLO QUE REPRESENTE EL MAL PUES LA CURIOSIDAD POR EL MAL PUEDE SER FATAL”. Regresó y se acostó a dormir. Al amanecer, después de tomar café, el dueño de la posada le pregunto si no había escuchado un grito y él le contestó que si lo había escuchado. El dueño de la posada de pregunto: ¿Y no sintió curiosidad? Él le contesto que no. A lo que el dueño les respondió: Usted ha tenido suerte en salir vivo de aquí, pues en las noches nos acecha una mujer maleante con crisis de locura, que grita horriblemente y cuando el huésped sale a enterarse de qué está pasando, lo mata, lo entierra en el quintal, y luego se esfuma.

 

El joven siguió su larga jornada, ansioso por llegar a su casa. Después de muchos días y noches de caminata, ya al atardecer, vio entre los árboles humo saliendo de la chimenea de su pequeña casa, camino y vio entre los arbustos la silueta de su esposa. Estaba anocheciendo, pero alcanzo a ver que ella no estaba sola. Anduvo un poco más y vio que ella tenía en sus piernas, un hombre al que estaba acariciando los cabellos. Cuando vio aquella escena, su corazón se lleno de odio y amargura y decidió correr al encuentro de los dos y matarlos sin piedad. Respiró profundo, apresuró sus pasos, cuando recordó el tercer consejo. “NUNCA TOMES DECISIONES EN MOMENTOS DE ODIO Y DOLOR, PUES PUEDES ARREPENTIRTE DEMASIADO TARDE”. Entonces se paró y reflexionó, decidió dormir ahí mismo aquella noche y al día siguiente tomar una decisión. Al amanecer ya con la cabeza fría, el dijo: “NO VOY A MATAR A MI ESPOSA'. Voy a volver con mi patrón y a pedirle que me acepte de vuelta. Solo que antes, quiero decirle a mi esposa que siempre le fui fiel a ella”

 

Se dirigió a la puerta de la casa y tocó. Cuando la esposa le abre la puerta y lo reconoce, se cuelga de su cuello y lo abraza afectuosamente. El trata de quitársela de arriba, pero no lo consigue. Entonces con lágrimas en los ojos le dice: “Yo te fui fiel y tú me traicionaste”.

 

Ella espantada le responde: “¿Cómo? yo nunca te traicione, te espere durante veinte años. El entonces le pregunto: '¿Y quién era ese hombre que acariciabas ayer por la tarde?”

 

Y ella le contesto: “AQUEL HOMBRE ES NUESTRO HIJO. Cuando te fuiste, descubrí que estaba embarazada. Hoy el tiene veinte años de edad”.

 

Entonces el marido entró, conoció, abrazó a su hijo y les contó toda su historia, en cuanto su esposa preparaba la cena. Se sentaron a comer el último pan juntos. DESPUÉS DE LA ORACIÓN DE AGRADECIMIENTO, CON LÁGRIMAS DE EMOCIÓN, el partió el pan y al abrirlo, se encontró un cheque con todo su dinero, el pago de sus veinte años de dedicación.

 

 

 

DIFERENCIAS ENTRE GENERACIONES

 

 

Una verdad que a lo mejor duela a los chavos, pero muy cierta.

 

Durante una conferencia sobre las grandes diferencias entre generaciones, un presumido estudiante se tomó la molestia de explicarle a un señor mayor sentado cerca de él, por qué le es imposible a la vieja generación comprender a su generación:

 

"Usted creció en un mundo diferente, realmente casi primitivo", dijo en voz lo suficientemente alta para que lo escucharan alrededor.

 

"Los jóvenes de hoy crecimos con televisión, internet, teléfonos celulares, aviones jet, viajes al espacio.

 

Nuestras sondas espaciales han visitado Marte. Tenemos naves con energía nuclear y autos eléctricos y de hidrógeno. Computadoras con procesos de velocidad de la luz... y más".

 

Luego de un breve silencio el señor mayor respondió:

 

"Tienes razón, hijo mío; nosotros no tuvimos esas cosas cuando éramos jóvenes...

 

¡Así que las inventamos!

 

Ahora, dime arrogante, ¿qué estás haciendo TÚ para la próxima generación?"

 

¡El aplauso fue ensordecedor!

 

 

 

¿POR QUÉ LA GENTE GRITA? 

 

 

 

Un día Meher Baba preguntó a sus mandalies lo siguiente:

 

- ¿Por que la gente se grita cuando están enojados?

 

Los hombres pensaron unos momentos:

 

Porque perdemos la calma - dijo uno - por eso gritamos.

 

Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? - preguntó Baba

 

- No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?

 

Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía a Baba.

 

Finalmente él explicó:

 

Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.

 

Luego Baba preguntó:- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?

 

Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente, ¿por qué? Sus corazones están muy cerca.

 

La distancia entre ellos es muy pequeña.

 

Baba continuó - Cuando se enamoran más aún, qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aun más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan cerca están dos personas cuando se aman.

 

Luego Baba dijo:

 

-Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, si no llegará un día en que la distancia sea tan grande que no encontrarán más el camino de regreso.

 

 

 

EL GUISO DE LENTEJAS

 

 

 

Un día, Diógenes estaba comiendo un plato de lentejas, sentado en el umbral de una casa cualquiera. No había ningún alimento en toda Atenas más barato que el guiso de lentejas. Comer guiso de lentejas significaba que te encontrabas en una situación de máxima precariedad.

 

Pasó un ministro del Emperador y le dijo:

 

-¡Ay, Diógenes! Si aprendieras a ser más sumiso y adular un poco más al Emperador, no tendrías que comer lentejas.

 

Diógenes dejó de comer, levantó la vista y, mirando intensamente al acaudalado interlocutor, contestó:

 

-Ay de ti, hermano. Si aprendieras a comer lentejas, no tendrías que ser sumiso y adular tanto al Emperador.

 

 

PARADIGMA DE UN HIJO

 

 

Durante la Semana Santa leí nuevamente el libro de la doctora Carter-Scott, en el que su autora destaca las recomendaciones para tener una vida plena -"If life is a game, these are the rules" ("Si la vida es un juego, éstas son las reglas")- y volví a recordar que lo más importante es estar contento con uno mismo, estar contento con lo que somos física, emocional, espiritual e intelectualmente.

 

Pero en un segundo libro que leí, también en Semana Santa, su autora destaca que los padres tenemos una influencia muy importante en nuestros hijos. Su autora, Dorothy Law Notre, resalta que: "Los niños son como esponjas, ellos observan e internalizan todo lo que nosotros decimos y hacemos; ellos están aprendiendo de nosotros todo el tiempo, esto aunque nosotros no nos demos cuenta de que les estamos enseñando".

 

Efectivamente, nuestros hijos son el espejo de nosotros. Rápidamente vinieron a mi mente el sinnúmero de niños que son unos expertos en computadoras, saben tocar el piano, saben bailar flamenco o ballet, saben tocar la guitarra, juegan fútbol americano o sóccer, y tantas otras cosas más que aprenden los niños gracias al tesón, trabajo, esfuerzo y entusiasmo de sus padres. Vinieron también a mi mente las imágenes de Kosovo y el impacto en los niños de tanto odio, agresión, angustia, incertidumbre y peligro que están viviendo. Yo me temo que ellos están aprendiendo a odiar.

 

¿Qué aprendí del libro de Dorothy "Children Learns What They Live" ("Los Niños Aprenden lo que Ellos Viven"), de la editorial Workman?

 

* Que lo que somos depende de uno mismo y de nuestro medio ambiente.

 

* Que los padres somos una parte muy importante del medio ambiente de nuestros hijos -somos un espejo que les refleja mensajes y comportamientos del medio ambiente.

 

* Que mucho de los hábitos, actitudes y valores que tenemos no son más que un reflejo de lo que vivimos en nuestra casa, son un reflejo de los hábitos, actitudes y valores de nuestros padres.

 

* Que los padres tenemos una gran responsabilidad; responsabilidad que no es tan evidente para los padres jóvenes, y me temo que esto se aplica también para algunos ya no tan jóvenes.

 

* Que muy pocos padres están preparados para enfrentar esa gran responsabilidad.

 

* Que tenemos que prepararnos para ser un paradigma-espejo para el aprendizaje de nuestros hijos.

 

Aprendí también una serie de recomendaciones que destaca Dorothy en su libro:

 

1.- "Que si los niños viven en un ambiente en el cual impera la crítica, ellos aprenden a criticar y condenar". Si nos dedicamos a criticar a nuestros hijos: Si les decimos, mira nada más qué sucio vienes, qué desarreglado está tu cuarto, eres un burro, ¿qué cree que están aprendiendo de nosotros?

 

Si hacemos lo mismo con nuestros amigos, con nuestros gobernantes, con nuestros jefes, con nuestros subordinados, con nuestro país, les estamos enseñando cómo condenar a otros y es más, asegura Dorothy, podemos enseñarles a condenarse a ellos mismos.

 

Esta, asegura Dorothy, es una excelente manera de destruir su autoestima y el respeto por los demás. ¿De quién depende que esto no ocurra? De nosotros, los padres, que tenemos que aprender a no actuar así, pero también de la comunidad, añadiría yo. Si la comunidad regiomontana es una comunidad que le encanta la crítica y esto se refleja en la radio, en la televisión y en los periódicos, entonces no nos debemos de extrañar de la actitud de nuestros jóvenes.

 

2.- Destaca también que si los niños viven en un ambiente hostil, ellos aprenden a pelear. Desde luego este ambiente hostil se puede presentar de diferentes maneras: un ambiente hostil en la casa debido a los conflictos entre los papás, pero también el ambiente hostil que puede generar el que los niños pasen cientos de horas frente a la televisión viendo películas o caricaturas en las que se presentan imágenes de violencia. Recuerde que la violencia polariza la actitud de los niños marcándolos muchas veces para toda la vida, volviéndolos agresivos o marcándolos con una actitud de evitar los conflictos a como dé lugar.

 

3.- Asimismo, también la autora distingue que si los niños viven con temores y miedos, ellos aprenden a ser agresivos. Desde luego, asegura Dorothy, a los niños les encantan las historias de miedo; pero vivirlo en carne propia y continuamente los vuelve agresivos e inseguros.

 

Así que, estimado lector, atienda los temores y miedo de sus hijos entendiendo que lo que para ellos es muy importante, a usted le puede parecer intrascendente.

 

Yo todavía recuerdo vivamente el miedo que sentía cuando jugando en la calle, frente a mi casa en San Antonio de las Alazanas, se acercó una camioneta, de seguro a preguntarme algo, y no sé por qué vino a mi mente que me iban a secuestrar y sin mediar palabra salí corriendo hacia los brazos de mi mamá. Duré más de un mes teniendo pesadillas.

 

 

 

¿POR QUÉ TANTA PRISA POR CRECER?

 

 

 

En estos tiempos pareciera que ser niño es algo humillante.

 

Y eso que esa etapa es una de las más cortas de nuestra existencia, tomando en cuenta que, según datos recientes de la Organización Mundial de la Salud, en la actualidad, el promedio de vida en el ser humano anda alrededor de los 74 años.

 

La niñez cada vez se acorta más; antes podíamos decir que una persona de 12 a 15 años era aún un niño, pero ahora le llamamos “preadolescentes” o “adolescentes”. Entonces, si la niñez empezara a nuestros 4 años donde más o menos empezamos a tener "conciencia" de las cosas, y acabará a nuestros 11 años, y tomáramos en cuenta el promedio de vida como 74 años, el porcentaje de nuestra etapa infantil sería sólo de 11% del total de nuestra existencia. ¡Realmente poco! Y con nuestra tendencia actual, éste porcentaje tiende a reducirse aún más.

 

Pero, ¿por qué ésta prisa por crecer?

 

La mayoría de los adultos guardamos en nuestros recuerdos momentos felices.… la mayor parte de ellos vividos cuando aún éramos niños, sin preocupaciones y comúnmente sin más deber que asistir a la escuela, hacer tareas y tender nuestra cama. Pasábamos horas recorriendo el jardín en busca de chapulines y flores, jugábamos guerritas de agua con nuestros amigos, nos sentábamos por hooooras a platicar con nuestro mejor amigo, bailábamos y cantábamos toda la música infantil de nuestra época, organizábamos “obras de teatro” con nuestros amigos, jugábamos a las escondidas, y después de estar toda la tarde jugando lo único que queríamos era disfrutar de la rica cena que mamá o la abuela nos tenían lista.

 

Las niñas, aunque estuvieran un poco grandecitas, todavía jugaban con sus muñecas y casitas, y los niños andaban en la calle jugando pelota o patinando con sus amigos.

 

La idea de algún noviazgo no pasaba por nuestra cabeza, eso era para los “grandes” de más de 18 años….

 

Ahora, todo es diferente. Desde que el niño empieza a tener 11 o 12 años, ya no se siente bien teniendo fiestas infantiles con globos y concursos, aunque él sí lo siga disfrutando. Pero ¿que dirían sus amigos si supieran que para él su máxima diversión es el juego de las sillas musicales? ¡No, que vergüenza! las niñas se desprenden de sus muñecas como si éstas estuvieran contaminadas con algo horrendo, porque ellas ya están “grandes”…. ¿ir a un parque con papá y mamá para jugar a la pelota? ¡Impensable, eso es para bebés!. Y si uno ve sus cuartos, no podrá encontrar ni con lupa un “juguete” sea cual sea, que no se parezca a un mp3 player o un videojuego de moda.

 

Y… ¿quién tiene verdaderamente la culpa de todo esto? Los padres, claro, porque muchas veces no se toman el tiempo para estar con su hijo y prefieren que sea la televisión la que los eduque. Siempre están tan cansados, que lo que menos desearían en un fin de semana es ir al parque con sus hijos para practicar el béisbol o el fútbol, porque ya tienen planes de dormir todo el fin de semana o reunirse con sus amigos.

 

Quieren ver a sus hijos realizados, y por ello desde pequeños les motivan a defenderse, a exigir sus derechos, a ser los mejores, y con ello, a presionar a sus hijos para que no pierdan el tiempo y crezcan cada vez más rápidamente. Les dan regalos costosos porque quieren demostrarles cuánto los quieren y entonces el niño, desde pequeño se vuelve exigente y difícil de complacer porque a corta edad ¡ya lo tuvo todo!: teléfono, televisión, celular, aparatos sofisticados de sonido, potentes computadoras, y hasta autos. ¿Para qué ese muchacho desearía seguir siendo niño? Si conforme va creciendo, se puede comer el mundo a mordidas mas grandes. Pero tristemente también, el mundo se va volviendo cada vez más “aburrido”. O, ¿quién no conoce a un “adolescente” que se queja de que está aburrido cada 5 minutos?

 

Pensemos entonces nosotros los padres, en tratar de devolverle a la niñez esos años que poco a poco se le han ido robando…. Fomentemos en nuestros hijos los gustos por las cosas sencillas, cálidas, y que disfruten verdaderamente de las personas, no de los aparatos modernos. Enseñémosles la magia de recortar muñecas de papel y vestirlas, de pintar un dibujo con lápices de colores, de jugar al “capeado” con la pelota, de salir a caminar y platicar, de explorar nuestro jardín y descubrir tantas cosas sorprendentes.

 

Enseñémosles a nuestros hijos a hacer pasteles, a jugar a inventar canciones, explíquenles que no tiene nada de malo que juegue con sus hermanos o amigos con sus juguetes como globos, muñecas, o carritos, dejémoslos hacer “casitas” debajo de las mesas o atrás de los muebles, y sobre todo, respetemos esos momentos de juego como sagrados porque son los momentos que más recordarán durante su madurez, que durará mucho más tiempo del que uno desearía.

 

Abrasémosles mucho, que nunca carezcan de nuestro cariño.

 

 

 

PAPÁS BUENA ONDA

 

 

 

Para los papás buena onda...  ...y también para los que no lo son.

 

Responsabilidad. honor, vergüenza, respeto, principios elementales.

 

Bueno, pero... ¿Qué nos pasa? ¿Qué es lo que nos hace suponer, que alguien más tiene la responsabilidad de cuidar de nuestros hijos, si nosotros, que se supone que somos los que más los amamos, no queremos tomar esa responsabilidad?

 

Es ridículo ver esas mesas redondas, en las cuales funcionarios públicos, dueños de bares y discotecas, miembros de comités ciudadanos y medios de comunicación se culpan unos a otros por algo que no es más que falta de responsabilidad de nosotros los padres.

 

Que si en los bares le venden alcohol a menores; que si los agentes de tránsito reciben sobornos, que si no cierran estos lugares a la hora señalada que los jóvenes salen de estos lugares "totalmente borrachos".

 

¿Pero en dónde están los padres de éste menor que tomó más de la cuenta?

¿Quién lo recibe en su casa a esas horas y en ese estado?

¿Quién le dio el dinero para entrar en el bar, para el alcohol y para el soborno?

¿Dónde están los padres que le dieron el carro a un menor que no es capaz de hacerse responsable y manejar aunque esté tomado?

 

¡Por favor! ¿En qué piensan los padres de esos jóvenes que salen de su casa a las 11 de la noche, habiendo empezado a tomar desde la tarde, durante el partido de futbol?

 

¿Y qué están pensando los padres de la jovencita de 15, 16 ó 17 años, que va a conseguir raid de regreso con la mamá de fulanita, sin querer enterarse de que esa mamá ni siquiera está en la ciudad?

 

¿Por qué queremos pasarles la responsabilidad de decidir en manos de quién ponen su vida, si todavía no son capaces de decidir de que color pintarse el pelo, hoy con rayitos, mañana mejor negro o rojizo?

 

¿Por qué les damos permiso a nuestras hijas de irse a dormir después de la disco a casa de una amiga y les cargamos la responsabilidad de llevarlas a los novios de 19 ó 20 años, quién sabe a qué hora y no sabemos ni cómo, pues puede ser que tome de más?

 

¿Por qué queremos creer que son maduros y responsables si nosotros mismos no lo estamos siendo?

 

Nos volvemos ciegos a los peligros por comodidad, nos hacemos los "buena onda", "es que yo sí le tengo confianza a mi hija", "yo si confío plenamente en mi hijo".

 

Lo que tenemos es miedo y flojera, no queremos actuar como padres.

 

Nuestros hijos no necesitan que seamos sus compás... Ellos ya tienen un montón de amigos, de su edad. Seamos sus verdaderos amigos, preocupémonos por ellos.

 

Nuestros hijos necesitan padres valientes y responsables, que fundamenten principios básicos, que pongan reglas y luego estén ahí para ver que se cumplan.

 

¿Cómo va a depender la seguridad de mi hijo del barman de un antro o del agente de tránsito, o si dueño de la disco no cumple la ley y cierra a las 6:00 AM en lugar de a las 3:00 AM?

 

Yo creo que sí debería de haber un horario, "pero el que los padres pongan en su casa" independientemente de la hora que cierren los antros.

 

¿De qué tenemos miedo, papás?, ¿de que nuestros hijos nos odien?

¿Por qué no podemos poner reglas?, ¿Por temor a que ni nosotros las cumplamos?

¿Por qué no podemos exigir que se cumplan?, ¿Por qué debemos darle su libertad?

¿Porque abandonamos a nuestros hijos? ¿por buscar nuestras propias comodidades?,

 

Si los jóvenes no necesitaran guía, si no necesitaran límites, ni autoridad a quién respetar...  no existiríamos los padres.

 

Se nos encomendó una misión muy especial, la más grande: la formación de una familia y es a nosotros a quien se nos pedirá cuentas por nuestros hijos; no al dueño del bar, ni al amigo de nuestro hijo que iba conduciendo borracho cuando chocaron y desgraciadamente falleció, ni al novio que se esta luciendo de lo rápido que maneja y lo bien que "controla" el auto aún estando borracho, ni al policía, ni al maestro...¡a nadie más!

 

Nunca, nadie podrá hacer que nuestros hijos regresen a casa a tiempo y a salvo, si nosotros no podemos hacerlo.

 

No existe ley, ni horario, ni funcionario capaz de hacer por nuestros hijos, lo que nosotros no queremos hacer.

 

¡ACTUAR COMO PADRES ES MUY DIFÍCIL!

¡NADIE NOS ENSEÑÓ A SER PADRES!

¡Y MUCHO MENOS A SER UNOS PADRES IDEALES!

 

No estamos en campaña de elecciones para ser el papá más popular del año, pues ya cada quién tiene el padre que le tocó y sería estúpido poner en peligro la seguridad de nuestros hijos por quedar bien y caerles bien a sus amigos y aún más estúpido utilizar a nuestros hijos como instrumentos de venganza hacia nuestras fallidas relaciones en esta época de tantos padres divorciados.

 

Es horrible oír de muertes de muchachos así, que han tenido la desgracia de toparse con esos otros jóvenes, hijos de padres "buena onda". Incluso oír de muertes de niños por accidentes o asesinatos que no han estado al cuidado de su papá y/o mamá.

 

Es increíble ver a los niño(a)s jugando SOLOS en la calle sin ningún cuidado y es increíble ver a nuestros jóvenes metidos en los antros durante todo el fin de semana tomando y en muchas ocasiones drogándose ya sea por voluntad propia y/o propiciados por tanta gente sin moral y sin escrúpulos

 

No estaría mal ganarnos el respeto de nuestros hijos, tomando las riendas de su vida, haciéndonos responsables de su hora de llegada, de lo que toman, de sus calificaciones, haciéndoles saber lo que esperamos de ellos y creando los medios para ayudarles en su lucha para conseguirlo.

 

Pongamos los pies en la tierra, seamos concientes.. .

 

Los jóvenes y niños, lo único que necesitan, es que ACTUEMOS COMO PADRES !!!

 

"SOCIEDAD MEXICANA DE PADRES MALOS"

PERO QUE QUEREMOS A NUESTROS HIJOS

¡¡¡ÚNETE A LA CAMPAÑA!!!.

 

 

 

 

LOS ZAPATOS DEL CAMPESINO

 

 

Un estudiante universitario salió un día a dar un paseo con un profesor, a quien los alumnos consideraban su amigo debido a su bondad para quienes seguían sus instrucciones.

 

Mientras caminaban, vieron en el camino un par de zapatos viejos y supusieron que pertenecían a un anciano que trabajaba en el campo de al lado y que estaba por terminar sus labores diarias.

 

El alumno dijo al profesor: "Hagámosle una broma; escondamos los zapatos y ocultémonos detrás de esos arbustos para ver su cara cuando no los encuentre".

 

Mi querido amigo - le dijo el profesor - nunca tenemos que divertirnos a expensas de los pobres. Tú eres rico y puedes darle una alegría a este hombre. Coloca una moneda en cada zapato y luego nos ocultaremos para ver cómo reacciona cuando las encuentre.

 

Eso hizo y ambos se ocultaron entre los arbustos cercanos. El hombre pobre, terminó sus tareas, y cruzó el terreno en busca de sus zapatos y su abrigo.

 

Al ponerse el abrigo deslizó el pie en el zapato, pero al sentir algo adentro, se agachó para ver qué era y encontró la moneda. Pasmado, se preguntó qué podía haber pasado. Miró la moneda, le dio vuelta y la volvió a mirar.

 

Luego miró a su alrededor, para todos lados, pero no se veía a nadie. La guardó en el bolsillo y se puso el otro zapato; su sorpresa fue doble al encontrar la otra moneda. Sus sentimientos lo sobrecogieron; cayó de rodillas y levantó la vista al cielo pronunciando un ferviente agradecimiento en voz alta, hablando de su esposa enferma y sin ayuda y de sus hijos que no tenían pan y que debido a una mano desconocida no morirían de hambre.

 

El estudiante quedó profundamente afectado y se le llenaron los ojos de lágrimas.

 

Ahora- dijo el profesor- ¿no estás más complacido que si le hubieras hecho una broma?

 

El joven respondió: "Usted me ha enseñado una lección que jamás olvidaré. Ahora entiendo algo que antes no entendía: es mejor dar que recibir".

 

 

 

 

LA FÁBULA DEL PUERCO ESPÍN

 

 

 

Durante la Edad de Hielo, muchos animales murieron a causa del frío.

 

Los puercoespín dándose cuenta de la situación, decidieron unirse en grupos. De esa manera se abrigarían y protegerían entre sí, pero las espinas de cada uno herían a los compañeros más cercanos, los que justo ofrecían más calor. Por lo tanto decidieron alejarse unos de otros y empezaron a morir congelados.

 

Así que tuvieron que hacer una elección, o aceptaban las espinas de sus compañeros o desaparecían de la Tierra. Con sabiduría, decidieron volver a estar juntos. De esa forma aprendieron a convivir con las pequeñas heridas que la relación con una persona muy cercana puede ocasionar, ya que lo más importante es el calor del otro.

 

De esa forma pudieron sobrevivir.

 

Moraleja de la historia:

 

La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, sino aquella en que cada individuo aprende a vivir con los defectos de los demás y admirar sus cualidades.

 

 

 

 

LA ARENA Y LA ROCA

 

 

Dice una leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y discutieron. Uno acabó dando al otro una bofetada. El ofendido se agachó y escribió con sus dedos en la arena: “Hoy mi mejor amigo me ha dado una fuerte bofetada en la cara”.

 

Continuaron el trayecto y llegaron a un oasis, donde decidieron bañarse. El que había sido abofeteado y herido empezó a ahogarse. El otro se lanzó a salvarlo. Al recuperarse del posible ahogamiento, tomó un estilete y empezó a grabar unas palabras en una enorme piedra. Al acabar se podía leer: “Hoy mi mejor amigo me ha salvado la vida”.

 

Intrigado su amigo, le preguntó:

 

–¿Por qué cuando te hice daño escribiste en la arena y ahora escribes en una roca?

 

Sonriente, el otro respondió:

 

–Cuando un gran amigo nos ofende, debemos escribir la ofensa en la arena, donde el viento del olvido y del perdón se encargará de borrarla y olvidarla. En cambio, cuando un gran amigo nos ayuda o nos ocurre algo grandioso, es preciso grabarlo en la piedra de la memoria del corazón, donde ningún viento de ninguna parte del mundo podrá borrarlo.

 

 

 

VENTA DE CACHORROS

 

 

 

Cierta vez escuché un relato acerca de un granjero que tenía cachorros para vender.

 

Hizo un cartel ofreciendo los cachorros y lo clavó en un poste en una esquina de su campo. Mientras estaba clavando el cartel al poste, sintió que le daban un tirón en sus pantalones de trabajo.

 

Miró hacia abajo y vio a un muchachito con una amplia sonrisa y con algo en su mano.

 

“Señor”, le dijo, “quiero comprarle uno de sus cachorritos”.

 

“Bueno”, le contestó el granjero, “estos cachorros son de raza, y cuestan bastante dinero”.

 

El muchachito inclinó por un momento su cabeza, luego volvió a levantarla para mirar al granjero y dijo:

 

“He conseguido treinta y nueve centavos ¿Es esto suficiente para echarles un vistazo?”

 

“Seguro”, dijo el granjero, comenzando a silbar y a gritar, “Dolly , ven aquí, Dolly”.

 

Dolly salió corriendo de su casilla y bajó la rampa seguida de cuatro pequeñas bolas de piel. Los ojos del muchachito danzaban de alegría.

 

Entonces de la casilla salió, a hurtadillas, otra pequeña bola, ésta era notablemente más pequeña. Se deslizó por la rampa y comenzó a renguear en un infructuoso intento por alcanzar al resto. El cachorrito era claramente el más pequeño de la camada. El muchachito apretó su carita contra la cerca y gritó con fuerzas: ¡Yo quiero a ése!, señalando al más pequeño.

 

El granjero se arrodilló y dijo: "Hijo, tú no quieres a este cachorrito. Él nunca podrá correr y jugar contigo de la forma en que tú quisieras”.

 

Al oír eso, el muchachito bajó la mano y lentamente se subió el pantalón en una de sus piernas. Al hacerlo, mostró una prótesis de doble abrazadera de acero a ambos lados de su pierna, que iba hasta un zapato especial.

 

Mirando hacia arriba al granjero, le dijo:

 

“Como usted verá, señor, yo tampoco corro tan bien que digamos, y él necesitará a alguien que lo comprenda”.

 

 

 

 

EL TAZÓN DE MADERA

 

 

 

Un viejo se fue a vivir con su hijo, su nuera y su nieto de cuatro años, ya las manos le temblaban, su vista se nublaba y sus pasos flaqueaban.

 

La familia completa comía junta en la mesa, pero las manos temblorosas y la vista enferma del anciano hacia el alimentarse un asunto difícil. Los frijoles caían de su cuchara al suelo de y cuando intentaba tomar el vaso, derramaba la leche sobre el mantel.

 

El hijo y su esposa se cansaron de la situación. "Tenemos que hacer algo con el abuelo", dijo el hijo. "Ya he tenido suficiente, derrama la leche, hace ruido al comer y tira la comida al suelo".

 

Así fue como el matrimonio decidió poner una pequeña mesa en una esquina del comedor. Ahí, el abuelo comía solo mientras el resto de la familia disfrutaba la hora de comer. Como el abuelo había roto uno o dos platos, su comida se la servían en un tazón de madera.

 

De vez en cuando miraban hacia donde estaba el abuelo y podían ver una lágrima en sus ojos mientras estaba ahí sentado sólo. Sin embargo, las únicas palabras que la pareja le dirigía, eran fríos llamados de atención cada vez que dejaba caer el tenedor o la comida.

 

El niño de cuatro años observaba todo en silencio. Una tarde antes de la cena, el papá observó que su hijo estaba jugando con trozos de madera en el suelo.

 

Le preguntó dulcemente: ¿Qué estás haciendo?

 

Con la misma dulzura el niño le contestó: "Ah, estoy haciendo un tazón para ti y otro para mamá para que cuando yo crezca, ustedes coman en ellos".

 

Sonrió y siguió con su tarea.

 

Las palabras del pequeño golpearon a sus padres de tal forma que quedaron sin habla.

 

Las lágrimas rodaban por sus mejillas. Y, aunque ninguna palabra se dijo al respecto, ambos sabían lo que tenían que hacer.

 

Esa tarde el esposo tomó gentilmente la mano del abuelo y lo guió de vuelta a la mesa de la familia. Por el resto de sus días ocupó un lugar en la mesa con ellos.

 

Y por alguna razón, ni el esposo ni la esposa, parecían molestarse más cada vez que el tenedor se caía, la leche se derramaba o se ensuciaba el mantel.

 

Los niños son altamente perceptivos. Sus ojos observan, sus oídos siempre escuchan y sus mentes procesan los mensajes que absorben.

 

Si ven que con paciencia proveemos un hogar feliz para todos los miembros de la familia, ellos imitarán esa actitud por el resto de sus vidas.

 

Los padres y madres inteligentes se percatan que cada día colocan los bloques con los que construyen el futuro de su hijo.

 

Seamos constructores sabios y modelos a seguir.

 

He aprendido que independientemente de la relación que tengas con tus padres, los vas a extrañar cuando ya no estén contigo.

 

He aprendido que aún cuando me duela, no debo estar solo.

 

LA GENTE OLVIDARÁ LO QUE DIJISTE Y LO QUE HICISTE, PERO NUNCA CÓMO LOS HICISTE SENTIR.

 

 

 

 

EL BUITRE, EL MURCIÉLAGO Y EL ABEJORRO

 

 

 

El buitre:

 

Si se pone a un buitre en una jaula de más o menos 2 por 3 metros y abierta en la parte de arriba, a pesar de su habilidad de volar, esta ave llegaría a ser prisionera. La razón es que el buitre siempre comienza su vuelo con una carrera de por lo menos 4 a 6 metros. Sin el espacio necesario para correr, ni siquiera intentaría alzar el vuelo, sino que se mantendría prisionero toda la vida en una pequeña jaula abierta por arriba.

 

El murciélago:

 

Un murciélago común puede volar toda la noche, con una extraordinaria agilidad, pero no puede levantarse en vuelo de una superficie plana. Si es colocado en el piso o en una superficie nivelada, todo lo que puede hacer es revolotear sin lograr nada y sin duda esto sería muy doloroso para el, pero si logra llegar a un lugar con una pequeña elevación desde la cual se puede lanzar en vuelo. Entonces se eleva con gran velocidad.

 

El abejorro:

 

Un abejorro si es lanzado en una cesta, se quedara allí hasta que muera, a menos que alguien lo saque. Nunca buscara por su cuenta manera de escapar por la parte de arriba, pero persistirá tratando de buscar una manera de escapar atreves de los lados, cerca del fondo. Buscará una salida de escape donde no existe alguna haciéndose mucho daño.

 

 

Las personas:

 

En muchas maneras, nosotros también somos como el buitre, el murciélago, y el abejorro. Luchamos solos contra todos nuestros problemas y frustraciones, sin percatarnos que lo único que tenemos que hacer es levantar la vista hacia arriba.

 

¡Esa es la respuesta, la salida de escape y la solución a cualquier problema!

 

¡Simplemente levantar la vista hacia lo alto! ¡Las tristezas nos hacen ver hacia atrás, las preocupaciones nos hacen ver a nuestro alrededor.

 

Pero la confianza de ser mejores cada día nos hace ver hacia arriba! ¡Confiemos en nuestras capacidades y potencialidades!

 

 

 

 

EL CARPINTERO

 

 

Había una vez un viejo carpintero que, cansado ya de tanto trabajar, estaba listo para retirarse y dedicarle tiempo a su familia. Así se lo comunicó a su jefe, y aunque iba a extrañar su salario, necesitaba retirarse y estar con su familia; de alguna forma sobrevivirían.

 

Al contratista le entristeció mucho la noticia de que su mejor carpintero se retiraría y le pidió de favor que si le podía construir una casa más antes de retirarse. El carpintero aceptó la proposición del jefe y empezó la construcción de su última casa pero, a medida que pasa el tiempo, se dio cuenta de que su corazón no estaba de lleno en el trabajo.

 

Arrepentido de haberle dicho que sí a su jefe, el carpintero no puso el esfuerzo y la dedicación que siempre ponía cuando construía una casa y la construyó con materiales de calidad inferior. Esa era, según él, una manera muy desafortunada de terminar una excelente carrera, la cual le había dedicado la mayor parte de su vida.

 

Cuando el carpintero terminó su trabajo el contratista vino a inspeccionar la casa. Al terminar la inspección le dio la llave de la casa al carpintero y le dijo: "Esta es tu casa, mi regalo para ti y tu familia por tanto años de buen servicio".

 

El carpintero sintió que el mundo se le iba... Grande fue la vergüenza que sintió al recibir la llave de la casa, su casa. Si tan solo él hubiese sabido que estaba construyendo su propia casa, lo hubiese hecho todo de una manera diferente.

 

Tú eres el carpintero. Cada día martillas un clavo, pones una puerta, o eriges una pared.

 

Alguien una vez dijo: "La vida es un proyecto que haces tú mismo. Tus actitudes y las selecciones que haces hoy construyen la casa en la cual vivirás mañana".

 

¡Construye sabiamente!

 

 

 

 

¿QUE HIJOS ESTAMOS CRIANDO?

 

 

 

Hay que llamarlos varias veces en la mañana para llevarlos a la escuela. Se levantan irritados, pues se acuestan muy tarde porque están hablando por teléfono, viendo televisión o conectados al internet.

 

No se ocupan de que su ropa esté limpia y mucho menos ponen un dedo en nada que tenga que ver con arreglar algo en el hogar. Idolatran a sus amigos y viven poniéndoles defectos a sus padres, a los cuales acusan a diario de que son anticuados.

 

No hay quien les hable de ideologías, de moral y de buenas costumbres, pues consideran que ya lo saben todo. Semanalmente hay que darles su mesada de la que se quejan a diario porque eso no les alcanza. Si son universitarios, siempre se inventan paseos de fin de semana que lo menos que uno sospecha es que regresarán con un embarazo o habiendo fumado marihuana.

 

Definitivamente estamos rendidos y la tasa de retorno se aleja cada vez más, pues aún el día en que consiguen un trabajo hay que seguir manteniéndoles. Me refiero a un segmento cada vez mayor de los chicos de clase media que bien pudieran estar entre los 16 y los 24 años y que para aquellos padres que tienen de dos a cuatro hijos, constituyen un verdadero dolor de cabeza.

 

 

¿En qué estamos fallando?

 

Para los nacidos en los años cuarenta y cincuenta, el orgullo reiterado es que se levantaban de madrugada a ordeñar las vacas con el abuelo; que tenían que limpiar la casa; que lustraban sus zapatos; algunos fueron limpiabotas y repartidores de diarios; otros llevábamos al taller de costura la ropa que elaboraba nuestra madre.

 

Lo que le pasó a nuestra generación es que elaboramos un discurso que no dio resultado: "Yo no quiero que mi hijo pase los trabajos que yo pasé".

 

¿Usted por qué tiene lo que tiene? Porque le costó esfuerzo, sacrificios, y así es que se aprende a valorar los esfuerzos de los padres. Por esto no debemos acostumbrar a nuestros hijos a recibir todo por obligación.

 

Nuestros hijos de hoy nunca han conocido la escasez, se criaron desperdiciando. A los 10 años ya habían ido a Disney World dos veces, cuando nosotros a los 20 años no sabíamos lo que era tener un pasaporte. El dame y el cómprame siempre ha sido generosamente complacido y ellos se han convertido en habitantes de una pensión con todo incluido, (TV, Dvd, equipo de sonido, internet, comer en la cama, recogerle el reguero que dejan porque siempre se les hace tarde para salir...) luego pretendemos que tener un hogar normal y nos preguntamos ¿por qué nuestros hijos se aíslan, no comparten con nosotros? Cualquier cosa es mejor que sus padres o una actividad familiar.

 

¿Quién les suministro todo eso a nuestros hijos? Nosotros mismos, solitos y sabiendo que no estaba bien.

 

Al final se marchan del hogar en la conquista de una pareja y vuelven divorciados porque no fueron capaces de adaptarse a su nueva vida.

 

 

Recomendaciones:

 

Los que tienen hijos pequeños, pónganlos los domingos a lavar los carros, a limpiar sus zapatos, y a ganarse las cosas. Déle un pago simbólico, esto puede generar una relación en sus mentes entre trabajo y bienestar. Las hijas mujeres deben desde temprano aprender a manejar el hogar para que entiendan la economía doméstica en tiempos que podrían ser difíciles, y porque ellas tienen una conciencia más amplia del orden y la prosperidad del hogar.

 

La música metálica, los conciertos, la televisión, la moda y toda la comunicación electrónica han creado un marco de referencia muy diferente al que nos tocó, y ellos se aprovechan de nuestra supuesta desinformación para salirse con la suya.

 

Si hemos sido muy permisivos o si sencillamente hemos trabajado tanto, que el cuidado de nuestros hijos ha quedado en manos de las empleadas domésticas, en un medio ambiente cada vez más deformante y supuestamente por nuestro cargo de conciencia de no tener mucho tiempo con ellos, lo subsanamos con cosas materiales, estamos forzados a revisar los resultados.

 

Nunca es tarde para cambiar, recuerda que es mejor tarde que nunca. Nuestros hijos algún día lo agradecerán.

 

 

 

LOS CLAVOS DEL MAL GENIO

 

 

 

Esta es la historia de un joven que tenía muy mal carácter. Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, debería clavar un clavo detrás de la puerta.

 

Pronto la puerta se llenaba de clavos. Pero, a medida que aprendía a controlar su genio, clavaba cada vez menos clavos detrás de la puerta. Descubrió que podía controlar su genio, pues el clavar le hacia pensar sobre su mala actitud.

 

Llegó el día en que pudo controlar su carácter y ya no tenía razón de clavar.

 

Después de informar a su padre, éste le sugirió que retirara un clavo cada día que lograra controlar su carácter.

 

Los días pasaron y el joven pudo finalmente anunciar a su padre que no quedaban más clavos para retirar de la puerta.

 

Era ciertamente un gran logro, pero su padre lo tomó de la mano y lo llevó hasta la puerta.

 

Le dijo: "has trabajado duro, hijo mío, pero mira todos esos hoyos en la puerta.

 

Nunca más será la misma. Cada vez que tu pierdes la paciencia, dejas cicatrices exactamente como las que aquí ves.

 

Tu puedes insultar a alguien y retirar lo dicho, pero la herida permanece y el mal se propaga.

 

Una ofensa verbal es tan dañina como una ofensa física.

 

Ahora hace falta trabajar mucho mas para que la puerta quede como nueva.

 

Hay que reparar cada agujero y muy difícilmente lograrás que quede como nueva."

 

 

 

 

LA MAESTRA THOMPSON

 

 

 

Su nombre era Mrs. Thompson. Mientras estuvo al frente de su clase de 5º grado, el primer día de clase lo iniciaba diciendo a los niños una mentira.

 

Como la mayor parte de los profesores, ella miraba a sus alumnos les decía que a todos los quería por igual. Pero eso no era posible, porque ahí en la primera fila, desparramado sobre su asiento, estaba un niño llamado: Teddy Stoddard.

 

Mrs. Thompson había observado a Teddy desde el año anterior y había notado que él no jugaba muy bien con otros niños, su ropa estaba muy descuidada y constantemente necesitaba darse un buen baño.

 

Teddy comenzaba a ser un tanto desagradable. Llegó el momento en que Mrs. Thompson disfrutaba al marcar los trabajos de Teddy con un plumón rojo haciendo una gran X y colocando un cero muy llamativo en la parte superior de sus tareas.

 

En la escuela donde Mrs. Thompson enseñaba, le era requerido revisar el historial de cada niño, ella dejó el expediente de Teddy para el final.

 

Cuando ella revisó su expediente, se llevó una gran sorpresa. La Profesora de primer grado escribió: "Teddy es un niño muy brillante con una sonrisa sin igual. Hace su trabajo de una manera limpia y tiene muy buenos modales... es un placer tenerlo cerca".

 

Su profesora de segundo grado escribió: "Teddy es un excelente estudiante, se lleva muy bien con sus compañeros, pero se nota preocupado porque su madre tiene una enfermedad incurable y el ambiente en su casa debe ser muy difícil".

 

La profesora de tercer grado escribió: "Su madre ha muerto, ha sido muy duro para él. El trata de hacer su mejor esfuerzo, pero su padre no muestra mucho interés y el ambiente en su casa le afectará pronto si no se toman ciertas medidas".

 

Su profesora de cuarto grado escribió: "Teddy se encuentra atrasado con respecto a sus compañeros y no muestra mucho interés en la escuela. No tiene muchos amigos y en ocasiones duerme en clase".

 

Ahora Mrs. Thompson se había dado cuenta del problema y estaba apenada con ella misma. Ella comenzó a sentirse peor cuando sus alumnos les llevaron sus regalos de Navidad, envueltos con preciosos moños y papel brillante, excepto Teddy. Su regalo estaba mal envuelto con un papel amarillento que él había tomado de una bolsa de papel.

 

A Mrs. Thompson le dio pánico abrir ese regalo en medio de los otros presentes. Algunos niños comenzaron a reír cuando ella encontró un viejo brazalete y un frasco de perfume con solo un cuarto de su contenido.

 

Ella detuvo las burlas de los niños al exclamar lo precioso que era el brazalete mientras se lo probaba y se colocaba un poco del perfume en su muñeca.

 

Teddy Stoddard se quedó ese día al final de la clase el tiempo suficiente para decir:

 

"Mrs. Thompson, el día de hoy usted huele como solía oler mi mamá".

 

Después de que el niño se fue ella lloró por lo menos una hora...

 

Desde ese día, ella dejó de enseñarles a los niños aritmética, a leer y a escribir.

 

En lugar de eso, comenzó a educar a los niños. Mrs. Thompson puso atención especial en Teddy.

 

Conforme comenzó a trabajar con él, su cerebro comenzó a revivir. Mientras más lo apoyaba, él respondía más rápido.

 

Para el final del ciclo escolar, Teddy se había convertido en uno de los niños más aplicados de la clase y a pesar de su mentira de que quería a todos sus alumnos por igual, Teddy se convirtió en uno de los consentidos de la maestra.

 

Un año después, ella encontró una nota debajo de su puerta, era de Teddy, diciéndole que ella había sido la mejor maestra que había tenido en toda su vida. Seis años después por las mismas fechas, recibió otra nota de Teddy, ahora escribía diciéndole que había terminado la preparatoria siendo el tercero de su clase y ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido en toda su vida.

 

Cuatro años después, recibió otra carta que decía que a pesar de que en ocasiones las cosas fueron muy duras, se mantuvo en la escuela y pronto se graduaría con los más altos honores. Él le reiteró a Mrs. Thompson que seguía siendo la mejor maestra que había tenido en toda su vida y su favorita.

 

Cuatro años después recibió otra carta. En esta ocasión le explicaba que después de que concluyó su carrera, decidió viajar un poco. La carta le explicaba que ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido y su favorita, pero ahora su nombre se había alargado un poco, la carta estaba firmada por Theodore F. Stoddard, MD.

 

La historia no termina aquí, existe una carta más que leer, Teddy ahora decía que había conocido a una chica con la cual iba a casarse.

 

Explicaba que su padre había muerto hacía un par de años y le preguntaba a Mrs. Thompson si le gustaría ocupar en su boda el lugar que usualmente es reservado para la madre del novio, por supuesto Mrs. Thompson acepto y adivinen...

 

Ella llega usando el viejo brazalete y se aseguró de usar el perfume que Teddy recordaba que usó su madre la última Navidad que pasaron juntos. Se dieron un gran abrazo y el Dr. Stoddard le susurró al oído, "Gracias Mrs.Thompson por creer en mí. Muchas gracias por hacerme sentir importante y mostrarme que yo puedo hacer la diferencia".

 

Mrs. Thompson con lágrimas en los ojos, tomó aire y dijo, "Teddy, te equivocas, tú fuiste el que me enseñó a mí que yo puedo hacer la diferencia. Le dijo: no sabía cómo educar hasta que te conocí."

 

 

 

 

EL ESCARABAJO Y EL GUSANO

 

 

Un gusano y un escarabajo eran amigos y se pasaban charlando largas horas.

 

El escarabajo estaba consciente de que su amigo el gusano era muy limitado en movilidad, tenía visión muy restringida y era muy tranquilo y pasivo comparado con los escarabajos.

 

El gusano, por su parte, estaba muy consciente de que su amigo el escarabajo venía de otro ambiente, y de que, en comparación con los gusanos de su especie, comía cosas desagradables, era muy acelerado, tenía una imagen grotesca y hablaba con mucha rapidez.

 

Un día, la compañera de vida del escarabajo le cuestionó a éste su amistad con el gusano, preguntándole ¿cómo era posible que caminara tanto para ir al encuentro de un ser tan inferior, un ser tan limitado en sus movimientos?, y ¿por qué seguía siendo amigo de alguien que ni siquiera le devolvía los saludos efusivos que el escarabajo le hacía desde lejos?.

 

Pero el escarabajo estaba consciente de que, debido a lo limitado de su visión, el gusano muchas veces ni siquiera veía que alguien lo saludaba y, si acaso llegaba a notarlo, no distinguía si era o no el escarabajo, y por ello no contestaba el saludo. Sin embargo, el escarabajo calló para no discutir con su compañera.

 

Fue tanta la insistencia de la escarabaja y tantos sus argumentos cuestionando la amistad que su compañero mantenía con el gusano que el escarabajo decidió poner a prueba esa amistad alejándose del gusano para esperar a que éste lo buscara.

 

Pasó el tiempo, y un día llegó la noticia de que el gusano estaba muriendo, pues su organismo se había resentido por los esfuerzos que cada día hacía para ir a ver a su amigo el escarabajo y, como no lo conseguía durante toda una jornada diurna, el gusano tenía que devolverse sobre sus pasos para pasar la noche en el refugio de su propia casa.

 

Al saber esto, el escarabajo, sin preguntar a su compañera, decidió ir a ver al gusano.

 

En el camino se cruzó con varios insectos que le contaron de las diarias e infructuosas peripecias del gusano para ir a ver a su amigo el escarabajo y averiguar qué le había pasado.

 

Le contaron de cómo se exponía día a día para ir a buscarlo, pasando cerca del nido de los pájaros. De cómo sobrevivió al ataque de las hormigas y así sucesivamente.

 

Llegó el escarabajo hasta el árbol donde yacía el gusano esperando ya el momento final. Y al verlo a su lado, el gusano, apenas con un hilo de vida, le dijo al escarabajo cuánto le alegraba ver que se encontrara bien.

 

Sonrió por última vez y se despidió de su amigo sabiendo que nada malo le había pasado a éste.

 

El escarabajo sintió vergüenza por haber permitido que las opiniones de otros minaran su amistad con el gusano y sintió dolor por haber perdido las muchas horas de regocijo que las pláticas con su amigo le proporcionaban y, sobre todo, por haberle puesto en una situación que le causó la muerte.

 

Al final entendió que el gusano, siendo tan diferente, tan limitado y tan distinto de lo que él era, era su amigo, a quien respetaba y quería porque, a pesar de pertenecer a otra especie, le había ofrecido su amistad.

 

Y así aprendió varias lecciones ese día:

 

La amistad está en ti y no en los demás. Si la cultivas en tu propio ser, encontrarás el gozo del amigo.

 

El tiempo no condiciona las amistades. Tampoco lo hacen las razas ni las limitantes propias o las ajenas.

 

Cuando pierdes un amigo, una parte de ti se va con él. Las frases, los gestos, los temores, las alegrías, las ilusiones, todo lo que ambos compartieron en el tiempo, se va con él.

 

El escarabajo murió poco después. Nunca se le escuchó quejarse de quien mal lo aconsejó, pues fue decisión suya el prestar oídos a las críticas sobre su amigo.

 

Si tienes un amigo no pongas en tela de juicio lo que él es, pues sembrando dudas cosecharás temores. No te fijes demasiado en cómo habla, cuánto tiene, qué come o qué hace, pues con ello estarás echando en saco roto tu confianza.

 

Reconoce la riqueza de quien es diferente a ti y, aun así, está dispuesto a compartir contigo sus ideales y temores.

 

La esencia del gusano y el escarabajo se volvieron una sola en el plano más allá de esta vida.

 

No sé si eres el gusano y yo el escarabajo, o al revés, pero seguro que somos distintos y que nos movemos en planos diferentes. Yo, aunque sea gusano, te seguiré buscando día a día; pero si fuera escarabajo, no prestaré oído a las críticas, vengan de donde vengan.

 

Si fuera gusano, ignoraré lo grotesco que me puedas parecer.

 

Si fuera escarabajo, haré uso de mis habilidades para servirte.

 

 

 

 

EL NIÑO DEL CORAZÓN DE ORO

 

 

Entre a la tienda departamental de mi ciudad para hacer unas compras navideñas de ultimo minuto. Mire toda la gente y renegué entre dientes. Estaría allí para siempre... Y tenia muchísimo que hacer. La navidad estaba comenzando a ser un enfado. Yo preferiría dormir, hasta que pasara la navidad. Me fui lo más pronto posible entre toda la gente, Y me dirigí al departamento de juguetes.

 

Estando allí, renegué de nuevo sobre los precios de todos estos juguetes, y me puse a pensar que si mis nietos los apreciarían o si iban a jugar con ellos. Me encontré en la sección de las muñecas. De reojo, miré un niño de más o menos cinco años abrazando una linda muñeca. Le tocaba su cabello y la abrazaba tan tiernamente, que sin querer, seguía yo volteando hacia el niño y pensando que para quien sería esa muñeca.

 

Lo mire que volteo hacia una mujer y llamó a su tía por su nombre, y le dijo "Estás segura que no tenemos suficiente dinero?"

 

La mujer le respondió con impaciencia, "tu sabes que no tenemos suficiente dinero para ella."

 

Su tía le dijo al niño que no se moviera de allí, que ella tenia que agarrar otras cosas y regresaría en pocos minutos. Y luego se retiró de allí.

 

El niño continuó abrazando la muñeca.

 

Después de un ratito, le pregunté que para quien era la muñeca. Me contestó, "es la muñeca que tanto ansió mi hermanita para Navidad. Ella estaba segurísima que Santa Claus se la regalaría."

 

Le dije que quizás Santa Claus se la llevaría y el me contestó, "No, Santa no puede ir a donde esta mi hermana... tengo que darle la muñeca a mi Mama para que se la lleve."

 

Le pregunté que en donde estaba su hermanita. Me miro con sus ojos llenos de tristeza y me dijo, "ella se ha ido a estar con Jesús." Mi papá dice que Mamá tendrá que irse para estar con ella.

 

Mi corazón casi paró de latir. Luego me volvió a mirar el niño y me dijo "le dije a mi papá que le dijera a mi mamá que no se fuera todavía. Que esperara hasta que volviera yo de la tienda."

 

Luego me preguntó que si quería yo ver su fotografía. Le dije que me encantaría. Saco unas fotos que se había tomado frente de la tienda.

 

Me dijo "Quiero que mi Mamá se lleve estas fotos para que nunca me olvide." Yo quiero tanto a mi Mamá, y quisiera que no tuviera que dejarme, pero Papá dice que necesita estar con mi hermanita."

 

Miré que el niño agachó su cabeza y se puso muy callado.

 

Mientras el no miraba, metí mi mano a mi bolso y tomé un puño de billetes. Le pregunté al niño, "contamos de nuevo el dinero?" Se puso muy contento y me respondió que sí. Que el sabía que tenía que ser suficiente.

 

Metí mi dinero entre el de el y lo comenzamos a contar. Era lo suficiente para la muñeca. Suavemente dijo "Gracias Jesús, por darme suficiente dinero." Entonces el niño me dijo, "Le pedí a Jesús que me diera suficiente dinero para comprar esta muñeca, para que Mamá se la pueda llevar a mi hermanita." Y El escuchó mi oración.

 

Quería pedirle para comprarle una rosa blanca a mi Mamá, pero no se lo pedí. Pero el me dio lo suficiente para comprar la muñeca y la rosa para mi Mamá. A ella le encantan las rosas blancas, muchísimo."

 

En unos momentos regreso la tía y yo me fui con mi carreta. No podía dejar de pensar en el niño mientras terminaba de hacer mis compras. Ya tenía yo una actitud y sentimiento totalmente diferente que cuando comencé.

 

Estaba recordando algo que había leído en el periódico unos días antes sobre un conductor ebrio que había chocado contra un carro, matando a una niña y la mamá estaba en condición muy crítica. La familia estaba tratando de decidir si quitarle la vida artificial. Pero seguramente, este niño no podría ser parte de ese relato. Dos días después, leí la noticia que la familia había decidido desconectar la vida artificial.

 

Mas tarde ese día, no me pude resistir y fui y compré unas rosas blancas y los lleve a la funeraria en donde estaba la joven mujer. Y allí estaba ella deteniendo una linda rosa blanca, la hermosa muñeca y la foto del niño de la tienda. Me fui de allí llorando, mi vida cambió para siempre.

 

El amor que ese niño tenia para su hermanita y su madre era sobresaliente.

 

Y en un instante, un conductor ebrio trozo la vida de ese niño en pedazos.

 

 

 

 

EL HIJO PREFERIDO

 

 

 

Cierta vez le preguntaron a una madre cual era su hijo preferido, aquel que ella más amaba.

 

Y ella, dejando entrever una sonrisa, respondió:

"Nada es más voluble que un corazón de madre"

 

Y, como madre, le respondió:

 

El hijo predilecto, aquél a quién me dedico de cuerpo y alma:

 

Es mi hijo enfermo, hasta que sane.

El que partió, hasta que vuelva.

El que está cansado, hasta que descanse.

El que está con hambre, hasta que se alimente.

El que está con sed, hasta que beba.

El que está estudiando, hasta que aprenda.

El que está desnudo, hasta que se vista.

EL que no trabaja, hasta que se emplee.

El que está de novio, hasta que se case.

El que se casa, hasta que conviva.

El que es padre, hasta que los críe.

EL que prometió, hasta que cumpla.

El que debe, hasta que pague.

El que llora, hasta que calle."

 

Y con un semblante bien diferente a aquella sonrisa, finalizó:

 

"El que ya me dejó, hasta que lo reencuentre"

 

LA NUEVA GENERACIÓN DE PADRES DE FAMILIA somos de las primeras generaciones de padres decididos a no repetir con los hijos los mismos errores que pudieron haber cometido nuestros progenitores. Y en el esfuerzo de abolir los abusos del pasado, ahora somos los más dedicados y comprensivos, pero a la vez los más débiles e inseguros que ha dado la historia.

 

Lo grave es que estamos lidiando con unos niños más "igualados", conflictivos y poderosos que nunca existieron. Parece que en nuestro intento por ser los padres que quisimos tener, pasamos de un extremo al otro.

 

Así que, somos los últimos hijos regañados por los padres y los primeros padres regañados por nuestros hijos.

 

Los últimos que le tuvimos miedo a nuestros padres y los primeros que tememos a nuestros hijos.

 

Los últimos que crecimos bajo el mando de los padres y los primeros que vivimos bajo el yugo de los hijos.

 

Lo que es peor, los últimos que respetamos a nuestros padres, y los primeros que aceptamos que nuestros hijos no nos respetan como debiera ser.

 

En la medida que el ser sumiso reemplazó al ser autoritario, los términos de las relaciones familiares han cambiado en forma radical, para bien y para mal.

 

En efecto, antes se consideraban buenos padres a aquellos cuyos hijos se comportaban bien, obedecían sus órdenes y los trataban con el debido respeto.

 

Y buenos hijos a los niños que eran formales y veneraban a sus padres.

 

Pero en la medida en que las fronteras jerárquicas entre nosotros y nuestros hijos se han ido desvaneciendo, hoy los buenos padres son aquellos que logran que sus hijos los amen, aunque poco los respeten.

 

Y son los hijos quienes ahora esperan el respeto de sus padres, entendiendo por tal que les respeten sus ideas, sus gustos, sus apetencias, sus formas de actuar y de vivir. Y que además les patrocinen lo que necesitan para tal fin.

 

Como quien dice, los roles se invirtieron, y ahora son los papás quienes tienen que complacer a sus hijos para ganárselos, y no a la inversa, como en el pasado.

 

Esto explica el esfuerzo que hoy hacen tantos papás y mamás por ser los mejores amigos de sus hijos y parecerles "muy cool" a sus hijos.

 

Se ha dicho que los extremos se tocan, y si el ser autoritario en el pasado llenó a los hijos de temor hacia sus padres, la debilidad del presente los llena de miedo y menosprecio al vernos tan débiles y perdidos como ellos.

 

Los hijos necesitan percibir que durante la niñez y la adolescencia estamos a la cabeza de sus vidas como líderes capaces de sujetarlos cuando no se pueden contener y de guiarlos mientras no saben para dónde van.

 

Si bien el ser autoritario aplasta, el ser sumiso o débil ahoga.

 

Sólo una actitud firme y respetuosa les permitirá confiar en nuestra idoneidad para gobernar sus vidas mientras sean menores, porque vamos adelante lidereándolos y no atrás cargándolos y rendidos a su voluntad.

 

 

 

 

LA VIDA ES COMO UN ESPEJO

 

 

 

Se dice que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada.

 

Cierto día, un perrito buscando refugio del sol, logró meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa. El perrito subió lentamente las viejas escaleras de madera. Al terminar de subir se topó con una puerta semiabierta; lentamente se adentró en el cuarto. Para su sorpresa, se dio cuenta que dentro de ese cuarto habían 1000 perritos mas observándolo tan fijamente como él los observaba a ellos.

 

El perrito comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco. Los 1000 perritos hicieron lo mismo. Posteriormente sonrió y les ladró alegremente a uno de ellos. El perrito se quedó sorprendido al ver que los 1000 perritos también le sonreían y ladraban alegremente con él. Cuando salió del cuarto se quedo pensando para sí mismo: ¡Que lugar tan agradable! ¡Voy a venir más seguido a visitarlo!

 

Tiempo después, otro perrito callejero entró al mismo sitio y se encontró entrando al mismo cuarto. Pero a diferencia del primero, este perrito al ver a los otros 1000 del cuarto se sintió amenazado, ya que lo estaban viendo de una manera agresiva.

 

Posteriormente empezó a gruñir; obviamente vio como los 1000 perritos le ladraron también a él. Cuando este perrito salió del cuarto pensó: ¡Que lugar tan horrible es este! ¡Nunca más volvería a entrar allí!

 

En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decía: "La casa de los 1000 espejos"

 

No eres responsable de la cara que tienes, eres responsable de la cara que pones.

 

"Todos los rostros del mundo son espejos"... Decide cual rostro llevarás por dentro y ese será el que mostrarás.

 

Las cosas más bellas del mundo no se ven ni se tocan, sólo se sienten con el corazón.

 

 

 

 

MICHAEL JACKSON

 

 

 

Muere Michael Jackson, el único rey de la música Pop, muere dejando un legado de música inigualable y de tal impacto social como la que podemos percibir en canciones como "They Don't Care About Us" (No les importamos), Earth song (canción de la tierra), Man in the mirror (el hombre en el espejo), Heal the world (curar el mundo), we are the world (somos el mundo), etc. Grandes canciones en las que Michael nos muestra, nos pide, nos exige, nos implora la libertad, la igualdad de razas, el respeto a la vida y a la tierra misma, nos hace recapacitar en el daño que todos los habitantes de este planeta estamos haciendo a nuestro hogar: La tierra.

 

Es inconcebible que con tantas canciones que escribió este gran astro de la música mundial con respecto a una mejor forma de vivir, no ha habido gobierno que ponga remedio al respecto, ya que día a día, más que un mundo mejor, los poderosos y aún los débiles gobiernos han buscado la supremacía, el poder y la riqueza sobreponiéndose a la humildad, la unidad, la sencillez, la necesidad, la paz.

 

No oigas, ¡ESCUCHA! estas canciones que te lleven a la reflexión de nuestro accionar en este mundo, de el efecto que provocan nuestros errores, nuestras envidias, nuestra inconciencia, busca la esencia misma de lo que Michael Jackson buscaba a través de su música, busca la intención de sus palabras, el objetivo de sus ideas, sus sueños, sus ideales.

 

Con toda seguridad podemos todos juntos sanar este mundo, salvar al planeta tierra, lograr de el un mejor lugar para vivir, tal vez tú ya no logres gozarlo pero hay que hacerlo por nuestros hijos y por nuestros nietos.

 

Debemos de otorgarles la oportunidad de gozar la belleza de este gran planeta, sus ríos, sus mares, sus lagos, sus llanuras, sus montañas, sus valles y lo más importante convivir con todo y cada uno de los maravillosos seres vivos que habitan esta grandiosa esfera azul llamada tierra.

 

Por ti, por mi, por ellos, por todos nosotros, hagamos conciencia y pongamos fin al exterminio de la humanidad, que la música de Michael Jackson retumbe en nuestra cabeza eternamente recordándonos lo que señaló el Jefe Indio Seattle de la tribu Suwamish:

 

"La tierra no nos pertenece, nosotros pertenecemos a la tierra".

 

 

 

 

EL LADRILLAZO

 

 

 

Un joven y exitoso ejecutivo paseaba a toda velocidad en su auto Jaguar último modelo, con precaución de no toparse con un chico cruzando la calle sin mirar, y al bajar la velocidad; sintió un estruendoso golpe en la puerta, y al bajarse vio que un ladrillo le había estropeado la pintura, carrocería y vidrio de la puerta de su lujoso auto.

 

Pisó los frenos, dio un brusco giro de 180 grados; y regresó a toda velocidad a donde vio salir el ladrillo que acababa de desgraciar lo hermoso que lucía su auto.

 

Salió del auto de un brinco y agarró por los brazos a un chiquillo, y empujándolo hacia un auto estacionado; le gritó a toda voz: ¿Qué rayos fue eso? ¿Quién eres tu? ¿Qué crees que haces con mi auto? Y enfurecido casi botando humo, continuó gritándole al chiquillo: !Es un auto nuevo, y ese ladrillo que lanzaste va a costarte caro! ¿Por qué hiciste eso?

 

"Por favor, Señor, por favor. Lo siento mucho! no sé que hacer", suplicó el chiquillo."

 

Le lancé el ladrillo porque nadie se detenía... lágrimas bajaban por sus mejillas hasta el suelo, mientras señalaba hacia alrededor del auto estacionado.

 

"Es mi hermano", le dijo. Se descarriló su silla de ruedas y se cayó al suelo y no puedo levantarlo". Sollozando, el chiquillo le preguntó al ejecutivo: "Puede usted, por favor, ayudarme a sentarlo en su silla? Está golpeado, y pesa mucho para mí solito". Soy pequeño.

 

Visiblemente impactado por las palabras del chiquillo, el ejecutivo tragó saliva que se le formó en su boca.

 

Indescriptiblemente emocionado por lo que acababa de pasarle, levantó al joven del suelo y lo sentó en su silla nuevamente sacando su pañuelo de seda para limpiar un poco las cortaduras y el sucio de sobre las heridas del hermano de aquel chiquillo especial. Luego de verificar que se encontraba bien, miró; y el chiquillo le dio las gracias con una sonrisa que no tiene posibilidad de describir nadie... "DIOS lo bendiga, señor... y muchas gracias" le dijo.

 

El hombre vio como se alejaba el chiquillo empujando trabajosamente la pesada silla de ruedas de su hermano, hasta llegar a su humilde casita. El ejecutivo no ha reparado aún la puerta del auto, manteniendo la hendedura que le hizo el ladrillazo; para recordarle el no ir por la vida tan de prisa que alguien tenga que lanzarle un ladrillo para que preste atención.

 

En esta vida hay veces que tienen que lanzarnos un ladrillo a ver si le prestamos atención a los demás.

 

Escoge: Escucha el susurro... o el ladrillazo.

 

 

 

 

EL ELEFANTE ENCADENADO

 

 

 

Cuando yo era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de ellos eran los animales. Me llamaba especialmente la atención el elefante que, como más tarde supe era también el animal preferido de otros niños. Durante la función, la enorme bestia hacía gala de un tamaño, un peso y una fuerza descomunales...Pero después de la actuación y hasta poco antes de volver al escenario, el elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con una cadena que aprisionaba sus patas.

 

Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo. Y aunque la madera era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con facilidad de la estaca y huir.

 

El misterio sigue pareciéndome evidente.

 

¿Qué lo sujeta entonces?.

 

¿Por qué no huye?.

 

Cuando era niño, yo todavía confiaba en la sabiduría de los mayores. Pregunté entonces por el misterio del elefante... Alguno de ellos me explicó que el elefante no huía porque estaba amaestrado.

 

Hice entonces la pregunta obvia:"Si está amaestrado,¿por qué lo encadenan?".

 

No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.

 

Con el tiempo, me olvidé del misterio del elefante y la estaca...

 

Hace algunos años, descubrí que, por suerte para mí, alguien había sido lo suficientemente sabio como para encontrar la respuesta:

 

"El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy pequeño".

 

Cerré los ojos e imaginé al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que, en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y, a pesar de sus esfuerzos, no lo consiguió, porque aquella estaca era demasiado dura para él.

 

Imaginé que se dormía agotado y al día siguiente lo volvía a intentar, y al otro día y al otro... Hasta que, un día, un día terrible para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.

 

Ese elefante enorme y poderoso que vemos en el circo no escapa, porque, pobre, cree que no puede.

 

Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que sintió poco después de nacer.

 

Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese recuerdo.

 

Jamás, jamás intentó volver a poner a prueba su fuerza.

 

Todos somos un poco como el elefante del circo: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad.

 

Vivimos pensando que "no podemos" hacer montones de cosas, simplemente porque una vez, hace tiempo lo intentamos y no lo conseguimos.

 

Hicimos entonces lo mismo que el elefante, y grabamos en nuestra memoria este mensaje: No puedo, no puedo y nunca podré.

 

Hemos crecido llevando este mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y por eso nunca más volvimos a intentar liberarnos de la estaca.

 

Cuando, a veces, sentimos los grilletes y hacemos sonar las cadenas, miramos de reojo la estaca y pensamos: "No puedo y nunca podré".

 

Esto es lo que te pasa, vives condicionado por el recuerdo de una persona que ya no existe en ti, que no pudo.

 

Tu única manera de saber si puedes es intentarlo de nuevo poniendo en ello todo tu corazón...

 

¡Todo tu corazón!.

 

 

 

 

EL CUADERNO ROJO

 

 

 

El cartero extendió el telegrama.

 

José Roberto, le agradeció, y mientras lo abría, una profunda arruga surco su frente.

 

Una expresión de sorpresa más que de dolor. Palabras breves y precisas: - Tu padre falleció. Entierro 18 horas. Mamá.

 

José Roberto continúo parado, mirando al vacío. Ninguna lágrima, ningún dolor.¡Nada! Era como si hubiera muerto un extraño. ¿Por que no sentía nada por la muerte del viejo?

 

Como un torbellino de pensamientos confusos, avisó a la esposa, tomó el micro y se fue, venciendo los silenciosos kilómetros de ruta mientras la cabeza giraba a mil. En su interior, no quería ir al funeral y, si estaba en camino era sólo para que la madre no estuviera más triste.

Ella sabía que padre e hijo no se llevaban bien.

 

La cuestión había llegado al final el día que, después de una lluvia de acusaciones, José Roberto había hecho las valijas y partió; prometiendo nunca más poner los pies en aquella casa.

 

Un empleo razonable, casamiento, llamadas a la madre para Navidad, Año Nuevo o Pascua… Se había desligado de la familia no pensaba en el padre y la última cosa en la vida que deseaba era ser parecido a él.

En el velorio: Pocas personas.

 

La madre pálida, helada, llorona.

 

Cuando vio al hijo, las lágrimas corrieron silenciosas, fue un abrazo de desesperado silencio. Después, vio el cuerpo sereno envuelto por una manta de rosas rojas, como las que al padre le gustaba cultivar. José Roberto no vertió una sola lágrima, el corazón no podía. Era como estar delante de un desconocido un extraño, un…

 

Se quedó en casa con la madre hasta la noche, la beso y le prometió que volvería trayendo los nietos y la esposa para conocerla. Ahora, podría volver a casa, porque aquel que no lo amaba, no estaba mas para darle consejos ácidos ni para criticarlo.

 

En el momento de la despedida la madre le colocó algo pequeño y rectangular en la mano.

 

-Hace mucho tiempo podrías haberlo recibido - dijo- Pero, infelizmente sólo después que él se fue lo encontré entre las cosas más importantes…

 

Fue un gesto mecánico, minutos después de comenzar el viaje, metió la mano en el bolsillo y sintió el regalo.

 

La luz mortecina del micro, le mostró un pequeño cuaderno de tapa roja. Lo abrió curioso. Páginas amarillentas. En la primera, arriba, reconoció la caligrafía firme del padre:

 

- “Nació hoy José Roberto. ¡Casi cuatro kilos! Es mi primer hijo, ¡un muchachote! Estoy orgulloso de ser el padre de aquel que será mi ¡continuación en la Tierra!”.

 

A medida que hojeaba, devorando cada anotación, sentía un dolor en la boca del estómago, mezcla de dolor e perplejidad, pues las imágenes del pasado resurgieron firmes y atrevidas ¡como si terminaran de pasar!.

 

- “Hoy, mi hijo fue a la escuela. ¡Es un hombrecito! Cuando lo vi de uniforme, me emocioné y le desee un futuro lleno de sabiduría. La vida de el será diferente de la mía, que no pude estudiar por haber sido obligado a ayudar a mi padre.

 

- Para mi hijo deseo lo mejor. “No permitiré que la vida lo castigue”.

 

Otra página. -”Roberto me pidió una bicicleta, mi salario no da, pero él la merece porque es estudioso y dedicado"-

 

- Pedí un préstamo que espero pagar con horas extras”. José Roberto se mordió los labios.

 

Recordaba su intolerancia, De las peleas para tener la soñada bicicleta. Si todos los amigos ricos tenían una, ¿por que no podía tener la suya?.

 

- “Es duro para un padre castigar a un hijo y se que el me podrá odiar por eso; pero, debo educarlo para su propio bien”. “Fue así como aprendí a ser un hombre honrado y esa es la única forma que sé acerca de educarlo”.

 

José Roberto cerró los ojos y vio la escena cuando por causa de una borrachera, hubiera ido a la cárcel, aquella noche; si el padre no hubiera aparecido para impedirle ir al baile con los amigos… Recordaba también el auto retorcido y manchado de sangre que había chocado contra un árbol… Por otro lado parecía oír sirenas, el llanto de toda la ciudad mientras cuatro cajones seguían lúgubremente para el cementerio.

 

Las páginas se sucedían con cortas, y largas anotaciones, llenas de respuestas que revelaban, en silencio y tristeza, que el padre lo había amado.

El “viejo” escribía de madrugada… reflexionó. Momento de soledad, en un grito de silencio, porque era de esa manera como era él, nadie le había enseñado a llorar y a dividir sus dolores, el mundo esperaba que fuera duro para que no lo juzgaran ni débil ni cobarde.

 

Y, ahora José Roberto estaba teniendo la prueba que, debajo de aquella fachada de fortaleza había un corazón tan tierno y lleno de amor.

 

La última página.Aquella del día en que había partido: -”Dios, ¿que hice mal para mi hijo me odie tanto?¿Por qué soy considerado culpable? “Si no hice mas que intentar transformarlo en un hombre de bien”.

 

“Mi Dios, no permitas que esta injusticia me atormente para siempre. Que un día él pueda comprenderme y perdonar por no haber sabido ser el padre que el merecía tener”.

Después no había más anotaciones y las hojas en blanco daban la idea de que el padre había muerto en ese momento.

 

José Roberto cerró deprisa el cuaderno, el pecho le dolía… El corazón parecía haber crecido tanto, que luchaba para escapar por la boca.No vio el micro entrar en la Terminal, se levantó desesperado y salió casi corriendo porque necesitaba aire puro para respirar.

 

La aurora rompía el cielo y un día comenzaba.



 

”¡Honre a su padre para que los días de su vejez sean tranquilos!” Alguna vez había oído esa frase y jamás había reflexionado la profundidad que ella contenía.

 

En su egocéntrica ceguera de adolescente, jamás había parado para pensar en verdades mas profundas.

 

Para él los padres eran descartables y sin valor, como los papeles que son tirados a la basura.

 

Aquellos días de poca reflexión todo era placer, salud, belleza, música, color, alegría, despreocupación, vanidad. ¿No era él un semidiós?

 

Ahora, el tiempo lo había envejecido, fatigado y también vuelto padre, aquel falso héroe… De repente. En el juego de la vida, el era el padre y sus actuales contestaciones, no satisfacían a sus hijos. ¿Cómo no había pensado en eso antes? Seguramente por no tener tiempo, pues estaba muy ocupado con los problemas, la lucha por la supervivencia, la sed de pasar fines de semana lejos de la ciudad, con ganas de profundizar en el silencio sin necesitar dialogar con sus hijos.

 

Jamás tuvo la idea de comprar un cuaderno de tapa roja para anotar una frase sobre sus herederos, jamás le había pasado por la cabeza escribir que sentía orgullo de aquellos que continúan su nombre.

Justamente él, que se consideraba el más completo padre de la Tierra. La vergüenza casi lo tiro con una lección de humildad.

 

Quiso gritar, procurando agarrar al viejo para sacudirlo y abrazarlo, encontró solo el vacío.

 

Había una raquítica rosa roja en el jardín de su casa, el sol terminaba de nacer.

 

Entonces, José Roberto acaricio los pétalos y recordó la mano del padre podando, y cuidando con amor. ¿Por qué nunca percibió todo esto antes? Una lágrima brotó como el rocío, e irguiendo los ojos para el cielo dorado, de repente, sonrió y se desahogó en una confesión:

 

“Si Dios me mandara a elegir, ¡Juro que no querría haber tenido otro padre que no fueras vos, viejo! -Gracias por tanto amor, y perdóname por haber sido tan ciego".

 

 

 

 

EL PERRO Y EL CONEJO

 

 

 

Eran dos vecinos. El primer vecino le compró un conejo a sus hijos.

 

Los hijos del otro vecino, le pidieron una mascota al padre. El hombre compró un cachorro de pastor alemán.

 

Diálogo entre los dos vecinos:

 

- Pero él comerá a mi conejo!

 

- De ninguna manera. Piensa, mi pastor es cachorro. Crecerán juntos, serán amigos.

Entiendo de animales. No habrá problemas.

 

Y, parece que el dueño del perro tenía razón. Juntos crecieron y amigos se tornaron.

 

Era normal ver el conejo en el patio del perro y al revés. Los niños estaban felices con la armonía entre los dos animales.

 

Un día, el dueño del conejo fue a pasar un fin de semana en la playa con su familia y el conejo se quedó solo. Era un viernes.

 

El domingo a la tardecita, el dueño del perro y su familia tomaban la merienda, cuando entra el pastor alemán a la cocina. Traía el conejo entre los dientes, todo inmundo, reventado, sucio de sangre y tierra, muerto.

 

Casi mataron al perro de tanto agredirlo. Decía el hombre: El vecino tenía razón, ¿y ahora?

 

La primera reacción fue agredir al perro, echar el animal, para ver si él aprendía un mínimo de civilidad. - ¡Sólo podía dar en eso!

 

Algunas horas más y los vecinos iban a llegar. - ¿Y ahora? Todos se miraban.

 

El perro, pobre, llorando allá afuera, lamiendo sus heridas.

 

- ¿Ya pensaron como quedarán los niños?

 

- ¡No se sabe exactamente de quien fue la idea, pero parecía infalible!

 

- Vamos a bañar al conejo, dejarlo bien limpio, después lo secamos con el secador y lo ponemos en la casita en su patio.

 

Como el conejo no estaba muy roto, así lo hicieron. Hasta perfume le pusieron al animalito. Quedó lindo, parecía vivo, decían las niños. Y allá lo pusieron, con las piernitas cruzadas, como conviene a un conejo durmiendo.

 

Luego después oyen a los vecinos llegar. Notan los gritos de los niños.

 

¡Lo descubrieron!

 

No pasaron cinco minutos y el dueño del conejo vino a tocar a la puerta. Blanco, asustado. Parecía que había visto un fantasma.

 

- ¿Qué pasó? ¿Qué cara es esa vecino?

 

- El conejo... el conejo...

 

- ¿El conejo qué? ¿Qué tiene el conejo?

 

- ¡Murió!

 

- ¿Murió? ¡Aún hoy por la tarde parecía tan bien!

 

- ¡Murió el viernes!

 

- ¿El viernes?

 

- ¡Fue antes de que viajáramos, los niños lo enterraron en el fondo del patio!

 

La historia termina aquí. Lo que ocurrió después no importa. Ni nadie sabe.

 

Pero el gran personaje de esta historia es el perro. Imagine al pobrecito, desde el viernes, buscando en vano por su amigo de infancia. Después de mucho olfatear, descubre el cuerpo muerto y enterrado.

 

¿Qué hace él? Probablemente con el corazón partido, desentierra el amigo y va a mostrarle a sus dueños, imaginando poder resucitarlo.

 

El ser humano, continúa juzgando a los otros por la apariencia, aunque tenga que dejar esta apariencia como mejor le convenga.

 

Otra lección que podemos sacar de esa historia, es que el ser humano tiene la tendencia de juzgar anticipadamente los acontecimientos sin antes verificar lo que ocurrió realmente.

 

Cuantas veces sacamos conclusiones equivocadas de las situaciones y nos creemos dueños de la verdad?

 

Esto es para pensar bien en las actitudes que tomamos... y pensar antes, pues puede ser demasiado tarde.

 

 

 

CANICAS ROJAS

 


 

Durante los duros años de la Revolución, en un pueblo pequeño de Aguascalientes, México, solía ir al almacén del Sr. Muro para comprar productos frescos. La comida y el dinero faltaban y el trueque se usaba mucho.
 
Un día en particular, el Sr. Muro me estaba empaquetando unas papas. Cuando de repente me fijé en un niño pequeño, delicado de cuerpo y aspecto, con ropa rota pero limpia que miraba atentamente una caja de peras frescas.
 
Pagué mis papas pero también me sentí atraído por el aspecto de esas peras. ¡Me encanta el dulce de pera y las papas frescas! Admirando las peras, no pude evitar escuchar la conversación entre el Sr. Muro y el niño.
 
“Hola Toño, ¿Cómo estás hoy” “Hola Sr. Muro. Estoy bien, gracias... solo admiraba las peras... se ven muy bien”. “Sí, son muy buenas. ¿Cómo está tu mamá” “Bien. Cada vez más fuerte”. “Bien. ¿Hay algo en que te pueda ayudar” “No Señor. Sólo admiraba las peras”. “¿Te gustaría llevar algunas a casa”“No Señor. No tengo con que pagarlas”.
 
“Bueno, qué tienes para cambiar por ellas” “Lo único que tengo es esto, mi canica más valiosa”. “¿De veras ¿Me la dejas ver” “Acá está. ¡Es una joya!” “Ya lo veo. El único problema es que ésta es azul y a mí me gustan las rojas”. “¿Tienes alguna como esta, pero roja, en casa” “No exactamente, pero casi”. “Hagamos una cosa. Llévate esta bolsa de peras a casa y la próxima vez que vengas muéstrame la canica roja que tienes”. “¡Claro! Gracias Sr. Muro”.
 
La Sra. de Muro se me acercó a atenderme y con una sonrisa me dijo, “Hay dos niños más como él en nuestra comunidad, todos en situación muy pobre".
 
A Salvador le encanta hacer trueque con ellos por peras, manzanas, tomates, o lo que sea. Cuando vuelven con las canicas rojas, y siempre lo hacen, él decide que en realidad no le gusta tanto el rojo, y los manda a casa con otra bolsa de mercadería y la promesa de traer una canica color naranja o verde tal vez”.
 
Me fui del negocio sonriendo e impresionado con este hombre. Un tiempo después me mudé a Guadalajara pero nunca me olvidé de este hombre, los niños y los trueques entre ellos.
 
Varios años pasaron, cada uno más rápidamente que el anterior. Recientemente tuve la oportunidad de visitar unos amigos en esa comunidad en Aguascalientes. Mientras estuve allí, me enteré que el Sr. Muro había muerto.
 
Esa noche sería su velorio y sabiendo que mis amigos querían ir, acepté acompañarlos. Al llegar a la funeraria, nos pusimos en fila para conocer a los parientes del difunto y para ofrecer nuestro pésame.
 
Delante nuestro, en la fila, había tres hombres jóvenes. Uno tenía puesto un uniforme militar y los otros dos unos lindos trajes oscuros con camisas blancas.
 
Parecían profesionales. Se acercaron a la Sra. Carmelita, quien se encontraba al lado de su difunto esposo, tranquila y sonriendo. Cada uno de los hombres la abrazó, la besó, conversó brevemente con ella y luego se acercaron al ataúd.
 
Los ojos cafés llenos de lágrimas de la Sra. Carmelita, los siguió uno por uno, mientras cada uno tocaba con su mano cálida, la mano fría dentro del ataúd. Cada uno se retiró de la funeraria limpiándose los ojos. Llegó nuestro turno y al acercarme a la Sra. De Muro le dije quién era y le recordé lo que me había contado años atrás sobre las canicas.
 
Con los ojos brillando, me tomó de la mano y me condujo al ataúd. “Esos tres jóvenes que se acaban de ir son los tres chicos de los cuales te hablé. Me acaban de decir cuanto agradecían los “trueques” de Salvador.
 
Ahora que Chava no podía cambiar de parecer sobre el tamaño o color de las canicas, vinieron a pagar su deuda. Nunca hemos tenido riqueza”, me confió, “pero ahora Salvador se consideraría el hombre más rico del mundo”.
 
Con una ternura amorosa levantó los dedos sin vida de su esposo. Debajo de ellos había tres canicas rojas exquisitamente brillantes.
 
Moraleja de la Inspiración Canicas Rojas
 

- Seremos recordados por nuestras palabras , sino por nuestras acciones.
 
- La vida no se mide por cada aliento que tomamos, sino por las cosas que nos quitan el aliento.
 
- Dicen que toma un minuto encontrar a una persona especial, una hora para apreciarla, un día para amarla, pero una vida entera para olvidarla.
 

 

 

EL ALACRÁN
 


 

Un maestro oriental vio como un alacrán se estaba ahogando, y decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo el alacrán lo picó. Por la reacción del dolor, el maestro lo soltó y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose. El maestro intentó sacarlo otra vez y otra vez el alacrán lo picó.
 
Alguien que había observado todo, se acercó al maestro y le dijo Perdone maestro, ¡pero es usted terco!!!.. ¿no entiende que cada vez que intente sacarlo del agua, el alacrán lo picará.. El maestro respondió La naturaleza del alacrán es picar, el no va a cambiar su naturaleza y eso no va a hacer cambiar la mía, que es ayudar y servir.
 
Y entonces ayudándose de una hoja, el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la vida.
 
•No cambies tu naturaleza si alguien te hace daño, solo toma precauciones..
 
•Algunos buscan la felicidad, otros la rechazan, no olvides eso..
 
•No permitas que la conducta de otras personas condicionen la tuya...
 
•Cuando la vida te presente mil razones para llorar, muéstrale que tienes mil y una razones por las cuales sonreír.
 

 

 


VALOR INTERIOR
 

 
 

Cierta ocasión Martín Luther King se encontraba a punto de dar una de sus famosas conferencias acerca de los derechos humanos, cuando noto que un pequeño niño de color negro se encontraba al frente de su auditorio.
 
Se sintió sorprendido y preguntó a uno de sus ayudantes, al respecto, este le indico que había sido el primero en llegar.
 
Cuando termino su discurso se soltaron globos de diferentes colores al cielo, los cuales el pequeño no dejaba de mirar.
 
Esto llamo la atención de Martín Luther King, quien abrazándolo lo levanto en brazos. El pequeño lo miro fijamente y le pregunto si los globos negros también volaban hacia el cielo, Martín lo vio y le contesto Los globos no vuelan al cielo por el color que tengan, sino por lo que llevan dentro.
 
Recuerda esto cada vez que veas a alguien que intelectualmente, afectivamente o físicamente no sea afín a ti.
 
¡Todos tenemos la misma dignidad!
 

 

 


LA PRUEBA FINAL

 


 

Jhon X se levanto del banco, arreglando su uniforme, y estudio la multitud de gente que abría paso hacia la Gran Estación Central. Busco la chica cuyo corazón el conocía pero cuya cara nunca había visto, la chica de la rosa. Su interés en ella había comenzado 13 meses antes en una Biblioteca de Florida.
 
Tomando un libro del estante, se encontró intrigado, no por las palabras del libro sino por las notas escritas en el margen. La escritura suave reflejaba un alma pensativa y una mente brillante. En la parte del frente del libro descubrió el nombre de la dueña anterior, la señorita Hollys Maynell. Con tiempo y esfuerzo localizo su dirección. Ella vivía en Nueva York. El le escribió una carta para presentarse y para invitarla a corresponderle. Al día siguiente, John fue enviado por barco para servir en la Segunda Guerra Mundial.
 
Durante un año y un mes, los dos se conocieron a través del correo, y un romance fue creciendo. John le pidió una fotografía, pero ella se negó. Ella sentía que si a el de verdad le importaba, no importaría como ella luciera.
 
Cuando por fin llego el día en que el regresaría de Europa, ellos arreglaron su primer encuentro a las 7:00 PM en la Gran Estación Central de Nueva York. Tu me reconocerás ella dijo, por la rosa roja que llevare en la solapa.
 
Así que a las 7 John estaba en la estación buscándola. Dejaré que el señor X les diga lo que sucedió
 
Una joven mujer vino hacia mi, su figura alta y esbelta. Su cabello rubio y rizado se encontraba detrás de sus delicadas orejas; sus ojos eran azules como flores. Sus labios y su mentón tenían una gentil firmeza y en su traje verde pálido, era como la primavera en vida. Yo comencé a caminar hacia ella sin darme cuenta que no llevaba la rosa. Mientras me movía, una pequeña y provocativa sonrisa curvo sus labios ¿Vas por mi vía, marinero Murmuro ella. Casi incontrolablemente di un paso hacia ella y entonces vi a Hollis Maynell. Estaba parada casi directamente detrás de la chica. Una mujer, ya pasada de sus 40, con cabello grisáceo bajo un sombrero gastado. Era mas que regordeta, sus pies con gruesos tobillos descansaban en zapatos de suela baja. La chica en el traje verde se iba rápidamente.
 
Sentí como si me partiera en dos mi deseo tan agudo de seguirla, y a la vez tan profundo mi anhelo por la mujer cuyo espíritu me había acompañado y apoyado, Y ahí estaba ella. Su pálida y rolliza cara era gentil y sensible, sus ojos grises tenían un brillo cálido y amigable. No vacile. Mis dedos apretaron la pequeña y usada copia de cuero del libro que era para identificarme con ella. Esto no seria amor, pero seria algo preciado, algo quizá mejor que el amor, una amistad por la que había y debía estar siempre agradecido.
 
Cuadre mis hombros, salude y le ofrecí el libro a la mujer, aunque mientras hablaba me sentí ahogado por la amargura de mi decepción. Soy el Teniente John X, y usted debe ser la Srta. Maynell. Estoy muy contento que me pudiera conocer; ¿la puedo llevar a cenar. La cara de la mujer se ensancho en una sonrisa tolerante. No se de que se trata esto hijo ella respondió, pero la señorita en el traje verde que se acaba de ir me rogó que usara esta rosa en mi abrigo. Y ella dijo que si usted me invitaba a cenar yo le diría que lo esta esperando en el restaurante de enfrente. Ella dijo que era una clase de prueba.
 
No es difícil de entender y admirar la sabiduría de la Srta. Maynell. La verdadera naturaleza de un corazón.

 

 

 


PARA ALENTARNOS

 


 

Esto es una anécdota de algo que sucedió recientemente en una zona rural de los EE.UU. Espero que al lector le engrandezca su fe.
 
Una pareja que tuvieron una sola hija, decidió vivir en una zona rural muy apartada de cualquier parte de la ciudad, especialmente para estar lejos de cualquier influencia religiosa.

 

Ambos padres eran ateos y estaban muy disgustados con la religión organizada y solo con mencionar cualquier iglesia se les montaba la ira. Quisieron criar a su pequeña hija sin cualquier parafernalia de una fe en un ser espiritual.

 

Lograron su meta hasta que la niña cumplió los siete años de edad. Tan llena de furia estaba ese hogar que a esa edad tan joven, ella presenció el asesinato de su mamá por su papá, y luego el suicidio de él. El gobierno local la llevó para que fuera adoptada por una familia con el deseo de ayudarla a sobreponerse de esa pesadilla que había vivido. La familia con quien quedo hospedada se encariñó con ella y la adoptó.
 
Después de unas semanas, le preguntaron si quería ir con ellos a la iglesia. Ella, sin saber que era, y sin que le importara mucho lo que hacía, se fue con ellos. Acompañó a los hijos de la familia cuando fueron a la clase de escuela dominical (equivalente a las clases de catequesis en una iglesia católica). Los padres adoptivos de la niña habían informado a la profesora que la niña no había estado expuesta a la religión y que quizá estaría un poco incomoda. Durante la lección, la profesora mostró a la clase un dibujo de Jesús, y preguntó a todos los niños quien era el hombre en el dibujo. La niña sorprendentemente alzó la mano para contestar. La profesora, un poco atónita, decidió dejarla contestar.
 
La niña contestó ese es el hombre amable quien me abrazaba y me consolaba mientras vi morir a mis papás.


 

 


UN MOÑO EN LA SOLAPA

 


 

 

Una profesora universitaria inició un nuevo proyecto entre sus alumnos. A cada uno les dio cuatro moños de color azul, todos con la leyenda Eres importante para mí, y les pidió que se pusieran uno. Cuando todos lo hicieron, les dijo que eso era lo que ella pensaba de ellos. Luego les explicó de que se trataba el experimento tenían que darle un listón a alguna persona que fuera importante para ellos explicándole el motivo y dándole los otros listones para que ellos hicieran lo mismo. El resultado esperado era ver cuanto podía influir en las personas ese pequeño detalle Todos salieron de esa clase platicando a quién darían sus listones. Algunos mencionaban a sus padres, a sus hermanos o a sus novios.
 
Pero entre aquellos estudiantes, había uno que estaba lejos de casa. Este muchacho había conseguido una beca para esa universidad y al estar lejos de su hogar, no podía darle ese listón a sus padres o sus hermanos.
 
Pasó toda la noche pensando a quién daría ese listón. Al otro día muy temprano tuvo la respuesta. Tenía un amigo, un joven profesionista que lo había orientado para elegir su carrera y muchas veces lo asesoraba cuando las cosas no iban tan bien como él esperaba, ¡Esa era la solución!.
 
Saliendo de clases se dirigió al edificio donde su amigo trabajaba. En la recepción pidió verlo. A su amigo le extrañó, ya que el muchacho lo iba a ver después de que él salía de trabajar, por lo que pensó que algo malo estaba sucediendo.
 
Cuando lo vio en la entrada, sintió alivio de que todo estuviera bien, pero a la vez le extrañaba el motivo de su visita. El estudiante le explicó el propósito de su visita y le entregó tres moños, le pidió que se pusiera uno y le dijo que al estar lejos de casa, él era el más indicado para portarlo. El joven ejecutivo se sintió halagado, no recibía ese tipo de reconocimientos muy a menudo y prometió a su amigo que seguiría con el experimento y le informaría de los resultados. El joven ejecutivo regresó a sus labores y ya casi a la hora de la salida se le ocurrió una arriesgada idea. Le quería entregar los dos moños restantes s su jefe.
 
El jefe era una persona huraña y siempre muy atareada, por lo que tuvo que esperar que estuviera desocupado. Cuando consiguió verlo, su jefe estaba inmerso en la lectura de los nuevos proyectos de su departamento, la oficina estaba repleta de reconocimientos y papeles. El jefe sólo gruñó ¿Qué desea el joven ejecutivo? Le explicó tímidamente el propósito de su visita y le mostró los dos moños. El jefe, asombrado, le preguntó ¿Por qué cree usted que soy el más indicado para tener ese moño?. El joven ejecutivo le respondió que él lo admiraba por su capacidad y entusiasmo en los negocios, además que de él había aprendido bastante y estaba orgulloso de estar bajo su mando. El jefe titubeo, pero recibió con agrado los dos moños, no muy a menudo se escuchan esas palabras con sinceridad estando en el puesto en el que él se encontraba. El joven ejecutivo se despidió cortésmente del jefe y, como ya era la hora de salida, se fue a su casa.
 
El jefe, acostumbrado a estar en la oficina hasta altas horas de la noche, esta vez se fue temprano a su casa. En la solapa llevaba uno de los moños y el otro lo guardó en la bolsa de su camisa. Se fue reflexionando mientras manejaba rumbo a su casa. Su esposa se extrañó de verlo tan temprano y pensó que algo le había pasado, cuando le preguntó si pasaba algo, el respondió que no pasaba nada, que ese día quería estar con su familia. La esposa se extrañó, ya que su esposo acostumbraba llegar de mal humor.
 
El jefe preguntó ¿Dónde está nuestro hijo?, la esposa sólo lo llamó, ya que estaba en el piso superior de la casa. El hijo bajó y el padre sólo le dijo ¡Acompáñame!. Ante la mirada extrañada de la esposa, y del hijo, ambos salieron de la casa. El jefe era un hombre que no acostumbraba gastar su valioso tiempo en su familia muy a menudo.

 

Tanto el padre como el hijo se sentaron en el porche de la casa. El padre miró a su hijo, quien a su vez lo miraba extrañado. Le empezó a decir que sabía que no era un buen padre, que muchas veces se perdió de aquellos momentos que sabía eran importantes. Le mencionó que había decidido cambiar, que quería pasar más tiempo con ellos, ya que su madre y él eran lo más importante que tenía. Le mencionó lo de los moños y su joven ejecutivo. Le dijo que lo había pensado mucho, y quería darle el último moño a él, ya que era lo más importante, lo más sagrado, para él, que el día que nació, fue el más feliz de su vida y que estaba orgulloso de él.
 
Todo esto mientras le prendía el moño que decía Eres importante para mí. El hijo, con lágrimas en los ojos le dijo Papá, no se que decir, mañana pensaba suicidarme porque pensé que no te importaba. Te quiero, papá, perdóname... ambos lloraron y se abrazaron.
 
El experimento de la profesora dio resultado, había logrado cambiar no una, sino varias vidas, con solo expresar lo que sentía, ese es el poder de uno, expresar lo que sientes y darle valor a los detalles de la gente que te ama.

 

Por eso tu para alguien... Eres muy Importante.
 

 


PERRO FIEL

 


 

 

Una pareja de jóvenes tenia varios años de casados y nunca pudieron tener hijos. Para no sentirse solos, compraron un cachorro pastor alemán y lo amaron como si fuera su propio hijo. El cachorro creció hasta convertirse en un grande y hermoso pastor alemán.
 
El perro salvo, en mas de una ocasión, a la pareja de ser atacada por ladrones. Siempre fue muy fiel, quería y defendía a sus dueños contra cualquier peligro.
 
Luego de siete años de tener al perro, la pareja logro tener el hijo tan ansiado. La pareja estaba muy contenta con su nuevo hijo y disminuyeron las atenciones que tenían con el perro. Este se sintió relegado y comenzó a sentir celos del bebe y no era el perro cariñoso y fiel que tuvieron durante siete años.
 
Un día la pareja dejo al bebe placidamente durmiendo en la cuna y fueron a la terraza a preparar una carne asada. Cual no fue su sorpresa cuando se dirigían al cuarto del bebe y ven al perro en el pasillo con la boca ensangrentada, moviéndoles la cola.
 
El dueño del perro pensó lo peor, saco un arma que llevaba y en el acto mato al perro. Corre al cuarto del bebe y encuentra una gran serpiente degollada.
 
El dueño comienza a llorar y exclama he matado a mi perro fiel!
 
Cuantas veces no hemos juzgado injustamente a las personas. Lo que es peor, las juzgamos y condenamos sin investigar a que se debe su comportamiento, cuales son sus pensamientos y sentimientos.

 

 

 


EL ARTE DE APRENDER
 


 

• A los 9 años aprendí que mi profesora sólo me preguntaba cuando yo no sabía la respuesta.


• A los 10, aprendí que era posible estar enamorado de cuatro niñas al mismo tiempo.


• A los 12, aprendí que, si tenía problemas en la escuela, iban a ser más grandes en casa.


• A los 13, aprendí que cuando mi cuarto quedaba del modo que yo quería, mi mamá me mandaba a ordenarlo.


• A los 15, aprendí que no debía descargar mis frustraciones en mi hermano menor, porque las frustraciones de mi papá eran mayores y su mano más pesada.


• A los 20, aprendí que los grandes problemas siempre empiezan pequeños.


• A los 25, aprendí que nunca debía elogiar la comida de mamá cuando estaba comiendo algo preparado por mi esposa.


• A los 27 aprendí que el título obtenido no era la meta soñada.


• A los 30, aprendí que cuando mi esposa y yo teníamos una noche sin los niños pasábamos la mayor parte del tiempo hablando de ellos.


• A los 33, aprendí que a las mujeres les gusta recibir flores, especialmente sin ningún motivo.


• A los 34, aprendí que no se cometen muchos errores con la boca cerrada.


• A los 38, aprendí que, siempre que estoy viajando, quisiera estar en casa; y siempre que estoy en casa me gustaría estar viajando.


• A los 39, aprendí que puedes saber que tu esposa te ama cuando quedan dos galletas y ella elige la más chiquita.


• A los 42, aprendí que si estás llevando una vida sin fracasos, no estás corriendo los suficientes riesgos.


• A los 44, aprendí que puedes hacer a alguien disfrutar el día con solo enviarle un mensaje.


• A los 47, aprendí que niños y abuelos son aliados naturales.


• A los 55, aprendí que es absolutamente imposible tomar vacaciones sin engordar cinco kilos.


• A los 63, aprendí que es razonable disfrutar del éxito, pero que no se debe confiar demasiado en él. Y que no puedo cambiar lo que pasó, pero puedo dejarlo atrás.


• A los 64, aprendí que la mayoría de las cosas por las cuales me he preocupado nunca sucederían.


• A los 67, aprendí que si esperas a jubilarte para disfrutar de la vida, esperaste demasiado tiempo.


• A los 72, aprendí que, si las cosas van mal, yo no tengo por qué ir con ellas.


• A los 76, aprendí que envejecer es importante.


• A los 91, aprendí que amé menos de lo que hubiera debido.


• A los 92, aprendí que todavía tengo mucho para aprender.


 

 


FÁBULA DE LA SERPIENTE Y DE LA LUCIÉRNAGA
 

 

 

Cuenta la leyenda que una vez una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga. Ésta huía rápido con miedo de la feroz predadora y la serpiente al mismo tiempo no desistía.
 
Huyó un día y ella la seguía, dos días y la seguía… Al tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga paró y le dijo a la serpiente:


¿Puedo hacerte tres preguntas?


- No acostumbro dar este precedente a nadie pero como te voy a devorar, puedes preguntar, contestó la serpiente…!!!
 

- ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia? preguntó la luciérnaga
 

- No, contestó la serpiente…!!!
 

- ¿Yo te hice algún mal? dijo la luciérnaga
 

- No, volvió a responder la serpiente.
 

- Entonces, ¿por qué quieres acabar conmigo?
 

- ¡¡¡Porque no soporto verte brillar…!!!

 

Moraleja

Muchos de nosotros nos hemos visto envueltos en situaciones donde nos preguntamos ¿Por qué me pasa esto si yo no he hecho nada malo, ni daño a nadie...


Sencillo es de responder…
 

Porque no soportan verte brillar... !!!
 
Cuando esto pase, no dejes de brillar, continúa siendo tú mismo, continúa y sigue dando lo mejor de ti, sigue haciendo lo mejor, no permitas que te lastimen, no permitas que te hieran, sigue brillando y no podrán tocarte… porque tu luz seguirá intacta.
 
Tu esencia permanecerá, pase lo que pase...
 
Se siempre auténtico, aunque tu luz moleste a los predadores!!!
 

 

 


CARRERA EMOTIVA

 

 

 

Hace algunos años, en las olimpiadas para personas con discapacidad de Seattle, también llamadas “Olimpiadas especiales”, nueve participantes, todos con deficiencia mental, se alinearon para la salida de la carrera de los cien metros lisos.
 
A la señal, todos partieron, no exactamente disparados, pero con deseos de dar lo mejor de si, terminar la carrera y ganar el premio.
 
Todos, excepto un muchacho, que tropezó en el piso, cayó y rodando comenzó a llorar…
 
Los otros ocho escucharon el llanto, disminuyeron el paso y miraron hacia atrás.
 
Vieron al muchacho en el suelo, se detuvieron y regresaron… ¡Todos!
 
Una de las muchachas, con síndrome de Down, se arrodilló, le dio un beso y le dijo “Listo, ahora vas a ganar”...
 
Y todos, los nueve competidores entrelazaron los brazos y caminaron juntos hasta la línea de llegada.
 
El estadio entero se puso de pie y en ese momento no había un solo par de ojos secos.
 
Los aplausos duraron largos minutos, las personas que estaban allí aquél día, repiten y repiten esa historia hasta hoy.
 
Porque en el fondo, todos sabemos que lo que importa en esta vida, más que ganar, es ayudar a los demás para vencer, aunque ello signifique disminuir el paso y cambiar el rumbo.
 
Porque el verdadero sentido de esta vida no es que cada uno de nosotros gane en forma individual sino que…

 

¡¡¡ TODOS JUNTOS GANEMOS !!!
 

 

 


UNA BUENA LECCIÓN

 


 

Un estudiante universitario salió un día a dar un paseo con un profesor, a quien los alumnos consideraban su amigo debido a su bondad para quienes seguían sus instrucciones. Mientras caminaban, vieron en el camino un par de zapatos viejos y supusieron que pertenecían a un anciano que trabajaba en el campo de al lado y que estaba por terminar sus labores diarias.
 
El alumno dijo al profesor:  Hagámosle una broma. Escondamos los zapatos y ocultémonos detrás de esos arbustos para ver su cara cuando no los encuentre.
 
Mi querido amigo —le dijo el profesor— nunca tenemos que divertirnos a expensas de los pobres. Tú eres rico y puedes darle una alegría a este hombre. Coloca una moneda en cada zapato y luego nos ocultaremos para ver cómo reacciona cuando las encuentre.
 
Eso hizo y ambos se ocultaron entre los arbustos cercanos. El hombre pobre terminó sus tareas y cruzó el terreno en busca de sus zapatos y su abrigo. Al ponerse el abrigo deslizó el pie en el zapato, pero al sentir algo adentro se agachó para ver qué era y encontró la moneda. Pasmado se preguntó qué podía haber pasado. Miró la moneda, le dio vuelta y la volvió a mirar. Luego miró a su alrededor, para todos lados, pero no se veía a nadie. La guardó en el bolsillo y se puso el otro zapato; su sorpresa fue doble al encontrar la otra moneda.
 
Sus sentimientos lo sobrecogieron. Cayó de rodillas y levantó la vista al cielo pronunciando un ferviente agradecimiento en voz alta hablando de su esposa enferma y sin ayuda y de sus hijos que no tenían pan y que debido a una mano desconocida no morirían de hambre.
 
El estudiante quedó profundamente afectado y se le llenaron los ojos de lágrimas.
 
Ahora —dijo el profesor— ¿no estás más complacido que si le hubieras hecho una broma.
 
El joven respondió:
 
Usted me ha enseñado una lección que jamás olvidaré. Ahora entiendo algo que antes no entendía  "ES MEJOR DAR QUE RECIBIR".
 

 

 


CUANDO TU HIJO TE DICE ¡NO TE METAS!
 

 

 

Hoy que soy un adulto responsable, con valores, con principios, con riquezas, con conflictos, recordaba una ocasión en que escuché a un joven gritarle a su Padre ¡¡¡NO TE METAS EN MI VIDA!!!
 
Ésta frase caló hondamente en mí, tanto, que frecuentemente la recuerdo y me pregunto ¿Qué respondería a esa pregunta inquisitiva de ese joven?.

 

Esta podría ser mi respuesta:
 
¡HIJO, UN MOMENTO, NO SOY YO EL QUE ME METO EN TU VIDA, TU TE HAS METIDO A LA MÍA!
 
Hace muchos años, gracias a Dios, y por el amor que mamá y yo nos tenemos, llegaste a nuestras vidas, ocupaste todo nuestro tiempo, aún antes de nacer, mamá se sentía mal, no podía comer, todo lo que comía lo devolvía, y tenía que guardar reposo. Yo tuve que repartirme entre las tareas de mi trabajo y las de la casa para ayudarla. Los últimos meses, antes de que llegaras a casa, mamá no dormía y no me dejaba dormir. Los gastos aumentaron increíblemente, tanto que gran parte de lo nuestro se gastaba en ti. En un buen médico que atendiera a mamá y la ayudara a llevar un embarazo saludable, en medicamentos, en la maternidad, en comprarte todo un guardarropa, mamá no veía algo de bebé, que no lo quisiera para ti, una cuna, un moisés, todo lo que se pudiera, con tal de que tú estuvieras y tuvieras lo mejor posible.
 
¿¿¿NO TE METAS EN MI VIDA...???


Llegó el día en que naciste, "hay que comprar algo para darles de recuerdo a los que te vinieran a conocer", (dijo mamá), hay que adaptar un cuarto para el bebé. Desde la primera noche no dormimos. Cada tres horas como si fueras una alarma de reloj nos despertabas para que te diéramos de comer, otras te sentías mal y llorabas y llorabas, sin que nosotros supiéramos que hacer, pues no sabíamos qué te sucedía y hasta llorábamos contigo.
 
¿¿¿NO TE METAS EN MI VIDA...???
 

Empezaste a caminar, yo no sé cuando he tenido que estar más detrás de “ti”, si cuando empezaste a caminar o cuando creíste que ya sabías. Ya no podía sentarme tranquilo a leer el periódico o a ver el partido de mi equipo favorito, porque para cuando acordaba, te perdías de mi vista y tenía que salir tras de ti para evitar que te lastimaras.
 
¿¿¿NO TE METAS EN MI VIDA...???


Todavía recuerdo el primer día de clases, cuando tuve que llamar al trabajo y decir que no podría ir, ya que tú en la puerta del colegio no querías soltarme y entrar, llorabas y me pedías que no me fuera, tuve, que entrar contigo a la escuela, que pedirle a la maestra que me dejara estar a tu lado, un rato, ese día en el salón para que fueras tomando confianza. A las pocas semanas no sólo ya no me pedías que no me fuera, hasta te olvidabas de despedirte cuando bajabas del auto corriendo para encontrarte con tus amiguitos.
 
¿¿¿NO TE METAS EN MI VIDA...???
 

Seguiste Creciendo, ya no querías que te lleváramos a tus reuniones, nos pedías que una calle antes te dejáramos y pasáramos por ti una calle después, por que ya eres “cool”, no querías llegar temprano a casa, te molestabas si te marcábamos reglas, no podíamos hacer comentarios acerca de tus amigos, sin que te volvieras contra nosotros, como si los conocieras a ellos de toda la vida y nosotros fuéramos unos perfectos “desconocidos” para ti.
 
¿¿¿NO TE METAS EN MI VIDA...???


Cada vez sé menos de ti por ti mismo, sé mas por lo que oigo de los demás, ya casi no quieres hablar conmigo, dices que nada más te estoy regañando, y todo lo que yo hago está mal, o es razón para que te burles de mi, pregunto con esos defectos te he podido dar lo que hasta hora tienes. Mamá se la pasa en vela y de pasada no me deja dormir a mí diciéndome que no has llegado y que es de madrugada, que tu celular está desconectado, que ya son las 3:00 y no llegas. Hasta que por fin podemos dormir cuando acabas de llegar.
 
¿¿¿NO TE METAS EN MI VIDA...???


Ya casi no hablamos, no me cuentas tus cosas, te aburre hablar con viejos que no entienden el mundo de hoy. Ahora sólo me buscas cuando hay que pagar algo o necesitas dinero para la universidad, o salir; o peor aún, te busco yo, cuando tengo que llamarte la atención.
 
¿¿¿NO TE METAS EN MI VIDA...???


Pero estoy seguro que ante estas palabras. . . ” NO TE METAS EN MI VIDA”, podemos responder juntos.
 
HIJO, YO NO ME METO EN TU VIDA, TU TE HAS METIDO EN LA MÍA, Y TE ASEGURO, QUE DESDE EL PRIMER DÍA, HASTA EL DÍA DE HOY, NO ME ARREPIENTO QUE TE HAYAS METIDO EN ELLA Y LA HAYAS CAMBIADO PARA SIEMPRE!!!
 
MIENTRAS ESTÉ VIVO, ME METERÉ EN TU VIDA, ASÍ COMO TÚ TE METISTE EN LA MÍA, PARA AYUDARTE, PARA FORMARTE, PARA AMARTE Y PARA HACER DE TI UN HOMBRE DE BIEN!!!
 
¡¡¡ SÓLO LOS PADRES QUE SABEN METERSE EN LA VIDA DE SUS HIJOS LOGRAN HACER DE ÉSTOS, HOMBRES Y MUJERES QUE TRIUNFEN EN LA VIDA Y SEAN CAPACES DE AMAR!!!!
 
PAPÁS ¡¡ MUCHAS GRACIAS !! Por meterse en la vida de sus hijos, ahhh más bien –corrijo– por haber dejado que sus hijos se metan en sus vidas!!!
 
Y para ustedes hijos VALOREN A SUS PADRES, NO SON PERFECTOS, PERO LOS AMAN, Y LO ÚNICO QUE DESEAN ES QUE USTEDES SEAN CAPACES DE SALIR ADELANTE EN LA VIDA Y TRIUNFAR COMO HOMBRES DE BIEN ……!!!!!
 
La vida da muchas vueltas, y en menos de lo que ustedes se imaginen alguien te dirá… ”... NO TE METAS EN MI VIDA !!!” La paternidad no es un capricho o un accidente, es un don de Dios, que nace del amor!!!
 

 

 


MI MADRE, MI MEJOR AMIGA
 


 

Dos amigos se encontraban tomando un café, y uno le comenta en tono de queja al otro:
 
Mi mamá me llama mucho por teléfono a la oficina y solo para pedirme que vaya a conversar con ella, siempre la misma quejadera, que 'se siente sola'; la verdad yo voy poco y en ocasiones siento que me molesta su forma de ser. Ya sabes como son los viejos Cuentan las mismas cosas una y otra vez y sin mencionar de los achaques que estrena cada día; y bueno, como tu sabes nunca me faltan los compromisos... Que el trabajo, que los amigos, la Asociación... En fin sabes como es, No...
 
El otro amigo se queda callado, y luego responde:


Yo en cambio, converso mucho con mi mamá; cada vez que estoy triste, voy con ella; cuando me siento solo o cuando tengo un problema y necesito fortaleza, acudo a ella y ella me conforta, me da fortaleza, y siempre termino sintiéndome mejor.
 
Caramba -se apenó el otro- Eres mejor que yo.
 

No lo creas, soy igual que tu, o al menos lo era - respondió el amigo con tristeza. En realidad visito a mi mamá en el cementerio. Murió hace tiempo, pero mientras estuvo conmigo, tampoco yo iba a conversar con ella pensaba y sentía lo mismo que tú. Y no sabes cuanta falta me hace ahora su presencia, cuánto no daría por sentir las caricias que con tanto amor me prodigaba, y que rechazaba porque 'ya no era un niño'; ó cuánto me pesa no haber escuchado todos los consejos que me daba, cuando con torpeza le decía 'YO SE LO QUE HAGO', y por ello cometí muchos errores. Ay amigo, si supieras ahora como la busco, y ahora es mi mejor amiga.
 
Cuando sentado en la tierra fría del camposanto mirando solo su foto en el muro gris, en el que le puse 'te amo', (palabras que nunca escuchó de mis labios), le pido que me perdone por haber sido tan frío, por las veces que le mentí, y por los muchos besos que no le di, más el silencio me responde y cuando una brisa acaricia mis mejillas, sé que ella me perdona.
 
-Mira con ojos empañados a su amigo y luego dice- Discúlpame este arranque, pero si de algo te sirve mi experiencia, conversa con ella hoy que la tienes, valora su presencia resaltando sus virtudes que seguro posee, deja a un lado sus errores, que de una u otra forman parte de su ser.


No esperes a que esté en un cementerio porque ahí la reflexión duele hasta el fondo del alma, porque entiendes que ya nunca podrás hacer lo que dejaste pendiente, será un hueco que nunca podrás llenar. No permitas que te pase lo que me pasó a mí.
 
En el camino, iba pensando en las palabras de su amigo. Cuando llegó a la oficina, dijo a su secretaria ¡Comuníqueme por favor con mi madre, no me pase mas llamadas y también modifique mi agenda porque este día lo dedicaré a ella!.
 
¡¡¡No dejes pasar un día sin decirle 'te amo'!!!
 

 


DOS MEJORES AMIGOS

 


 

Hubo una vez dos mejores amigos. Ellos eran inseparables, eran una sola alma. Por alguna razón sus caminos tomaron dos rumbos distintos y se separaron.
 
Y ESTO INICIO ASÍ:


Yo nunca volví a saber de mi amigo hasta el día de ayer, después de 10 años, que caminando por la calle me encontré a su madre. La saludé y le pregunté por mi amigo. En ese momento sus ojos se llenaron de lágrimas y me miró a los ojos diciendo murió ayer... No supe qué decir, ella me seguía mirando y pregunté cómo había muerto.
 
Ella me invitó a su casa, al llegar allí me ofreció sentarme en la sala vieja donde pasé gran parte de mi vida, siempre jugábamos ahí mi amigo y yo. Me senté y ella comenzó a contarme la triste historia.
 
Hace 2 años le diagnosticaron una rara enfermedad, y su cura era recibir cada mes una transfusión de sangre durante 3 meses, pero ¿recuerdas que su sangre era muy rara?, sí, lo sé, igual que la tuya...
 
Estuvimos buscando donadores y al fin encontramos a un señor vagabundo. Tu amigo, como te acordarás, era muy testarudo, no quiso recibir la sangre del vagabundo. Él decía que de la única persona que recibiría sangre sería de ti, pero no quiso que te buscáramos, él decía todas las noches no lo busquen, estoy seguro que mañana si vendrá... Así pasaron los meses, y todas las noches se sentaba en esa misma silla donde estás tú sentado y rezaba para que te acordaras de él y vinieras a la mañana siguiente. Así acabó su vida y en la última noche de su vida, estaba muy mal, y sonriendo me dijo madre mía, yo sé que pronto mi amigo vendrá, pregúntale por qué tardó tanto y dale esa nota que está en mi cajón.
 
La señora se levantó, regresó y me entregó la nota que decía: Amigo mío, sabía que vendrías, tardaste un poco pero no importa, lo importante es que viniste. Ahora te estoy esperando en otro sitio espero que tardes en llegar, pero mientras tanto quiero decirte que todas las noches rezaré por ti y desde el cielo te estaré cuidando mi querido mejor amigo. ¡Ah, por cierto, ¿te acuerdas por qué nos distanciamos sí, fue porque no te quise prestar mi pelota nueva, jaja, qué tiempos... éramos insoportables, bueno pues quiero decirte que te la regalo y espero que te guste mucho.
 
Te quiere mucho tu amigo por siempre.
 
'No dejes que tu orgullo pueda más que tú corazón...
 
La amistad es como el mar, se ve el principio pero no el final'
 
 

 


LOS TRES LEONES

 


 

En la selva vivían 3 leones. Un día el mono, el representante electo por los animales, convocó a una reunión para pedirles una toma de decisión...


Todos nosotros sabemos que el león es el rey de los animales, pero hay una gran duda en la selva existen 3 leones y los 3 son muy fuertes.


¿A cuál de ellos debemos rendir obediencia?


¿Cuál de ellos deberá ser nuestro Rey
 
Los leones supieron de la reunión y comentaron entre sí: Es verdad, la preocupación de los animales tiene mucho sentido. Una selva no puede tener 3 reyes. Luchar entre nosotros no queremos ya que somos muy amigos.
 
Necesitamos saber cual será el elegido, pero, ¿Cómo descubrir?
 

Otra vez los animales se reunieron y después de mucho deliberar, llegaron a una decisión y se la comunicaron a los 3 leones.
 
Encontramos una solución muy simple para el problema, y decidimos que Uds. 3 van a escalar la Montaña Difícil.
 
El que llegue primero a la cima será consagrado nuestro Rey.


La Montaña Difícil era la más alta de toda la selva. El desafío fue aceptado y todos los animales se reunieron para asistir a la gran escalada.
 
El primer león intentó escalar y no pudo llegar. El segundo empezó con todas las ganas, pero, también fue derrotado. El tercer león tampoco lo pudo conseguir y bajó derrotado.
 
Los animales estaban impacientes y curiosos; si los 3 fueron derrotados, ¿Cómo elegirían un rey.


En ese momento, un águila, grande en edad y en sabiduría, pidió la palabra:


¡Yo sé quien debe ser el rey! Todos los animales hicieron silencio y la miraron con gran expectativa.


¿Cómo Preguntaron todos?


Es simple, dijo el águila. Yo estaba volando bien cerca de ellos y cuando volvían derrotados en su escalada por la Montaña Difícil escuché lo que cada uno dijo a la Montaña.
 
El primer león dijo - ¡Montaña, me has vencido!


El segundo león dijo - ¡Montaña, me has vencido!


El tercer león dijo - ¡Montaña, me has vencido, por ahora! porque ya llegaste a tu tamaño final y yo todavía estoy creciendo.
 
La diferencia, completó el águila, es que el tercer león tuvo una actitud de vencedor cuando sintió la derrota en aquel momento, pero no desistió y quien piensa así, su persona es más grande que su problema Él es el rey de sí mismo, está preparado para ser rey de los demás.
 
Los animales aplaudieron entusiasmadamente al tercer león que fue coronado El Rey de los animales.
 
Moraleja No tiene mucha importancia el tamaño de las dificultades o problemas que tengas. Tus problemas, por lo menos en la mayor parte de las veces, ya llegaron al nivel máximo, pero no tú.
 
Tú todavía estás creciendo y eres más grande que todos tus problemas juntos.


Todavía no llegaste al límite de tu potencial y de tu excelencia.


La Montaña de las dificultades tiene un tamaño fijo, limitado.


¡TU TODAVÍA ESTAS CRECIENDO!
 
Y acuérdate del dicho:
 
Cuando la vida te presente mil razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y una razones por las cuales sonreír.
 

 


¿CUÁNTOS AÑOS TIENES ABUELITA?

 


 

Una tarde un nieto estaba charlando con su abuela sobre los acontecimientos actuales.

 

Entonces, el pregunto: ¿que edad tienes abuela?
 
La abuela respondió:
 

Bueno, déjame pensar un minuto... Nací antes de la televisión, las vacunas contra la polio, las comidas congeladas, la fotocopiadora, los lentes de contacto, la píldora anticonceptiva y el fresbee.
 
No existían los radares, las tarjetas de crédito, el rayo láser o los patines en línea. No se había inventado el aire acondicionado, las lava-vajillas, las secadoras, y las prendas se ponían a secar al aire fresco.
 
El hombre todavía no había llegado a la Luna y no existían los aviones de propulsión a chorro para pasajeros. Tu abuelo y yo nos casamos y después vivimos juntos, y en cada familia había un papá y una mamá.
 
Gay era una palabra respetable en ingles que significaba una persona contenta, alegre y no homosexual, al que cariñosamente llamábamos loca. De lesbianas, nunca habíamos oído hablar y los muchachos no usaban aretes. Nací antes de la computadora, las dobles carreras universitarias, las terapias de grupo y los psicólogos.
 
Hasta que cumplí 25, llame a cada policía y a cada hombre, señor, y a cada señora o señorita.
 
En mis tiempos la virginidad no producía cáncer.


Nuestras vidas estaban gobernadas por los 10 Mandamientos, el buen juicio, los valores y el sentido común. Nos enseñaron a diferenciar entre el bien y el mal y a ser responsables de nuestros actos.
 
Creíamos que la comida rápida era lo que la gente comía cuando estaba apurada.


Tener una relación significativa era llevarse bien con los hermanos y primos. Tiempo compartido significaba el que la familia compartía unas vacaciones, no un condominio.
 
Nunca habíamos oído hablar sobre la música estereofónica, la radio FM, cassettes, CD'S, maquinas de escribir eléctricas, calculadora (ni siquiera mecánica, para no mencionar las portátiles).


A los relojes se les daba cuerda cada día. No existía nada digital, ni los relojes ni los indicadores con numeritos luminosos en los artefactos del hogar, ni en las máquinas. Hablando de máquinas, no existían los cajeros automáticos, las maquinas de helado en las peleterías, los radio reloj despertador, ni los hornos de microondas, para no hablar de los videocassettes ni las filmadoras de video. Si en algo decía Made in Japan se le consideraba una porquería y no existía Made in Korea, Made in China, ni Made in Taiwan.
 
No se había oído de Pizza Hut, McDonalds o el café instantáneo ni de los endulzantes artificiales.
 
Había tiendas donde se compraban cosas por 5 y 10 centavos. los helados, las llamadas telefónicas, los pasajes de autobús y la Pepsi, todo costaba 10 centavos. Se podía comprar un Chevrolet Coupe nuevo por 600 dólares (pero, quien los tenia).
 
En mi tiempo, hierba era algo que se cortaba y no se fumaba; Coca era una gaseosa y la música de rock era la que hacia la mecedora de la abuela.
 
Chip significaba un pedazo de madera, hardware era la ferretería y el software no existía.
 
Fuimos la ultima generación que creyó que una señora necesitaba un marido para tener un hijo.
 
Ahora dime, cuantos años crees que tengo
 
¿Mas de cien?, preguntó su nieto.
 
NO... SOLAMENTE 50
 

 


CORAZÓN DE MUJER

 


 

Cuando el Señor hizo a la mujer, era su sexto día de trabajo haciendo horas extras... Un Ángel apareció y dijo ¿Por qué pasas tanto tiempo en ésta?
 
Y el Señor le contestó diciendo: "Has visto el formulario de especificaciones que tiene", Tiene que ser completamente lavable, pero no plástica, tiene 200 partes movibles, todas reemplazables, funciona con té y restos de comida, tiene un regazo en el que caben 2 niños al mismo tiempo pero que desaparece cuando se incorpora, tiene un beso que puede curar cualquier cosa, desde una rodilla raspada hasta un corazón roto.
 
El Ángel trató de detener al Señor. Esto es demasiado trabajo para un solo día, mejor espera hasta mañana para terminar.
 
Pero no puedo, protestó el Señor. Estoy tan cerca de terminar esta creación por lo que está muy cerca de mi corazón. Se cura a si misma cuando está enferma y puede alimentar a una familia con una hamburguesa y puede hacer que un nene de 9 años se quede bajo la ducha.
 
El Ángel se acercó y tocó a la mujer Pero la has hecho tan suave, Señor
 
Ella es suave, asintió el Señor pero también la hice fuerte. No tienes ni idea de lo que puede resistir o lograr...
 

¿Podrá pensar?, preguntó el Ángel.


El Señor respondió -No tan sólo será capaz de pensar, sino también de razonar y negociar.


El Ángel notó algo y se estiró y tocó la mejilla de la mujer.


Oh, parece que este modelo tiene una pérdida. Le dije que estaba tratando de poner demasiadas cosas.


El dijo, no es una pérdida - Objetó el Señor - Eso es una lágrima.


¿Y para qué son las lágrimas? - Preguntó el Ángel.


El Señor dijo, La lágrima es la forma en que ella expresa su alegría, su pena, su desilusión, su soledad, su dolor y su orgullo.


El Ángel estaba impresionado. Eres un genio, Señor, pensaste en todo ¡ya que las mujeres son en verdad asombrosas!
 
Las mujeres tienen fuerzas que asombran a los hombres.

 

Llevan a los hijos, sobrellevan dificultades, llevan pesadas cargas pero se aferran a la felicidad, amor y alegría.

 

Sonríen cuando quieren gritar.

 

Cantan cuando quieren llorar.

 

Lloran cuando están felices y ríen cuando están nerviosas.

 

Pelean por lo que creen.

 

Se sublevan contra la injusticia.

 

No aceptan un no por respuesta cuando creen que existe una solución mejor.

 

No se compran zapatos nuevos pero a sus hijos sí.

 

Acompañan al médico a un amigo asustado.

 

Aman incondicionalmente.

 

Lloran cuando sus hijos sobresalen y ovacionan a sus amigos cuando triunfan.

 

Se les rompe el corazón cuando un amigo muere.

 

Sufren cuando pierden a algún miembro de la familia pero son fuertes cuando no hay de donde más sacar fuerzas.
 
Saben que un abrazo y un beso puede sanar un corazón roto.

 

Las mujeres vienen en todos los tamaños, colores y formas.

 

Manejan, vuelan, caminan o te mandan e-mails para decirte cuánto te quieren.

 

El corazón de las mujeres es lo que hace el mundo girar!
 
Las mujeres hacen más que dar a luz. Ellas traen alegría y esperanza. Compasión e ideales.

 

Las mujeres tienen un montón de cosas que decir y para dar.

 

Sí, ¡el corazón de la mujer es asombroso!
 

 

 

UN NIÑO ES SORPRENDENTE

 


 

Nunca sabes que es lo que va decir o hacer un niño, ¡es sorprendente!
 
Al autor y orador Leo Buscaglia se le solicito una vez que fuera parte del jurado en un concurso.

 

El propósito del concurso era encontrar al niño más cariñoso.

 

El ganador fue un niño de 4 anos cuyo vecino era un anciano a quien recientemente le había fallecido su esposa. El niño al ver al hombre llorar, fue al patio de la casa del hombre, se subió a su regazo y se sentó. Cuando su mamá le pregunto que le había dicho al vecino, el pequeño niño le contesto, Nada, solo le ayude a llorar.
 


La Maestra Debbie Moon's de primer grado estaba discutiendo con su grupo la pintura de una familia.
 
Había un niño en la pintura que tenia el cabello de color diferente al del resto de los miembros de la familia. uno de los niños del grupo sugirió que el niño de la pintura era adoptado y una niña compañera del grupo le dijo Yo se todo de adopciones por que yo soy adoptada.
 
¿Que significa ser adoptado pregunto otro niño Significa, dijo la niña, que tu creces en el corazón de tu mama en lugar de crecer en su vientre.

 
Una niña de 4 años con su pediatra. Mientras el doctor revisaba los oídos de la niña con el otoscopio, le preguntaba:
 
¿Crees que me encontrare al pájaro Abelardo ahí dentro?
 
La niña permaneció en silencio.
 
Enseguida el doctor tomo el abate lenguas y reviso su garganta. El doctor le pregunto
 
¿Crees que me encontrare al monstruo galletero ahí dentro?
 

De nuevo La niña no contesto nada.

 

El doctor puso el estetoscopio en el pecho de la niña. Mientras escuchaba su corazón le pregunto ¿Crees que escuchare a Barney ahí dentro?
 
¡Oh no! contesto la niña ¡Dios esta en mi corazón! ¡Barney esta pintado en mis calzones!
 
 
Una vez conducía hacia mi casa del trabajo, me detuve para ver un juego de béisbol de las pequeñas ligas que había en un parque cercano a mi casa. Cuando me estaba sentando en la banca de la línea de primera base, le pregunte a uno de los niños cual era el score.
 
Estamos abajo 14 a 0, contestó con una sonrisa.
 
¿En serio? le dije. Tengo que admitir que no pareces muy desanimado.
 
¿Desanimado dijo el niño con una cara de confusión ¿Por qué estar desanimado, aún no hemos tenido turno al bat.
 


Siempre que estoy decepcionada de mi vida, me detengo a pensar en el pequeño Jaime Scott. Jaime estaba intentando conseguir una parte en obra en la escuela. Su mama me dijo que el niño había puesto su corazón en ello, aún así ella temía que no seria elegido. El día que las partes de la obra fueron repartidas, yo estuve en la escuela. Jaime salió corriendo con los ojos brillantes con orgullo y emoción. Adivina que mama grito, y dijo las palabras que permanecerán como una lección para mi:
He sido elegido para aplaudir y animar.
 

Una lección para el corazón es mi hija de 10 años, Sara, quien nació sin un Músculo de uno de sus pies para lo cual usa un aparato todo el tiempo. Un hermoso día de primavera llego de la escuela y me dijo que había competido en las carreras en los eventos competitivos de la escuela. Debido al soporte de su pierna empecé a pensar rápidamente en algo que decirle para darle valor y animar a mi Sara, cosas que podría decir acerca de no dejar que esto la desanimara pero antes de que yo pudiera decir algo ella dijo: Papi gane dos de las carreras, ¡¡No podía creerlo!! Y después dijo:
¡Tuve ventaja!
 
Ah, lo sabia. Pensé que debieron de haberla dejado correr a la cabeza primero que los demás. Pero una vez mas antes de que pudiera decir una palabra ella dijo: Papi no me dejaron correr primero que los demás. Mi ventaja fue tener que tratar mas fuerte que los demás.
 

Un testigo de Nueva York en un frió día de diciembre.
 
Un niño de 10 años estaba parado frente a una tienda de zapatos en el camino, descalzo apuntando a través de la ventana y temblando de frió. Una señora se acerco al niño y le dijo: "Mi pequeño amigo que estas mirando con tanto interés en esa ventana"
 
Le estaba pidiendo a Dios que me diera un par de zapatos, fue la respuesta del niño.
 
La señora lo tomo de la mano y lo llevo adentro de la tienda, le pidió al empleado que le diera media docena de pares de calcetines para el niño. Pregunto si podría darle un recipiente con agua y una toalla. El empleado rápidamente le trajo lo que pidió. Ella se llevo al niño a la parte trasera de la tienda se quito los guantes y le lavo los pies al niño, se los seco con la toalla. Para entonces el empleado llego con los calcetines. La señora le puso un par de los calcetines al niño y le compro un par de zapatos. Junto el resto de pares de calcetines y se los dio al niño. Ella acaricio al niño en la cabeza y le dijo
 
¡No hay duda pequeño amigo que te sientes mas cómodo ahora!.
 
Mientras ella daba la vuelta para irse el niño la alcanzo de la mano mirándola con lagrimas en los ojos contesto con estas palabras:
 
¿Es usted la esposa de Dios...?
 
 

 


UN HERMANO ASÍ

 


 

A un amigo mío llamado David, su hermano le dio un automóvil como regalo de Navidad.
 
En nochebuena, cuando David salió de su oficina, un niño de la calle estaba caminando alrededor del brillante coche nuevo admirándolo.
 
-¿Es este es su coche señor- preguntó. David afirmó con la cabeza.
 
- Mi hermano me lo dio en Navidad.
 
El niño estaba asombrado.
 
- Quiere decir que su hermano se lo regaló y a usted no le costo nada, vaya me gustaría... -titubeo el niño-
 
Desde luego, David sabia lo que el niño iba a decir, que le gustaría tener un hermano así, pero lo que el muchacho realmente dijo estremeció a David de pies a cabeza.
 
- Me gustaría -prosiguió el niño- poder ser un hermano así.
 
David miro al niño con asombro, e impulsivamente añadió:
 
-¿Te gustaría dar una vuelta en mi auto?
 
-Oh si, eso me encantaría.
 
Después de un corto paseo, el niño volteo y con los ojos chispeantes dijo:
 
- Señor... ¿No le importaría que pasáramos frente a mi casa.
 
David sonrió. Creía saber lo que el muchacho quería. Quería enseñar a sus vecinos que podía llegar a su casa en un gran automóvil, pero de nuevo, David estaba equivocado.
 
- ¿Se puede detener donde están esos dos escalones? - pidió el niño.
 
Subió corriendo y en poco rato David oyó que regresaba, pero no venía rápido. Llevaba consigo a su hermanito lisiado. Lo sentó en el primer escalón, entonces le señalo hacia el coche.
 
-Lo ves, Allí esta Juan, tal como te lo dije, allí arriba. Su hermano se lo regaló de Navidad y a él no le costo ni un centavo, y algún día yo te voy a regalar uno igualito... entonces podrás ver por ti mismo todas las cosas bonitas de los escaparates de Navidad, de las que he estado tratando de contarte.
 
David, bajo del coche y subió al muchacho enfermo al asiento delantero. El hermano mayor, con los ojos radiantes, se subió atrás de él y los tres comenzaron un paseo navideño memorable.
 
Esa Nochebuena, David comprendió lo que Jesús quería decir con "Hay más dicha en dar..."
 

 


CAMINO AL CIELO

 


 

Un hombre, su caballo y su perro, caminaban por una calle. Después de mucho caminar, el hombre se dio cuenta que los tres habían muerto en un accidente. Hay veces que lleva un tiempo para que los muertos se dan cuenta de su nueva condición.
 
La caminata era muy larga, cuesta arriba, el sol era fuerte y los tres estaban empapados en sudor y con mucha sed.
 
Precisaban desesperadamente agua. En una curva del camino, avistaron un portón magnífico, todo de mármol, que conducía a una plaza calzada con bloques de oro, en el centro de la cual había una fuente de donde brotaba agua cristalina.
 
El caminante se dirigió al hombre que desde una garita cuidaba de la entrada.
- Buen día - dijo el caminante
- Buen día - respondió el hombre
- ¿Qué lugar es este, tan lindo? - preguntó el caminante.
- Esto es el cielo  - fue la respuesta.
- Que bueno que nosotros llegamos al cielo, estamos con mucha sed, dijo el caminante.
- Usted puede entrar a beber agua a voluntad.  - dijo el guardián, indicándole la fuente.
- Mi caballo y mi perro también están con sed.
- Lo lamento mucho  - le dijo el guarda.  - Aquí no se permite la entrada de animales.
 

El hombre se sintió muy decepcionado porque su sed era grande. Mas él no bebería, dejando a sus amigos con sed. De esta manera, prosiguió su camino.


Después de mucho caminar cuesta arriba, con la sed y el cansancio multiplicados, llegaron a un sitio, cuya entrada estaba marcada por un portón viejo semi-abierto. El portón daba a un camino de tierra, con árboles a ambos lados que le hacían sombra.

 

A la sombra de uno de los árboles, un hombre estaba recostado, con la cabeza cubierta por un sombrero, parecía que dormía...


- Buen día - dijo el caminante.
- Buen día - respondió el hombre.
- Estamos con mucha sed, yo, mi caballo y mi perro.
- Hay una fuente en aquellas piedras.  - dijo el hombre indicando el lugar. Pueden beber a voluntad.
 

El hombre, el caballo y el perro fueron hasta la fuente y saciaron su sed.
 

- Muchas gracias - dijo el caminante al salir.
- Vuelvan cuando quieran - respondió el hombre
- A propósito - dijo el caminante - ¿cuál es el nombre de este lugar?
- Cielo  - respondió el hombre.
- ¿Cielo? ¡Mas si el hombre en la guardia de al lado del portón de mármol me dijo que allí era el cielo!
- Aquello no es el cielo, aquello es el infierno.
El caminante quedó perplejo.
- Mas entonces  - dijo el caminante  - esa información falsa debe causar grandes confusiones.
- De ninguna manera  - respondió el hombre

- En verdad ellos nos hacen un gran favor. Porque allí quedan aquellos que son capaces de abandonar a sus mejores amigos.
 
 
 


CUATRO COSAS QUE NO SE RECUPERAN

 

 

 

Una chica estaba esperando su vuelo en un gran aeropuerto. Como tenía mucho tiempo decidió comprar un libro y un paquete de galletas, para descansar y leer en alguna sala del aeropuerto. Se acababa de sentar cuando también lo hizo un hombre, dejando un asiento de por medio, que abrió una revista y empezó a leer; quedando entre ellos las galletas.
 
Cuando ella tomó la primera galleta, el hombre también tomó una. Ella se sintió indignada, pero no dijo nada; aunque pensó ¡Qué descarado, que ganas me dan de darle un golpe para que escarmiente!.
 
Pero la cosa no quedó ahí. Cada vez que ella tomaba una galleta, el hombre también tomaba una. Aquello la iba indignando tanto que no conseguía concentrarse ni reaccionar. Cuando quedaba sólo una galleta, pensó ¿qué hará ahora este cara dura.
 

Y entonces el hombre, que pareció adivinarle el pensamiento, dividió la última galleta y dejó una mitad para ella.


¡Ah, no! ... aquello ya era demasiado y se puso a bufar de rabia; por lo que cerró su libro, recogió sus cosas y salió disparada hacia su sector de embarque.


Una vez en el avión y más calmada, al mirar dentro de su bolso se quedó de piedra

 

¡Allí estaba su paquete de galletas. . .intacto! ¡Qué vergüenza!
 

Sólo entonces se dio cuenta de su despiste y del juicio injusto que había hecho sobre un comportamiento generoso.
 
En efecto, el hombre había compartido sus galletas sin sentirse indignado, ni nervioso o alterado, y ya no había posibilidad de pedirle disculpas; pero sí de razonar ¿Cuántas veces sacamos conclusiones apresuradas en nuestra vida, cuando debiéramos observar mejor ¿a cuántas personas encasillamos en estereotipos?, sin darles tiempo a explicar lo que quieren decir ¿cuántas oportunidades perdemos de quedar mejor?
 
En ese momento se le vino a la cabeza un consejo que le dio su ya fallecida abuela:
 
Recuerda siempre que existen cuatro cosas en la vida que no se recuperan:
 

- una piedra, después de haberla lanzado;
- una palabra, después de decirla;
- una oportunidad, después de haberla perdido; y
- el tiempo, una vez que ha pasado.
 
 

 


EL EXTRAÑO

 


 

Unos cuantos años después de que yo nací, mi padre conoció a un extraño en nuestra pequeña población en Puerto Rico. Desde el principio mi padre quedó fascinado con este recién llegado encantador personaje, y enseguida le invitó a que viviera con nuestra familia.


El extraño aceptó y desde entonces ha estado con nosotros.
 
Mientras yo crecía nunca pregunté su lugar en mi familia, en mi mente joven ya tenía un lugar muy especial. Mis padres eran instructores complementarios, mi mamá me enseñó lo que era bueno y lo que era malo y mi papá me enseñó a obedecer. Pero el extraño era nuestro narrador. Nos mantenía hechizados por horas al extremo con aventuras, misterios y comedias.
 
Si yo quería saber cualquier cosa de política, historia o ciencia, siempre sabía las contestaciones sobre el pasado. ¡Conocía del presente y hasta podía predecir el futuro!
 
Llevó a mi familia al primer juego de de las ligas mayores de béisbol. Me hacia reír, y me hacia llorar. El extraño nunca paraba de hablar, pero a mi padre no le importaba.
 

A veces mi mamá se levantaba temprano y callada mientras que el resto de nosotros estábamos pendientes para escuchar lo que el extraño tenía que decir, pero ella se iba a la cocina para tener paz y tranquilidad. Ahora me pregunto si ella habría rezado alguna vez para que el extraño se fuera de nuestra casa.
 
Mi padre dirigió nuestro hogar con ciertas convicciones morales, pero el extraño nunca se sentía obligado a honrarlas. Las blasfemias, por ejemplo, no fueron permitidas en nuestra casa ni en la de nuestros amigos o de cualesquiera visitantes... Sin embargo, nuestro visitante de largo plazo lograba pronunciar las palabras ésas que quemaban mis oídos e hicieron que mi papá se retorciera y mi madre se ruborizara. Mi papá nunca nos dio permiso para usar alcohol de manera liberal, pero el extraño nos animó a intentarlo sobre una base regular. Hizo que los cigarrillos parecieran frescos e inofensivos, y que los cigarros y las pipas se vieran distinguidas. Hablaba libremente (demasiado) sobre sexo y sus comentarios eran a veces evidentes, a veces sugestivos, y generalmente vergonzosos. Mil y una veces nos hizo ver que matar es algo natural y hasta correcto, si está inspirado en una buena causa.
 
Ahora sé que mis conceptos sobre las relaciones humanas fueron influenciados fuertemente durante mi adolescencia por el extraño. Repetidas veces lo reprendieron y raramente le hizo caso a los valores de mis padres y NUNCA le pidieron que se fuera.
 
Más de cincuenta años han pasado desde que el extraño se mudó con nuestra familia. Desde entonces ha cambiado mucho y ya no es casi tan fascinante como era al principio.

No obstante, si hoy usted pudiera entrar en la guarida de mis padres, todavía lo encontraría sentado en su esquina, esperando a alguien para que escuchara sus charlas y para verlo dibujar sus cuadros.

¿Su nombre ¡Nosotros lo llamamos televisor!
 
¡AHORA EL EXTRAÑO TIENE UNA ESPOSA QUE SE LLAMA COMPUTADORA Y UN HIJO QUE SE LLAMA CELULAR!
 
 

 


LA CAJITA DE REGALO

 


 

 

La historia va así...
 
Hace ya un tiempo, un hombre castigó a su pequeña hija de 3 años por desperdiciar un rollo de papel de envoltura dorado.
 
El dinero era escaso en esos días por lo que explotó en furia, cuando vio a la niña tratando de envolver una caja para ponerla debajo del árbol de Navidad.
 
Más sin embargo, la niña le llevó el regalo a su padre la mañana siguiente y dijo:
 

- Esto es para ti, Papito .
 
El se sintió avergonzado de su reacción de furia, pero, volvió a explotar cuando vio que la caja estaba vacía. Le volvió a gritar diciendo:


-¿Que no sabes que cuando das un regalo a alguien se supone que debe haber algo adentro?
 
La pequeñita volteó hacia arriba con lágrimas en los ojos y dijo:


¡Oh, Papito, no esta vacía, yo soplé besos adentro de la caja. Todos para ti, Papi!
 
El padre se sintió morir; puso sus brazos alrededor de su hija y le suplicó que lo
perdonara.
 
Se ha dicho que el hombre guardó esa caja dorada cerca de su cama por años y siempre que se sentía derrumbado, tomaba de la caja un beso imaginario y recordaba el amor que su hija había puesto ahí.
 

 

 


LA VAQUITA

 


 

Un maestro de la sabiduría paseaba por un bosque con su fiel discípulo, cuando vio a lo lejos un sitio de apariencia pobre, y decidió hacer una breve visita al lugar. Durante la caminata le comentó al aprendiz sobre la importancia de las visitas, también de conocer personas y las oportunidades de aprendizaje que tenemos de estas experiencias.
 
Llegando al lugar constató la pobreza del sitio, los habitantes, una pareja y tres hijos, la casa de madera, vestidos con ropas sucias y rasgadas, sin calzado, entonces se aproximó al señor, aparentemente el padre de familia y le preguntó:
 
- En este lugar no existen señales de trabajo ni puntos de comercio tampoco, ¿como hacen usted y su familia para sobrevivir aquí?
 
El señor calmadamente respondió:
 
- Amigo mío, nosotros tenemos una vaquita que nos da varios litros de leche todos los días. Una parte del producto la vendemos o lo cambiamos por otros géneros alimenticios en la ciudad vecina y con la otra parte producimos queso, cuajada, etc., para nuestro consumo y así es como vamos sobreviviendo.
 
El sabio agradeció la información, contempló el lugar por un momento, luego se despidió y se fue. En el medio del camino, volteo hacia su fiel discípulo y le ordeno al aprendiz.
 
- Busque la vaquita, llévela al precipicio de allí en frente y empújela al barranco.
 
El joven espantado vio al maestro y le cuestiono sobre el hecho de que la vaquita era el medio de subsistencia de aquella familia.
 
Mas como percibió el silencio absoluto del maestro, fue a cumplir la orden. Así que empujó la vaquita por el precipicio y la vio morir.
 
Aquella escena quedo grabada en la memoria de aquel joven durante algunos años.
 
Un bello día el joven resolvió abandonar todo lo que había aprendido y regresar a aquel lugar y contarle todo a la familia, pedir perdón y ayudarlos. Así lo hizo, y a medida que se aproximaba al lugar veía todo muy bonito, con árboles floridos, todo habitado, con carro en el garaje de tremenda casa y algunos niños jugando en el jardín.
 
El joven se sintió triste y desesperado imaginando que aquella humilde familia tuviese que vender el terreno para sobrevivir, aceleró el paso y llegando allá, fue recibido por un señor muy simpático, el joven pregunto por la familia que vivía allí hace unos cuatro años, el señor respondió que seguían viviendo allí.
 
Espantado el joven entro corriendo a la casa y confirmó que era la misma familia que visitó hace algunos años con el maestro. Elogió el lugar y le pregunto al señor (el dueño de la vaquita).
 
- ¿Cómo hizo para mejorar este lugar y cambiar de vida.
 
El señor entusiasmado le respondió:


- Nosotros teníamos una vaquita que cayo por el precipicio y murió, de ahí en adelante nos vimos en la necesidad de hacer otras cosas y desarrollar otras habilidades que no sabíamos que teníamos, así alcanzamos el éxito que sus ojos vislumbran ahora.
 
Punto de reflexión Todos nosotros tenemos una vaquita que nos proporciona alguna cosa básica para nuestra sobrevivencia la cual es una convivencia con la rutina, NOS HACE DEPENDIENTES, Y CASI QUE EL MUNDO SE REDUCE A LO QUE LA VAQUITA TE PRODUCE.


 

 


AMOR INCONDICIONAL

 


 

Un soldado regresa de Vietnam y llama a sus padres Que viven en Sacramento.
 
- Papá, mamá, estoy regresando a casa pero tengo un Un favor que pedirles un amigo viene conmigo.
 
- Seguro responden los padres Nos encantará que venga Contigo.
 
- Lo que pasa es que fue seriamente herido en una batalla pisó Una mina quiebra patas y perdió un brazo y una pierna. Está muy abatido.
 
- Lo sentimos, hijo ¿No será mejor encontrarle un sitio para que viva
 
- No yo quiero que viva conmigo.
 
-¿Te das cuenta de lo que estás pidiendo
 
Una persona con esas limitaciones sería un peso demasiado grande para nosotros. Tenemos nuestras propias vidas y no podemos dejar que alguien así interfiera en ellas. ¿Por qué no te olvidas del amigo y vuelves ahora mismo El encontrará la manera de sobrevivir si lo desea.
 
Cuando la conversación llegó a ese punto, el hijo colgó el teléfono y sus padres no volvieron a saber nada de su paradero.
 
Sin embargo una semana después recibieron una llamada de la Policía de San Francisco Su hijo había fallecido al caer desde una azotea y se estimaba que era un suicidio.
 
Los padres llorosos y angustiados, vuelan a San Francisco con el objeto de ir a la morgue a identificar el cuerpo de su hijo.
 
Ellos lo reconocen de inmediato, pero observan horrorizados algo que no sabían su hijo sólo tenía un brazo y una pierna.

 

 

 


ACTIVADORES DE MENTES

 


 

Abren puertas y ventanas. Estudian e investigan. Promueven a los grandes pensadores. Juegan a viajar en el tiempo. Transforman una oportunidad perdida, en una aprovechada. Difunden la historia. Trabajan siguiendo su vocación. Brindan elementos que ayudan a leer la vida de mejor manera. Se acompañan de lápices y libros.
 
Son únicos, pacientes y dedicados. Tienen distintas edades. Se presentan con dominio de su materia. Utilizan el plumón y el bolígrafo como varitas mágicas. Hacen del pizarrón un espacio abierto al conocimiento. Las disciplinas que imparten son tan variadas como sus sitios de trabajo laboratorios, talleres, aulas, patios, pequeñas salas o cubículos escondidos. No siempre desempeñan su trabajo en condiciones adecuadas, sin embargo, se las ingenian para encontrar un remedio a la situación.

 

Cuando no encuentran apoyo y estímulo a su trabajo, perfeccionan el ejercicio de la dignidad. En sus centros de trabajo las instrucciones toman forma, la palabra se transforma en acción y se aprende costura, inglés, cocina, matemáticas, sociología... Ellos llenan de aspiraciones las mochilas o colocan el dominio de un oficio bajo el brazo.
 
Habrá estrellitas en la frente, caritas de felicitación, pruebas, cuadernos llenos de ejercicios, letras chuecas, mapas, números y colores, todo esto sólo para comenzar. Tanto que aprender Filosofía, Historia, Ciencias Naturales. Son ayudantes profesionales de los pequeños que temen al primer día de clases, los llevan de la mano para entrar al salón y descubrir el mundo entero
 
Aparecen el cómo, quién, cuándo y qué, rebotando en las paredes. Las preguntas se pasean a lo largo y ancho de la escuela. Ellos imparten su clase como la ocasión esperada para calmar el rebote. La tarea consiste en que sus alumnos descubran el para qué estar ahí.
 
Con el cambio y el crecimiento, llega la necesidad de explicaciones y aparecen ellos, los que desmenuzan las preguntas, fraccionando parte por parte lo que se desconoce, para su buena comprensión. La necesidad de orientación no descansa indecisión sobre el área de estudio, afición u oficio, y ellos resuelven esas dudas con la habilidad que les brinda su saber y vocación.
 
Aquellos que trabajan en la enseñanza alumbran caminos de especialización, estudios de postgrado, maestría y doctorado. Llevan portafolios llenos de exámenes, apuntes y notas, instrumentos y objetos varios, lo necesario para sacar el mayor provecho de su tiempo de trabajo.
 
Los profesores activan mentes e iluminan aulas, escuchan su vocación y hacen de su labor algo mucho más grande que una simple ocupación. Académicos, profesionistas, jefes de estado, jardineros, cocineros, astronautas… todos han encontrado a esos maravillosos personajes que les dijeron cómo hacer las cosas y les explicaron el principio. Su trabajo favorece el desarrollo de un pueblo, difunde valores, incorpora hábitos, construye ideologías y fortalece personas.
 
Aplausos, reverencia y agradecimientos para todos aquellos que trabajan convencidos de su labor, por los que mejoran la vida de sus aprendices, por los que han logrado el milagro de la comprensión y el razonamiento, por los que consiguen que se aprenda lo necesario para ganarse el sustento, por los que impulsan a todos los que visitan el aula, a seguir creciendo como personas y a creer en sí mismos. Es necesario hacer un reconocimiento a los profesores que dedican años de trabajo a la invaluable actividad del magisterio, a ellos, que logran clase tras clase, practicar la enseñanza con devoción y maestría.
 

 


¡YA CÁLLATE LUIS!

Profr. Jorge Alberto Cano Luna
Cd. Victoria, Tamps. México

 

 
 

La mamá de Luisito se presentó un tranquilo mediodía a recoger a su hijo a la escuela; Luisito estudiaba apenas el Tercer grado de Primaria, era un niño que siempre se había distinguido por su mirada vivaz y pícara amén de que siempre sacaba muy buenas calificaciones producto de su capacidad memorística sorprendente y su reflexividad innata, así como por sus preguntas (y a veces respuestas) que llenaban de sorpresa a más de un adulto.
 
Ese día, era como un día cualquier otro en la escuela de Luisito, pero no así para él, ese día que su madre pasó a recogerlo; a la hora de salida la esperaba el maestro con una fuerte queja del niño, así que dirigiéndose a la madre de Luis le dijo:
 
—Señora, necesito que hable muy seriamente con su hijo Luis, el día de hoy en la clase le ordené en más de una ocasión que guardara silencio y él desobedeciendo mis órdenes hablaba y a veces hasta gritaba.
 
El maestro sin mediar explicación sólo le dijo que Luis lo había sacado de sus casillas a tal grado de que llegó a gritarle —¡¡Luis... cállate!!, y Luis como si el maestro no existiera en el aula continuaba hablando. Le recomendó a la señora que junto con su esposo hablaran muy seriamente con Luisito para que corrigiera sus modales.
 
La madre de Luisito le dijo al profesor que hablaría con el niño a fin de que corrigiera su comportamiento, acto seguido abandonó el salón ofuscada y avergonzada por la llamada de atención del maestro, no abandonaba todavía las instalaciones de la escuela cuando recriminó al niño con gritos —¡¡Por que haces eso!!, —¡¡Es eso lo que nosotros te enseñamos!!
 
Mientras Luisito débilmente reclamaba —Pero mamá es que... —¡¡Cállate!! gritó la mamá mientras le daba sonora bofetada al indefenso niño que con lágrimas en los ojos y sorprendido seguía reclamando débilmente —Pero mamá es que el maestro...

 

—¡¡Cállate, así es como pagan a uno!! y se retiró jalando fuertemente el débil bracito del indefenso niño.
 
Al salir por la puerta principal de la escuela la madre se encuentra a Katia, una compañerita de Luisito y con el propósito de quizá justificar su violenta reacción y disminuir un poco su sentimiento de culpa por el trato dado a Luisito, le preguntó a la niña sobre la actitud del niño dentro del salón y los detalles del ofuscamiento del profesor a lo que la niña respondió
 
—Si señora, es cierto; lo que pasó en el salón fue que el maestro estaba preguntándonos a los niños del grupo sobre lo que habíamos visto en la clase pasada y Luis le contestaba todas las preguntas, pero el maestro quería que otros niños participaran y callaba a Luisito, le gritaba muy fuerte ¡¡Luis... cállate!!. Pero él quería seguir participando.
 
Al escuchar lo anterior un gran nudo se atravesó en la garganta de la madre de Luisito y dos lágrimas corrieron por su rostro al tiempo que miraba al cielo y lanzando una plegaria decía —¡¡Que he hecho Dios Mío!! y fuertemente estrechaba entre sus brazos al frágil cuerpo del inocente niño el cual su único pecado fue tratar de compartir sus conocimientos y experiencias con sus compañeritos de aula.
 
Cabe una pregunta ¿A quién debemos callar?, ¿al profesor partidario de una educación tradicional, verticalista y libresca ¿O a la madre preocupada por que se ponía en “tela de duda” su actuación recta y autoritaria O bien a Luisito, niño inquieto e inteligente que aún sin saberlo en su interior sueña con una escuela donde no solo se reciba “enseñanza”, sino que por el contrario se permita que se compartan conocimientos entre sus iguales.
 




TE PROPONGO

 

 

 

Sé que a veces te desespera que pregunte tanto, pero de verdad no lo hago con la intención de exhibir ante los demás que no sabes todo, pues ¿quién? sí "La causa de mis preguntas es que estoy ansioso por descubrir, con mis propias palabras, los secretos de la ciencia, el arte y la vida".


Te propongo un trato para que no sientas que pregunto con afán de molestarte cuando dude sobre algún tema, no siempre me respondas; mejor enséñame a buscar una respuesta que pueda convertirse en tres preguntas más.


Sé que te molesta que me burle, eche relajo en clase y a veces me haga el chistoso. Sabes, grito porque necesito de una mano que me ponga límites y de otra que me comprenda y enseñe. Hagamos una cosa, mientras más rebelde veas que me comporto, sé más firme y amoroso conmigo, te necesito.


Perdona que bostece en clase y esté escurrido en mi asiento, apático y desinteresado. No te confundas, no es la edad, tampoco que esté entrando en la adolescencia. Es que lo que me enseñas a veces no toca mi realidad, no se apega a lo que vivo a diario, por eso ves que vuelo lejos, soñando otras cosas que quiero hacer de mi vida.


Quisiera pedirte, por ti y por mí, que cuando planees tu clase, pienses en las cosas que vivo y conozco, para que lo que me vas a enseñar, toque mi realidad, con la finalidad de que yo lo utilice para cumplir mis sueños; ¡ah!, eso sí, no me pidas sólo memorizar, mejor pídeme que entienda, para que en algún momento, lo que tú me enseñas, pueda aplicarlo a mi persona y a mi entorno.


Sabes, a veces creo que te incomoda la gran carga y responsabilidad que la sociedad ha puesto en ti. Sucede que nuestros padres creen que tú nos tienes que instruir y educar, suplantando su papel “si ha de resolverse para bien, es responsabilidad del maestro, lo mismo si se echa a perder”. ¿Qué pesado es a veces, no?


Oye, no te responsabilices más de lo que te han dicho que eres responsable y recupera esta vocación sencilla y cariñosa que reconozco cuando te veo ¡Eres guía y acompañante de mi caminar! ¡Recupérame con tu vocación!


Hoy te digo la verdad y no te propongo cosas lejanas que tu sabiduría de guía y profesor, no puedan lograr con éxito profundo en tu vida y en la mía. Ahora no quiero ser un número o un apellido, no quiero ser sólo yo, ni que tú te sientas solo. Mira, seamos dos, profe y alumno, y construyamos un mundo mejor.


Por último, sé que no lo digo muy seguido, pero ahora es cuando "Gracias por tu compromiso, gracias por tu entrega, gracias por tu vocación. Gracias por ser mi maestro. Sabes, Yo te quiero recuperar, ¿y tú”.

 

 

 

LA PARÁBOLA DEL LÁPIZ

 


 

 

Un hacedor de lápices tomó un lápiz justo antes de meterlo en su caja, y le dio unos consejos. -Le dijo:
 
Hay 5 cosas que debes saber antes que seas enviado al mundo. Siempre recuérdalas y serás el mejor lápiz del mundo.
 
Las 5 cosas son las siguientes:


1- Siempre harás cosas grandiosas, pero solo si te dejas sostener en la mano de alguien más.


2- Experimentarás el dolor en algunas ocasiones en que te saquen punta, pero será necesario para que seas cada vez un mejor lápiz.


3- Tendrás errores, pero tendrás un borrador para corregirlos todos.


4- La parte más importante de ti es la que llevas dentro, y...


5- En cualquier superficie que seas usado, tendrás que dejar tu marca.  No importan las circunstancias o las condiciones, deberás continuar escribiendo.
 
El lápiz entró en su caja prometiendo recordar estas 5 cosas y con un propósito en su corazón de ser útil.
 
Ahora podríamos ponernos nosotros en el lugar del lápiz y recordar estas 5 cosas para ser, cada día, una mejor persona:


1- Siempre harás cosas grandiosas, pero solo si te dejas sostener en la mano de Dios.


2- Experimentarás el dolor en algunas ocasiones de las luchas y tribulaciones, pero será necesario para que seas más fuerte y valiente cada vez.


3- Tendrás errores, pero tendrás humildad para corregirlos todos y crecer por medio de ellos.


4- La parte más importante de ti es la que llevas dentro del corazón, y ...
 
5- En cualquier superficie que camines, no importan las circunstancias o las condiciones, tendrás que dejar tu marca.


Servir a Dios es uno de los privilegios más hermoso que tiene el creyente.

 

 


¡HAY AMOR!

Freddie Mercury (1946-1991)
Ex-vocalista del grupo de Rock Queen

(Lo escribió antes de morir de SIDA)

 

 

 
El amor de mi vida:


Cuando la conocí tenía 16 años.


Fuimos presentados en una fiesta, por un tío que decía ser mi amigo.


Fue amor a primera vista.


Ella me enloquecía.


Nuestro amor llegó a un punto, que ya no conseguía vivir sin ella.


Pero era un amor prohibido.


Mis padres no la aceptaron.


Fui expulsado del colegio y empezamos a encontrarnos a escondidas.
 
Pero ahí no aguanté más, me volví loco.


Yo la quería, pero no la tenía.


Yo no podía permitir que me apartaran de ella.


Yo la amaba destroce el coche, rompí todo dentro de casa y casi mato a mi hermana. Estaba loco, la necesitaba.


Hoy tengo 39 años; estoy internado en un hospital, soy inútil y voy a morir abandonado por mis padres, amigos y por ella.


Su nombre ...
...
...
...
...
...
...
Cocaína, a ella le debo mi amor, mi vida, mi destrucción y mi muerte.
 
Cuando naces... la vida te ofrece múltiples oportunidades... no las desperdicies... date la oportunidad de disfrutarlas...
 

Proponte nuevas metas, y no te detengas hasta alcanzarlas.
 

 


¿POR QUÉ GRITAR?

 


¿Por qué la gente se grita?


Un sabio preguntó a sus mandalies lo siguiente:


- ¿Por que la gente se grita cuando está enojada?


Los hombres pensaron unos momentos:


-Porque perdemos la calma -dijo uno- por eso gritamos.


-Pero, ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado -preguntó el sabio-. ¿No es posible hablarle en voz baja ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?


Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía al sabio.

 

Finalmente él explicó:


-Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.


Luego el sabio preguntó:


- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran, ellos no se gritan sino que se hablan suavemente, ¿por qué Sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña.


El sabio continuó:


-Cuando se enamoran más aún, ¿qué sucede No hablan, sólo susurran y se vuelven aún más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan cerca están dos personas cuando se aman.
 

Luego el sabio dijo:
 
-Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.

 

 

 


CICATRICES DE AMOR

 


 

En un día caluroso de verano en el sur de la Florida un niño decidió ir a nadar en la laguna detrás de su casa. Salió corriendo por la puerta trasera, se tiró en el agua y nadaba feliz. No se daba cuenta de que un cocodrilo se le acercaba.


Su mamá desde la casa miraba por la ventana, vio con horror lo que sucedía. Enseguida corrió hacia su hijo gritándole lo más fuerte que podía. Oyéndole, el niño se alarmó y viró nadando hacia su mamá. Pero fue demasiado tarde. Desde el muelle la mamá agarró al niño por sus brazos justo cuando el caimán le agarraba sus piernitas. La mujer jalaba determinada, con toda la fuerza de su corazón. El cocodrilo más fuerte pero la mamá era mucho más apasionada y su amor no lo abandonaba.
 
Un señor que escuchó los gritos se apresuró hacia el lugar con una pistola y mató al cocodrilo.


El niño sobrevivió y, aunque sus piernas sufrieron bastante, aun pudo llegar a caminar. Cuando salió del trauma un periodista le preguntó si le quería enseñar las cicatrices de sus pies. El niño levantó la colcha y se las mostró. Pero entonces, con gran orgullo se remango las mangas y señalando hacia las cicatrices en sus brazos le dijo Pero las que usted debe ver son estas. Eran las marcas de las uñas de su mamá que habían presionado con fuerza. las tengo porque mamá no me soltó y me salvó la vida.

 


 

COMPETENCIA DE SAPOS

 

 

 

Era una vez una competencia de sapos. El objetivo era llegar a lo alto de una gran torre. Había en el lugar una gran multitud. Mucha gente para vibrar y gritar por ellos.
 
Comenzó la competencia.


Pero como la multitud no creía que pudieran alcanzar la cima de aquella torre, lo que más se escuchaba era:


- Qué pena!!! Esos sapos no lo van a conseguir... no lo van a conseguir...
 
Los sapitos comenzaron a desistir. Pero había uno que persistía y continuaba subiendo en busca de la cima. La multitud continuaba gritando:
 
- ...Qué pena!!! Ustedes no lo van a conseguir!...


Y los sapitos estaban dándose por vencidos. Salvo aquel sapito que seguía y seguía tranquilo y ahora cada vez con más fuerza.


Ya llegando el final de la competición todos desistieron, menos ese sapito, que curiosamente, en contra de todos, seguía y pudo llegar a la cima con todo su esfuerzo. Los otros querían saber qué le había pasado.
 
Un sapito le fue a preguntar cómo él había conseguido concluir la prueba.


Y descubrieron que... ¡era sordo!
 
...No permitas que personas con pésimos hábitos de ser negativos derrumben las mejores y más sabias esperanzas de tu corazón.


Recuerda siempre el poder que tienen las palabras que escuches o veas.

 



ENVEJECER ES OBLIGATORIO, CRECER ES OPCIONAL

 

 

 

En el primer día de clase nuestro profesor se presentó a sus alumnos, y nos desafió a que nos presentásemos a alguien que no conociéramos todavía. Yo permanecí de pie mirando alrededor cuando una mano suave tocó mi hombro. Miré para atrás y vi una pequeña señora, viejita y arrugada, sonriéndome radiante, con una sonrisa que iluminaba todo su ser. Ella dijo:
 
- Hola buen mozo. Mi nombre es Rosa. Tengo ochenta y siete años de edad. Puedo darte un abrazo.
 
Yo reí, y respondí entusiastamente:
 
- Claro que puedes!   - y ella me dio un gigantesco apretón.


- ¿Por qué estás en la facultad a tan tierna e inocente edad?  - pregunté.
 
Ella respondió bromeando:


- Estoy aquí para encontrar un marido rico, casarme, tener un par de hijos, y luego jubilarme y viajar.
 
- Estás bromeando  – le dije.
 
Tenía curiosidad por saber lo que la había motivado a entrar en ese desafío a su edad, y ella dijo:
 
- Siempre soñé con tener estudios universitarios, y ahora ¡lo estoy haciendo!
 
Después de la clase caminamos para un lugar de reunión de estudiantes, y compartimos un milkshake de chocolate. Nos volvimos amigos instantáneamente.


Todos los días en los próximos tres meses tendríamos clase juntos y hablaríamos sin parar.


Permanecía siempre extasiado escuchando aquella máquina del tiempo compartir su experiencia y sabiduría conmigo.


En el transcurso del año, Rosa se volvió un ícono en el campus universitario, y hacía amigos fácilmente, donde quiera que fuese. Adoraba vestirse bien, y gozaba con la atención que le daban los otros estudiantes. ¡Ella disfrutaba de la vida!
 
Al final del semestre convidamos a Rosa para hablar en nuestro banquete de fútbol. Jamás olvidaré lo que ella nos enseñó. Fue presentada y se aproximó al podio.

 

Cuando comenzó a leer su discurso preparado, dejó caer al piso tres de las cinco hojas. Frustrada y un poco nerviosa, tomó el micrófono y dijo simplemente:


- Discúlpenme, ¡estoy tan nerviosa! Dejé de beber allá por Pascua, y este whisky me está matando! Nunca conseguiré colocar mis papeles en orden nuevamente, entonces permítanme hablarles sobre aquello que yo sé.
 
Mientras nos reíamos, ella limpió su garganta y comenzó:
 
- No dejamos de amar porque envejecemos; envejecemos porque dejamos de amar. Existen algunos secretos para continuar jóvenes, felices y exitosos. Es necesario reír y encontrar el humor en cada día. Es necesario tener un sueño. Cuando se pierden los sueños, uno se muere. Hay tantas personas caminando por ahí que están muertas y ¡no se dan cuenta! Hay una enorme diferencia entre envejecer y crecer. Si tienes 19 años y te quedas acostado en la cama por un año entero, sin hacer nada productivo, llegarás a los 20 años. Si yo tengo 87 años y me quedo en la cama por un año sin hacer cosa alguna, llegaré a los 88 años. Cualquier persona consigue envejecer. Eso no exige talento ni habilidad. La idea es crecer siempre encontrando oportunidades en las novedades. Para eso no se precisa ningún talento o habilidad.
 

La idea es crecer siempre encontrando la oportunidad de cambiar. No tengas remordimientos. Los viejos generalmente no se arrepienten de aquello que hicieron, sino de aquellas cosas que dejaron de hacer. Las únicas personas que tienen miedo de la muerte son aquellas que tienen remordimientos.
 
Ella concluyó su discurso cantando alegremente “La Rosa".

 

Nos desafió a cada uno de nosotros a estudiar poesía y practicarla en nuestra vida diaria.

 

Al final del año Rosa terminó el último año de la facultad que había comenzado tiempo atrás.


Una semana después de su graduación, Rosa murió tranquilamente en su sueño. Más de dos mil alumnos de la facultad fueran a su funeral, en honor a la maravillosa mujer que enseñó, a través del ejemplo, que nunca es demasiado tarde para ser todo aquello que podemos probablemente ser.
 

 

 


EL ÚLTIMO BESO

 

 
 

Como todas las mañanas desde hace ya 6 años, me despertó mi madre, esta mañana me levantó para ir a la escuela, había pasado mala noche, con pesadillas sobre monstruos, y me costaba trabajo levantarme. A los diez minutos mi madre volvió a despertarme, esta vez con mas premura, se estaba haciendo tarde, me levanté rápidamente, apenas si me lavé la cara, me zampé el desayuno en un abrir y cerrar de ojos, y ahí estaba mi mamá diciéndome... come más despacio, que te vas a ahogar.
 
Con las prisas del momento le contesté de mal modo:


- Sí, ya lo sé, no empieces a regañarme.
 
Aún tuve que soportar las preguntas de rigor ¿Llevas el almuerzo ¿Te cepillaste los dientes ¿Tienes listos los libros?. Y yo aún más impaciente le contestaba levantando la voz:


- ¡Que te dije que sí!
 
Ella sonrió suavemente y me dijo:


- Anda, dale un beso a mamá y ve con cuidado a la escuela.
 

Alcé los hombros con fastidio y le dije medio enfadado:
 
- ¡Mamá! que ya es tarde no tengo tiempo para eso.


- Está bien hijo, ve de prisa, que dios te proteja.


Aún retumban mis propias palabras en mi oído "no tengo tiempo para eso...", con las prisas y el enfado me pasó por alto un leve destello de tristeza en su mirada, mientras iba corriendo hacia la escuela, estuve a punto de regresarme y darle un beso a mi mamá, sentía un nudo en el corazón, pero mis compañeros comenzaron a llamarme y fui hacia ellos.
 
- ¿Con que excusa regresaría, ¿Que iba a darle un beso a mi mamá?, Se hubiesen reído de mí.


De todas formas al regresar a casa después de las clases, vería a mi mama en la puerta de mi casa esperándome como siempre, temerosa de que me suceda algo, impaciente si tardo unos minutos, ya que me he entretenido con mis amigos. El día se me pasó volando en la escuela, entre clase y clase, juegos y almuerzo, y se me había olvidado el incidente de la mañana, sin embargo esta vez, apenas sonó el timbre salí corriendo a mi casa sin entretenerme, desde la esquina esperaba divisar la figura de mi madre en la puerta, pero no había nadie esta vez. Supuse que estaría adentro entretenida con algo, pero extrañé de momento su presencia tan segura.


Antes de tocar el timbre, salió a la puerta mi padre - ¿Pero era mi padre? Aquel hombre era mucho mayor de lo que siempre me había parecido, los hombros caídos, los ojos hinchados y un profundo halo de tristeza lo rodeaba...
 
Mi corazón empezó a latir alocadamente presintiendo algo, apenas me salió la voz para decir... ¿qué pasa?


- Papá ¿Mamá está bien?


Y en un suspiro me contestó:


- Tu Mamá sufrió un ataque al corazón esta mañana, su muerte fue instantánea, nadie se enteró, hasta que vinieron a visitarla y la encontraron ahí tendida en el pasillo, fue muy rápido, hijo, se fue nuestro ángel...
 
Un sollozo salió de su garganta y no pudo seguir hablando.
 
- ¿Mi mamá? ¡¡¡Mmmmmmmmaaaammmmaaaaaaaaaaá!!! Dios perdóname, dile que me perdone, aún soy un niño pretendiendo ser un hombre, dile por favor que ella es lo que más quiero en esta vida, y que prometo valorar a las personas que comparten conmigo mi existencia, no malhumorarme con ellas sin ningún motivo, y que les daré mil besos, día a día, por todos los que no pude darle a ella. Cuídala por mí, mi Dios, que cuando me toque la hora de partir de este mundo venga a mi pecho y me arrope como siempre lo hizo...
 
¿Saben? Disfruten a sus madres todos los días de su existencia...


...valoremos cada momento a nuestros seres queridos...

 

...y querámoslos mucho ahora en vida, no sea que mañana nos arrepintamos de todo el daño que quizá le causamos sin querer...

 

 


BOLETA DE CALIFICACIONES

 


 

Era miércoles, 8:00 AM, llegue puntual a la escuela de mi hijo. - No olviden venir a la reunión, es obligatoria - fue lo que la maestra había dicho un día antes. - ¡Pues qué cree la maestra! ¿Qué cree que podemos disponer del tiempo a la hora que ella diga. Si supiera qué importante era la reunión que tenía a las 8:30 AM, de aquí dependía un buen negocio y... ¡tuve que cancelarla!


Ahí estábamos todos, papás y mamás, la maestra empezó puntual, agradeció nuestra presencia y empezó a hablar. No recuerdo qué dijo, mi mente estaba pensando cómo resolver lo de ese negocio, probablemente podríamos comprar esa nueva televisión con el dinero que recibiría.
 
- Juan Rodríguez!... escuché a lo lejos. ¿No está el papá de Juan Rodríguez dijo la maestra. -Sí aquí estoy- contesté pasando a recibir la boleta de mi hijo. Regresé a mi silla y me dispuse a verla.
 
- ¿Para esto vine ¿Qué es esto...?


La boleta estaba llena de seises y sietes. Guardé las calificaciones inmediatamente, escondiéndola para que ninguna persona viera las porquerías de calificaciones de mi hijo.


De regreso a casa aumentó más mi coraje a la vez que pensaba..., ¡si le doy todo! ¡Nada le falta ¡Ahora sí le va a ir muy mal!...

 

Me estacioné y salí del carro, entré a la casa, azoté la puerta y grité... ¡Ven acá Juan!
 
Juan estaba en su recamara y corrió a abrazarme. - ¡Papá!...
 

- ¡Qué papá ni que nada!  - Lo retiré de mí, me quité el cincho y no sé cuántos golpes le di, al mismo tiempo que decía lo que pensaba de él.

 

¡¡¡ Y te me vas a tu cuarto!!!  - terminé.


Juan se fue llorando, su cara estaba roja y su boca temblaba. Mi esposa no dijo nada, sólo movió la cabeza negativamente y se fue a la mesa a escribir.
 
Cuando me fui a acostar, ya más tranquilo, mi esposa me entregó la boleta de calificaciones de Juan, que estaba dentro de mi saco y me dijo:

 

- Léele despacio y después toma tu decisión.


Ésta decía así:


BOLETA DE CALIFICACIONES PARA EL PAPÁ


Tiempo que le dedicas a tu hijo...
Calificación
1. En conversar con él a la hora de dormir
2. En jugar con él
3. En ayudarlo a hacer la tarea
4. En salir de paseo en Familia
5. En contarle un cuento antes de dormir
6. En abrazarlo y besarlo
7. En ver la televisión con él
 
El me había puesto seises y sietes, yo me hubiera calificado con menos de cincos.
 
Me levanté y corrí a la recamara de mi hijo, lo abracé y lloré..., Quería regresar el tiempo, pero era imposible.
 
Juanito abrió sus ojos, aún estaban hinchados por sus lágrimas, me sonrió, me abrazó y me dijo ¡te quiero papá!
 
Cerró sus ojos y se durmió.
 
Ojalá este relato, que no es extraño para muchos de nosotros, sea ese REMEDIO, que nos haga despertar y darle el VALOR a lo que realmente es de valor para nosotros.
 

 

 


UNA LECCIÓN PARA LA MAESTRA

 


 

Cierto día me encontraba en mi aula esperando a que los niños guardaran silencio pues seria aplicado un examen. A la orden mía, los niños sacaron sus lápices y se dispusieron a contestarlo.
 
En ese tiempo una de mis alumnas me preocupaba mucho su calificación había bajado considerablemente pero tenía la plena confianza que la niña contestara correctamente la prueba y de esa manera subir su promedio. Durante el examen, la vi muy concentrada y fue la primera es entregarlo.
 
Por la tarde cuando me dispuse a calificar, me dí cuenta que los resultados del examen de mi alumna no llegaba al mínimo aceptable y así que pasando por mi ética profesional, borré algunas de las respuestas equivocadas y así lograr una buena calificación para la niña.
 
A los días siguientes aunque mi conciencia no me dejaba tranquila, la sola idea de haberla ayudado me daba ánimos para mentir.
 
El día que entregué los exámenes, ella vio la prueba y dos lágrimas se asomaron por sus ojos, al preguntarle la causa de su llanto me dio una lección que nunca olvidaré.
 

- Maestra usted me corrigió mi prueba y yo no quería salir bien porque quería quedarme otro año con usted.

 

 


SE VENDEN ALBÓNDIGAS

 


 

Había una vez una persona que vivía al lado de una carretera donde vendía unas ricas albóndigas con pan. Estaba muy ocupado y por lo tanto no oía radio, no leía los periódicos ni veía la televisión. Alquiló un pedazo de terreno, colocó una gran valla y anunció su mercancía gritando a todo pulmón:


- 'Compren deliciosas albóndigas calientes'…


Y la gente se las compraba. Aumentó la adquisición de pan y carne. Compró un terreno más grande para poder ocuparse de su negocio que crecía y crecía en clientela, y trabajó tanto que dispuso que su hijo dejara la Universidad donde estudiaba Ciencias Comerciales a fin de que le ayudara.
 
Sin embargo, ocurrió algo muy importante; su hijo le dijo:


- 'Viejo, ¿tú no escuchas la radio, ni lees los periódicos... ¡Estamos sufriendo una grave crisis!. La situación es realmente mala; ¡¡¡peor no podría estar!!!'.
 
El padre pensó - 'Mi hijo estudia en la Universidad, lee los diarios, ve televisión y escucha la radio. Debe saber mejor que yo lo que está pasando...'
 
Compró entonces menos pan y menos carne. Sacó la valla anunciadora, dejó el alquiler del terreno con el fin de eliminar los gastos y ya no anunció sus ricas albóndigas con pan. Y las ventas fueron disminuyendo cada día más.
 
'Tenías razón hijo mío', le dijo al muchacho.


'Verdaderamente estamos sufriendo una gran crisis'.
 
MORALEJA
 

No sigamos hablando de crisis.
Hablemos sólo de hacer buenos negocios, buenos trabajos y buenas tareas.
Si nos programamos para fracasar, fracasaremos.
Si nos mentalizamos para ganar, ganaremos.
Es una simple elección personal.
 
 

 



CARTA DE UN BEBE A SU MAMÁ

 


 

Hola mami, ¿cómo estas? yo bien, gracias a dios, pues hace apenas unos cuantos días me concebiste en tu pancita. la verdad no te la puedo explicar lo contento que estoy de saber que tú vas a ser mama, otra cosa que también me llena de orgullo es el ver con el amor con el que fui concebido... todo parece indicar que voy a ser el niño más feliz del mundo.
 
Mami, ya ha pasado un mes desde mi concepción, y ya empiezo a ver como mi cuerpecito se empieza a formar, digo, no estoy tan bonito como tú, pero dame una oportunidad.
 
Estoy muy feliz, pero hay algo que me tiene un poco preocupado… últimamente me he dado cuenta de que hay algo en tu cabecita que no me deja dormir, ya no me haces cariños como antes, pero bueno, ya se te pasara, no te apures.


Mami, ya pasaron dos meses y medio y la verdad estoy feliz con mis nuevas manitas y de veras que tengo ganas de utilizarlas para jugar… ¿mamita dime que te pasa?, porque lloras tanto todas las noches...
 

¿Por qué cuando papi y tú se ven gritan tanto? ¿Ya no me quieren?, ¿o qué? Voy a hacer lo posible para que me quieran…


Ya han pasado tres meses, mami, y te noto muy deprimida, no entiendo que pasa, estoy muy confundido hoy en la mañana fuimos con el doctor y te hizo una cita para mañana. no entiendo, yo me siento muy bien… ¿acaso te sientes mal, mamita?


Mami ya es de día, ¿a dónde vamos? ¿Qué pasa, mami Que pasa?, mami ¿por qué lloras? no llores, si no va a pasar nada…. oye mami, no te acuestes, apenas son las 2 de la tarde, es muy temprano para irse a la cama, aparte, no tengo nada de sueño, quiero seguir jugando con mis manitas.
 
¡Ay!, ah –¿qué hace ese tubito en mi casita? ¡a poco es un juguete nuevo para mi!
- ¡Oigan!, ¿por qué están succionando mi casita?


¡¡¡Mami, mami, esperen!!! ¡¡¡esa es mi manita!!!


¿Señor, por qué me la arrancan que no ven que me duele? ¿¿¿que acaso no tienen sentimientos???
 

Hay mamita ayúdame por favor, mami ayúdame que no ves que todavía estoy muy chiquito y no me puedo defender... Mami, mi piernita me la están arrancando, por favor, diles que ya no sigan, te lo juro que ya me voy a portar bien, ya no te vuelvo a patear tu pancita bonita.


¿¿¿Cómo es posible que un ser humano me pueda hacer esto??? ¡Eso no lo hace ningún animal!
 

Pero va a ver cuándo yo sea grande y fuerte… mami, ya no puedo más, me voy… mami… mami… ayúdame…


Mami, han pasado ya 17 años desde aquel día, y yo desde aquí te observo como todavía te duele esa decisión que tomaste, por favor, ya no llores, acuérdate que te quiero mucho y aquí te estoy esperando con muchos abrazos y besos.


Te quiere mucho...


Tu bebé...
 
 


LA MEDIA COBIJA

 


 

Don Roque era ya un anciano cuando murió su esposa, durante largos años había trabajado con ahínco para sacar adelante a su familia. Su mayor deseo era ver a su hijo convertido en un hombre de bien, respetado por los demás, ya que para lograrlo dedicó su vida y su escasa fortuna.
 
A los 70 años Don Roque se encontraba sin fuerzas, sin esperanzas, solo y lleno de recuerdos. Esperaba que su hijo, brillante profesionista, le ofreciera su apoyo y comprensión, pero veía pasar los días sin que este apareciera y decidió por primera vez en su vida pedir un favor a su hijo.
 
Don Roque tocó la puerta de la casa donde vivía su hijo con su familia.


-¡Hola papá! ¡Qué milagro que vienes por aquí!


- Ya sabes que no me gusta molestarte, pero me siento muy solo, además estoy cansado y viejo.


- Pues a nosotros, nos da mucho gusto que vengas a visitarnos, ya sabes que esta es tu casa.


- Gracias hijo, sabía que podía contar contigo, pero temía ser un estorbo.


- Entonces ¿no te molestaría que me quedara a vivir con ustedes ¡Me siento tan solo!


-¿Quedarte a vivir aquí, si… claro… pero no sé si estarías a gusto, tu sabes, la casa es chica mi esposa es muy especial… y luego los niños…


- Mira hijo, si te causo muchas molestias olvídalo, no te preocupes por mí, alguien me tenderá la mano.


- No padre no es eso, solo que….no se me ocurre dónde podrías dormir.


No puedo sacar a nadie de su cuarto, mis hijos no me lo perdonarían… o solo que no te moleste dormir en el patio.


- Dormir en el patio está bien.


- El hijo de Don Roque llamó a su hijo Luis de 12 años.


- Dime papá.


Mira hijo, tu abuelo se quedará a vivir con nosotros. Tráele una cobija para que se tape en la noche.


- Si con gusto… ¿y dónde va a dormir?


-En el patio, no quiere que nos incomodemos por su culpa.


Luis subió por la cobija, tomó unas tijeras y la cortó en dos. En ese momento llegó su padre.


-¿Qué haces Luis ¿Por qué cortas la manta de tu abuelo?


- Sabes papá, estaba pensando…


-¿Pensando en qué?


- En guardar la mitad de la cobija para cuando tú seas viejo y vayas a vivir a mi casa.
 
 

 

 

CUANDO DIOS CREO A LOS PADRES

 

 

 

Cuando Dios creó a los Padres, comenzó con una talla grande. Un ángel se le acercó y le dijo “Qué clase de Padre es ese, si estás haciendo niños tan cerca del suelo, porque pones al Padre tan arriba Señor, un padre así no podrá jugar canicas sin arrodillarse, arropar a un niño en cama sin torcerse la espalda, o besar a un niño sin encorvarse”.
Dios sonrió y dijo “Si, pero si lo hago del tamaño de un niño. ¿Cómo quien tendrían que crecer los niños?
 
Dios continuó en su labor e hizo las manos del Padre, éstas eran grandes. El ángel agitó su cabeza y dijo “Las manos grandes... no pueden sujetar un pañal... abrochar botones pequeños, poner una curita o quitar astillas a causa de jugar con un bate de béisbol."


De nuevo Dios sonrió y dijo “Lo sé pero son lo suficientemente grandes para sostener todo lo que un muchacho pequeño vacía de sus bolsillos y todavía bastantes pequeñas para acariciar la cara de un niño con una sola de ellas."


Entonces Dios hizo las piernas, eran largas delgadas, los hombros, anchos. El ángel seguía observando cerca y el por fin rompió el silencio susurrando... ”Señor, te has dado cuenta que hiciste un padre sin regazo."
 
Dios sonriendo le contestó... “Una madre requiere un regazo. Un padre necesita hombros fuertes para tirar un trineo, balancear a un muchacho en una bicicleta o sostener la cabeza soñolienta de un pequeño como un gran malabarista."


El ángel sonrió y guardó silencio nuevamente.


Dios estaba en el medio de la creación , continuó detallando los pies, eran los más grandes vistos hasta entonces, nuevamente el ángel no pudo contenerse más y comentó “Esto no es confiable honestamente ¿crees que esos pies van a llegar rápido a la cama del bebé cuando llore en las mañanas o andar a través de una fiesta de cumpleaños sin pisar a los huéspedes”.
 
Y Dios le responde dulcemente... “trabajarán, ya lo verás, soportarán y tendrán fuerza para pedalear con un niño pequeño en paseo en bicicleta por la montaña o asustarán ratones de una cabaña de verano y mostrarán al pequeño el desafío de llenar esos zapatos”.


Así pasaron las horas, Dios trabajó toda la noche, pero estaba culminando con los detalles de su creación... dio al Padre pocas palabras, pero una voz firme para mostrar autoridad; ojos que ven todo, pero con calma y tolerancia. Finalmente le agregó lágrimas, entonces, volteo y dijo al ángel ¿estás satisfecho? ¡Ve, ahora puede amar intensamente como lo hace una Madre!


El ángel no dijo más...
 

 

SUCEDIÓ EN UN AVIÓN

 


 

En un avión, iniciado el vuelo, una señora oprime insistentemente el timbre para llamar a la azafata.


-¿Cuál es el problema, Sra.  - Pregunta la azafata.


-¿Es que no lo ve?  - Responde la dama.


- Me colocaron junto a un sucio indígena. No soporto estar al lado de uno de estos seres repugnantes. ¿¡No tiene otro asiento!?


-Por favor, cálmese... -dice la azafata- Casi todos los asientos están ocupados. Pero, voy a ver si hay un lugar disponible.


La azafata se aleja y vuelve de nuevo algunos minutos más tarde.
 
-Sra., como yo pensaba, ya no hay ningún lugar libre en la clase económica. Hablé con el comandante y me confirmó que no hay más sitios disponibles en la clase económica. No obstante, tenemos aún un lugar en primera clase.


Antes de que la dama pudiera hacer el menor comentario, la azafata sigue:
 
-Es del todo inusual permitir a una persona de la clase económica sentarse en primera clase. Pero, dadas las circunstancias, el comandante encuentra que sería escandaloso obligar a alguien a sentarse junto a una persona tan repugnante.


Todos los pasajeros alrededor, observaban la escena, indignados.


Entonces, la azafata, dirigiéndose al indígena, le dice:


-Si el Sr. lo desea, tome su equipaje de mano, ya que un asiento en primera clase le espera…


Y los pasajeros, que sorprendidos, presenciaban la escena, se levantaron y aplaudieron.
 
 
 


ASAMBLEA EN LA CARPINTERÍA

 

 

 
Cuentan que en la carpintería hubo una vez una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias.


El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar. ¿La causa Hacía demasiado ruido!. Y, además, se pasaba el tiempo golpeando.


El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo; dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo.
 
Ante el ataque, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija.

 

Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con los demás.


Y la lija estuvo de acuerdo, a condición de que fuera expulsado el metro que siempre se la pasaba midiendo a los demás según su medida, como si fuera el único perfecto.


En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo.
 
Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un fino mueble.


Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación.
 
Fue entonces cuando tomó la palabra el serrucho, y dijo:


- Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades. Eso es lo que nos hace valiosos. Así que no pensemos ya en nuestros puntos malos y concentrémonos en la utilidad de nuestros puntos buenos.
 
La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba fuerza, la lija era especial para afinar y limar asperezas y observaron que el metro era preciso y exacto.
 
Se sintieron entonces un equipo capaz de producir muebles de calidad. Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.


 

 

 

 

"Juntos cambiaremos el Mundo"

 

Clic en imagen para ver video

 

Canal Youtube Nuvi World Team (Suscríbirse)

 

 

Para mayor información escríbeme en: 

http://fuentedeoportunidades.jimdo.com/contacto

 

 

Sígueme en...

 

           

 

 

contador de visitas
 

 

 

¡SALUD Y LIBERTAD FINANCIERA A TU ALCANCE!